Durante julio y hasta el 19 de agosto, Aedes – Architecture and Space en Berlín presentará la exposición "A Structure of Feeling: On a New Generation of Architects in China". Aedes es una institución cultural sin fines de lucro fundada en 1980. Con un enfoque centrado en las intersecciones entre la arquitectura, la ciudad y la sociedad, su continuo programa público ha presentado alrededor de 600 exposiciones a lo largo de más de cuatro décadas de labor. En 2001, el espacio presentó TUMU, una muestra que atrajo la atención internacional hacia una generación de jóvenes arquitectos/as independientes de China. Veinticinco años después, "A Structure of Feeling" exhibe el trabajo de una nueva generación que ejerce bajo condiciones transformadas. Nueve oficinas están representadas a través de doce proyectos que transforman el tejido urbano existente, el desarrollo rural y las formas contemporáneas de producción espacial.
Para la mayoría de los niños y niñas, el camino a la escuela constituye una geografía cotidiana de vida callejera y tráfico; una rutina que se repite tanto que se vuelve casi invisible, diluyéndose en el trasfondo de la infancia y el crecimiento. Sin embargo, para los y las estudiantes transfronterizos que viven en Shenzhen y asisten a la escuela en Hong Kong, la jornada escolar comienza mucho antes y mucho más lejos del salón de clases. Comienza en la frontera.
Su trayecto diario no es simplemente una cuestión de distancia, sino que está moldeado por dos sistemas legales, dos culturas administrativas y un conjunto de infraestructuras diseñadas para hacer que el cruce diario sea un poco más viable para menores de 18 años. En una mañana cualquiera, la ruta hacia la escuela puede pasar por un punto de control en el límite fronterizo antes de llegar al aula. Puede involucrar un autobús escolar autorizado por el gobierno, una vía de acceso restringido, una sala de migración, un escáner de huellas dactilares o un procedimiento de control migratorio que se realiza mientras los niños y niñas permanecen sentados en el autobús. Lo que a la distancia parece un simple trayecto escolar es, en términos espaciales, un corredor arquitectónico cuidadosamente gestionado entre dos ciudades.
El edificio residencial The Martin, diseñado por OMA bajo el liderazgo de David Gianotten y Mariano Sagasta, se ha completado en el barrio de Bajes Kwartier en Ámsterdam. Situado en el Sector Central de la remodelación de 7.5 hectáreas, el proyecto es la pieza más reciente en finalizarse del plan maestro de OMA para transformar el antiguo complejo penitenciario de Bijlmerbajes —que funcionó entre 1978 y 2016— en un barrio de uso mixto y energéticamente neutro. Esta entrega sucede a la de The Jay en 2025, mientras que se prevé que un tercer edificio residencial, The Cardinal, se termine en 2030.
Studio Libeskind, en colaboración con HJ Design Partners y la firma SAMOO Architects & Engineers, con sede en Seúl, ha diseñado un nuevo desarrollo residencial de alta densidad en Seúl, Corea del Sur. El Proyecto de Redesarrollo Daechi Ssangyong 1 reemplaza un complejo existente de cinco edificios y 630 unidades en Daechi-dong, Gangnam-gu, por seis nuevas torres residenciales de hasta 49 pisos y casi 1,000 unidades de vivienda. El proyecto es desarrollado para la Daechi Ssangyong 1 Redevelopment Union por Samsung C&T; se espera que la construcción comience en 2027 y finalice en 2030.
Vista aérea sur de la isla de Al Maha, 2026. Render. Imagen cortesía de Herzog & de Meuron
La isla Al Maha es una isla artificial de 230.000 m² ubicada frente a la costa de Lusail, Qatar. Construida como un destino de entretenimiento y ocio al norte de Doha, se inauguró en 2022, justo antes de la Copa Mundial de la FIFA. En 2024, Qatar Museums dio a conocer los renders del futuro Museo de Lusail, diseñado por la oficina suiza de arquitectura Herzog & de Meuron y ubicado en el extremo sur de la isla. Recientemente, la firma reveló imágenes actualizadas del plan maestro de la isla y del diseño exterior del museo. El nuevo Museo de Lusail albergará una colección de arte orientalista, explorando el movimiento de personas e ideas a través del mundo, tanto en el pasado como en el presente, y ofrecerá oportunidades para el estudio y el debate sobre temas globales contemporáneos. Se espera que se convierta en el ancla cultural de Lusail City, en un edificio concebido por Jacques Herzog como "un zoco estratificado verticalmente, o una ciudad en miniatura contenida dentro de un solo edificio".
A medida que el co-living se asocia cada vez más con estudiantes, profesionales jóvenes y otras personas residentes con un estilo de vida móvil, surge una pregunta arquitectónica más amplia: si el hogar ya no está vinculado a la residencia a largo plazo, ¿qué debería esperar la arquitectura que provea la vivienda privada?
La gente se muda por estudios, por un trabajo temporal o por una trayectoria profesional que la lleva constantemente a nuevos destinos. Hoy en día, muchas personas contemplan pasar un período definido en un lugar antes de marcharse. La vivienda construida para ellas debe ir más allá de ofrecer refugio: tiene que dar soporte a las rutinas mediante las cuales alguien se adapta a un entorno desconocido en el breve tiempo que sabe que pasará allí. Un año en una ciudad le exige a un departamento algo muy diferente a lo que le exigiría una vida entera, aunque en los planos los metros cuadrados parezcan los mismos.
Existe una gran diferencia entre mirar la imagen de un edificio y experimentar el espacio que representa. La atmósfera de un lugar, moldeada por su luz, sonidos, materialidad y relación con el paisaje circundante, ha pertenecido durante mucho tiempo al ámbito de la experiencia física. Hoy en día, las tecnologías de renderizado en tiempo real están comenzando a reducir esa brecha, permitiendo explorar y experimentar los proyectos antes de que sean construidos.
Mucho antes de que un edificio se construya, este existe como dibujos, maquetas físicas, perspectivas, fotografías y, más recientemente, renders fotorrealistas. Cada nueva herramienta de representación en la historia ha buscado comunicar no solo la apariencia de un proyecto, sino también la experiencia de habitarlo.
Al albergar Barcelona el Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA por segunda vez en su historia —treinta años después de la edición de 1996—, la ciudad se convierte en un espacio para reflexionar no solo sobre la arquitectura, sino también sobre las cambiantes condiciones en las que opera. Bajo el título Becoming. Architectures for a Planet in Transition, y desarrollado por el equipo de curaduría de seis integrantes —conformado por Pau Bajet, Maria Giramé, Mariona Benedito, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres—, el Congreso de 2026 expande la discusión más allá de la ciudad hacia interrogantes planetarias, abordando la arquitectura a través de sistemas ecológicos, sociales, políticos y materiales, en lugar de como una disciplina aislada. Durante la jornada inaugural del Congreso, ArchDaily conversó con Mariona Benedito y Carmen Torres, integrantes del equipo de curaduría, sobre cómo esta edición revisita el legado arquitectónico de Barcelona, por qué la incertidumbre se ha vuelto un tema central en el pensamiento arquitectónico y qué esperan que quienes asistan se lleven del evento.
En junio de 2026, el renovado Teatro Mauri reabrió sus puertas en el cerro Bellavista, en Valparaíso, históricamente el principal puerto de Chile. El edificio forma parte del legado modernista de América Latina y se ubica junto a La Sebastiana, una de las célebres residencias del poeta Pablo Neruda. Fue diseñado por el arquitecto Alfredo Vargas Stoller, autor de otros íconos de la arquitectura moderna en Valparaíso, como el Edificio Cooperativa Vitalicia y el Conjunto de Viviendas Vargas en Viña del Mar. El Teatro Mauri se inauguró en 1951 como sala de espectáculos y cine. Tras un incendio a principios de la década de 1990, cayó en desuso y sirvió solo de manera esporádica como espacio para fiestas y eventos locales. En 2015, fue adquirido por la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes (SCD), organización que encargó su restauración a la arquitecta Laura Garrido y al arquitecto Gregorio Garretón.
Se equivoca quien imagine encontrar en las siguientes líneas un discurso sobre materialidad, técnicas constructivas sostenibles, formas de tallar la madera o de trenzar la paja. Este artículo se propone justamente desplazar la mirada más allá de los aspectos que, con frecuencia, definen el debate sobre la cultura de los pueblos originarios cuando se trata de "arquitectura".
En un universo en el cual el propio término "arquitectura" es ajeno, abordar sus construcciones —si es que esta palabra alcanza para nombrarlas— desde un enfoque exclusivamente material o tecnológico no deja de ser un intento de encuadrar sus formas de producir espacio en categorías occidentales. Se reduce, de este modo, una cosmología compleja a un conjunto de atributos mensurables, como si fuera posible transformarla en un checklist aplicable a cualquier arquitectura, borrando justamente aquello que la distingue: las relaciones entre territorio, cuerpo y memoria.
El bambú suele ser elogiado antes de ser comprendido. Crece rápidamente, posee una larga historia de culturas constructivas y parece ofrecer a la arquitectura un lenguaje ecológico inmediato. En las fotografías, puede parecer casi evidente por sí mismo: ligero, natural, renovable y ya alineado con un futuro más sostenible. Sin embargo, esta aparente claridad es también lo que dificulta hablar de él con precisión. Una vez que se convierte en un símbolo de responsabilidad ambiental, el material mismo puede llegar a desaparecer detrás de la imagen que proyecta.
Este es el riesgo del resurgimiento contemporáneo del bambú. Se le puede imaginar con demasiada facilidad como un sustituto verde de los materiales industriales, como una atmósfera regional o como una alternativa más blanda frente a los lenguajes más duros del acero y el concreto. En cada caso, el bambú se admira antes de comprender sus condiciones de base. La pregunta verdaderamente importante no es si el bambú es sostenible en un sentido general, sino qué tipo de cultura arquitectónica exige: qué formas de conocimiento, mantenimiento, regulación, mano de obra y tiempo son necesarias para que su sostenibilidad se vuelva real.
Los Andes a menudo se entienden como una cordillera continua, sin embargo, abarcan una amplia gama de climas y ecosistemas. En Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia y Chile, los páramos, tierras altas áridas, valles templados y paisajes cubiertos de nieve pueden existir a distancias relativamente cortas unos de otros. A medida que cambia la elevación, también lo hacen la temperatura, la radiación solar, la humedad, el viento, la vegetación y la topografía, produciendo entornos que requieren diferentes formas de construcción.
A diferencia de muchas regiones montañosas donde el frío es la condición ambiental definitoria, los entornos de alta altitud en los Andes combinan varias condiciones climáticas a la vez. A medida que aumenta la elevación, la radiación solar se vuelve más intensa. Algunas regiones permanecen húmedas durante todo el año, mientras que otras experimentan temporadas secas prolongadas. En muchos lugares, el terreno empinado, la nieve y los patrones cambiantes del clima se convierten en factores adicionales que influyen en cómo se diseñan los edificios.
La madera es uno de los materiales más antiguos y familiares de la arquitectura; sin embargo, su uso contemporáneo plantea interrogantes complejos sobre el impacto ambiental, la disponibilidad de recursos, la procedencia del material y la circularidad en relación con las economías locales. Al mismo tiempo, los avances en diseño computacional, mecanizado CNC y fabricación robótica también están reconfigurando la manera en que se diseña y ensambla la madera, abriendo nuevas posibilidades para la innovación estructural y la expresión formal, al tiempo que redefinen el equilibrio entre automatización, mano de obra y eficiencia.
La información de un proyecto de arquitectura no reside únicamente en los softwares de CAD o BIM. Los briefs de diseño, los planos en formato PDF, los contratos, los presupuestos, los informes de obra, los archivos de aprobación y las especificaciones técnicas son, a menudo, los documentos que los equipos abren, revisan, envían y confirman a diario.
Cuando estos archivos se encuentran dispersos en correos electrónicos, herramientas de chat, copias escaneadas y diferentes dispositivos, es fácil que ocurran errores de versión, retrasos en las aprobaciones o pérdida de información. Para los/las arquitectos/as y los estudios pequeños, esto no solo ralentiza la comunicación, sino que también puede afectar la precisión del proyecto, la confianza del cliente y los plazos de entrega.
Cada año, el 11 de julio, el Día Mundial de la Población llama la atención sobre las tendencias demográficas que están transformando las sociedades en todo el mundo. En 2026, las Naciones Unidas conmemoran la ocasión bajo el lema "Hacer realidad las esperanzas y aspiraciones de los y las jóvenes: hoy y para el futuro", destacando cómo sus decisiones sobre educación, empleo, vivienda, relaciones y vida familiar se ven cada vez más influenciadas por las ciudades en las que habitan. A partir del informe Lives, Choices and Futures, una encuesta global realizada a más de 108,000 jóvenes en 73 países, la campaña de este año subraya la estrecha relación entre el cambio demográfico y las condiciones sociales, económicas y espaciales de las ciudades.
Preguntas frecuentes como qué es la madera acetilada o cómo resiste a la intemperie, la radiación solar y la humedad interpelan a muchos profesionales de la arquitectura y el diseño que aún no han trabajado con ella. Al momento de llevar a cabo sus proyectos, el uso de materiales que aporten soluciones durables, sostenibles y de valor estético se expande para abordar cada vez más campos de la disciplina. Reducir la huella de carbono, alcanzar una mayor vida útil u optimizar su mantenimiento se ponen en relieve como factores vitales para el desarrollo de proyectos residenciales, más aún teniendo en cuenta las variables condiciones climáticas, geográficas y térmicas visibles a nivel global.
Históricamente, el concepto de museo ha propiciado reflexiones en torno a la identidad, la representación y los marcos institucionales. En la actualidad, los museos se conciben como espacios cada vez más complejos, que combinan las áreas de exposición con otras funciones culturales y pedagógicas, fomentando la participación ciudadana, la experimentación artística y la responsabilidad de archivo. A lo largo de este año, se han anunciado y desarrollado numerosos proyectos de museos en diversas regiones del mundo, con plazos de finalización previstos en su mayoría entre 2026 y 2030. A esta diversidad se suma la amplia gama de conceptos desarrollados en el terreno de las ideas, las propuestas y las especulaciones. Es precisamente en este ámbito donde se inscribe esta selección de propuestas enviadas por la comunidad de lectores y lectoras de ArchDaily: proyectos cuyos diseños expanden los límites de nuestra imaginación.
Parte de la arquitectura regional más innovadora del mundo nunca llega a los titulares, sencillamente porque nadie cuenta su historia. Para el sexto episodio del podcast Room For Dreams, grabado en vivo en la Semana del Diseño de Milán 2026 en colaboración con INDX|GLOBAL, Claire Brodka de designboom, a cargo de la conducción, analiza este preciso cuello de botella junto a los/las arquitectos/as Niroop Reddy, Sujit Nair y Aman Aggarwal, rastreando cómo la histórica falta de narrativa arquitectónica ha eclipsado una revolución de diseño a gran escala que se está gestando en el subcontinente indio.
https://www.archdaily.cl/es/1092435/arquitectura-contemporanea-china-en-constante-evolucion-y-transformacion-entrevista-con-liu-yulong-de-thad韩爽 - HAN Shuang
El fotógrafo Paul Clemence ha documentado West Bund Orbit, la sala de exposiciones públicas de Heatherwick Studio en la costanera de West Bund, en Shanghái, mediante una serie fotográfica que explora la cambiante identidad arquitectónica del proyecto. Ubicado en el distrito de Xuhui a lo largo del río Huangpu, el edificio fue concebido como un destino cultural dentro del emergente centro financiero de la zona, al tiempo que amplía la red de espacios públicos que definen la ribera revitalizada. En lugar de centrarse únicamente en el edificio como un objeto, las fotografías de Clemence examinan la relación entre arquitectura, circulación y paisaje, revelando cómo los senderos interconectados y la forma estratificada del proyecto dialogan tanto con la costanera como con la ciudad que lo rodea.
Esta semana estuvo dedicada a las artes, un periodo en el que la arquitectura cultural acaparó los titulares en todo el mundo. Edificios emblemáticos para importantes instituciones alcanzaron hitos clave de diseño y construcción, desde la Ópera de Shanghái hasta el nuevo centro de artes escénicas de Abu Dabi, al tiempo que se anunciaron los encargos de dos nuevos museos tras la resolución de concursos internacionales. La arquitectura también asumió el protagonismo como objeto de exhibición en sí misma, con la Trienal de Arquitectura de Sharjah revelando su lista de participantes y Austria presentando su propuesta para la Bienal de Arquitectura de Venecia 2027. Más allá de estos acontecimientos, la recopilación de noticias de esta semana incluye tres proyectos de diseño urbano en desarrollo: en Seúl (Corea del Sur), un nuevo barrio ribereño en el distrito de Apgujeong integra torres residenciales en torno a un parque que conecta la ciudad con el río Han; en Cardiff (Gales), un puente peatonal y ciclista sobre el río Taff conecta barrios ribereños con nuevas viviendas junto al agua; y en Bengaluru (sur de la India), el Museo de Arte y Fotografía expandirá su campus público mediante la incorporación de nuevas instalaciones cívicas y culturales, además de un importante parque de esculturas situado en una Reserva de la Biosfera de la UNESCO en Tamil Nadu.