Asmara, la capital de Eritrea, se sitúa a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar, en una meseta al borde del escarpe del Gran Valle del Rift. A pesar de encontrarse en un país que no destaca por recibir un gran volumen de visitantes, la ciudad ha ganado notoriedad gracias a su singular arquitectura. En julio de 2017, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO bajo la denominación de "Asmara: una ciudad modernista de África", convirtiéndose en el primer sitio urbano modernista del mundo en ser catalogado en su totalidad, así como en el primer sitio de patrimonio mundial explícitamente modernista de África. Su valor patrimonial surge a raíz de una compleja convergencia entre dos vertientes de la historia de Eritrea: por un lado, un intenso período de construcción colonial derivado de las ambiciones imperiales de Italia en África; por el otro, un prolongado aislamiento relativo que protegió a la ciudad de proyectos de reurbanización.
Entre los días 9 y 11 de octubre se realizará en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, “Oficios en obra”, un evento de aprendizaje y colaboración en torno a los oficios constructivos patrimoniales de la ciudad. Organizado por el Municipio, el encuentro busca poner en valor y preservar técnicas de trabajo vinculadas históricamente a la construcción de Valparaíso, promoviendo su reconocimiento y contribuyendo a su continuidad en nuevas generaciones por medio de actividades abiertas y gratuitas. Como el que alguna vez fue el puerto más importante del Pacífico sur, la arquitectura porteña es testimonio de diversas aplicaciones de madera estructural, tierra cruda y tecnologías industriales importadas durante el siglo XIX. Esto la convierte en sujeto de estudio de oficios y técnicas constructivas tradicionales que vuelven a ponerse en valor en contextos contemporáneos de crisis climática y económica para servir como alternativa de futuro.
Ahora es posible ingresar a una cueva de Maharashtra sin necesidad de viajar hasta allí. A través de una experiencia de realidad virtual desarrollada en torno a Ajanta, los/las visitantes pueden recorrer una versión reconstruida digitalmente de las cuevas desde cualquier otro lugar del mundo. El proyecto plantea una interrogante arquitectónica: si la arquitectura se experimenta a través del movimiento, la escala, la secuencia y la percepción, ¿qué sucede cuando estas vivencias pueden recrearse fuera del sitio físico? El proyecto Digital Ajanta de IITM Pravartak utiliza escaneo 3D, filmación, modelado y realidad virtual para documentar las cuevas y traducir ese registro en una experiencia inmersiva.
El colectivo de arte, arquitectura y diseño con sede en LondresAssemble anunció recientemente un nuevo proyecto de espacios de trabajo en la capital inglesa. Desde su fundación en 2010, el estudio ha consolidado una comunidad en torno a los oficios y la fabricación, ofreciendo espacios creativos y de industria ligera que resisten las fuerzas del mercado, funcionando como una plataforma para el trabajo social y ecológicamente comprometido. Recientemente, aseguró un contrato de arrendamiento por 25 años, con opción de compra, para Bromley Hall, una mansión de principios del período Tudor considerada una de las casas más antiguas de Londres. El plan consiste en transformar los tres edificios del sitio —Bromley Hall (c. 1485), la antigua biblioteca Poplar Library (c. 1904–5) y el edificio de contenedores RedBox— en el espacio de trabajo más grande de Assemble hasta la fecha, sumando 14,000 pies cuadrados (unos 1,300 m²) a su oferta actual de espacios de trabajo, con un plan de desarrollo a largo plazo proyectado para duplicar esta cifra. El nuevo proyecto del estudio persigue un doble objetivo: restaurar un edificio catalogado como Grado II* y aumentar la estabilidad de la comunidad de industrias creativas a través de contratos de arrendamiento a largo plazo y un nuevo espacio de colaboración.
Ubicada al pie de la cordillera de Alborz, Teherán crece bajo una cadena montañosa que la protege y la asfixia al mismo tiempo. El mismo paisaje que bloquea los vientos y atrapa la contaminación sobre la ciudad alberga también, a lo largo de sus laderas, siglos de disputas por este territorio estratégico. Se trata de una capital construida sobre un terreno inestable, tanto geológica como políticamente. Bajo sus avenidas corren fallas sísmicas activas, mientras que sobre ellas se acumulan las huellas de sucesivas reconstrucciones, demoliciones y reinvenciones forzadas. De este modo, la ciudad continúa expandiéndose, testigo silencioso de un país que, durante más de dos siglos, ha negociado constantemente entre la memoria y el borrado.
En términos generales, una estructura es un testimonio de su tiempo. La propuesta y la escala material de un proyecto arquitectónico a menudo superan la vida útil de un solo ser humano, convirtiéndose, de este modo, en parte de una narrativa histórica. Esta característica transversal es particularmente evidente en tipologías de proyectos específicas: sitios conmemorativos, cementerios, museos e incluso centros educativos y comunitarios. Recientemente, este valor se ha extendido no solo a los edificios, sino también a las técnicas de construcción, las formas y geometrías ancestrales, y a la naturaleza misma. Este valor histórico y su connotación simbólica se representan en esta selección de cinco edificios diseñados por la comunidad de lectores y lectoras de ArchDaily, aún no construidos, en Kosovo, Canadá, China, Egipto y Bangladés.
En el corazón del distrito de Navrangpura, en Ahmedabad, India, se encuentra el Estadio Sardar Vallabhbhai Patel. Más que un simple campo de críquet, el estadio se erige como uno de los primeros experimentos de la India en arquitectura pública modernista. Construida en las décadas posteriores a la independencia del país, la estructura no solo se ha convertido en un hito de la ingeniería, sino también en un importante espacio público dentro del tejido urbano de Ahmedabad. A pesar de la trascendencia arquitectónica e histórica del edificio, así como de su profunda integración en la vida comunitaria diaria, la estructura ha sufrido un importante deterioro físico a raíz de décadas de mantenimiento deficiente y falta de financiamiento. Esta fragilidad es, precisamente, la razón por la que ha captado la atención internacional. En 2020, el World Monuments Fund (WMF) incluyó al Estadio Sardar Vallabhbhai Patel en el World Monuments Watch, una lista global que destaca los sitios de patrimonio cultural que enfrentan desafíos urgentes de conservación.
El valor de la artesanía en los interiores contemporáneos radica cada vez más en la manera en que se unen los materiales y se relacionan entre sí. A medida que crece el apetito por remodelaciones rápidas, económicas y rentables, surge también un deseo paralelo de interiores que se perciban resueltos con esmero: espacios donde los detalles estén integrados, los ensambles de materiales sean meditados, las transiciones de texturas tengan una intención clara y los herrajes se traten como parte del lenguaje arquitectónico y no como un añadido de último momento. En muchos interiores chinos contemporáneos, la artesanía opera de manera silenciosa a través del tratamiento de superficies y estructuras: madera que conserva su irregularidad, terrazo que deja registro de los agregados y el trabajo manual, o acabados que revelan el esmero de su ejecución.
Esto resulta especialmente importante en una época en la que las imágenes digitales premian cada vez más la uniformidad. Los renders de interiores suelen mostrar espacios continuos, sin fricciones y terminados incluso antes de que comience la obra. La artesanía viene a complejizar esta imagen. Introduce tolerancia, textura, resistencia material y la sensación de que una superficie ha pasado por manos humanas antes de convertirse en arquitectura. La imperfección no es necesariamente un fallo de precisión; para el ojo entrenado que sabe leerla, puede convertirse en la evidencia de un proceso.
El lunes 10 de agosto de 2026, un terremoto de magnitud 7.4 sacudió las costas del Pacífico y del Caribe de Colombia. Si bien el evento sísmico afectó levemente la frontera sur de Panamá y la frontera norte de Ecuador, Colombia ha declarado el estado de emergencia nacional. Según informes oficiales, el terremoto ha dejado 111 personas fallecidas, y se prevé que la cifra aumente a medida que continúan las labores de búsqueda y rescate. De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el epicentro se localizó a 96 kilómetros de profundidad, cerca de San José del Palmar, una zona rural en el noroeste del departamento del Chocó. Los daños en la infraestructura se extienden a ciudades densamente pobladas como Cali, Pereira, Manizales y Armenia, afectando un área con una población de aproximadamente 3.5 millones de personas. Este evento sísmico ocurre tras otros cuatro registrados hace menos de dos meses en Japón, Estados Unidos y Venezuela, sumándose a los esfuerzos de reconstrucción que ya están en marcha a nivel mundial.
El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCOanunció 25 nuevas inscripciones en la Lista del Patrimonio Mundial durante su 48.ª sesión, ampliando el registro internacional con sitios que reflejan una amplia variedad de patrimonio arquitectónico, cultural y natural. Las incorporaciones de 2026 incluyen 19 bienes culturales, cinco sitios naturales y un bien mixto, además de la aprobación de dos modificaciones significativas de límites y una revisión de los criterios de una inscripción existente. Presentes en todos los continentes habitados, los lugares recientemente reconocidos abarcan desde paisajes arqueológicos y centros históricos urbanos hasta arquitectura modernista y patrimonio industrial, lo que subraya la diversidad del entorno construido y el alcance en constante evolución de la conservación del patrimonio.
El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCOha inscrito las "Obras de Aalto", una colección de trece edificios y conjuntos arquitectónicos en Finlandia diseñados por Aino Marsio-Aalto, Elissa Aalto y Alvar Aalto, en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este reconocimiento destaca la trascendencia internacional de un conjunto de obras que contribuyó a redefinir la arquitectura moderna mediante un enfoque centrado en las personas, que prioriza la relación entre los edificios, la vida cotidiana, la naturaleza y el bienestar social. Con proyectos realizados desde finales de la década de 1920 hasta los años ochenta, la selección representa la contribución de Finlandia al Movimiento Moderno, al tiempo que reconoce la práctica colaborativa de los Aalto y su estudio.
La arquitectura suele heredar una paradoja: los edificios que acaban definiendo un lugar rara vez son los únicos que lo moldearon. Al contrario, se convierten en símbolos que se repiten en guías turísticas, campañas de turismo, agendas de conservación e historias de la arquitectura hasta representar a toda una región. Con el tiempo, la riqueza de un paisaje construido se comprime en un puñado de imágenes familiares. Lo que queda fuera de ese encuadre rara vez desaparece; simplemente se desvanece del discurso arquitectónico.
Pocos lugares ilustran esto con tanta claridad como Odisha. Durante décadas, su identidad arquitectónica ha estado representada por los monumentales templos de piedra de Bhubaneswar, Konark y Puri. La sofisticación escultórica de la tradición Kalinga ha ganado con justicia el reconocimiento internacional, convirtiéndose en uno de los legados arquitectónicos más célebres de la India. Sin embargo, este protagonismo también ha traído una consecuencia imprevista: con frecuencia se entiende a Odisha únicamente como una tierra de templos, dejando otras historias arquitectónicas relativamente inexploradas. Las residencias reales, los edificios administrativos, los encuentros coloniales, los asentamientos vernáculos y las antiguas capitales ocupan un lugar mucho menor en el imaginario arquitectónico, a pesar de revelar historias igualmente complejas de gobernanza, diplomacia, ecología e intercambio cultural.
En una época tan obsesionada con el cuidado de la piel y las apariencias, pocos/as arquitectos/as se interesan realmente por los intestinos de nuestros edificios. Con una práctica arraigada en la conciencia contextual y el pragmatismo técnico, sensible a las necesidades de las personas a las que sirve y a las limitaciones de recursos, la arquitecta marroquí Aziza Chaouni se enfoca en los sistemas ocultos que permiten que la arquitectura exista. Durante las últimas dos décadas, ha trabajado en proyectos en diversas geografías, particularmente en la región del Sáhara, colaborando activamente con sus comunidades y su patrimonio.
Actualmente al frente del Laboratorio Sur-Norte (SoNo) para la Construcción Sostenible y la Conservación en la EPFL de Lausana (Suiza), Chaouni aporta al ámbito académico su experiencia arquitectónica en el desarrollo de proyectos bajo restricciones severas, abogando por una colaboración recíproca entre el Sur Global y el Norte Global. ArchDaily tuvo la oportunidad de conversar con Aziza sobre su experiencia en África y cómo esta puede fomentar formas más sostenibles de diseñar edificios para el futuro de nuestras ciudades.
Ambulance for Monuments es una iniciativa de primeros auxilios dedicada a salvaguardar el patrimonio edificado en peligro de Rumania, operando en una carrera contra el tiempo para evitar el colapso y la pérdida irreversible. El proyecto responde a la creciente vulnerabilidad de las estructuras históricas, desde iglesias sajonas fortificadas y casonas señoriales hasta templos de madera e hitos rurales, muchos de los cuales ya no se benefician de las redes comunitarias que alguna vez los sostuvieron. En un país profundamente afectado por la emigración desde 1990, donde casi la mitad de la población aún vive en zonas rurales, pueblos enteros han perdido a la gente, los oficios y el cuidado cotidiano que alguna vez mantuvieron en pie a estos monumentos.
Organizada en torno a una unidad móvil de intervención —una "Ambulancia" equipada con herramientas, andamios y equipos de obra—, la iniciativa lleva a cabo trabajos urgentes de estabilización que permiten ganar tiempo para los edificios en peligro. En lugar de reemplazar una restauración completa, estas intervenciones estratégicas preservan el tejido histórico, garantizan la seguridad estructural y mantienen abierta la posibilidad de una conservación y reutilización adaptativa a largo plazo.
El potencial de los edificios existentes para dar forma a ciudades y comunidades en constante cambio a través de la reutilización y la adaptación es el enfoque principal de HouseEurope! y su activismo: hacer frente al apremiante desafío en gran parte de Europa, donde a menudo resulta más fácil, económico y rápido demoler edificios que renovarlos. Durante décadas, las políticas de construcción, las prácticas industriales y los sistemas de mercado han favorecido las nuevas construcciones, subestimando con frecuencia la relevancia cultural, social y ambiental de las estructuras existentes. Por su labor de promoción de un cambio sistémico en la arquitectura, HouseEurope! recibió el Premio OBEL 2025 bajo la temática "Ready Made". En conversación con ArchDaily, Alina Kolar y Olaf Grawert, integrantes del colectivo HouseEurope!, analizaron el enfoque de la organización hacia la arquitectura, las políticas públicas y la acción colectiva.
En las últimas décadas, ciudades de todo el mundo han experimentado un incremento en la demolición de autopistas elevadas de concreto. Taipéi, Seúl, Portland y Boston, por ejemplo, han sido testigos del auge y la caída de estas infraestructuras para dar paso a parques y nuevas propuestas de regeneración urbana. En otros casos, como el de Montreal en Canadá, la oposición ciudadana a las autopistas se manifestó incluso antes de su construcción, logrando desviar viaductos, preservar el patrimonio y liberar las vistas al frente marítimo. En el caso de San Francisco, en los Estados Unidos, la historia de la Autopista Embarcadero es una de esas narrativas que sirve como estudio de caso sobre la ambición infraestructural de mediados de siglo de la ciudad, la respuesta ciudadana ante el proyecto y su eventual desmantelamiento en favor de la conectividad urbana.
World Monuments Fund (WMF) es una organización independiente dedicada a salvaguardar lugares significativos que enriquecen la vida de las personas y fomentan el entendimiento mutuo entre culturas y comunidades. Desde 2008, el World Monuments Fund/Knoll Modernism Prize se entrega de forma bienal para reconocer logros destacados en la conservación de edificios emblemáticos del movimiento moderno. El galardón distingue a personas y organizaciones que revitalizan el patrimonio moderno construido mediante intervenciones arquitectónicas innovadoras y sensibles.
El 22 de enero de 2026, el WMF y Knoll anunciaron a la firma de arquitectura australiana Architectus como la ganadora del World Monuments Fund/Knoll Modernism Prize 2026 por la conservación del histórico Africa Hall de las Naciones Unidas en Adís Abeba, Etiopía. El jurado reconoció el proyecto por recuperar una obra significativa del modernismo africano como un espacio activo para la diplomacia y el intercambio cultural. Asimismo, el jurado otorgó el premio Stewardship Award para viviendas modernistas a la Umbrella House de Paul Rudolph en Sarasota, Florida, Estados Unidos.