El 21 de mayo, una cueva de aspecto realista tomó forma en el Pont Neuf de París, el puente en pie más antiguo que cruza el Sena. Esta obra de arte inflable fue diseñada y construida por el fotógrafo y artista urbano francés JR, junto con un amplio equipo multidisciplinario. La Caverne du Pont Neuf fue concebida en homenaje a la obra de 1985 de Christo y Jeanne-Claude, The Pont Neuf Wrapped, una instalación de arte ambiental en la que se envolvió el histórico puente con tela de color arenisca durante dos semanas. La estructura genera un efecto de trompe-l'œil que imita una formación rocosa texturizada mediante impresión fotográfica en tonos blancos, negros y grises. La silueta del exterior ya ofrece al público la ilusión óptica de la obra, al tiempo que prepara el camino para la etapa final del diseño interior.
Parque Prado, Colombia, por Connatural Arquitectura en el Paisaje, ganador de la Categoría 5 del Premio UIA 2030. Imagen cortesía de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA)
Las historias de esta semana revelan un creciente enfoque en reconectar el diseño con la realidad física, ya sea a través de la construcción, el paisaje, el espacio público o la participación colectiva. Desde la dirección curatorial de la próxima Bienal de Arquitectura de Venecia 2027 hasta proyectos reconocidos internacionalmente que abordan la resiliencia ante inundaciones, la vivienda asequible y la restauración ecológica, muchas de las discusiones de la semana cuestionaron el creciente distanciamiento de la arquitectura respecto a las condiciones materiales, ambientales y sociales. Al mismo tiempo, importantes intervenciones culturales, estructuras temporales y foros públicos exploraron cómo las instituciones y los espacios cívicos pueden volverse más accesibles, adaptables y comprometidos con la vida urbana cotidiana.
Casa del Vino en Berneck. Imagen cortesía de Faruk Pinjo + Carlos Martinez Architekten
Las puertas plegables inundan de luz las habitaciones, ofreciendo una flexibilidad espacial que permite entablar un diálogo con el entorno. La serie Woodline de Solarlux integra calidad de fabricación y experiencia técnica con libertad de diseño arquitectónico, proporcionando soluciones de fachadas transparentes para una arquitectura versátil y sostenible. Asimismo, las superficies naturales enriquecen la envolvente del edificio aportando una cualidad táctil única.
Unidades de Vivienda Temporal Tierras en Palenque, México, de Manuel Cervantes Estudio. Imagen cortesía de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA)
Durante una ceremonia celebrada en el Foro Urbano Mundial (WUF) en Bakú, Azerbaiyán, el 20 de mayo de 2026, la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) y ONU-Hábitat anunciaron los proyectos ganadores del tercer ciclo del Premio UIA 2030. El galardón bienal reconoce obras construidas que realizan contribuciones significativas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Se invitó a profesionales de la arquitectura a postular proyectos de arquitectura, paisajismo y diseño urbano que abordaran desafíos ambientales, sociales y económicos urgentes en seis categorías: gestión sostenible del agua, promoción de entornos de trabajo seguros, vivienda adecuada y asequible, planificación eficiente e inclusiva, acceso a espacios verdes y públicos, y resiliencia climática.
En los últimos años se ha observado un cambio de paradigma en la arquitectura residencial multifamiliar, a medida que cada vez más proyectos nuevos se construyen con madera de ingeniería, específicamente madera contralaminada (CLT) y madera laminada encolada (glulam). Debido a que la madera es un material liviano, estos sistemas pueden reducir la carga muerta y aliviar las exigencias sobre la cimentación, lo que resulta especialmente útil en terrenos con capacidad portante limitada o sobre infraestructuras existentes. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, la madera puede almacenar carbono durante la vida útil del edificio y, a menudo, reduce el carbono embebido en comparación con los sistemas convencionales de concreto y acero. En el diseño contra incendios, los elementos de madera de gran sección pueden diseñarse para carbonizarse a un ritmo predecible, lo que permite que el núcleo estructural permanezca protegido durante un período definido si se realizan los detalles adecuados.
Buildner ha anunciado los resultados de su concurso, Last Nuclear Bomb Memorial No.6. Este certamen se celebra anualmente para apoyar la prohibición universal de las armas nucleares. En 2017, al cumplirse el 75.º aniversario de los bombardeos de 1945 sobre Nagasaki e Hiroshima —que se cobraron la vida de más de 100,000 personas—, las Naciones Unidas adoptaron el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.
El Global Design Forum Istanbul concluyó su edición inaugural del 13 al 16 de mayo de 2026, reuniendo a arquitectos/as, diseñadores/as, urbanistas y profesionales de la cultura a través de un programa de instalaciones, charlas, proyecciones y eventos públicos en toda la ciudad. Presentado por el London Design Festival en colaboración con People Places Ideas, el foro fue desarrollado y curado por la directora artística Melek Zeynep Bulut y la asesora de contenido del foro Beatrice Galilee. Organizado bajo el tema "Mundos en contacto", el programa contó con la participación de figuras como Lina Ghotmeh, Marina Tabassum, Liam Young, Tom Dixon, Lesley Lokko, Ma Yansong, Andrew Waugh y Olaf Grawer, posicionando a Estambul como una plataforma para debates interdisciplinarios sobre el diseño y el entorno construido.
En el marco del Día Internacional de la Luz de la UNESCO, que se celebra anualmente el 16 de mayo, el Daylight Award anunció a sus galardonados/as de 2026. Creado para apoyar la investigación sobre la comprensión científica de la luz natural y su importancia para la salud, el bienestar, los ecosistemas y el diseño arquitectónico, el premio reconoce logros en dos categorías: Luz Natural en la Arquitectura e Investigación sobre la Luz Natural. Este año, los/las arquitectos/as japoneses/as Momoyo Kaijima y Yoshiharu Tsukamoto, de Atelier Bow-Wow, fueron galardonados/as por demostrar cómo la luz natural puede modelar los espacios compartidos y la vida cotidiana. Por su parte, los/las biólogos/as marinos/as Brittany N. Zepernick, Steven W. Wilhelm y R. Michael McKay, de Estados Unidos y Canadá, recibieron el reconocimiento por sus investigaciones sobre los microorganismos acuáticos y sus implicaciones para la salud planetaria y la biodiversidad.
Surgida en ciudades portuarias y barrios de clase trabajadora a lo largo del siglo XIX, la casa shotgun se convirtió en una respuesta duradera a la densidad, el clima y los lotes urbanos acotados, consolidándose como una de las formas domésticas que definieron el sur de los Estados Unidos. Su huella estrecha, su planta secuencial y sus pórticos profundamente sombreados generaron una lógica espacial económica y de gran sensibilidad ambiental mucho antes de que ambos términos se volvieran centrales en el discurso arquitectónico. Desde Nueva Orleans y Mobile hasta Houston y Louisville, las casas shotgun conformaron el tejido físico de barrios moldeados por la migración, el trabajo, la comunidad y la vida cultural. Aunque a menudo se las descartó como construcciones vernáculas ordinarias, esta tipología de vivienda ha encarnado durante mucho tiempo ideas sofisticadas sobre la adaptación al clima, la proximidad social y el crecimiento urbano incremental, convirtiéndose en una de las formas domésticas más influyentes en la historia de la ciudad estadounidense.
La línea curatorial refleja muchas de las ideas desarrolladas a través del trabajo de Amateur Architecture Studio, oficina fundada por Wang Shu y Lu Wenyu en 1997. A lo largo de su trayectoria, sus proyectos han explorado de manera constante la reutilización de materiales recuperados, las técnicas de construcción regionales y la continuidad entre las formas de edificación históricas y contemporáneas. Tanto en contextos urbanos como rurales, el trabajo del estudio suele destacar las tradiciones artesanales, la memoria colectiva y las cualidades espaciales arraigadas en los entornos cotidianos.
El Ministerio de Cultura de Francia anunció el lunes 18 de mayo de 2026 al equipo ganador del concurso "Louvre–Nouvelle Renaissance". El equipo seleccionado para transformar el mundialmente famoso Musée du Louvre está liderado por STUDIOS Architecture, la oficina neoyorquina Selldorf Architects y la firma de arquitectura de paisaje BASE Paysagiste. Esta iniciativa de renovación se anunció en enero de 2025 como una gran intervención para el complejo histórico, tras las preocupaciones expresadas por la dirección del museo respecto a su deterioro. La primera ronda del concurso se llevó a cabo en junio, mientras que en octubre se dio a conocer una preselección de cinco equipos. Según las autoridades francesas, el proyecto tiene un doble objetivo: reparar y transformar el edificio para preservar sus colecciones y, al mismo tiempo, actualizarlo para satisfacer las expectativas del público contemporáneo, incluidos los requisitos de sostenibilidad que plantearán desafíos significativos para el museo en las próximas décadas.
La arquitectura suele presentarse como la expresión visible de su época: sus deseos, su fe en el progreso, su idea del orden. Sin embargo, esta lectura tiende a simplificar las condiciones en las que se producen los edificios, sugiriendo que la arquitectura va a la zaga de la historia cuando, en muchos casos, participa activamente en ella. Pocos períodos lo hacen más evidente que el siglo XX, época en la que la arquitectura se entrelajó profundamente con programas políticos, sistemas económicos y visiones contrapuestas sobre cómo debía organizarse la vida colectiva.
Lo que comúnmente se agrupa bajo la etiqueta del modernismo suele describirse como un proyecto coherente, definido por la claridad formal, el optimismo tecnológico y la ruptura con los estilos históricos. No obstante, esta aparente coherencia se disuelve cuando miramos más allá de sus centros canónicos. Los mismos principios espaciales (la estandarización, la zonificación funcional y la producción industrial) se adoptaron en contextos políticos y económicos que diferían significativamente en sus estructuras y objetivos. Así, un movimiento aparentemente estático se desplegó como un sistema flexible que se reorientaba continuamente según las prioridades de cada régimen. Lo que parecía un lenguaje compartido era, en la práctica, un conjunto de herramientas aplicadas a agendas distintas.
Antes de cualquier diseño o decisión formal, ya pulsaba, en el lugar donde hoy se encuentra la Plaza del Mercado, en el Parque Realengo, Río de Janeiro, un espacio en permanente movimiento. Puestos improvisados, encuentros informales, música, niños y niñas corriendo y personas adultas reunidas bajo cubiertas provisorias componían un paisaje vivo, que delineaba una arquitectura efímera.
En este contexto se inserta el trabajo desarrollado por Carlos Zebulun, Helena Meirelles, Larissa Monteiro, Rodrigo Messina, Francisco Rivas y Juliana Ayako, una de las propuestas ganadoras de los ArchDaily 2025 Next Practices Awards. La gestión y los proyectos urbanos y paisajísticos fueron realizados por el estudio Ecomimesis Soluções Ecológicas, ganador de la licitación realizada por la Alcaldía de Río de Janeiro en 2023.
"No hay espacio sin acontecimiento, ni arquitectura sin acción". Cuando Bernard Tschumi escribió estas palabras, estaba articulando un principio fundamental de la práctica de la arquitectura. La arquitectura se trata del comportamiento. Cada trazo sobre un plano es una propuesta de cómo se moverán los/las ocupantes o qué acciones serán posibles.
Dibujar es proyectar arquitectónicamente una realidad. Sin embargo, aun con este poder, la arquitectura no impone órdenes. No dicta instrucciones ni exige obediencia, sino que opera a través de un control sutil: un modo de influencia que moldea el comportamiento al estructurar la percepción y guiar la atención.
Entre 2005 y 2021, el dúo fotográfico francés integrado por Yves Marchand y Romain Meffre desarrolló un proyecto a largo plazo titulado Theaters. Exhibida recientemente en KYOTOGRAPHIE 2026, la obra documenta un fenómeno que continúa desarrollándose gradualmente en todo el mundo: la decadencia de la infraestructura originalmente diseñada para el entretenimiento público a principios del siglo XX. Teatros, cines y salas de espectáculos que alguna vez acompañaron la modernización de las ciudades son cada vez más abandonados, reconvertidos o "dejados en suspenso como ruinas híbridas". Este proceso suele asociarse con la creciente individualización del consumo cultural —desde la adopción masiva de la televisión hasta el auge de la industria del streaming—, así como con el impacto de la pandemia de COVID-19 en las instituciones culturales. A continuación se presentan tres casos ubicados en Inglaterra, Chile y Japón que ilustran diferentes etapas de esta transformación, al tiempo que destacan los esfuerzos comunitarios para preservar el patrimonio cultural moderno.
Al pasar del calor de Dubái al vestíbulo de una torre de vidrio, el desierto parece desaparecer. Afuera, las temperaturas superan los 45 grados Celsius; adentro, el aire es frío, hermético y está perfectamente controlado. Durante décadas, este contraste constituyó la imagen definitoria de la modernidad en el Golfo. La arquitectura dejó de ser una negociación con el clima para convertirse en una demostración de que este podía ser superado. Torres de vidrio reflectante se alzaron en el desierto como símbolos de consolidación, proyectando poder financiero, confianza tecnológica y ambición global. Bajo esta imagen urbana subyacía una infraestructura construida sobre el petróleo, la energía barata y la continua supresión mecánica del calor.
Las ciudades del sudeste de Europa no esperan a ser leídas. Acumulan, capa sobre capa, la planificación socialista, las perturbaciones post-socialistas y el trabajo más silencioso y menos legible de la ciudadanía que reconstruye el espacio desde abajo. Aquí, el espacio y el legado se imponen bajo sus propios términos. ¿Qué ocurre con la investigación arquitectónica cuando las ciudades que observamos ya parecen saber algo que nuestra disciplina aún no ha aprendido a ver?
San Diego, California. Foto de Samuel Ramos en Unsplash
Muy cerca de la frontera con México, en el extremo suroeste de los Estados Unidos, se encuentra la ciudad de San Diego. Su historia urbana comenzó en 1769 con la llegada de una expedición militar española al mando de Gaspar de Portolá, lo que marcó el primer asentamiento permanente en el territorio que entonces se conocía como Alta California. Sin embargo, a diferencia de las capitales administrativas y poblaciones formalmente urbanizadas de México y Centroamérica, San Diego se concibió como un puesto de avanzada fronterizo. En la actualidad, se ha convertido en la segunda ciudad más grande de California, solo por detrás de Los Ángeles, y su traza urbana narra una historia de herencia hispana que se entrelaza con el entorno cultural contemporáneo de los Estados Unidos.
El 12 de marzo, el arquitecto chileno de ascendencia croata, Smiljan Radić Clarke, fue galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura 2026. El jurado destacó su "enfoque poco ortodoxo del diseño", el cual "puede parecer inicialmente inusual, inesperado, incluso rebelde; sin embargo, lejos de producir alienación o distanciamiento, su postura anticanónica se siente fresca y sin precedentes. Transmite la sensación inequívoca de encontrarse con algo nuevo". Este reconocimiento se celebrará con la Conferencia y Mesa Redonda Anual de la Persona Galardonada con el Premio Pritzker de Arquitectura, que se llevarán a cabo en Ciudad de México en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el Teatro Estefanía Chávez de la Facultad de Arquitectura, el 12 de mayo de 2026.
La arquitectura de gran altura sigue siendo una herramienta fundamental para albergar la densidad en entornos urbanos en rápida evolución. Definida tradicionalmente por la eficiencia y la repetición, la torre se reexamina cada vez más como un sistema espacial y organizativo más complejo. En diversas geografías, los/las arquitectos/as están probando cómo las estructuras verticales pueden ir más allá de las funciones únicas para incorporar programas superpuestos, estrategias ambientales y nuevas formas de ocupación.
La siguiente selección reúne proyectos no construidosenviados por la comunidad de ArchDaily, destacando una variedad de enfoques para la torre contemporánea. Desde desarrollos de uso mixto y rascacielos residenciales hasta propuestas ecológicas especulativas, estas obras reflejan un cambio continuo en la forma en que se concibe la arquitectura vertical. Estas torres abordan cuestiones más amplias de privacidad, convivencia, adaptabilidad e integración urbana.
Aprender algo nuevo es, biológicamente, una transformación del cerebro. Con cada experiencia, las conexiones neuronales se reorganizan, creando y fortaleciendo sinapsis. Mucho más que la simple acumulación de información, el aprendizaje consiste en la reconfiguración de estructuras internas, un proceso capaz de transformar tanto a las personas como a las sociedades. El entorno en el que esto ocurre puede cultivar la curiosidad, la adaptabilidad y la resiliencia emocional, apoyando así a nuestra próxima generación de líderes, o bien reprimir esas cualidades, lo que conduce al retraimiento y al aislamiento.
Con el auge de la escolarización moderna durante la Revolución Industrial, surgió un modelo estandarizado, definido por filas de pupitres, instrucción simultánea y supervisión visual. Comparado a menudo con un sistema de producción en fábrica, este modelo aún persiste en muchos lugares a pesar de los profundos cambios tecnológicos. Estos entornos rígidos permanecen incluso cuando el aprendizaje moderno exige experimentación y adaptabilidad.
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Diseño ganador para la renovación de un centro de visitantes y espacio comunitario en el Parque Nacional Banff. Paul Raff Studio y Kengo Kuma & Associates, 2026. Imagen cortesía de Parks Canada
El 13 de mayo de 2026, Parks Canada, la agencia federal responsable de proteger y gestionar el patrimonio natural y cultural de Canadá, anunció el diseño ganador para la renovación de un centro de visitantes y espacio comunitario en el Parque Nacional Banff. El concurso se organizó en colaboración con el Royal Architectural Institute of Canada (RAIC) como parte del Proyecto de Reurbanización de la Manzana 200 de Banff Avenue (200-Block Banff Avenue Redevelopment Project). La propuesta de Paul Raff Studio y Kengo Kuma & Associates fue seleccionada de una lista de cinco equipos precalificados que también incluía a EVOQ + Ryder, KPMB Architects, Revery Architecture y Stantec Architecture. Un jurado independiente convocado por el RAIC seleccionó el diseño por su enfoque del paisaje, sus principios de sostenibilidad y su equilibrio entre la conservación, el patrimonio, las perspectivas indígenas y la experiencia de los y las visitantes, entre otras consideraciones.