Diseño y diagramación del afiche por Lucía Velásquez (Directora de la Revista U.Llaqta)
Invitación a participar en el III Seminario Internacional de Investigaciones de Territorio, Urbanismo y Arquitectura (SIITUA III), un evento internacional promovido por la Revista U.Llaqta. Está dirigido a estudiantes, docentes e investigadores de arquitectura, urbanismo y disciplinas afines, que deseen presentar sus investigaciones en un foro académico de proyección global.
La arquitecta y urbanista Paola Viganò ha sido seleccionada por Pro Helvetia para curar el Pabellón de Suiza en la 20ª Exposición Internacional de Arquitectura – La Biennale di Venezia. Elegida tras la recomendación unánime del jurado de selección, la propuesta de Viganò explora el agua como una condición territorial, ecológica y política, tomando como punto de partida conceptual el papel de Suiza como la "torre de agua de Europa". Desarrollado junto con StudioPaolaViganò y un equipo interdisciplinario, el proyecto examina el agua no solo como un recurso, sino también como un sujeto, una entidad jurídica y una fuerza que da forma a los paisajes, las infraestructuras y el entorno construido.
Soporte oculto para vigas - CBH. Image Cortesía de Simpson Strong Tie
En el campo de la arquitectura, la madera ha sido uno de los primeros materiales utilizados por los seres humanos en la construcción, evolucionando y enfrentándose a varios desafíos con los años. Desde la incorporación de nuevas tecnologías en procesos de producción industrial hasta técnicas y materiales ancestrales reinterpretados de forma contemporánea, la construcción en madera continúa despertando interés entre profesionales de la arquitectura y el diseño. Más allá de su versatilidad, resistencia, apariencia y sostenibilidad, la madera contralaminada, conocida como CLT, expone un escenario con futuro en la industria.
Debajo de las superficies, detrás de las estructuras o bien entre las instalaciones, numerosos sistemas de fijaciones y elementos adhesivos conforman las conexiones necesarias en fachadas, terminaciones y cerramientos de nuestros edificios. A medida que el paso del tiempo da cuenta de la antigüedad de las construcciones y las tendencias se modifican a ritmos acelerados, la actualización de los edificios demanda atender a su deterioro, mantenimiento y mejora de rendimiento. Independientemente de sus metodologías de instalación, tecnologías o herramientas, los sistemas de fachadas ventiladas continúan transformando en la actualidad la manera de abordar el diseño y la estética de los edificios.
Explorando el arte de la robótica aplicada en la construcción, el avance de las tecnologías empleadas en la arquitectura se está viendo reflejado en varios aspectos de la vida humana. Desde brazos robóticos, drones, robots desplazados sobre grandes superficies y hasta robots de impresión 3D, sus procesos constructivos impulsan la aceleración de la investigación y el conocimiento de nuevos métodos de trabajo, experimentaciones estructurales y materiales, etc. En cooperación con múltiples disciplinas y atravesando varias facetas de la arquitectura, el rol de los robots en la escena contemporánea manifiesta un potencial capaz de extenderse más allá de la automatización de los procesos o el acortamiento de los tiempos y costos de construcción. Cabe preguntarse entonces, ¿estamos construyendo arquitectura para servir a la tecnología o tecnología para servir a la arquitectura?
En nuestras ciudades actuales, la densidad urbana y el aumento de los valores de la tierra a menudo obligan a elegir entre grandes edificios cívicos y espacios públicos abiertos. Tradicionalmente, las plazas han sido tratadas como áreas que rodean la huella de un edificio, pero esta estrategia se modificó cuando se introdujeron los pilotis a principios del movimiento moderno del siglo XX. Si bien la intención original era crear una sensación de ligereza que permitiera la circulación y el paso de la luz debajo de una estructura, los requisitos contemporáneos para cargas sísmicas, salidas de emergencia y altas ocupaciones hacen que las columnas delgadas sean insuficientes para las necesidades de los actuales proyectos cívicos de gran escala.
No obstante, la búsqueda de la ligereza arquitectónica no es un fenómeno estrictamente contemporáneo. Tras la introducción moderna de los pilotis, varios proyectos de mediados de siglo comenzaron a experimentar con la ilusión de suspensión para lograr una transparencia cívica. En 1953, el Congreso Nacional de Honduras en Tegucigalpa, diseñado por Mario Valenzuela, aplicó estos principios a un entorno legislativo. El edificio consiste en una sala de reuniones sólida elevada sobre una serie de columnas delgadas. Debido a que el sitio se encuentra en una terraza al final de una calle inclinada, el vacío resultante no solo proporciona circulación; enmarca vistas de la ciudad, creando la impresión de que la pesada masa legislativa está suspendida con ligereza sobre el tejido urbano.
En “Seis propuestas para el próximo milenio”, Italo Calvino expone su postura en torno a la ligereza desde el punto de vista literario y sostiene “En oposición a la levedad se encuentra el peso. Quitar peso proporciona levedad, es un valor, no un defecto”. Recurriendo a la mitología griega, reflexiona sobre una de las hazañas de Perseo tras lograr cortar la cabeza de la terrible gorgona Medusa sin convertirse en piedra. Gracias a la ayuda de los dioses Hades, Hermes y Atenea, Perseo vuela con sus sandalias aladas y utiliza un escudo de bronce como espejo para reflejar su imagen. Apoyándose al igual que muchos arquitectos y arquitectas en lo más ligero, el viento y las nubes, además fija su mirada en lo que se revela por visión indirecta, una imagen reflejada en un espejo.
Históricamente, la transparencia ha sido naturalizada como una condición inherente a la arquitectura moderna. Pasando del muro pesado de carga a la envolvente de vidrio ligera, el cristal en la arquitectura se ha introduciendo en la disciplina difuminando los límites entre interiores y exteriores. En diálogo con la arquitectura inflable, la transparencia se vincula con la ligereza y la efimeridad dejando huellas temporales en los paisajes que habita. Empleando entre textiles o plásticos como materiales principales y el aire como sistema estructural, la búsqueda de la ligereza en el entorno construido ya reconoce más de una única atmósfera de aplicación.
Con el correr de los años, la arquitectura de los cines se ha ido reinventando. Desde experiencias cinematográficas que activan los diferentes sentidos hasta tecnologías materiales que juegan con estilos de otras épocas, la figura del cine habilita la recuperación, revitalización y renovación de numerosos espacios obsoletos, en ruinas o hasta incluso declarados como patrimonio histórico. Así como el Majestic Cinema refleja una importante función comunitaria en Zanzíbar, Tanzania, muchos edificios del siglo XX reconocen en su reutilización adaptativa la oportunidad de restaurar y preservar culturas, memorias y tradiciones con relevancia para las comunidades.
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Render aéreo con IA de paisajismo detallado: vegetación y equipamiento con complejidad geométrica, visual y material. Diseño por Fundación Kennedy | RenderAI.app. Image Cortesía de Render AI
La inteligencia artificial ha pasado de una tecnología emergente a una herramienta de uso cotidiano. Arquitectos, arquitectas e interioristas la integran en sus flujos de trabajo, acortando los tiempos entre una idea inicial y su concreción. En el campo de la visualización, la IA se incorporó de forma natural a instrumentos y procesos existentes, colaborando con herramientas como Revit, AutoCAD, SketchUp, Lumion, Enscape o Twinmotion.
En este contexto, Render AI nace hace más de tres años con un objetivo: integrarse en el proceso de forma rápida e intuitiva. Se trata de una herramienta de renderizado basada en inteligencia artificial y diseñada para estudios de diseño, arquitectura e interiorismo, capaz de transformar sketches, modelos 3D, capturas de Revit, planos o fotografías en imágenes para presentar a sus clientes.
El Quito Tenis y Golf Club, con la organización y coordinación del Colegio de Arquitectos del Ecuador – Pichincha (CAE-P), invita a arquitectos, firmas y equipos multidisciplinarios nacionales e internacionales a participar en el concurso de ideas para el diseño de su nueva sede, un complejo de 27.000 m² en Pifo, Ecuador.
En muchas ciudades latinoamericanas, los barrios periféricos históricamente han tenido menos acceso a los recursos que hacen que la vida urbana sea más que solo habitable. La vivienda, el transporte y los servicios públicos son los marcadores habituales de esa brecha. Pero hay otra brecha que es más difícil de cuantificar: la ausencia de lugares donde las personas puedan reunirse, aprender, descansar y participar en la vida colectiva. Cuando esos espacios no existen, la ciudad no solo deja de proporcionar un servicio. Deja de reconocer una presencia.
En las últimas décadas, un número creciente de proyectos ha intentado abordar esa ausencia directamente. En lugar de centrarse solo en la infraestructura física, invierten en espacios diseñados para apoyar la educación, la cultura, la recreación y la comunidad, a menudo fusionando varias de esas funciones dentro de un solo edificio en barrios donde esos espacios son limitados.
Entendiendo al juego como transformador social y factor de influencia en la definición del espacio público, la vida urbana se ve atravesada por múltiples sujetos de diferentes edades, culturas, ideologías, aficiones, clases y grupos sociales. Pensar en cómo el juego habita las ciudades es pensar en todas las generaciones, y en la necesidad de construir espacios públicos con equipamientos urbanos pensados para durar y mantenerse a lo largo del tiempo.
El desempeño de las estructuras de juego invita a revisar las diferentes etapas de su ciclo de vida junto a su impacto en la configuración del entorno urbano. Analizar el ciclo de vida de los juegos urbanos implica conocer desde los materiales, durabilidad y mantenimiento, hasta el papel de las certificaciones y las tecnologías aplicadas en su proceso de producción y entornos más conscientes de su impacto en el ambiente.
Concepto: Vivir y trabajar en la Luna. Imagen Cortesía de NASA
Después del regreso de Artemis II a la Tierra, la NASA presentó un nuevo plan por fases para establecer una base en la Luna. Aunque la mayor parte de la atención de los medios se centró en cohetes, presupuestos y competencia geopolítica, una pregunta más silenciosa persistía en el fondo para los arquitectos y arquitectas: ¿cómo puede un ser humano vivir realmente en la superficie de la Luna y por cuánto tiempo? El establecimiento de una presencia humana permanente en la Luna marca un cambio fundamental en la exploración espacial que requiere un nuevo paradigma arquitectónico. En su presentación, los funcionarios de la NASA sugirieron que la estrategia se alejaría de entornos altamente restringidos y dependientes de vehículos hacia estructuras autónomas, adaptativas al sitio y, eventualmente, permanentemente habitables.
Soporte oculto para vigas - CBH. Image Cortesía de Simpson Strong Tie
En el campo de la arquitectura, la madera ha sido uno de los primeros materiales utilizados por los seres humanos en la construcción, evolucionando y enfrentándose a varios desafíos con los años. Desde la incorporación de nuevas tecnologías en procesos de producción industrial hasta técnicas y materiales ancestrales reinterpretados de forma contemporánea, la construcción en madera continúa despertando interés entre profesionales de la arquitectura y el diseño. Más allá de su versatilidad, resistencia, apariencia y sostenibilidad, la madera contralaminada, conocida como CLT, expone un escenario con futuro en la industria.
"Para 2050, casi cada niño en el mundo — cerca de 2.2 mil millones de niños — estará expuesto a olas de calor frecuentes." La advertencia de UNICEF a menudo se lee como un pronóstico de salud pública, pero también es un desafío para la arquitectura y la forma en que se construyen las ciudades. A medida que el calor extremo se intensifica en Asia, Europa y más allá, el confort térmico no debe reducirse a ser simplemente un servicio interior proporcionado por máquinas. El aire acondicionado se ha convertido en un sistema de soporte vital para muchas ciudades, especialmente en regiones densas, húmedas y en rápida urbanización. Sin embargo, depender de él como la respuesta predeterminada es tratar el calor como algo que se puede simplemente mover a otro lugar (y en el proceso generar calor adicional) — expulsado de los interiores hacia calles, callejones de servicio, redes de energía y la atmósfera. Su expansión aumenta la demanda de energía, produce calor residual y refuerza el acceso desigual al confort.
El calor, sin embargo, no se detiene en el cuerpo humano. Reorganiza el ecosistema urbano más amplio: los árboles luchan con el suelo compactado y el pavimento radiante; las aves y los insectos pierden hábitat cuando la plantación se reduce a vegetación decorativa; los sistemas acuáticos se calientan, la vida microbiana cambia y los materiales absorben y liberan calor mucho después de que el sol se ha puesto. El calor no es simplemente un problema climático del que escapar al interior. Es un actor urbano que reconfigura el espacio público, el trabajo, la movilidad, la plantación, las elecciones de material y las relaciones frágiles entre la vida humana y no humana.