
La contribución de Alemania a la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia 2025 expone física y psicológicamente a los visitantes al futuro clima urbano: un "STRESSTEST" (prueba de estrés) que hace palpable la necesidad de actuar de inmediato. La exposición adopta una postura clara: el cambio climático es una realidad imparable y las medidas adoptadas hasta ahora son insuficientes. Presenta un escenario en el que el cambio climático se manifiesta globalmente a través del aumento de las temperaturas, el clima extremo y el aumento del nivel del mar, con efectos que se sienten de forma directa a nivel local: espacios urbanos que sufren de estrés térmico. El equipo curatorial, integrado por Nicola Borgmann, Elisabeth Endres, Gabriele G. Kiefer y Daniele Santucci, diseñó una exhibición que destaca las repercusiones del calentamiento global en la vida urbana en un urgente llamado a la acción, enfatizando que esta realidad amenaza la vida social en las ciudades, la productividad, y la salud y supervivencia de sus habitantes.








































