Milano Centrale es la principal estación de trenes del norte de Italia y la segunda más grande del país, después de Roma Termini. El edificio se inauguró oficialmente el 1 de julio de 1931, en sustitución de la primera estación central de la ciudad, abierta en 1864. Su construcción buscaba exhibir el poder del régimen fascista del entonces primer ministro Mussolini, mediante una escala monumental, arcos masivos y una fachada imponente. Tras un concurso privado promovido por Grandi Stazioni Retail, el colectivo interdisciplinario italiano Park fue seleccionado para rediseñar la planta baja y los niveles de entrepiso de la estación, transformando este hito histórico de la ciudad en una plataforma urbana contemporánea.
Proyecto de renovación del Palacio de Congresos. Render de la escalera de la terraza. Imagen cortesía de Herzog & de Meuron
El 3 de junio de 2026, Herzog & de Meuron fue seleccionado para revitalizar el edificio del Palacio de Congresos en Tirana, Albania. El proyecto fue diseñado en colaboración con Julian Beqiri, Marsela Demaj, Michel Desvigne Paysagistes (MDP), ARUP, LDK, Gentian Shkurti, SUEB Industries sh.p.k., The Space Factory Ltd, MBBM y KLAR sh.p.k. El Palacio de Congresos (o Pallati i Kongreseve) fue construido durante la República Popular Socialista de Albania e inaugurado en 1986 para albergar los Congresos del Partido del Trabajo de Albania y otras actividades oficiales. El Concurso Internacional para la Remodelación del Palacio de Congresos, organizado por el gobierno albanés, buscaba una transformación integral del edificio al tiempo que se preservaba su identidad histórica. El proyecto debe abordar graves problemas de infraestructura y adaptar el Palacio a los estándares contemporáneos en términos de tecnología, funcionalidad y calidad espacial.
El gobierno local de Nueva York es uno de los más grandes de su tipo, con cientos de agencias municipales y oficinas de elección popular. El alcalde o la alcaldesa, las agencias de la ciudad, el concejo municipal, la contraloría, la defensoría del pueblo, las presidencias de distrito y las juntas comunitarias se organizan para ofrecer servicios y mejorar la calidad de vida en la ciudad más grande de los Estados Unidos, que también es uno de los principales destinos turísticos del mundo. Al igual que en otras metrópolis globales, quienes desarrollan el entorno urbano y las autoridades de Nueva York enfrentan desafíos comunes: los efectos atmosféricos y las consecuencias permanentes de la crisis climática, la saturación de los sistemas de transporte, la escasez de unidades habitacionales y las barreras para acceder a una vivienda adecuada. Durante el mes de junio, los anuncios de la alcaldía de Nueva York abordaron el tráfico y la movilidad, los eventos deportivos, la inmigración y el calor extremo. Asimismo, en los últimos meses se ha anunciado una serie de políticas destinadas a mitigar una problemática mayor: asegurar el acceso a la vivienda para un mayor número de personas a través de la acción gubernamental.
Alex Martínez Suárez, “Vista de Erwin Cott y Manuel Salvador Gautier, Capilla del Hogar Escuela Salesiana de Haina, Santo Domingo, República Dominicana, construida en 1965,” 2013. De la subvención 2026 otorgada a Alex Martínez Suárez para la publicación “Concrete under the Sun: Brutalism in the Dominican Republic”. Imagen cortesía de Alex Martínez Suárez
La Fundación Graham ha anunciado a las personas beneficiarias de su programa de Becas para Personas Individuales 2026, otorgando un total de USD 506,000 a 54 proyectos que investigan la arquitectura a través de exposiciones, películas, publicaciones e iniciativas de investigación. Seleccionadas entre más de 600 postulaciones del ciclo de convocatoria de septiembre de 2025 de la fundación, las becas apoyan el trabajo de 86 arquitectos/as, artistas, curadores/as, diseñadores/as, cineastas, historiadores/as, académicos/as y escritores/as, lo que refleja una amplia gama de enfoques interdisciplinarios sobre el entorno construido y sus dimensiones culturales, sociales y políticas.
La UIA 2026, la 29.ª edición del evento internacional trienal de diálogo arquitectónico organizado por la Unión Internacional de Arquitectos, abrió sus puertas el domingo 28 de junio con un acto inaugural celebrado en las Tres Chimeneas, una antigua central eléctrica en Sant Adrià de Besòs. Cada congreso se enfoca en un tema apremiante y relevante para la profesión, articulado a través de un eje central. El tema para 2026 es "Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición", el cual convoca a una reflexión amplia y crítica sobre los posibles futuros de la arquitectura. El encuentro se extenderá hasta el 2 de julio de 2026, desarrollándose de manera distribuida en múltiples sedes y entornos urbanos. Con un enfoque multidisciplinar, Barcelona, la Capital Mundial de la Arquitectura de la UNESCO 2026, se convertirá en un laboratorio y centro de debate global sobre las próximas transiciones ecológicas, sociales, materiales y culturales.
Tres décadas después de haber albergado el evento por primera vez, Barcelona vuelve a convertirse en la sede del debate disciplinar global. El Congreso Mundial de Arquitectura de la UIA Barcelona 2026 aspira a reunir a 10,000 profesionales, estudiantes y representantes institucionales de más de 130 países. Los debates abordarán temas como la emergencia climática, la crisis de la vivienda, la circularidad y sostenibilidad de los materiales, y la evolución del espacio público a gran y pequeña escala, junto con temas más específicos como el papel futuro y la responsabilidad de los premios de arquitectura o conferencias dedicadas a las inundaciones provocadas por la DANA en Valencia. El programa diario estará pautado por dos sesiones plenarias por jornada, al inicio (09:00) y al cierre (16:45).
Las cubiertas de los edificios están experimentando un proceso de optimización multidimensional que abarca innovaciones tecnológicas, nuevos materiales, eficiencia energética y métodos de construcción más rápidos. Desde techos verdes y sistemas de captación de agua de lluvia hasta paneles solares, los y las profesionales de la arquitectura contemporánea buscan equilibrar la estética, el rendimiento, la durabilidad y el impacto ambiental en sus proyectos. La renovación de cubiertas no solo prolonga la vida útil de las edificaciones, sino que también refleja un compromiso ecológico al mejorar la eficiencia y la sostenibilidad.
Bread & Heart Festival 2026. Imagen cortesía de Bread & Heart Festival
Algo ha estado ocurriendo en Tirana para lo cual el mundo de la arquitectura aún no ha encontrado el lenguaje adecuado. En el lapso de unos pocos años, una ciudad de menos de un millón de habitantes en uno de los países menos conocidos de Europa se ha convertido en el escenario de una extraordinaria concentración de ambición arquitectónica; un lugar donde oficinas que rara vez trabajan en la misma ciudad, y mucho menos en la misma década, están construyendo de manera simultánea, y donde las preguntas que preocupan a la arquitectura contemporánea parecen plantearse con una urgencia inusual.
La segunda edición del Festival Bread & Heart, celebrado en Tirana del 3 al 5 de junio, reunió a más de doscientos/as arquitectos/as, planificadores/as urbanos/as, desarrolladores/as y profesionales de Europa, América, Asia y otras regiones para debatir sobre "Paisajes de abundancia" (Landscapes of Abundance), un tema organizado en torno a la premisa curatorial de pasar del retrato al paisaje, del edificio individual al territorio en su conjunto. El foro que convocó sería difícil de replicar en cualquier otra fecha del calendario arquitectónico: Francis Kéré, Jeanne Gang, Sumayya Vally, Pierre de Meuron, Bjarke Ingels, Reinier de Graaf, Stefano Boeri, Kersten Geers, Benedetta Tagliabue y Ma Yansong, entre otros/as.
La 15ª Bienal Internacional de Arquitectura de São Paulo (BIAsp), programada para realizarse en septiembre y octubre de 2027, anunció a la arquitecta Gabriela de Matos y al arquitecto Pedro Rossi como la dupla a cargo de la curaduría general del evento. Tras la edición anterior bajo la temática Extremos: Arquitecturas para un mundo cálido, se espera que aporten perspectivas críticas sobre la arquitectura, la cultura y la ciudad en torno al tema Arquitectura, Cultura y Soberanía. Su función será dirigir el desarrollo conceptual de la Bienal, conformar el equipo de curaduría y lanzar una convocatoria pública para la co-curaduría.
Bjarke Ingels Group (BIG) ha presentado nuevas imágenes del Museo Nacional de Juneteenth, las cuales permiten apreciar en mayor detalle el diseño de la institución de 72,000 pies cuadrados (unos 6,690 metros cuadrados) proyectada para Fort Worth, Texas. Diseñado en colaboración con Alligood Song Architecture y el estudio de arquitectura de registro KAI Enterprises, el inicio de la construcción del proyecto está programado para el otoño de 2026 y funcionará como un centro nacional dedicado a preservar la historia y el legado de Juneteenth. Liderado por la activista Dra. Opal Lee, ampliamente reconocida como la "Abuela de Juneteenth", el museo combina espacios de exhibición con programas comunitarios orientados a apoyar tanto la preservación cultural como la revitalización del barrio.
La mayor parte de las viviendas del futuro en Europa ya está construida; no obstante, el ritmo de renovación sigue siendo demasiado lento para hacer frente a los desafíos climáticos, habitacionales, de salud y de recursos a la escala necesaria. Re:Living explora cómo la renovación puede dejar de ser una suma de proyectos aislados para convertirse en un enfoque escalable que transforme la edificación existente. En el núcleo de esta iniciativa se encuentra un nuevo proyecto de investigación, The Housing We Need for the Future We Want (La vivienda que necesitamos para el futuro que queremos), que examina cómo optimizar el uso del parque habitacional existente puede abrir nuevas oportunidades para profesionales de la arquitectura, ciudades y comunidades.
El escultor mexicano Pedro Reyes ha desarrollado una práctica multidisciplinaria que abarca la escultura, la arquitectura, el compromiso social y el activismo. Formado como arquitecto, Reyes aborda la escultura tanto como un proceso material como colectivo, combinando el tallado en piedra tradicional con proyectos participativos que abordan problemáticas sociales contemporáneas. Su obra explora con frecuencia la transformación, ya sea a través de materiales físicos o de la acción comunitaria, posicionando a la escultura como una herramienta para reimaginar las realidades sociales. En una entrevista de 2025 con Louisiana Channel, Reyes analiza la influencia de la arquitectura en su práctica artística, el concepto de "escultura social" y la importancia de preservar las tradiciones artesanales en un mundo cada vez más automatizado.
El Centro de Exposiciones y Artes Escénicas de Songshan Lake, diseñado por ZHA en colaboración con el Instituto de Diseño Arquitectónico de Pekín, es una nueva instalación cultural y deportiva en la ciudad de Dongguan, China. Se ubica en la Zona de Desarrollo Industrial de Alta Tecnología de la ciudad, un polo de innovación tecnológica y científica fundado en 2001 como centro de investigación, desarrollo y manufactura de alta tecnología. Con una superficie total de 45.000 metros cuadrados, el nuevo centro cultural fue diseñado para convertirse en un anclaje cívico y cultural para la Gran Área de la Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao (GBA). La construcción de este edificio ribereño comenzó en 2021, y el complejo fue inaugurado oficialmente el 30 de marzo de 2026.
Museo Nacional de Ecuador (MUNA). Imagen Cortesía de Studio Campo Baeza
Studio Campo Baeza, con sede en Madrid, junto con Maoda, basado en Quito, ha ganado el concurso internacional para diseñar el nuevo Museo Nacional de Ecuador (MUNA) en Quito. Su propuesta, titulada Ecos del Sol, fue seleccionada por un jurado nacional e internacional de 17 entradas finalistas en la segunda fase del concurso. El concurso público atrajo inicialmente a 148 equipos de todo el mundo, con 20 preseleccionados para desarrollar propuestas de diseño antes de que se anunciara el esquema ganador durante una ceremonia pública en Quito el 6 de julio de 2026.
Un nuevo espacio dedicado al arte contemporáneo en la Île Seguin, en el área metropolitana de París, abrirá sus puertas en octubre de 2026. La nueva institución cultural, llamada "Large", se ubicará en un edificio diseñado por la oficina catalana RCR Arquitectes, ganadora del Premio Pritzker, lo que representa el primer proyecto del estudio en París. Se sitúa en La Pointe des Arts, una reconversión a gran escala de la antigua zona industrial de la Île Seguin en un complejo de uso mixto de más de 53.000 m² enfocado en el arte y la cultura. La volumetría arquitectónica del proyecto sigue el concepto de estratificación establecido en el plan maestro de Ateliers Jean Nouvel. La institución inaugurará con la exposición "Imaginary Engine: From Masterpieces of the Collection Renault to Artists of Today", que reunirá a 55 artistas de 23 países para explorar la relación entre la humanidad y las máquinas, en homenaje a la historia industrial del lugar y a la colaboración de décadas de Renault con artistas.
Los espacios de retiro siguen ofreciendo un terreno fértil para la exploración de proyectos no construidos, revelando cómo la arquitectura puede propiciar el descanso, la reflexión y la inmersión en la naturaleza en medio de condiciones ambientales y culturales cambiantes. En esta edición de Arquitectura no construida, presentada por la comunidad de ArchDaily, los proyectos seleccionados reúnen una diversa gama de propuestas que replantean la hospitalidad bajo la perspectiva del refugio. Estas obras conciben el alojamiento no como un espectáculo o un exceso, sino como estructuras espaciales configuradas por el paisaje, el clima, la sobriedad material y la experiencia compartida.
A lo largo de geografías diversas —desde las laderas de la región del sudeste asiático y las costas indonesias hasta la naturaleza salvaje de África, el territorio alpino, los paisajes de Medio Oriente y los bosques de América del Norte—, las propuestas demuestran variadas respuestas arquitectónicas ante sitios de alta sensibilidad. Entre ellas se encuentran estructuras elevadas que flotan sutilmente sobre terrenos escarpados, sistemas de refugios temporales integrados en ecologías remotas, albergues de montaña reconstruidos a partir de la memoria y la reutilización, estancias comunitarias organizadas en torno a patios y definidas por culturas de estilo de vida, retiros desérticos contemplativos y campamentos forestales inclusivos diseñados bajo criterios de accesibilidad y equilibrio ambiental.
En lo profundo del occidente de Honduras, en un valle cercano a la frontera con Guatemala, se encuentra la antigua ciudad maya de Copán. Durante su apogeo en el período Clásico, entre los siglos V y IX d. C., la ciudad se consolidó como un epicentro regional gracias a sus redes comerciales, la política dinástica y su arquitectura monumental. En la actualidad, el sitio está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a sus vastos restos arquitectónicos, que incluyen pirámides escalonadas, estelas esculpidas y un núcleo ceremonial. Más de un siglo de investigación arqueológica sistemática ha documentado su morfología urbana, revelando distintos distritos residenciales, espacios cívicos y sistemas de circulación y visibilidad.
Este análisis examina la organización espacial de Copán bajo la perspectiva del teórico urbano Kevin Lynch y su obra "La imagen de la ciudad". Al aplicar los cinco elementos estructurales de Lynch —bordes, barrios, sendas, nodos e hitos—, es posible comprender cómo Copán funcionaba no solo como un centro ritual, sino como un paisaje urbano legible, diseñado para reforzar la jerarquía política y regular el movimiento colectivo. Los datos históricos para este análisis provienen de libros y artículos enlazados a lo largo del texto, y su recopilación fue posible gracias a la colaboración del historiador Arnulfo Ramírez de la Costa, docente y coordinador de la carrera de Historia en el Departamento de Historia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en Tegucigalpa.
Exposición "At the Table with Nature", ambiente 2026. Crédito de la foto: Jürgen Baumhauer
La conocida frase “el ser humano es lo que come” (Der Mensch ist, was er isst), de Ludwig Feuerbach, afirma que la constitución física, mental e incluso moral de las personas está directamente vinculada a lo que consumen. Hoy en día, esta idea está ampliamente interiorizada y existe una conciencia creciente en torno a la alimentación, la nutrición y el impacto de lo que ingerimos en nuestro organismo. Sin embargo, este mismo nivel de conciencia no se extiende a los entornos que habitamos, donde los materiales se siguen abordando como decisiones técnicas en lugar de agentes activos en la relación entre el cuerpo y el espacio. Si se considera que una gran parte de la población mundial pasa alrededor del 90% de su tiempo en espacios interiores, rara vez se debate qué compone realmente estos lugares en su nivel más fundamental: los materiales. Los muros, pisos y acabados se suelen considerar elecciones técnicas o estéticas, cuando en realidad pueden funcionar como fuentes continuas de exposición a sustancias potencialmente nocivas.
Aprender algo nuevo es, biológicamente, una transformación del cerebro. Con cada experiencia, las conexiones neuronales se reorganizan, creando y fortaleciendo sinapsis. Mucho más que la simple acumulación de información, el aprendizaje consiste en la reconfiguración de estructuras internas, un proceso capaz de transformar tanto a las personas como a las sociedades. El entorno en el que esto ocurre puede cultivar la curiosidad, la adaptabilidad y la resiliencia emocional, apoyando así a nuestra próxima generación de líderes, o bien reprimir esas cualidades, lo que conduce al retraimiento y al aislamiento.
Con el auge de la escolarización moderna durante la Revolución Industrial, surgió un modelo estandarizado, definido por filas de pupitres, instrucción simultánea y supervisión visual. Comparado a menudo con un sistema de producción en fábrica, este modelo aún persiste en muchos lugares a pesar de los profundos cambios tecnológicos. Estos entornos rígidos permanecen incluso cuando el aprendizaje moderno exige experimentación y adaptabilidad.
El patrimonio arquitectónico no es solo lo que un edificio fue, sino lo quecontinúa siendo y transformándose: un largo proceso de construcción, reconstrucción y reocupación a lo largo del tiempo. Cuando las oportunidades lo permiten, esta continuidad produce una condición estratificada, en la que los/las visitantes pueden presenciar, experimentar y sentir el cambio gradual del tejido del edificio, su materialidad, su orden espacial y sus patrones de uso, e incluso, ocasionalmente, participar en esa transformación.
Sin embargo, muchos proyectos —en particular aquellos impulsados principalmente por imperativos comerciales— no optan por valorar, ni siquiera reconocer, esta labor más pausada de reutilización adaptativa y continuidad patrimonial. Los desarrollos regidos por una lógica puramente cuantitativa suelen elegir el camino más fácil de la demolición y la reconstrucción: maximizar el coeficiente de ocupación del suelo, el área construida y la superficie rentable con la eficiencia de una página en blanco. A pesar de esto, de vez en cuando surge una oportunidad que nos permite ver —y disfrutar— el proceso de "patrimonialización" arquitectónica de la ciudad en tiempo real.
Profundizar en la interacción entre la luz y la sombra en la arquitectura parece ser un tema recurrente en la agenda de profesionales del sector. Los espacios de luz y oscuridad se conciben para potenciar la circulación y la direccionalidad espacial, así como para resaltar los colores, texturas y formas de elementos arquitectónicos específicos. No obstante, el impacto de la luz natural en las fachadas de los edificios revela la necesidad de desarrollar estrategias que favorezcan el ahorro de energía, mejoren el confort térmico y visual de los espacios interiores, y promuevan la reducción de las emisiones de carbono. Si se considera la luz como un material más de la arquitectura, ¿de qué maneras podría su potencial contribuir a la experiencia arquitectónica?
Una catedral gótica puede tardar siglos en completarse. El pabellón de una exposición mundial puede permanecer en pie seis meses. Una estructura ritual en Calcuta se erige y desaparece en cinco días. Aun así, cada una de ellas atrae peregrinajes, moldea la memoria colectiva y reorganiza la vida urbana. Si bien el patrimonio se ha definido durante mucho tiempo por aquello que perdura, la arquitectura demuestra repetidamente que la autoridad cultural también puede pertenecer a lo que convoca a las personas.
Durante gran parte del siglo XX, los marcos de conservación privilegiaron la permanencia.La Carta de Venecia, adoptada por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, se centró en salvaguardar los monumentos y su autenticidad material. El valor cultural estaba ligado a la materialidad física, como la piedra, el ladrillo y la madera. Proteger el patrimonio significaba preservar lo que seguía en pie. Esta lógica resultaba sólida, incluso evidente por sí misma.