¿Qué hace que valga la pena preservar un edificio? La antigüedad es la respuesta más común, pero no siempre la mejor. Un edificio de las décadas de 1950 o 1970 puede tener tanta relevancia histórica como una catedral medieval; simplemente exige un marco de referencia diferente, uno que valore el contexto político, el significado cultural y la innovación arquitectónica por encima del mero paso del tiempo. Esto es especialmente cierto en el caso de la arquitectura moderna en el llamado Sur Global, donde el movimiento adoptó formas de expresión únicas.
Es precisamente este diálogo el que ArchDaily y el World Monuments Fund abren ahora en conjunto. El WMF aporta su experiencia en conservación sobre el terreno en todo el mundo, mientras que ArchDaily ofrece la capacidad editorial para contextualizar ese trabajo y conectarlo con una audiencia global. El objetivo es hacer ambas cosas a la vez: preservar lugares y contar sus historias, moldeando el modo en que se comprende el patrimonio moderno mucho más allá del propio ámbito de la conservación.
"Analicemos fríamente los hechos". Con esta frase directa y poco tranquilizadora, el director de la Oficina de Movilización Civil y de Defensa abría The Family Fallout Shelter, un manual de 32 páginas publicado por el gobierno de los Estados Unidos en 1959, en plena tensión de la Guerra Fría. El documento enseñaba a las familias a construir refugios capaces de protegerlas de la lluvia radiactiva tras un eventual ataque nuclear y, mediante dibujos técnicos y croquis, esbozaba soluciones con bloques de concreto, muros rellenos de tierra o arena, estructuras subterráneas y sistemas de ventilación. Era un manual de supervivencia que, en muchos aspectos, funcionaba también como un manual de construcción.
La arquitectura esta semana reflexiona sobre cómo los edificios y las ciudades se adaptan a las cambiantes condiciones culturales, sociales y ambientales. Desde la expansión de instituciones consolidadas y la preservación de archivos de arquitectura hasta nuevos enfoques para la vivienda y el uso del espacio doméstico, diversas historias analizan cómo la arquitectura media entre los contextos existentes y las necesidades futuras. Estas interrogantes van más allá de los edificios individuales y abordan el papel del espacio público, la infraestructura, la energía y la memoria colectiva en la configuración del entorno construido. Al mismo tiempo, nuevos proyectos y programas culturales en diversos contextos demuestran cómo la arquitectura puede responder a las historias locales, la transformación urbana y las limitaciones de recursos, al tiempo que establece nuevas relaciones entre los edificios, el paisaje y las comunidades que los habitan.
Los orígenes de la Bienal de Arquitectura de Copenhague se remontan a la creación del festival anual CAFx en 2014, el cual pasó a llamarse Foro de Arquitectura de Copenhague en 2024 para liderar nuevos proyectos enfocados en la arquitectura y el urbanismo, como la transición de festival a bienal, cuya primera edición se celebrará en 2025. Hoy se anuncian los detalles de su segunda edición, que se llevará a cabo del 9 de septiembre al 15 de octubre de 2027 bajo el tema "Elements" (Elementos). Tras el llamado inaugural de la Bienal a desacelerar ("Slow Down"), el evento centra su atención en las fuerzas elementales del planeta que la arquitectura ha intentado dominar y preparar para habitar, cuestionando una de las promesas más persistentes de la modernidad: el control sobre el medio ambiente. Las actividades estarán dedicadas a cada uno de los cuatro elementos —fuego, tierra, aire y agua— y se organizarán en torno a ellos, incluyendo una convocatoria abierta para pabellones, exposiciones y un simposio.
La ornamentación arquitectónica ha sido un tema de debate recurrente en la industria durante décadas. Esta práctica, abandonada en gran medida durante el Movimiento Moderno, podría encontrarse hoy ante una plataforma que permita, una vez más, su resurgimiento, gracias a la convergencia actual de la robótica, la inteligencia artificial (IA) y la fabricación digital. Al parecer, la tecnología ha eliminado el principal obstáculo del detalle decorativo: el elevado costo de la mano de obra calificada. Sin embargo, esta nueva capacidad técnica exige un examen crítico: ¿qué representa realmente la ornamentación y qué ganamos o perdemos al resucitarla mediante el diseño algorítmico?
Videos
Silla ergonómica inteligente HBADA X7. Imagen cortesía de HBADA
La silla de oficina ha evolucionado a la par de los cambios en los espacios de trabajo a lo largo del tiempo. En cada época de la oficina, la silla ha reflejado la forma en que las personas trabajan. Los primeros asientos de oficina se fabricaron para el trabajo administrativo: sillas fijas de madera dispuestas en hileras en grandes oficinas administrativas, donde el papeleo seguía rutinas estandarizadas. Hacia la década de 1980, las computadoras comenzaron a cambiar la manera en que las personas ocupaban un escritorio, y el mobiliario de oficina siguió esa misma tendencia. Los y las diseñadoras abordaron los asientos a través de la ergonomía y la biomecánica, perfeccionando la altura regulable, el soporte lumbar, la reclinación sincronizada y la relación entre el cuerpo y la estación de trabajo. Posteriormente, se combinó la investigación ergonómica con nuevos materiales, como la malla de suspensión transpirable en lugar del tapizado de espuma convencional.
La arquitectura en América Latina este mes refleja una conversación continua en torno al habitar, el patrimonio cultural y las formas en que la disciplina puede conectar la vida contemporánea con los lugares y saberes existentes. Desde la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires e iniciativas que abordan las prácticas constructivas tradicionales y el patrimonio arqueológico, hasta nuevas infraestructuras culturales y proyectos de vivienda en Argentina, Ecuador y Perú, los desarrollos recientes destacan diferentes enfoques para trabajar con los contextos locales. En toda la región, las preguntas sobre la memoria, la comunidad, el paisaje y la práctica material continúan dando forma tanto a los proyectos arquitectónicos como a debates más amplios sobre cómo se habitan las ciudades y los territorios.
Un jurado de profesionales del arte y la arquitectura anunció recientemente la propuesta curatorial seleccionada para el Pabellón de Luxemburgo en la Biennale Architettura 2027. La muestra estará a cargo de la experta en vivienda Céline Zimmer y de los arquitectos Bùi Quý Sơn y Paul-Antoine Lucas, cofundadores de la práctica espacial crítica Exutoire, una de las oficinas ganadoras de los Premios ArchDaily Next Practices 2026. Bajo el título "Excess! On the Overconsumption of Living Space" (¡Exceso! Sobre el consumo excesivo de espacio habitable), la propuesta aborda la distribución desigual del espacio habitable como reflejo de "hábitos de exceso más amplios que contribuyen a las crisis ecológica y de vivienda actuales". La problemática se ilustrará mediante un diálogo entre las realidades de Luxemburgo y Vietnam para reflexionar sobre el consumo espacial. El Pabellón de Luxemburgo se ubica en el primer piso de las Sale d'Armi en el Arsenale, que abrirá al público para la Bienal el 8 de mayo de 2027.
Ganador del Primer Premio + Premio de Estudiantes Buildner: Linear Ritual. Imagen cortesía de Buildner
Buildner ha anunciado los resultados del concurso de arquitectura Iceland Slow Sauna, desarrollado en colaboración con Slow Travel Mývatn. Situado junto a Þúfa – Private Homestay, en el paisaje volcánico del lago Mývatn, al norte de Islandia, el certamen invitó a arquitectos/as y diseñadores/as a crear un refugio compacto que combinara un sauna y un invernadero en una única experiencia arquitectónica. Con raíces en la tradición islandesa del baño como un ritual de quietud y renovación, las bases del concurso pedían a los/as participantes explorar cómo el calor, la luz, la vegetación y el paisaje podían dar forma a un lugar íntimo de recuperación y conexión con la naturaleza.
Plaza Skanderbeg / 51N4E. Imagen cortesía de 51N4E
Durante los últimos veinte años, Albania ha sido uno de los territorios con mayor actividad constructiva en Europa. Decenas de arquitectos y arquitectas internacionales han estado trabajando allí en proyectos que prometen alterar el trazado, la estructura y las ciudades de un país que aún se recupera de los regímenes del siglo pasado. Reconocer ese crecimiento, y esos cambios en el paisaje, implica también reconocer que detrás de cada forma hay una historia, y que existen archivos que nos revelan mucho más que la propia arquitectura.
Editado por Anneke Abhelakh y publicado por Lars Müller Publishers, con un prólogo del primer ministro Edi Rama, The Albanian Filescompila dos décadas de trabajo de sesenta oficinas internacionales de arquitectura que operan en Albania en una densa publicación cuyo formato, color y contundente presencia constituyen toda una declaración en la lectura de la historia reciente del país. El volumen funciona como un documento ampliado, una cartografía de lo que estos procesos han dejado atrás. Gran parte de lo que toma forma en sus páginas describe estructuras de poder, patrones de contratación y posturas cuyas consecuencias han resultado polémicas. Revelar es una muestra de transparencia, pero también evidencia que ciertas cosas nunca debieron haberse ocultado en primer lugar. Albania, más que nunca, con sus aspiraciones de abrir un territorio y su creciente deseo de vincularse con el mundo (a través del turismo y la perspectiva de incorporarse a la Unión Europea), necesita esta claridad.
Los paisajes volcánicos hacen que los cambios geológicos resulten inusualmente visibles. La lava se solidifica para dar forma a un nuevo suelo, sobre el cual la vegetación echa raíces lentamente. Las cenizas pueden permanecer en el entorno durante años. En las inmediaciones de los volcanes activos, estos procesos siguen en marcha, condicionando dónde y cómo se construye.
A pesar de ello, estos entornos continúan atrayendo viviendas y refugios. Su aislamiento y su singular topografía suelen ser parte de su atractivo. Edificar en estos sitios implica integrar la vida cotidiana en un territorio que aún es susceptible de transformarse.
Farshid Moussavi ha sido galardonada con la Medalla Soane 2026 por sus contribuciones a la práctica, la historia y la teoría de la arquitectura. La arquitecta y educadora de origen iraní, quien fundó Farshid Moussavi Architecture (FMA) en 2011, recibirá la medalla en la Royal Academy de Londres el 24 de noviembre de 2026, donde también dictará una conferencia pública. Este galardón anual, creado por el Sir John Soane's Museum en 2017, reconoce a personas cuyo trabajo ha contribuido a una comprensión más amplia de la arquitectura y su papel en la sociedad.
Por segundo año consecutivo, Copenhague fue elegida como la ciudad más habitable del mundo en el Índice Global de Habitabilidad 2026 de la Economist Intelligence Unit. Según el Centro de Arquitectura Danés, parte de este avance en la calidad de vida urbana se debe al trabajo del arquitecto y urbanista danés Jan Gehl, quien celebra su 90.º cumpleaños este año. Gehl ha dedicado su carrera profesional al estudio de la vida pública y al desarrollo urbano centrado en las personas; fundó Gehl Architects (ahora Gehl Studio) en el año 2000 y ha publicado extensamente sobre metodologías de diseño para crear entornos urbanos dinámicos, saludables y con un enfoque humano. En homenaje a su trayectoria, el Centro de Arquitectura Danés presenta una exposición y una serie de actividades enfocadas en el papel que ha desempeñado en el desarrollo urbano a nivel mundial.
Isivivane - Freedom Park, Pretoria, Sudáfrica. Imagen por Shosholoza
La liberación no siempre comienza con un monumento. Puede empezar en un jardín, un patio, un claro, un campo; en la ocupación de la tierra y en la posibilidad de reunirse allí. A lo largo de historias marcadas por el colonialismo y el despojo, el espacio ha sido más que el escenario donde ocurre la liberación. Ha sido una de sus prácticas: cultivado, ocupado, habitado en secreto, transitado y reconstruido colectivamente.
La investigación de Wolff Architects Liberation Gardens propone al jardín como una forma de interpretar estas prácticas espaciales, no solo como un terreno sembrado, sino como un espacio a través del cual se pueden sostener la supervivencia, el sustento y la imaginación emancipadora. En este sentido, el jardín no se define tanto por el diseño de paisaje como por las relaciones entre las personas y la tierra, el cultivo y el conocimiento, la ocupación y la autonomía. Puede albergar la producción cultural a la par de la subsistencia, así como formas de vida colectiva que surgen bajo condiciones de violencia y despojo. La liberación, entendida desde una perspectiva espacial, tiene que ver tanto con la posibilidad de habitar de manera distinta como con alcanzar una condición final de libertad.
En muchas ciudades asiáticas, el clima estival se puede experimentar cada vez más a la distancia. En Hong Kong, es posible trasladarse desde una torre de departamentos a través de un centro comercial en podio, ingresar al sistema de tránsito rápido ferroviario (MTR), llegar debajo de otro complejo comercial y continuar por puentes peatonales cerrados o pasajes subterráneos, percibiendo muy poco de la atmósfera exterior. El calor, la humedad, la lluvia y las variaciones estacionales siguen presentes, pero se pueden esquivar en gran medida gracias a una red continua de interiores climatizados.
A lo largo de varias décadas, el aire acondicionado ha pasado de ser una tecnología para enfriar habitaciones individuales a convertirse en una infraestructura capaz de producir un entorno urbano alternativo. Esto resulta especialmente visible en zonas de Asia Oriental y el Sudeste Asiático, donde el desarrollo orientado al transporte combina frecuentemente estaciones de tren, centros comerciales, viviendas, oficinas y otros servicios cotidianos en complejos interconectados. El modelo "Ferrocarril más Propiedad" (Railway plus Property) ha ayudado a institucionalizar esta relación entre transporte y desarrollo, creando distritos donde el movimiento a través de la ciudad es a menudo inseparable del tránsito por interiores de gestión privada.
La Trienal de Arquitectura de Sharjah (SAT) ha publicado en línea los documentales completos de A Journey into Architecture Archives: Baghdad, Damascus, Tunis. Curado por George Arbid, el proyecto forma parte del programa de investigación a largo plazo de la SAT, enfocado en documentar y salvaguardar los archivos arquitectónicos en el mundo árabe. Las tres películas, filmadas en locaciones de Bagdad, Damasco y Túnez, combinan la investigación de archivo con el trabajo de campo y las historias orales, analizando cómo se construyen, preservan y revisitan las historias de la arquitectura a lo largo del tiempo.
Una campaña liderada por la Red Lima Milenaria busca el reconocimiento de la UNESCO para sitios precoloniales en la capital peruana. Actualmente, quedan más de 600 sitios arqueológicos en Lima, una metrópoli de 11 millones de habitantes. La campaña ciudadana busca mejorar las condiciones de conservación y la sensibilización pública sobre los sitios que resistieron la colonización europea, promoviendo la postulación de una selección de estructuras para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La campaña de difusión pública se lanzó recientemente para sumar el apoyo de la ciudadanía y establecer alianzas con organizaciones dedicadas al patrimonio y campos afines, con el fin de preparar el marco para una postulación formal que deba presentar el Estado peruano. La iniciativa coincide con movimientos de reconstrucción en el continente que responden a la desigualdad socioeconómica y a las injusticias históricas estructurales, lo que plantea interrogantes sobre la definición misma de patrimonio.
Historias como recurso. Imagen: Cobe (generada por IA)
Este artículo es parte de "Thresholds", un periódico impreso de edición especial de Cobe Notes x ArchDaily.
Hay dos rasgos únicos del ser humano que nos permitieron sobrevivir en los primeros años y expandirnos por todo el planeta: la sudoración y la narración de historias. Sudar ayuda a enfriar el cuerpo al correr largas distancias. Las historias nos ayudan a colaborar en grandes grupos y a compartir conocimientos entre comunidades y generaciones. Como profesionales de la arquitectura, seguimos confiando en estas mismas herramientas para hacer realidad nuestras visiones.
Como señala el profesor de narrativa Angus Fletcher en su libro Primal Intelligence, existe una idea errónea muy común sobre el papel de las historias: cuando nuestro cerebro "racional" desarrolla una idea que no logramos explicar a un grupo más amplio, la empaquetamos en una historia y, de repente, todo el mundo la entiende. Fletcher sostiene que en realidad funciona al revés: las ideas surgen de las historias, nuestro cerebro piensa en forma de historias y las historias moldean la realidad. En el ámbito de la arquitectura, existe un término despectivo para referirse a este proceso cuando se invierte de manera incorrecta: "postracionalización", como ocurre, por ejemplo, cuando se crean diagramas para justificar un diseño que ya ha sido decidido de antemano.
Construida sobre varias colinas, Amán ha crecido a un ritmo que pocas capitales de Medio Oriente han logrado igualar. La ciudad ha recibido sucesivas olas de migración —circasianos a finales del siglo XIX, refugiados palestinos en 1948 y 1967, la población iraquí después de 1990 y sirios desde 2011—, cada una de las cuales ha reconfigurado su densidad y perfil social. La piedra caliza de origen local, extraída de canteras de toda Jordania y obligatoria por ley para las fachadas desde la década de 1970, se ha convertido en el único denominador visual común de la ciudad. Sin embargo, detrás de esta uniformidad material se esconde un diálogo continuo entre la tradición vernácula y la ambición internacional.
El hogar podía extenderse entre varios lugares ocupados en diferentes momentos del año. Se extendía a lo largo de una geografía más amplia de lugares que se dejaban y a los que se volvía a lo largo del año. En la actualidad, muchos desarrollos contemporáneos del Golfo intentan integrar condiciones climáticas y espaciales contrastantes dentro de un mismo sistema urbano permanente.
Una fachada de ladrillo hace mucho más que definir el exterior de una vivienda. Al diseñarse como una pantalla porosa, se convierte en un elemento intermediario entre el interior y el exterior, modelando la atmósfera y las condiciones ambientales de los espacios que resguarda. En la arquitectura residencial india contemporánea, el jali de ladrillo —una pantalla de ladrillo perforada o de celosía— se ha reinterpretado con una sensibilidad contemporánea, nutriéndose de elementos arquitectónicos vernáculos.
La madera y la arquitectura costera siempre han ido de la mano. Se trata de uno de los materiales más característicos de las estructuras en la costa. Sin embargo, lograr esa estética en un entorno donde el clima es una constante exige mucho más de la madera que se elija.
La lluvia no es exclusiva de las zonas costeras. Lo que diferencia a la costa es la combinación y la frecuencia de la exposición. La humedad, los vientos marinos, el aire salino, el sol directo y las tormentas frecuentes someten constantemente a la madera a ciclos repetitivos de humedad y sequedad. En muchas regiones costeras, estos no son fenómenos meteorológicos ocasionales, sino que forman parte del clima cotidiano. Por lo tanto, al seleccionar madera para la construcción costera, dos características resultan especialmente críticas: la durabilidad y la estabilidad dimensional.