Más allá de servir como simples escenarios para desfiles de moda, la arquitectura suele influir en las colecciones de moda al aportar espacialmente a su narrativa, ofrecer inspiración material y mostrar la conexión entre estructura y forma. Dado que ambas disciplinas giran en torno a la forma, la estructura y la experiencia humana, la arquitectura y la moda comparten una estrecha relación, explorada con frecuencia por creadores y creadoras de ambos campos. Desde una sastrería meticulosa y diseños estructurales que imitan líneas, contornos y volúmenes arquitectónicos, hasta una arquitectura que se inspira en la manera en que la moda trabaja con la silueta humana, esta interacción puede crear experiencias multidimensionales para entusiastas tanto de la alta costura como de la arquitectura.
El 10 de junio, la marca francesa Jacquemus, conocida por sus diseños minimalistas con toques surrealistas, decidió celebrar su 15.º aniversario con un desfile exclusivo en la Villa Malaparte. Este lugar, por lo general inaccesible para este tipo de eventos, ya había hecho otra excepción con Saint Laurent, firma que lo utilizó como escenario de su campaña de primavera de 2018 protagonizada por Kate Moss.


































