En América Latina, el suelo rara vez es una simple superficie sobre la cual construir. Puede ser la orilla de un río, una pendiente pronunciada, el suelo húmedo de un bosque, un paisaje inundable o un territorio bajo presión ecológica y, en muchos casos, alberga una historia de comunidades que ya sabían cómo responder a él, construyendo sobre pilotes, plataformas o sobre el agua, mucho antes de que la arquitectura contemporánea se planteara las mismas preguntas.
Estos proyectos continúan esa conversación. Se relacionan con condiciones dinámicas que fluyen, absorben, erosionan y crecen, en lugar de tratar al suelo como algo que se debe nivelar o controlar. La elevación permite que la arquitectura se adapte sin imponerse por completo: el agua puede pasar por debajo, la vegetación puede permanecer y las pendientes pueden conservar su estado original. En cada caso, la decisión de elevarse está vinculada a un factor específico: el agua, la humedad, la topografía, la vegetación o la restauración ecológica, sumado al conocimiento de cómo construir dentro del entorno y no en su contra.
Cuando la Ciudad de México albergó los Juegos Olímpicos en 1968, marcó la primera vez que la justa deportiva se otorgaba a un país latinoamericano, así como la primera ocasión en que una nación de habla hispana fungía como anfitriona. Este acontecimiento representó una oportunidad inmejorable para proyectar a México y su cultura en el escenario internacional, lo que impulsó al gobierno a conformar un comité organizador integrado por destacados talentos locales. Al frente de este comité se designó como presidente a Pedro Ramírez Vázquez, arquitecto mexicano que ejercía una gran influencia en el programa de obras públicas estatales de mediados de siglo. Su enfoque era explícito: concebía la arquitectura como una síntesis de las técnicas del modernismo internacional con referentes precolombinos y la cultura material de la región. Bajo su dirección, el comité supervisó la construcción y adecuación de sedes distribuidas en el sur de la Ciudad de México, diseñadas y edificadas en su gran mayoría por profesionales locales de la arquitectura, la ingeniería y el sector técnico.
Áreas de remediación. Imagen cortesía de Ezequiel López, María Victoria Echegaray y Agustina Durández
Al pensar en Argentina, es común imaginar hitos urbanos como el Obelisco de Buenos Aires. Sin embargo, el país abarca más de 2,780,400 km², lo que lo convierte en uno de los más grandes de Sudamérica y en el hogar de una gran diversidad de paisajes y realidades que a menudo pasan desapercibidas. En particular, la provincia de Jujuy, en el norte de Argentina, se encuentra dentro del Triángulo del Litio: una región de gran altitud compartida con Bolivia y Chile que concentra aproximadamente el 54% de las reservas mundiales de este mineral. En este territorio se ubica el Salar de Olaroz, un sitio donde hoy convergen dos dinámicas opuestas: la expansión de la extracción industrial de litio y la preservación de la cultura y las tierras ancestrales habitadas por las comunidades kolla y atacama, lo que genera un conflicto entre la extracción industrial de gran escala y las prácticas agrarias tradicionales de bajo impacto.
Ante esta problemática, uno de los equipos ganadores de los ArchDaily Student Project Awards, integrado por Ezequiel Lopez, Maria Victoria Echegaray y Agustina Durandez, decidió profundizar en el asunto. El proyecto se desarrolló en el marco de su trabajo de tesis para la carrera de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba. Su propuesta surge del interés por vincularse con territorios que suelen quedar al margen del discurso arquitectónico, utilizando la instancia de tesis como una oportunidad para realizar una investigación rigurosa y sostenida. De este modo, lograron formular respuestas de diseño informadas, firmemente arraigadas en las realidades territoriales y socioeconómicas del lugar. Al rechazar la postura binaria entre extracción y preservación, el proyecto aborda el territorio como un sistema donde ambas lógicas pueden coexistir a través de una mediación espacial y técnica.
El Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026 Barcelona ha presentado su programa completo, en el que se detallan la estructura, los/las participantes y la variedad de actividades programadas del 28 de junio al 2 de julio de 2026. A partir de la temática anunciada anteriormente, "Becoming. Architectures for a Planet in Transition" (Convertirse en. Arquitecturas para un planeta en transición), el Congreso se concibe como un evento distribuido en múltiples sedes y contextos urbanos, en lugar de una conferencia de sede única. Organizado por la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) en colaboración con el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC), se espera que el evento reúna a cerca de 10.000 participantes y 250 conferencistas de más de 130 países.
En 2026, Barcelona se convierte en el epicentro mundial de la arquitectura al ser nombrada Capital Mundial de la Arquitectura por la UNESCO y la UIA. Este reconocimiento refuerza el papel de la ciudad como laboratorio urbano de innovación, sostenibilidad y diseño contemporáneo. En este contexto, estudiar un máster en arquitectura en Barcelona representa una oportunidad para arquitectos, arquitectas y profesionales del sector que buscan especializarse y conectar con las tendencias que están transformando la disciplina.
Son las ocho de la mañana y la pantalla del automóvil indica que hay 36° en las calles de San Pedro Sula en Honduras. El cielo está casi despejado: su azul es intenso y brillan las pocas nubes que circulan. El aire acondicionado de los automóviles—todos con vidrios polarizados— hacen olvidar que, al bajarnos, el aire cálido y húmedo pesa sobre los hombros y hace sudar de inmediato.
Puerto Cortés, en el Caribe, está demasiado lejos como para pegarse un chapuzón, pero en el barrio de Armenta el río homónimo baja casi en silencio desde la Sierra del Merendón y corre de oeste a este entre piedras grises. En la ribera norte, los árboles altos y frondosos en el borde superior del barranco dan sombra a una plaza larga, seca y polvorienta, mientras las gruesas raíces levantadas le dan rugosidad al terreno. El sol duele menos.
La arquitectura suele entenderse como una cuestión de cerramiento. Los muros definen el espacio, separando el interior del exterior y estableciendo límites claros. Sin embargo, en muchos proyectos en América Latina, esta distinción se vuelve menos precisa. En lugar de funcionar como objetos cerrados, los edificios suelen permanecer abiertos, permitiendo que el aire, la luz y el movimiento los atraviesen.
Esta condición trasciende la mera forma. A lo largo de la región, la arquitectura ha respondido históricamente a climas caracterizados por el calor, la humedad, una fuerte exposición solar y lluvias estacionales, así como a culturas constructivas definidas por la adaptación, el trabajo colectivo y un vínculo directo con el entorno. En estos contextos, los interiores completamente sellados no siempre representan la respuesta más eficaz. El espacio suele organizarse a través de la sombra, la ventilación y zonas intermedias que regulan en lugar de aislar.
Torre Qapital Ecuador. Imagen cortesía de Kengo Kuma and Associates (KKAA)
Kengo Kuma & Associates ha presentado los planes para Qapital, una torre de uso mixto de 32 pisos que se construirá en Quito, Ecuador, en colaboración con la desarrolladora local Uribe Schwarzkopf. Con una entrega programada para 2029, el proyecto marca la primera obra del arquitecto japonésKengo Kuma en el país, expandiendo el portafolio internacional de la oficina hacia el contexto sudamericano. Ubicada frente al Parque La Carolina, en el distrito financiero de Quito, la torre de 125.8 metros de altura introduce un programa organizado verticalmente que reúne espacios residenciales, comerciales y amenidades compartidas.
La arquitectura suele evaluarse a través de lo que se construye. Sin embargo, en muchos casos, lo que realmente importa ocurre después: cómo se usan, adaptan e integran los espacios en la vida cotidiana. Para Región Austral, oficina ganadora de los 2025 Next Practices Awards de ArchDaily, es precisamente ahí donde comienza el diseño. Con una trayectoria que abarca diversos contextos, la oficina aborda el espacio público no como un objeto aislado, sino como algo que debe activarse, negociarse y sostenerse en el tiempo. Sus proyectos se centran menos en definir la forma y más en generar las condiciones para el uso, entendiendo el diseño como un punto de partida.
Este enfoque se manifiesta en distintos contextos, desde la Plaza del Barrio Olímpico hasta la red del Playón de Chacarita. Si bien cada proyecto responde a una situación específica, ambos exploran cómo el espacio público puede sostener la vida colectiva en áreas marcadas por la fragmentación y la desigualdad. En lugar de seguir una metodología predefinida, el trabajo se adapta a las diferentes condiciones urbanas, recurriendo a la participación y a estrategias incrementales para moldear el funcionamiento de los espacios a lo largo del tiempo.
La 25ª edición del Festival de Música y Artes de Coachella Valley regresa al Empire Polo Club en Indio, California, del 10 al 12 y del 17 al 19 de abril de 2026, reuniendo a más de 130 espectáculos junto con un ambicioso programa de instalaciones artísticas a gran escala. Presentada por Public Art Company (PAC) y curada por su fundador Raffi Lehrer, en colaboración con el director de arte de Goldenvoice, Paul Clemente, la selección de este año explora la monumentalidad a través de la luminiscencia, la transparencia y la ligereza de las formas. Situadas en el oasis desértico de Coachella, las instalaciones invitan a los y las visitantes a interactuar física y sensorialmente, respondiendo a la luz diurna cambiante y a la atmósfera en evolución desde el amanecer hasta el anochecer.
Un premio de arquitectura actúa como un dispositivo de legitimación, capaz de indicar qué enfoques, materiales y estrategias comienzan a ocupar una posición central en el discurso disciplinar. Al reunir proyectos con programas, escalas y condicionantes distintos, estas iniciativas hacen visibles prioridades y direcciones emergentes en el campo. En este sentido, el Design Awards de Shaw Contract se ha consolidado como una plataforma global de reconocimiento en el diseño de interiores y como un termómetro de las transformaciones que atraviesan la disciplina, al promover una reflexión sobre el papel del diseño en la construcción de entornos más responsables, inclusivos y sostenibles.
En 1962, el arquitecto Buckminster Fuller imaginó una ciudad flotante que liberaría a la humanidad de la dependencia de la Tierra. El proyecto hipotético consistía en enormes esferas geodésicas aéreas que levitarían naturalmente en el aire caliente calentado por el sol y que estarían ancladas en la cima de las montañas. Con la propuesta de albergar a miles de personas, las Cloud Ninede Fuller tenían como objetivo aliviar la política de propiedad de la tierra, la escasez de vivienda y ayudar en la preservación de la naturaleza.
Más de medio siglo después, seguimos lejos de concretar la idea de Fuller. Crear una estructura verdaderamente flotante en la superficie de la Tierra sigue siendo, hasta el momento, un ideal inalcanzable. Aunque los apoyos todavía se imponen como una necesidad, manipulamos su posición, su intensidad y su cantidad, desarrollando acrobacias para, al menos, aproximarnos a la idea de vencer la gravedad, ese deseo que desde hace tanto tiempo fascina a la humanidad.
La inundación no llega por sorpresa. Regresa, siguiendo los mismos ríos crecidos y cielos monzónicos, ablandando la tierra y entrando en hogares que nunca fueron diseñados para resistirla. Las paredes se desatan antes de perderse, los materiales se recogen antes de que se los lleve la corriente y las estructuras se reconstruyen con una familiaridad que sugiere que esto no es destrucción, sino una secuencia natural. En paisajes donde el agua regresa cada año, la supervivencia se define por la capacidad de empezar de nuevo.
A lo largo de las llanuras aluviales de Bangladés, la cuenca del Brahmaputra y el delta del Mekong, la inundación es una certeza estacional. Los informes de instituciones como el Banco Mundial y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático suelen abordar las inundaciones desde la perspectiva de la exposición y los daños, midiendo el éxito en función de la resistencia y la durabilidad. Sin embargo, en los territorios que se sumergen anualmente, estas métricas solo describen el problema de forma parcial. El suelo mismo oscila entre el estado sólido y el líquido. Construir como si fuera una superficie fija significa diseñar en contra de la condición misma que lo define.
Heimtextil Colombia 2026 reúne una oferta internacional y una agenda de conocimiento que evidencian el traslado de valor hacia las categorías de hogar y hospitalidad, donde diseñadores colombianos y latinoamericanos están expandiendo su ADN creativo para escalar la pirámide, diversificar ingresos y competir en mercados globales.
La industria de la construcción se enfrenta hoy a una paradoja inevitable: la urgente necesidad de soluciones sostenibles para el futuro de las ciudades choca con el desgaste del propio término "sostenibilidad", a menudo reducido a una etiqueta comercial vacía. Ante este panorama, Arquivo –uno de los ganadores del premio Next Practices Award 2025 de ArchDaily– emerge como un facilitador y mediador entre los diferentes actores de la construcción a través del desensamblaje –o mejor dicho, la deconstrucción– y la reutilización de elementos constructivos. Etimológicamente, si "construcción" deriva del latín construere (acumular, ensamblar), el prefijo "de-" impone una inversión conceptual: no se trata de destruir, sino de desmontar con inteligencia para comprender la lógica de las partes.
Tres proyectos han sido elegidos por la comunidad ArchDaily en Español como los ganadores del Premio Obra del Año 2026. Los ganadores, representando Perú y Ecuador, fueron seleccionados tras tres semanas de votación pública, entre más de 800 proyectos. El premio reconoce a lo mejor de la arquitectura de Latinoamérica y España, decidido por su comunidad.
https://www.archdaily.cl/es/1040702/descubre-los-ganadores-del-premio-obra-del-ano-2026-de-archdaily-en-espanolArchDaily Team
El trabajo ya no tiene un solo lugar. Se mueve. Cambia. Se adapta. Hoy puede empezar en una oficina, continuar en una cabina acústica, pasar por un espacio compartido y terminar en casa. En esta transición, la laptop se ha convertido en un elemento constante. A medida que el trabajo se vuelve más móvil, también cambian las necesidades del espacio.
Entre 2023 y 2024, los fotógrafos Francesco Russo y Luca Piffaretti documentaron la arquitectura y los paisajes de la costa ecuatoriana, la cordillera de los Andes, la selva amazónica, las islas Galápagos y ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca. El registro fotográfico explora la identidad en evolución de Ecuador a través de su arquitectura contemporánea, analizando cómo dialoga con el entorno natural, las condiciones urbanas y los contextos sociales. El archivo resultante incluye más de 40 proyectos de reconocidas oficinas locales como Al Borde, Durán & Hermida, Emilio López, José María Sáez, La Cabina de la Curiosidad, MCM+A, Natura Futura y RAMA Estudio, entre muchas otras. La selección demuestra cómo la arquitectura puede generar espacios de alta calidad que responden a las exigencias contemporáneas de sostenibilidad y responsabilidad ambiental al combinar creatividad y tecnología con recursos renovables, a pesar de los constantes desafíos económicos, climáticos y políticos en América Latina y el resto del mundo.
El mundo de la arquitectura evoluciona con rapidez. Ante la transformación tecnológica, la urgencia ambiental y la creciente complejidad cultural, arquitectos y arquitectas deben combinar la creatividad con la destreza técnica, la sensibilidad cultural, las habilidades analíticas y la capacidad de trabajar en diversas disciplinas. El Máster en Arquitectura de la Universidad CEU Cardenal Herrera responde a estas demandas a partir de una experiencia académica transformadora.
Quedan dos días para votar por los ganadores del Premio Obra del Año 2026 de ArchDaily en Español. Los tres ganadores se darán a conocer el 16 de abril, tras tres semanas de votación pública. Los 15 finalistas elegidos por el público reúnen la amplitud de la producción iberoamericana reciente, desde Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, México, Perú, y Uruguay.
Descubre a los 15 finalistas y ayuda a elegir los tres proyectos más relevantes del último año en los países de habla hispana. En esta etapa final, cada persona puede votar por un proyecto al día hasta el 15 de abril a las 18:00 (GMT-4).
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Durante las últimas dos semanas, la comunidad de ArchDaily en Español envió más de 17.000 nominaciones, derivando en 15 finalistas que representan algunas de las obras arquitectónicas más emblemáticas del último año. El mayor premio de arquitectura del mundo hispano, decidido por su comunidad, el Premio Obra del Año 2026 existe para reconocer lo mejor de la arquitectura en los países de habla hispana.
Estos 15 finalistas, elegidos por votación pública en esta 17ª edición, reúnen la amplitud de la producción iberoamericana reciente, a la vez que permiten reconocer ciertos desplazamientos compartidos: una arquitectura que privilegia decisiones constructivas claras, que trabaja desde condiciones y restricciones reales, y que entiende el proyecto como una forma de adaptación a contextos específicos.
https://www.archdaily.cl/es/1040406/los-15-finalistas-del-premio-obra-del-ano-2026-de-archdaily-en-espanolArchDaily Team
El Día Mundial de la Salud, conmemorado anualmente el 7 de abril por la Organización Mundial de la Salud, dirige la atención hacia las prioridades globales de salud, al tiempo que las sitúa dentro de contextos ambientales y sociales más amplios. Establecido tras la primera Asamblea Mundial de la Salud en 1948 y celebrado desde 1950, este día ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma para abordar las condiciones cambiantes que definen la salud, desde los sistemas locales de atención hasta los desafíos a escala planetaria. La edición de 2026, bajo el lema "Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia", hace un llamado a un compromiso renovado con el conocimiento científico como base para la acción colectiva. La campaña, de un año de duración, enfatiza la colaboración para proteger la salud de las personas, los animales, las plantas y el planeta, destacando el enfoque "Una sola salud" (One Health) como un marco para comprender su interdependencia.