Los niños y las niñas perciben el espacio de manera diferente a las personas adultas. Para ellos y ellas, el mundo aún no se ha racionalizado en función y circulación, sino que se experimenta a través de la emoción y la curiosidad. Mientras que las personas adultas suelen recorrer las habitaciones por hábito, la infancia las habita desde la inmediatez. Un haz de luz solar se convierte en un acontecimiento. La curva de un pasillo invita a deambular. El sonido de los pasos sobre la madera o la suavidad de una tela bajo la yema de los dedos no son un fondo, sino información. Aquello que las personas adultas pueden descartar como momentos periféricos media silenciosamente su sentido de seguridad, autonomía, pertenencia y posibilidad. La arquitectura es una oportunidad para que la pedagogía se materialice físicamente.
La trayectoria de Susanna Moreira en la arquitectura estuvo marcada desde un inicio por su participación en la teoría y la investigación arquitectónica durante sus estudios de grado. Nacida en Salvador, Brasil, también ha vivido y estudiado en Milán y São Paulo; experiencias que han enriquecido su comprensión de las intersecciones dinámicas entre el arte, la arquitectura y los entornos urbanos. Estos intereses interdisciplinarios continúan guiando su enfoque curatorial y su trabajo editorial.
En su rol como curadora de proyectos de ArchDaily para los países de habla portuguesa, Susanna busca proyectos que aporten contribuciones significativas al discurso arquitectónico. Valora la originalidad, la calidad y la relevancia, cuestionando constantemente qué lecciones puede ofrecer una obra en términos de materiales innovadores, técnicas constructivas o enfoques conceptuales. En una era de sobrecarga informativa, considera que una curaduría meticulosa es fundamental para generar confianza, enriquecer el aprendizaje y destacar el trabajo que realmente sobresale.
El modelo de Diseño y Construcción (Design-Build) es un método de ejecución de proyectos cada vez más atractivo, que ofrece beneficios como un mayor control, reducción de riesgos, eficiencia de costos y plazos de entrega más cortos. En el centro de este enfoque se encuentran el trabajo en equipo y la colaboración, lo que contrasta drásticamente con el método tradicional de diseño independiente y licitaciones a precio cerrado por parte de los contratistas. Este modelo motiva de forma natural a todos los participantes a buscar maneras de aumentar la productividad y la calidad, garantizando la equidad y la transparencia en los costos.
Con la curaduría de Cotter & Naessens Architects, el pabellón de Irlanda en la 19ª Exposición Internacional de Arquitectura - La Biennale di Venezia de 2025 presenta Assembly, una propuesta que explora el papel de la arquitectura en la creación de espacios de encuentro, debate e intercambio democrático. Comisionado por Culture Ireland en colaboración con el Arts Council of Ireland, el pabellón es inaugurado oficialmente por Yvonne Farrell de Grafton Architects junto a Sharon Barry, directora de Culture Ireland, y Fionnuala Sweeney, jefa de Arquitectura del Arts Council.
El juego trasciende su dimensión recreativa y se convierte en un acto social que anima a los niños a aprender, interactuar, ser creativos y vincularse con su entorno espacial. Como señala Johan Huizinga en Homo Ludens, es un elemento fundamental de la cultura, donde los niños crean vínculos y exploran formas de coexistencia. De este modo, cuando la arquitectura de los espacios de juego excluye ciertos cuerpos o modos de participación, la experiencia colectiva se fragmenta y pierde parte de su significado. Así, diseñar con la inclusión en mente implica reconocer que el valor real del juego reside en su potencial de ser compartido por todos.
https://www.archdaily.cl/es/1033424/patios-de-recreo-inclusivos-todos-pueden-jugar-a-traves-de-la-arquitecturaEnrique Tovar
https://www.archdaily.cl/es/1141662/trabajo-en-beijing-heli-architects-disenador-a-de-concepto-arquitecto-a-de-proyecto-disenador-a-de-detalle-de-interiores-pasante韩爽 - HAN Shuang
Todos los materiales provienen de algún lugar y forman parte de una cadena de extracción, suministro, producción y eliminación que, según su escala, deja huellas más o menos significativas en el medio ambiente. En arquitectura, solemos abordar este recorrido desde la perspectiva de la circularidad de los materiales, considerando cómo pueden reincorporarse a los ciclos de producción en lugar de convertirse en desechos. Pero al ampliar la mirada hacia lugares inesperados, emergen sistemas paralelos donde los subproductos de una industria se transforman en recursos para otra. Este enfoque ha encontrado un terreno fértil en los residuos orgánicos convertidos en biomateriales, siendo uno de los ejemplos más recientes el trabajo de Fahrenheit Works. En su instalación From the Tagus to the Tile, reutilizan conchas de ostra desechadas por los sistemas alimentarios para reinterpretar los emblemáticos azulejos de Lisboa.
Organizada por la Fundación de Estambul para la Cultura y las Artes (İKSV), la 18ª Bienal de Estambul se llevará a cabo en tres etapas entre 2025 y 2027, consolidándose como la mayor exposición internacional de Turquía dedicada al arte contemporáneo. Bajo la curaduría de Christine Tohmé y con el título The Three-Legged Cat, la primera etapa tendrá lugar del 20 de septiembre al 23 de noviembre de 2025. Siguiendo con la propuesta de la Bienal de interactuar directamente con Estambul mediante un modelo disperso en lugar de una sede fija, esta edición utilizará ocho espacios ubicados a corta distancia a pie a lo largo del eje Beyoğlu–Karaköy. Durante este período, se presentarán al público obras de 47 artistas de más de 30 países, acompañadas de un programa de performances, proyecciones y eventos en vivo durante la semana de apertura.
Entre el 19 y el 20 de agosto de 2025, miles de personas presenciaron cómo uno de los edificios de madera más grandes de Suecia era elevado sobre vigas y trasladado sobre ruedas a través de la ciudad. La iglesia de Kiruna , construida entre 1909 y 1912, fue diseñada para emular la forma de una cabaña sami en el extremo norte de Suecia, dentro del círculo polar ártico. El edificio fue proyectado por el arquitecto Gustaf Wickman, quien se desempeñaba como arquitecto de la iglesia en aquel momento, y combina elementos del neogótico con un altar Art Nouveau. La edificación, una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, se trasladó a una nueva ubicación entre el cementerio y el nuevo centro urbano para evitar los daños provocados por la expansión de la mina local.
Fundado en Shanghái en 2016, el estudio Atelier Tao&C abarca en su práctica el diseño en diversas áreas y escalas: desde una luminaria hasta un barrio, desde el interior de una vivienda urbana mínima hasta la renovación de una antigua casa de campo, y desde tiendas locales hasta comunidades juveniles. En paralelo a nuestra práctica profesional, nos enfocamos en temas de investigación como la renovación de edificios existentes y la organización de objetos en los espacios habitables.
Nuestros proyectos no están limitados por la tipología ni la escala. En cada proceso de diseño, prestamos especial atención a la escala, la tectónica, la proximidad y la intimidad, así como a la reconciliación entre el pasado y lo inmediato. A través de la exploración y comprensión de las tipologías, buscamos revelar las potencialidades de cada sitio.
Nuestro método de diseño consiste en retirarse al interior, permitiendo que el espacio crezca desde adentro y trascienda los límites, construyendo conexiones en los intersticios a menudo ignorados entre la arquitectura y el interiorismo. Buscamos crear un sentido de escala global, delicado y adecuado, tanto interior como exterior, mediante formas fundamentales, relaciones proporcionales claras y cambios inesperados de sección. Asimismo, buscamos descubrir materiales locales y métodos constructivos directos y cotidianos para transformarlos en una expresión profunda de la artesanía y el detalle, permitiendo que la vida se desarrolle con toda su complejidad dentro de la simplicidad.
Las obras del estudio han sido recopiladas en libros de editoriales como Gestalten y Phaidon, y publicadas ampliamente en prestigiosos medios de diseño nacionales e internacionales, tales como The Architectural Review, Domus, The Plan, AIT, Azure, Wallpaper*, ArchDaily, Dezeen, Yellowtrace y Divisare, entre otros.
En las comunidades indígenas de América del Sur, el lugar del niño es donde él desea estar. Los bebés gatean por el suelo de tierra, se acercan a las fogatas, investigan hormigueros, experimentan el mundo con todo su cuerpo. Aprenden sintiendo: descubren límites, reconocen peligros y recogen lecciones que ningún manual podría enseñar. En el escenario urbano, por otro lado, los niños suelen estar contenidos en espacios pensados para adultos, llenos de reglas que, aunque bien intencionadas, a menudo los alejan de experiencias vitales. Ante estas diferencias culturales, no nos corresponde juzgar cuál modelo es mejor, sino, más bien, percibir que, cuando culturas diferentes se observan, siempre hay espacio para aprender.
En el ámbito arquitectónico, esta infancia vivida con rara libertad de tiempo y espacio invita a repensar la forma en que moldeamos nuestro cotidiano: ¿por qué limitar la exploración espontánea de los niños en ambientes controlados? ¿por qué crear barreras físicas y simbólicas entre ellos y el mundo natural? Y, sobre todo, ¿cómo la arquitectura contemporánea podría romper este paradigma e, inspirada por el niño indígena, crear espacios que devuelvan a la infancia su dimensión más salvaje, curiosa y plena?
A medida que el fervor por la inteligencia artificial sigue reconfigurando nuestra percepción del mundo, 2025 se perfila como un año más en la marcha hacia el avance tecnológico. Si bien a algunos les preocupa el dominio de la tecnología en la sociedad, los/las arquitectos/as están dirigiendo su atención hacia los cimientos del futuro digital: los centros de datos. El diseño de estos espacios desafía a los/las diseñadores/as a conciliar las exigencias de la funcionalidad tecnológica con los principios de la excelencia arquitectónica. Conforme se profundiza la dependencia de la computación en la nube, los ecosistemas de IoT y el análisis de big data, la arquitectura de los centros de datos exige una mayor atención. Ante el crecimiento exponencial del consumo de datos, las tasas de consumo de estas instalaciones aumentan al mismo ritmo. Estas estructuras, que alguna vez estuvieron relegadas a zonas industriales anodinas, se están convirtiendo en componentes integrales de los entornos urbanos y suburbanos. Aunque a algunos miembros de la comunidad les inquieta la proliferación de centros de datos en sus localidades, otros los consideran indicadores de desarrollo económico.
“Glen and Anna Harder House, Mountain Lake, Minnesota”, 1970. Transparencia a color, 4 x 5 pulg. Copyright J. Paul Getty Trust, Getty Research Institute, Los Ángeles (2004.R.10). Foto: Julius Shulman. Para la subvención de 2025 al Art Institute of Chicago para la exposición “Bruce Goff: Material Worlds”. Imagen cortesía de la Graham Foundation
La Fundación Graham para Estudios Avanzados en las Bellas Artes ha anunciado 573,300 dólares en subvenciones para 39 organizaciones de todo el mundo. Seleccionados entre más de 200 propuestas, los premios de 2025 apoyan una amplia variedad de iniciativas, que incluyen exposiciones, instalaciones, publicaciones, podcasts, revistas dirigidas por estudiantes, eventosinternacionales de arquitectura y programas públicos que contribuyen a promover el discurso arquitectónico y la experimentación en el diseño. A lo largo de casi siete décadas, la Fundación Graham ha otorgado más de 45 millones de dólares en apoyo directo a más de 5,200 proyectos. Con la incorporación de los proyectos beneficiarios de 2025, la Fundación busca seguir fortaleciendo su red internacional de profesionales y organizaciones que impulsan las ideas arquitectónicas y el compromiso público en todo el mundo.
Strada Brutalissima. Pabellón de la República de Macedonia del Norte en la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia, 2025. Imagen cortesía de Blagoja Bajkovski
El pabellón de la República de Macedonia del Norte en la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia está dedicado a la arquitectura brutalista de su capital, Skopje. Este movimiento arquitectónico confirió a la ciudad una identidad distintiva tras el terremoto que la azotó en 1963. Según el curador del pabellón, el arquitecto Blagoja Bajkovski, tras la catástrofe, Skopje adoptó el brutalismo a partir de diversas fuentes. Una de las más destacadas fue el plan de reconstrucción de Kenzo Tange, desarrollado tras un concurso internacional organizado por las Naciones Unidas en 1965. La exposición, titulada Strada Brutalissima, relata esta identidad, los acontecimientos que la moldearon y los edificios que la siguen representando a través de una serie de maquetas arquitectónicas. Inspirado en la Strada Novissima de la Bienal de Arquitectura de Venecia de 1980, el proyecto reinterpreta el concepto de una "calle" curada, esta vez centrada en el patrimonio brutalista de Skopje.
En el diseño contemporáneo de jardines de niños en Japón y China, los equipos de arquitectura están transformando los espacios interiores, pasando de ser un simple contenedor a convertirse en un entorno multisensorial activo. Este cambio parece alinearse con estudios en psicología del desarrollo que sugieren que la experiencia espacial de los niños y las niñas comienza con una interacción sensorio-motriz a través del tacto y la manipulación. Por lo tanto, se hace un fuerte énfasis en el uso de materiales y en el enfoque del aprendizaje a través del juego. Los equipos de arquitectura parecen ir más allá de las aulas tradicionales para dar paso a entornos táctiles, estimulantes y arraigados en sus contextos específicos. Los edificios mismos se convierten en herramientas pedagógicas, incentivando a la niñez a aprender y explorar mediante una interacción física directa.
Históricamente, la arquitectura ha producido muchos edificios icónicos moldeados por visiones singulares; a menudo, diseñados de manera unilateral para las personas usuarias, las comunidades y las ciudades. Si bien este enfoque vertical ha permitido una sólida coherencia formal y claridad conceptual, también ha priorizado la autoría por encima de la participación. El resultado: proyectos que pueden ser celebrados como visionarios, pero que a menudo se sienten desconectados de las realidades cotidianas de quienes los habitan.
Diseñar para otras personas es intrínsecamente complejo. Como profesionales de la arquitectura, con frecuencia se nos encomienda la tarea de crear entornos para comunidades con las que quizás no tengamos ninguna familiaridad personal o cultural. Sin embargo, esta distancia puede aportar una valiosa objetividad: nos permite abordar diversas perspectivas con una mirada fresca, analizando críticamente las necesidades y limitaciones de múltiples actores involucrados. A través de este proceso, la disciplina de la arquitectura ha avanzado, ampliando los límites del pensamiento espacial, la innovación de materiales y la experimentación estructural.
El Pabellón de Colombia en la Expo Osaka 2025 adopta el tema "CUBO DE HIELO", inspirado en la escena de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, donde un niño se encuentra con el hielo por primera vez. Traduciendo esta referencia literaria a una forma construida, el pabellón presenta una fachada de cubos translúcidos colocados en diferentes ángulos, creando una sensación de movimiento y articulación. Diseñado por MORF Inc., con Karim Chahal como Director del Proyecto y Ko Oono como Arquitecto Principal, el exterior está compuesto de paneles de policarbonato semitransparentes integrados con iluminación controlada por color, permitiendo que la fachada se transforme en apariencia a lo largo del día y la noche.
Ya sea en concursos de diseño o en premios de arquitectura, los edificios suelen juzgarse por lo que ofrecen: sus funciones programadas, su forma o su deleite visual. Sin embargo, en una minoría de casos, es la ausencia o la reducción de la intervención lo que determina el éxito de un proyecto. En 1971, una propuesta que utilizaba únicamente la mitad del terreno disponible —cediendo el resto a la ciudad como espacio público— ganó un prestigioso concurso de arquitectura en París. En Londres, una propuesta para reconvertir una central eléctrica en desuso con mínimas adiciones, dejando grandes espacios intactos, se impuso en un concurso de diseño en 1994. Por su parte, el Premio Stirling, el galardón de arquitectura más prestigioso del Reino Unido, fue otorgado en 2017 a una propuesta que consistía en poco más que una plataforma vacía. Estos ejemplos de edificios culturales en el noroeste de Europa ilustran cómo la ausencia de intervención puede, en última instancia, ofrecer mucho más.
El Ministerio de Planificación Espacial, Urbanismo y Propiedad Estatal de Montenegro anunció los resultados del concurso internacional para el nuevo Distrito de Museos y Parque de las Artes y la Cultura en Podgorica. La propuesta ganadora, liderada por el estudio a-fact architecture factory —con sedes en Milán y Londres— en colaboración con LAND, Maffeis Engineering y Charcoalblue, fue seleccionada entre 48 propuestas por un jurado internacional. El proyecto plantea un nuevo distrito cultural que consolida tres instituciones: el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de Historia Natural y la Casa de la Arquitectura, dentro de un paisaje que vuelve a conectar la ciudad con el río Morača.
La solicitud de planificación del Oxford United Football Club para un nuevo estadio de fútbol totalmente eléctrico ha sido aprobada por el Consejo del Distrito de Cherwell. El proyecto fue desarrollado por un equipo que incluye a AFL Architects, los servicios de ingeniería de Mott Macdonald, el diseño de paisaje de Fabrik landscape design y la consultoría de entorno construido Ridge and Partners. Con una capacidad proyectada de 16,000 espectadores, el plan maestro también propone un espacio para eventos de 1,000 personas, un hotel de 180 habitaciones, un restaurante, un centro de salud y bienestar, y una nueva plaza pública con jardines.
Esta edición de Architecture Now reúne proyectos que exploran cómo la arquitectura está transformando los puntos de acceso globales, los destinos culturales y la vida urbana. El diseño de SOM para una nueva Sala de Llegadas y Salidas en Austin y la propuesta de Scott Brownrigg para Heathrow West destacan al aeropuerto como un umbral cívico, mientras que el complejo de tres torres de Kerry Hill Architects en Brisbane pone el énfasis en el espacio público y los paisajes subtropicales dentro de la vivienda de alta densidad. La torre frente al mar de Zaha Hadid Architects en Florida da continuidad a la tradición escultórica costera de Miami, y Japa Valley Tokyo, de Pharrell Williams y NIGO, introduce un distrito cultural temporal que fusiona arte, hospitalidad y comercio minorista. En conjunto, estas iniciativas reflejan cómo la infraestructura, el estilo de vida y el diseño se intersectan para definir la experiencia urbana contemporánea.
Las casas patio encarnan una de las tipologías arquitectónicas más perdurables, sintetizando la dualidad entre apertura y aislamiento a la vez que fomentan una profunda conexión con la naturaleza. Si bien en el sector inmobiliario estadounidense contemporáneo el término también se utiliza para describir viviendas de una sola planta y bajo mantenimiento en lotes pequeños, su significado arquitectónico clásico se refiere a un diseño introvertido organizado en torno a un patio central privado. Es esta forma tradicional, objeto de este artículo, la que remonta sus orígenes miles de años atrás. Las casas patio surgieron de manera independiente en diversas regiones, respondiendo de forma universal a necesidades humanas fundamentales: privacidad, adaptabilidad climática y coherencia espacial. A pesar de sus diversas expresiones geográficas y culturales, los principios básicos de introversión, apertura controlada y sensibilidad ambiental se mantienen notablemente constantes a lo largo de la evolución de esta tipología.