Para millones de niños, niñas y jóvenes desplazados, la educación se desarrolla en condiciones de movilidad forzada, incertidumbre administrativa y precariedad prolongada. Por lo tanto, las escuelas situadas en zonas fronterizas, asentamientos de personas refugiadas y lugares de desplazamiento inducido por el clima funcionan como algo más que simples instalaciones educativas. Se convierten en infraestructuras espaciales que concilian las demandas contradictorias de la emergencia y la continuidad, ofreciendo entornos donde el aprendizaje persiste a pesar de la inestabilidad de la situación jurídica, las condiciones de vida y el propio sentimiento de estar en casa.
Según el ACNUR, aproximadamente 45 millones de las 117,8 millones de personas desplazadas por la fuerza en el mundo eran menores de dieciocho años a finales de 2025. Dado que el desplazamiento se debe cada vez más a conflictos armados, persecución política, crisis ambientales e inestabilidad económica, la arquitectura humanitaria se enfrenta a un desafío creciente: no se trata simplemente de cómo construir más escuelas rápidamente, sino de cómo crear entornos educativos capaces de sostener la continuidad, la seguridad y el sentido de pertenencia en medio de futuros inciertos.
Museo Nacional del Ecuador (MuNA) por SANAA, Estudio A0, Caá Porá Arquitectura, Jerome Haferd Studio, Taller Capital Landscape. Imagen cortesía de Jerome Haferd Studio
La arquitectura en América Latina este mes refleja un énfasis creciente en la adaptación, ya sea respondiendo a riesgos ambientales, repensando las instituciones culturales o extendiendo la vida útil de los edificios existentes. Los desarrollos recientes revelan una conversación regional definida por la resiliencia, el patrimonio y el espacio público, donde la arquitectura se entiende cada vez más como parte de sistemas urbanos, sociales y ambientales más amplios. Desde las consecuencias de los grandes terremotos en Venezuela hasta el debate en torno al futuro Museo Nacional de Ecuador, las historias del mes destacan cómo el diseño se entrelaza con cuestiones de identidad, vida cívica y sostenibilidad a largo plazo.
Exposición Parlour Gardens en el Jardín Botánico de Barcelona. Junio a octubre de 2026. Imagen cortesía de Marina Cervera
Como parte del programa oficial de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura UNESCO-UIA, el Jardí Botànic de Barcelona presenta "Parlour Gardens: Dreams from the Rooftop", una muestra de instalaciones cerámicas que propone un viaje a través de la arquitectura del paisaje. Con la curaduría de Marina Cervera (Bienal Internacional de Paisaje de Barcelona, Directora General de NablaBCN), James Hayter (expresidente de la IFLA, Oxigen) y José Luis Cortés (expresidente de la UIA), la exposición conmemora un siglo de la invención en 1926 de los jardinets de saló (jardines de salón), mundos paisajísticos en miniatura de cerámica creados originalmente por Nicolau M. Rubió i Tudurí, Llorenç Artigas y Raoul Dufy. Hasta el 4 de octubre de 2026, las instalaciones de 14 arquitectos/as del paisaje de todo el mundo se distribuirán por el recinto botánico, agrupadas por zonas homoclimáticas para emparejar cada diseño con la flora regional correspondiente.
La arquitectura de Birmingham refleja la historia de la ciudad como uno de los primeros centros industriales de Inglaterra. La riqueza generada tanto en la ciudad como en la región circundante dio lugar a la grandiosidad de la era victoriana durante el siglo XIX. Posteriormente, los intensos bombardeos de la Segunda Guerra Mundial causaron una destrucción generalizada, a la cual le siguió una rápida reconstrucción entre las décadas de 1950 y 1970. Este periodo introdujo un modernismo racional y una ambición brutalista que hoy en día caracterizan a gran parte del centro urbano. Pocas décadas después, los procesos de demolición y renovación regresaron a Birmingham al reconsiderarse algunas de las decisiones de mediados del siglo XX. Como es bien sabido, el Bullring Centre y la Biblioteca de Birmingham fueron demolidos para dar paso a proyectos de regeneración del siglo XXI, lo que aportó nuevas capas de complejidad y dinamismo al entorno construido de la ciudad.
La arquitectura residencial contemporánea se enfrenta a las apremiantes demandas del déficit habitacional global y al crecimiento de las poblaciones urbanas. En la práctica de la arquitectura, se observa una experimentación recurrente con nuevas formas de vida colectiva, asumiendo la tarea de ofrecer espacios para el desarrollo personal, familiar y comunitario. Los seis proyectos no construidos presentados aquí muestran diferentes facetas de la decisión de densificar: la relación con la naturaleza preexistente y proyectada, la disponibilidad de suelo urbano o suburbano, el desarrollo de espacios intermedios complementarios que apoyan la vida colectiva y alivian la experiencia de la densidad, la replicabilidad de los modelos de densificación, y la relación con el barrio que acoge el crecimiento de la población.
Agosto de 2023; una perspectiva aérea captura la gran escala de la secuencia de construcción horizontal a medida que la estructura comienza a tomar su forma orgánica en el sitio. Imagen cortesía de Clark Construction
Las recientemente inauguradas David Geffen Galleries en el LACMA son el resultado de más de una década de esfuerzos en múltiples frentes: la ciudad, el condado, el público, el arquitecto, los equipos de ingeniería, la empresa contratista general y los diversos agentes de la construcción involucrados en plasmar un diseño ambicioso y visionario en una obra construida. El proyecto también ha estado sujeto a un escrutinio inusualmente intenso, con reacciones que van desde la admiración por su meticulosa construcción y ambición arquitectónica hasta críticas sobre su escala, costo, masa de concreto y complejidad de ingeniería en una ciudad propensa a sismos como Los Ángeles. Más allá de las posturas, el edificio sigue siendo un caso de estudio excepcionalmente sofisticado sobre cómo se negocia la arquitectura a través de la construcción.
Esta conversación aborda las David Geffen Galleries desde la perspectiva de Clark Construction, la empresa contratista general encargada de ayudar a materializar el diseño de Peter Zumthor. Carlos González, presidente de grupo en Clark Construction, supervisó el proceso de construcción y compartió con ArchDaily algunos de los desafíos técnicos, materiales y logísticos del edificio. Estos abarcan desde su monolítica estructura de concreto y su extenso sistema de postensado hasta los 56 aisladores sísmicos que permiten que el edificio se mueva durante un terremoto; desde las impredecibles condiciones del suelo cerca de los pozos de alquitrán de La Brea hasta la fabricación de parteluces de bronce macizo y la integración de sistemas mecánicos dentro de la estructura de concreto de doble losa del edificio.
Esta semana estuvo marcada por reconocimientos e importantes anuncios para la industria cultural. En un contexto de informes internacionales sobre destrucción tanto deliberada como natural, la UNESCO incorporó 25 nuevos sitios de Valor Universal Excepcional a su Lista del Patrimonio Mundial, protegiendo una diversa gama de lugares que incluye desde paisajes funerarios hasta obras emblemáticas de la arquitectura moderna. Más allá del patrimonio, la práctica arquitectónica contemporánea también recibió un nuevo reconocimiento a través de Alejandro Aravena y Smiljan Radić, al tiempo que se anunciaron nuevos avances en proyectos culturales en los Emiratos Árabes Unidos, Ecuador, China, India y Estados Unidos. Las actualizaciones recientes incluyen la restauración de un cine emblemático en Los Ángeles, un nuevo museo dedicado a la innovación y el emprendimiento en Bengaluru, y la finalización de la estructura de una torre de madera híbrida de 39 pisos en Sídney.
En un volumen delgado de cubiertas con bordes amarillos, publicado recientemente por la editorial de Oporto Circo de Ideias, el arquitecto Paulo Martins Barata (socio fundador de Promontório) plantea una afirmación engañosamente audaz: que la arquitectura producida en Europa desde la Gran Recesión no pertenece a ninguno de los dos bandos que estructuraron el debate disciplinar más feroz del siglo XX.
The Language of Metamodern Architecture toma prestado su título, con evidente ironía, de la obra de Charles Jencks de 1977, The Language of Post-Modern Architecture, el libro que declaró célebremente la muerte de la arquitectura moderna a las 15:32 del 15 de julio de 1972, con la demolición de Pruitt-Igoe. Su apuesta es que otra muerte, nunca certificada oficialmente, ocurrió alrededor de 2008, y que la arquitectura ha estado viviendo, en su gran mayoría sin percatarse de ello, en lo que creció alrededor de esa tumba.
Durante mucho tiempo, la arquitectura se ha definido por la permanencia. Los edificios se celebran porque perduran, las ciudades porque establecen estabilidad frente a la incertidumbre y los monumentos porque resisten el paso del tiempo. Algunas de las tradiciones urbanas más antiguas de la humanidad surgieron en paisajes donde la permanencia por sí sola nunca habría podido garantizar la supervivencia. A lo largo de los desiertos del norte de África y la península arábiga, los asentamientos en oasis se desarrollaron no como refugios aislados en medio de un páramo vacío, sino como pausas cuidadosamente mantenidas dentro de paisajes que ya estaban moldeados por el movimiento. Mucho antes de que las autopistas y los aeropuertos conectaran continentes, caravanas, personas dedicadas al pastoreo, la peregrinación y el comercio recorrían estos territorios a través de redes de pozos, sistemas de riego, arboledas cultivadas y ciudades de mercado. El oasis nunca fue el final del viaje. Los pozos, los palmerales sombreados, los campos de cultivo irrigados y los mercados de caravanas permitían que comenzara la siguiente etapa del trayecto.
Diseñado por el consorcio de 3XN, B+H Architects y Zhubo Design, el Museo de Historia Natural de Shenzhen ha abierto sus puertas al público en Shenzhen, China. Con una superficie de más de 100,000 metros cuadrados, la institución es el museo de historia natural más grande del sur de China y se encuentra entre los museos de su tipo más grandes del mundo de reciente construcción. Desarrollado como parte de la creciente infraestructura cultural de Shenzhen, el proyecto reúne espacios de exhibición, investigación, educación y áreas públicas en un solo destino cívico. 3XN lideró el diseño arquitectónico; B+H Architects actuó como consultor principal, arquitecto ejecutivo y arquitecto de paisaje; y Zhubo Design aportó la experiencia técnica local y la coordinación normativa a lo largo de todo el desarrollo del proyecto.
El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCOanunció 25 nuevas inscripciones en la Lista del Patrimonio Mundial durante su 48.ª sesión, ampliando el registro internacional con sitios que reflejan una amplia variedad de patrimonio arquitectónico, cultural y natural. Las incorporaciones de 2026 incluyen 19 bienes culturales, cinco sitios naturales y un bien mixto, además de la aprobación de dos modificaciones significativas de límites y una revisión de los criterios de una inscripción existente. Presentes en todos los continentes habitados, los lugares recientemente reconocidos abarcan desde paisajes arqueológicos y centros históricos urbanos hasta arquitectura modernista y patrimonio industrial, lo que subraya la diversidad del entorno construido y el alcance en constante evolución de la conservación del patrimonio.
El lunes 27 de julio, se presentó la terna de finalistas para el Premio Nacional de Arquitectura 2026 en una sesión extraordinaria del Directorio Nacional del Colegio de Arquitectos de Chile. En representación de la institución, los cinco miembros del directorio otorgaron el premio de manera conjunta a los arquitectos Alejandro Aravena Mori y Smiljan Radić Clarke, en reconocimiento a su contribución para posicionar la arquitectura chilena a nivel internacional. Ambos profesionales han sido distinguidos con el Premio Pritzker de Arquitectura: Aravena en 2016 por su trabajo junto a ELEMENTAL, y Smiljan Radić Clarke este año. La institución también reconoció la calidad de sus obras y el aporte de ambos profesionales al desarrollo local de la disciplina, destacándolos como dos figuras clave de la arquitectura surgidas desde un país pequeño en el extremo sur del mundo.
Al examinar la evolución del habitar a lo largo de la historia, se revela que los conceptos de espacio, tiempo, identidad y hogar se extienden mucho más allá de la arquitectura misma. Desde principios del siglo XX hasta el presente, el desarrollo humano ha estado marcado por transformaciones económicas, sociales, culturales y tecnológicas que se aceleran de forma constante. Los avances en las tecnologías de la información y la comunicación han propiciado un mundo de conectividad constante, un fenómeno que, en ocasiones, puede desconectar a las personas de los espacios físicos que habitan. En medio de un flujo cada vez mayor de estímulos, interacciones y plataformas digitales, el habitar compartido a través de múltiples escalas y programas arquitectónicos se presenta tanto como un desafío como una oportunidad para reconectar a las personas con su entorno mediante estrategias de diseño que respalden la libertad de movimiento y la flexibilidad que exige la vida contemporánea.
El Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi ha anunciado que el Guggenheim Abu Dabi abrirá sus puertas al público el 11 de diciembre de 2026 en la isla de Saadiyat. El museo, diseñado por el fallecido Frank Gehry, se convierte en la cuarta institución de la red global del Guggenheim, sumándose a las sedes de Nueva York, Venecia y Bilbao.
El proyecto se anunció por primera vez en 2006. La construcción comenzó en 2011, se suspendió durante varios años en medio de tensiones económicas y cambios en los contratos, y se reanudó en 2019. La fecha de finalización prevista para 2025, establecida en 2021, se postergó finalmente hasta este diciembre.
Edificio Prefabricado Viña del Mar por ELEMENTAL. Imagen cortesía de ELEMENTAL
El desplazamiento suele entenderse a través del movimiento: el instante en que las personas se ven obligadas a trasladarse de un lugar a otro. Sin embargo, desde la perspectiva de la arquitectura, ese traslado es apenas el inicio de lo que viene después. Es posible que sea necesario reconstruir una vivienda, reubicar a una comunidad entera o restablecer la vida cotidiana en un lugar completamente nuevo. Lo que se pierde con el desplazamiento no siempre es algo que la arquitectura pueda restituir de forma sencilla.
Esta cuestión cobra especial relevancia en América Latina, donde el desplazamiento ha moldeado a las comunidades bajo diversas circunstancias y a diferentes escalas. Lo que ocurre después depende de los motivos del traslado forzoso, de la posibilidad de retornar y de lo que aún se conserva de los espacios habitados. Algunas comunidades logran reconstruir su entorno familiar, mientras que otras deben fundar su vida cotidiana en un sitio completamente nuevo. Estas variaciones determinan el rol que se le exige a la arquitectura.
El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCOha inscrito las "Obras de Aalto", una colección de trece edificios y conjuntos arquitectónicos en Finlandia diseñados por Aino Marsio-Aalto, Elissa Aalto y Alvar Aalto, en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este reconocimiento destaca la trascendencia internacional de un conjunto de obras que contribuyó a redefinir la arquitectura moderna mediante un enfoque centrado en las personas, que prioriza la relación entre los edificios, la vida cotidiana, la naturaleza y el bienestar social. Con proyectos realizados desde finales de la década de 1920 hasta los años ochenta, la selección representa la contribución de Finlandia al Movimiento Moderno, al tiempo que reconoce la práctica colaborativa de los Aalto y su estudio.
La organización del Centro Cultural Europeo de Italia (ECC) ha anunciado los finalistas de los Premios ECC, presentados en el marco de Personal Structures – Confluences, la octava edición de su exposición internacional de arte contemporáneo, que se realiza en paralelo a la Bienal de Arte de Venecia. Abierta al público en Venecia del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026 en el Palazzo Bembo, el Palazzo Mora y los Jardines de Marinaressa, la exposición sirve de escenario para estos premios, que celebran las prácticas artísticas que abordan el tema de la muestra, Confluencias, a través de la investigación, la interdisciplinariedad y el diálogo con el lugar. Las propuestas ganadoras se anunciarán el 22 de noviembre de 2026, durante el evento de clausura de la exposición.
Vista peatonal de la sede del BCIE en Tegucigalpa. Imagen cortesía del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)
Las naciones de Centroamérica ocupan un estrecho puente terrestre entre México y Colombia, pero no nacieron como países independientes. Surgieron de una sola entidad: la República Federal de Centroamérica en 1823. Aquella federación se disolvió; sin embargo, el ideal de una región unificada nunca murió del todo. En 1951, los gobiernos firmaron la Carta de San Salvador para crear la ODECA, la Organización de Estados Centroamericanos. Cuatro décadas más tarde, el Protocolo de Tegucigalpa de 1991 la reemplazó por el SICA, el Sistema de la Integración Centroamericana, el marco que rige la cooperación regional en la actualidad. En el marco de este proceso de integración, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua fundaron en 1960 el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), estableciendo su sede en Tegucigalpa. A primera vista, se trata de un complejo de oficinas convencional de finales del siglo XX; no obstante, al observar de cerca su fachada, el edificio se convierte en un manifiesto sobre la identidad. Uno escrito en piedra de cantera rosada proveniente de las mismísimas colinas que rodean la capital hondureña.
Para Gamboa, el modelo organizativo de Lacol es indisociable de su labor arquitectónica. Constituida como una cooperativa de trabajo, la oficina se estructuró deliberadamente en torno a la toma de decisiones colectiva, en lugar de las jerarquías de los despachos convencionales. Hoy en día, su actividad abarca desde el apoyo a cooperativas de vivienda y el diseño de edificios hasta la gestión de obras y la investigación de estrategias para la transición ambiental, lo que refleja una visión en la que la arquitectura opera en múltiples escalas, desde la política pública hasta el uso cotidiano.
Times Litfest Delhi 2017, celebrado en el India Habitat Centre, en Nueva Delhi, el 26 de noviembre de 2017 por DiplomatTesterMan. Imagen cortesía de Wikimedia (dominio público)
Toda democracia se enfrenta tarde o temprano a la misma pregunta: ¿dónde puede expresarse la ciudadanía?
Las plazas públicas, las marchas y las manifestaciones han funcionado como las expresiones más visibles e impactantes de la opinión colectiva. Persiste en la ciudadanía un deseo creciente de hacerse ver y escuchar en el espacio público. Las manifestaciones, por su propia naturaleza, constituyen momentos de urgencia que surgen cuando el diálogo ha llegado a un punto muerto. Si bien son fundamentales para la democracia, no pueden ser su único lenguaje.
Pocas condiciones han moldeado el discurso arquitectónico contemporáneo con tanta profundidad como la incertidumbre. En bienales, exposiciones y foros internacionales, la arquitectura imagina cada vez más su relación con el mundo a través de la flexibilidad, la reversibilidad y la capacidad de respuesta; cualidades destinadas a hacer frente a las emergencias climáticas, la inestabilidad política y una movilidad humana sin precedentes. Los edificios se diseñan para transformarse, las infraestructuras para evolucionar y las ciudades para albergar condiciones que parecen cada vez más impredecibles. Este énfasis en la agilidad ha expandido la capacidad de la disciplina para abordar el cambio ambiental, ofreciendo estrategias valiosas para un mundo en constante transformación.
No obstante, esta evolución apunta a un cambio más profundo en la forma en que la arquitectura media la condición humana. Durante mucho tiempo, la arquitectura ha funcionado como un mecanismo de orientación existencial: una manera de que la conciencia humana talle una coordenada inteligible en medio de un cosmos indiferente, anclando la memoria y la identidad a un punto fijo. En gran parte del discurso arquitectónico contemporáneo, la incertidumbre aparece cada vez menos como una condición externa que debe mitigarse y más como el horizonte a partir del cual comienza el pensamiento arquitectónico. La experiencia espacial se ve cada vez más moldeada por entornos diseñados en torno a la persistencia del flujo, donde los puntos de referencia estáticos dan paso a condiciones de transformación continua.
Museo Nacional del Ecuador (MuNA) de SANAA, Estudio A0, Caá Porá Arquitectura, Jerome Haferd Studio, Taller Capital Landscape. Imagen cortesía de Jerome Haferd Studio
Un equipo internacional liderado por SANAA, en colaboración con Estudio A0, Caá Porá Arquitectura, Jerome Haferd Studio y Taller Capital Landscape, ha sido seleccionado para diseñar el nuevo Museo Nacional del Ecuador (MuNA) en Quito. Bajo el título "Living Strata", la propuesta fue elegida tras la fase de evaluación final revisada del concurso —que combinó la deliberación del jurado con un proceso de votación pública— y concibe el museo como un paisaje cívico que integra espacios de exhibición, programas públicos y áreas verdes abiertas. Este anuncio da cierre al concurso internacional convocado para diseñar el futuro museo nacional de Ecuador.