Los paisajes volcánicos hacen que los cambios geológicos resulten inusualmente visibles. La lava se solidifica para dar forma a un nuevo suelo, sobre el cual la vegetación echa raíces lentamente. Las cenizas pueden permanecer en el entorno durante años. En las inmediaciones de los volcanes activos, estos procesos siguen en marcha, condicionando dónde y cómo se construye.
A pesar de ello, estos entornos continúan atrayendo viviendas y refugios. Su aislamiento y su singular topografía suelen ser parte de su atractivo. Edificar en estos sitios implica integrar la vida cotidiana en un territorio que aún es susceptible de transformarse.
Farshid Moussavi ha sido galardonada con la Medalla Soane 2026 por sus contribuciones a la práctica, la historia y la teoría de la arquitectura. La arquitecta y educadora de origen iraní, quien fundó Farshid Moussavi Architecture (FMA) en 2011, recibirá la medalla en la Royal Academy de Londres el 24 de noviembre de 2026, donde también dictará una conferencia pública. Este galardón anual, creado por el Sir John Soane's Museum en 2017, reconoce a personas cuyo trabajo ha contribuido a una comprensión más amplia de la arquitectura y su papel en la sociedad.
Por segundo año consecutivo, Copenhague fue elegida como la ciudad más habitable del mundo en el Índice Global de Habitabilidad 2026 de la Economist Intelligence Unit. Según el Centro de Arquitectura Danés, parte de este avance en la calidad de vida urbana se debe al trabajo del arquitecto y urbanista danés Jan Gehl, quien celebra su 90.º cumpleaños este año. Gehl ha dedicado su carrera profesional al estudio de la vida pública y al desarrollo urbano centrado en las personas; fundó Gehl Architects (ahora Gehl Studio) en el año 2000 y ha publicado extensamente sobre metodologías de diseño para crear entornos urbanos dinámicos, saludables y con un enfoque humano. En homenaje a su trayectoria, el Centro de Arquitectura Danés presenta una exposición y una serie de actividades enfocadas en el papel que ha desempeñado en el desarrollo urbano a nivel mundial.
Isivivane - Freedom Park, Pretoria, Sudáfrica. Imagen por Shosholoza
La liberación no siempre comienza con un monumento. Puede empezar en un jardín, un patio, un claro, un campo; en la ocupación de la tierra y en la posibilidad de reunirse allí. A lo largo de historias marcadas por el colonialismo y el despojo, el espacio ha sido más que el escenario donde ocurre la liberación. Ha sido una de sus prácticas: cultivado, ocupado, habitado en secreto, transitado y reconstruido colectivamente.
La investigación de Wolff Architects Liberation Gardens propone al jardín como una forma de interpretar estas prácticas espaciales, no solo como un terreno sembrado, sino como un espacio a través del cual se pueden sostener la supervivencia, el sustento y la imaginación emancipadora. En este sentido, el jardín no se define tanto por el diseño de paisaje como por las relaciones entre las personas y la tierra, el cultivo y el conocimiento, la ocupación y la autonomía. Puede albergar la producción cultural a la par de la subsistencia, así como formas de vida colectiva que surgen bajo condiciones de violencia y despojo. La liberación, entendida desde una perspectiva espacial, tiene que ver tanto con la posibilidad de habitar de manera distinta como con alcanzar una condición final de libertad.
En muchas ciudades asiáticas, el clima estival se puede experimentar cada vez más a la distancia. En Hong Kong, es posible trasladarse desde una torre de departamentos a través de un centro comercial en podio, ingresar al sistema de tránsito rápido ferroviario (MTR), llegar debajo de otro complejo comercial y continuar por puentes peatonales cerrados o pasajes subterráneos, percibiendo muy poco de la atmósfera exterior. El calor, la humedad, la lluvia y las variaciones estacionales siguen presentes, pero se pueden esquivar en gran medida gracias a una red continua de interiores climatizados.
A lo largo de varias décadas, el aire acondicionado ha pasado de ser una tecnología para enfriar habitaciones individuales a convertirse en una infraestructura capaz de producir un entorno urbano alternativo. Esto resulta especialmente visible en zonas de Asia Oriental y el Sudeste Asiático, donde el desarrollo orientado al transporte combina frecuentemente estaciones de tren, centros comerciales, viviendas, oficinas y otros servicios cotidianos en complejos interconectados. El modelo "Ferrocarril más Propiedad" (Railway plus Property) ha ayudado a institucionalizar esta relación entre transporte y desarrollo, creando distritos donde el movimiento a través de la ciudad es a menudo inseparable del tránsito por interiores de gestión privada.
La Trienal de Arquitectura de Sharjah (SAT) ha publicado en línea los documentales completos de A Journey into Architecture Archives: Baghdad, Damascus, Tunis. Curado por George Arbid, el proyecto forma parte del programa de investigación a largo plazo de la SAT, enfocado en documentar y salvaguardar los archivos arquitectónicos en el mundo árabe. Las tres películas, filmadas en locaciones de Bagdad, Damasco y Túnez, combinan la investigación de archivo con el trabajo de campo y las historias orales, analizando cómo se construyen, preservan y revisitan las historias de la arquitectura a lo largo del tiempo.
Una campaña liderada por la Red Lima Milenaria busca el reconocimiento de la UNESCO para sitios precoloniales en la capital peruana. Actualmente, quedan más de 600 sitios arqueológicos en Lima, una metrópoli de 11 millones de habitantes. La campaña ciudadana busca mejorar las condiciones de conservación y la sensibilización pública sobre los sitios que resistieron la colonización europea, promoviendo la postulación de una selección de estructuras para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La campaña de difusión pública se lanzó recientemente para sumar el apoyo de la ciudadanía y establecer alianzas con organizaciones dedicadas al patrimonio y campos afines, con el fin de preparar el marco para una postulación formal que deba presentar el Estado peruano. La iniciativa coincide con movimientos de reconstrucción en el continente que responden a la desigualdad socioeconómica y a las injusticias históricas estructurales, lo que plantea interrogantes sobre la definición misma de patrimonio.
Historias como recurso. Imagen: Cobe (generada por IA)
Este artículo es parte de "Thresholds", un periódico impreso de edición especial de Cobe Notes x ArchDaily.
Hay dos rasgos únicos del ser humano que nos permitieron sobrevivir en los primeros años y expandirnos por todo el planeta: la sudoración y la narración de historias. Sudar ayuda a enfriar el cuerpo al correr largas distancias. Las historias nos ayudan a colaborar en grandes grupos y a compartir conocimientos entre comunidades y generaciones. Como profesionales de la arquitectura, seguimos confiando en estas mismas herramientas para hacer realidad nuestras visiones.
Como señala el profesor de narrativa Angus Fletcher en su libro Primal Intelligence, existe una idea errónea muy común sobre el papel de las historias: cuando nuestro cerebro "racional" desarrolla una idea que no logramos explicar a un grupo más amplio, la empaquetamos en una historia y, de repente, todo el mundo la entiende. Fletcher sostiene que en realidad funciona al revés: las ideas surgen de las historias, nuestro cerebro piensa en forma de historias y las historias moldean la realidad. En el ámbito de la arquitectura, existe un término despectivo para referirse a este proceso cuando se invierte de manera incorrecta: "postracionalización", como ocurre, por ejemplo, cuando se crean diagramas para justificar un diseño que ya ha sido decidido de antemano.
Construida sobre varias colinas, Amán ha crecido a un ritmo que pocas capitales de Medio Oriente han logrado igualar. La ciudad ha recibido sucesivas olas de migración —circasianos a finales del siglo XIX, refugiados palestinos en 1948 y 1967, la población iraquí después de 1990 y sirios desde 2011—, cada una de las cuales ha reconfigurado su densidad y perfil social. La piedra caliza de origen local, extraída de canteras de toda Jordania y obligatoria por ley para las fachadas desde la década de 1970, se ha convertido en el único denominador visual común de la ciudad. Sin embargo, detrás de esta uniformidad material se esconde un diálogo continuo entre la tradición vernácula y la ambición internacional.
El hogar podía extenderse entre varios lugares ocupados en diferentes momentos del año. Se extendía a lo largo de una geografía más amplia de lugares que se dejaban y a los que se volvía a lo largo del año. En la actualidad, muchos desarrollos contemporáneos del Golfo intentan integrar condiciones climáticas y espaciales contrastantes dentro de un mismo sistema urbano permanente.
Una fachada de ladrillo hace mucho más que definir el exterior de una vivienda. Al diseñarse como una pantalla porosa, se convierte en un elemento intermediario entre el interior y el exterior, modelando la atmósfera y las condiciones ambientales de los espacios que resguarda. En la arquitectura residencial india contemporánea, el jali de ladrillo —una pantalla de ladrillo perforada o de celosía— se ha reinterpretado con una sensibilidad contemporánea, nutriéndose de elementos arquitectónicos vernáculos.
La madera y la arquitectura costera siempre han ido de la mano. Se trata de uno de los materiales más característicos de las estructuras en la costa. Sin embargo, lograr esa estética en un entorno donde el clima es una constante exige mucho más de la madera que se elija.
La lluvia no es exclusiva de las zonas costeras. Lo que diferencia a la costa es la combinación y la frecuencia de la exposición. La humedad, los vientos marinos, el aire salino, el sol directo y las tormentas frecuentes someten constantemente a la madera a ciclos repetitivos de humedad y sequedad. En muchas regiones costeras, estos no son fenómenos meteorológicos ocasionales, sino que forman parte del clima cotidiano. Por lo tanto, al seleccionar madera para la construcción costera, dos características resultan especialmente críticas: la durabilidad y la estabilidad dimensional.
Office for Future está convirtiendo una antigua escuela en Stavyshche, Ucrania, en viviendas para 42 familias desplazadas por la guerra. Desarrollado para la Charity Foundation Housing for IDP, el proyecto, titulado "Dvir – The Shared Courtyard", reutiliza el edificio de aproximadamente 1,900 metros cuadrados para crear 42 departamentos y 200 metros cuadrados de espacios interiores compartidos. La intervención combina la estructura existente con nuevos elementos de madera, una renovación energética y la transformación del antiguo patio de asfalto en un espacio verde permeable.
En el marco de las celebraciones por el 25.º aniversario del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), la institución confirmó la ampliación del museo bajo la Plaza Perú, un proyecto que duplicará su espacio de exhibición. El equipo seleccionado para llevar a cabo la obra es Taller Frida Escobedo, oficina con sedes en Nueva York y Ciudad de México que presentó el proyecto en la gala de aniversario. El estudio cuenta con experiencia previa en arquitectura cultural y actualmente desarrolla también el proyecto de renovación del Centro Pompidou liderado por Moreau Kusunoki, además de una nueva ala para el museo Met en Nueva York. La ampliación del MALBA incluirá nuevas salas de exposiciones temporales, un nuevo auditorio, espacios de usos múltiples, una plaza-patio al aire libre, talleres, depósitos y oficinas, con una inauguración prevista para finales de 2029 o principios de 2030.
Algunas experiencias urbanas quedan grabadas en nuestra memoria gracias a un cambio de ritmo. A menudo se ha descrito a la ciudad posmoderna como una experiencia que se vive al compás de la movilidad motorizada, en contraste con el paseo, la promenade o incluso las procesiones que la precedieron. En una cultura urbana acelerada, la caminabilidad se defiende en el urbanismo no solo como un factor de seguridad y cohesión social, sino también como una vía hacia un estilo de vida más sensorial. Esta selección de proyectos no construidos, enviados por lectores y lectoras de ArchDaily, presenta ejemplos de diseño que priorizan la experiencia del entorno a un ritmo peatonal. Más allá de respetar la caminata como una opción de movilidad, estas propuestas conceptuales vinculan el acto de caminar con la contemplación del entorno, el respeto por lo preexistente y la conexión con otras personas.
Un incendio ha dañado gravemente La Querola d'Ordino, un desarrollo residencial en Ordino, Andorra, diseñado por Jean Nouvel en colaboración con Ribas & Ribas Arquitectes y Jordi Sala. El fuego comenzó durante la madrugada del 22 de septiembre y se propagó por el complejo de siete edificios antes de ser controlado el 23 de septiembre. Equipos de bomberos de Andorra y de la vecina Francia participaron en las labores de extinción, y las autoridades informaron que no se registraron heridos. Aún no se ha determinado la causa del siniestro.
"Después de todo, el tiempo es un ingrediente clave de mi profesión", afirma Francis Kéré en su libro Francis Kéré: Building Stories. La arquitectura evoluciona y se transforma constantemente a lo largo del tiempo. Ladrillos, puertas, ventanas, muros, escaleras y otros elementos se convierten en los protagonistas de un proceso que comienza con un boceto y que, finalmente, toma forma como obra construida.
Partiendo de que la arquitectura comienza cuando sus habitantes empiezan a apropiarse de un espacio, Francis Kéré desarrolla sus proyectos de manera progresiva, y continúa trabajando en el diseño incluso durante la fase de construcción. A medida que su arquitectura crece con el tiempo, se integra con su entorno, se adapta a las necesidades de las personas usuarias y responde a los cambios de forma flexible y experimental, busca integrarse en la vida de quienes la habitan.
La Fondation Beyeler en Riehen, Suiza, está expandiendo su conjunto museístico con tres nuevos edificios diseñados por el arquitecto suizo Peter Zumthor, un parque ampliado y restaurado, y la reutilización adaptativa de varias estructuras históricas. La ampliación extiende el museo existente diseñado por Renzo Piano, sumando espacios de exhibición, educativos, culturales y públicos, al tiempo que abre al público visitante una sección del paisaje circundante que antes era privada. El conjunto ampliado comenzará a recibir visitas el 26 de septiembre de 2026, durante una fase de preapertura que se extenderá hasta el 14 de enero de 2027, antes de su inauguración oficial el 15 de enero. Las adiciones de Zumthor comprenden el Wyss Museum, el Pabellón Ammann y la Erlen Torhaus, distribuidos dentro del paisaje existente y diferenciados por sus programas, formas y tratamientos materiales.
Esta semana comenzó con la conmemoración del Día Internacional de la Paz por parte de las Naciones Unidas, una invitación a reflexionar sobre las condiciones necesarias para cultivar la no violencia, la estabilidad social y el respeto por la dignidad humana. En un contexto de creciente aislamiento individual, autoritarismo y una crisis material multidimensional, reunimos una selección de artículos donde la arquitectura actúa como mediadora entre el conflicto y la coexistencia mediante la construcción de espacios para el encuentro y la memoria. Por otra parte, las noticias de esta semana destacan una herramienta de la disciplina que vincula ambos conceptos: la transformación de lo ya construido para adaptarlo a nuestras necesidades y aspiraciones actuales, al mismo tiempo que se inaugura en el Norte Global otro grupo de proyectos de gran escala y alto perfil. En nuestro radar, también repasamos nuevos proyectos de importantes firmas internacionales en Dubái, Oxford, Portland y París.
En la mayoría de los proyectos arquitectónicos, la circulación vertical se concibe como un elemento meramente funcional, oculto tras puertas cortafuego o en el núcleo de un ascensor. No obstante, en ocasiones los/las arquitectos/as recurren a las espirales para resolver los cambios de nivel del terreno. Con la escala adecuada, estos elementos permiten una expresión formal más artística que cumple un doble propósito, utilitario y estético, sin depender de elevadores mecánicos ni de cajas de escaleras. Los sistemas estructurales, como las cerchas de acero en voladizo y las losas de concreto armado, permiten que estos elementos helicoidales se proyecten hacia el exterior como marquesinas de acceso protegidas o que se envuelvan alrededor de atrios centrales abiertos. Desde el punto de vista funcional, estos recorridos de circulación pueden manifestarse de diversas maneras: como escaleras, al estilo del Palacio de Itamaraty en Brasilia, o bien como rampas, las cuales ofrecen la posibilidad de reducir las barreras de movilidad para los/las visitantes. En ambos casos, la espiral logra generar transiciones fluidas entre los distintos niveles y, al mismo tiempo, mantener una línea de visión despejada en todo el programa.
Las superficies continuas y las juntas mínimas se han convalidado como un sello distintivo de la arquitectura contemporánea, valoradas por las líneas limpias y la uniformidad que aportan a la envolvente de un edificio. Sin embargo, en la ingeniería de fachadas, esta búsqueda rara vez se limita a una cuestión de apariencia. Independientemente del material utilizado, el aumento de las dimensiones de los paneles puede influir en la durabilidad, la reciclabilidad del material, el comportamiento frente a factores externos y otros aspectos clave como la resistencia al impacto y el mantenimiento a largo plazo. Al combinar la facilidad de instalación y la eficiencia en el transporte con la flexibilidad de diseño, los sistemas de fachada monomaterial utilizan paneles de gran formato al tiempo que resuelven retos prácticos relacionados con la planeidad, el movimiento térmico y el soporte estructural. No obstante, ¿qué otras consideraciones materiales detrás de los paneles de gran formato pueden marcar la diferencia hoy en día en la construcción de la envolvente de los edificios?
La novena edición de la Trienal de Arquitectura de Oslo se desarrolla en un escenario que ya encarna muchas de las preguntas que plantea. La iglesia de Sofienberg, un edificio de ladrillo gótico del siglo XIX que actualmente se transforma de lugar de culto en centro cultural, funciona como sede principal de una edición organizada en torno a una interrogante central: "¿Y si la naturaleza es lo primero?" Del 17 de septiembre al 1 de octubre de 2026, seminarios, debates, talleres y exposiciones examinarán qué podría significar este cambio de prioridades para la arquitectura, desde el uso de los recursos hasta la relación de los edificios con sus ecosistemas circundantes.
A diferencia de los edificios, que están anclados a sus cimientos y responden al clima desde una posición fija, los yates están diseñados para el movimiento y el cambio constantes. Los interiores se mecen con la embarcación, la luz cambia minuto a minuto, la humedad es una condición de diseño permanente y cada kilogramo influye en el rendimiento. Diseñar para el mar exige, por lo tanto, que quienes se dedican a la arquitectura, la arquitectura naval, la ingeniería y el diseño de interiores resuelvan interrogantes que rara vez surgen en tierra firme: ¿cómo lograr que el espacio mantenga la calma mientras todo a su alrededor está en movimiento?