
Cada año, el Día Internacional de la Mujer vuelve a poner el foco en las cuestiones de género dentro de diversos ámbitos profesionales, entre ellos la arquitectura. Los debates públicos suelen centrarse en celebrar a figuras prominentes o destacar proyectos notables, momentos que iluminan brevemente las contribuciones de las mujeres en la disciplina. Sin embargo, la visibilidad generada por estas ocasiones se inscribe en una trayectoria más larga y compleja. En las últimas décadas, el ejercicio profesional ha experimentado cambios graduales que han ampliado las oportunidades y la participación, aun cuando las estructuras tradicionales siguen influyendo en el desarrollo de las carreras y en la visibilidad del trabajo arquitectónico.












































