Cada año, el 13 de octubre, el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres (DIRRD) llama la atención sobre las formas en que las comunidades pueden reducir la exposición y la vulnerabilidad ante las amenazas. Establecido por las Naciones Unidas en 1989, este día ofrece una oportunidad para reflexionar sobre cómo los gobiernos, las comunidades y los/las profesionales pueden fortalecer la preparación y la resiliencia antes de que ocurran los desastres. Para su edición de 2026, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) ha seleccionado "La resiliencia comienza en el hogar" como tema central, situando a la vivienda en el centro de la campaña de este año.
La arquitectura hídrica tradicional rara vez se concebía como un elemento aislado. En Ahmedabad, la gestión del agua estaba integrada en la propia organización de la ciudad. Al interior de los barrios históricos (pols), los pozos, los patios y las cisternas subterráneas (tankas) formaban parte de un sistema distribuido de almacenamiento de agua doméstico y comunitario. Un estudio de 2026 en Built Heritage estima que aún podrían existir casi 10.000 tankas en toda Ahmedabad, muchas de ellas ubicadas bajo los patios de las viviendas.
La oficina de arquitectura HENN ha lanzado CarbonBudget, una herramienta digital que calcula presupuestos de CO2 específicos para proyectos de edificación. La nueva plataforma, de acceso gratuito, busca contribuir a que los/las profesionales del diseño ayuden a alcanzar el objetivo de 1.5°C, una meta global del Acuerdo de París para limitar el calentamiento global a largo plazo a 1.5°C por encima de los niveles preindustriales. Dado que la industria de la construcción es responsable de aproximadamente un tercio de las emisiones globales de CO2, las decisiones de diseño arquitectónico pueden contribuir de manera efectiva a contener el calentamiento global. La herramienta está diseñada para calcular si las emisiones de un proyecto de edificación ubicado en Europa son compatibles con el objetivo del Acuerdo de París, a partir de datos específicos como la ubicación y la superficie del edificio. Esta nueva plataforma se suma a otros proyectos de oficinas internacionales como CarbonSpace de MVRDV NEXT, Minoro de Grimshaw y OpenDetail de Henning Larsen, los cuales abordan la descarbonización mediante el intercambio de información digital.
Frente a la crisis climática y en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la reutilización de materiales ha cobrado gran relevancia en los ámbitos de la construcción y la arquitectura en los últimos años. Desde la "minería urbana" hasta los análisis de ciclo de vida (ACV), profesionales, organizaciones y equipos de investigación exploran diversas soluciones y estrategias para abordar un mismo desafío global. En este contexto, Project (Un)Build es una iniciativa de investigación que desarrolla métodos reversibles de construcción en madera mediante el uso de correas y almohadillas de fricción para facilitar la reutilización de materiales, contribuyendo al debate y la reflexión en curso sobre el acto mismo de construir.
En 1948, Robert Moses estableció el vertedero Fresh Kills en la costa occidental de Staten Island. El sitio, elegido por sus humedales remotos y el bajo valor de la tierra, estaba destinado a ser temporal; sin embargo, para 1955 ya era el vertedero más grande del mundo, llegando a recibir hasta 29.000 toneladas de desechos al día en su punto máximo en 1991. Para 2001, tras más de cincuenta años de funcionamiento continuo, Fresh Kills abarcaba 2.200 acres (unas tres veces la superficie de Central Park) y era, de manera poco espectacular, visible desde el espacio. En sus inicios, Moses no esperaba diseñar un basurero sino, sin llamarlo así, un nuevo accidente geográfico con cuatro colinas artificiales que se elevaban hasta sesenta metros sobre el nivel del mar, construidas enteramente a partir de los residuos acumulados de ocho millones de vidas cotidianas.
Ese accidente geográfico se está convirtiendo ahora, lentamente, en un parque. James Corner Field Operations ganó el concurso internacional de diseño convocado por la ciudad en 2001, desarrollando un plan maestro llamado Lifescape, cuya ejecución tomará treinta años. Los cuatro montículos del vertedero se están sellando, reforestando y abriendo gradualmente al público. El metano proveniente de los residuos en descomposición se captura y se canaliza hacia un sistema de energía, mientras se restauran los humedales alrededor de las colinas diseñadas por ingeniería. La evidencia del consumo de Nueva York se transforma así en una hazaña de ingeniería ecológica y en un acto de gestión de la memoria institucional (una manera de hacer que el paisaje más vergonzoso de una ciudad parezca, poco a poco, algo que siempre debió ser).
"Analicemos fríamente los hechos". Con esta frase directa y poco tranquilizadora, el director de la Oficina de Movilización Civil y de Defensa abría The Family Fallout Shelter, un manual de 32 páginas publicado por el gobierno de los Estados Unidos en 1959, en plena tensión de la Guerra Fría. El documento enseñaba a las familias a construir refugios capaces de protegerlas de la lluvia radiactiva tras un eventual ataque nuclear y, mediante dibujos técnicos y croquis, esbozaba soluciones con bloques de concreto, muros rellenos de tierra o arena, estructuras subterráneas y sistemas de ventilación. Era un manual de supervivencia que, en muchos aspectos, funcionaba también como un manual de construcción.
En muchas ciudades asiáticas, el clima estival se puede experimentar cada vez más a la distancia. En Hong Kong, es posible trasladarse desde una torre de departamentos a través de un centro comercial en podio, ingresar al sistema de tránsito rápido ferroviario (MTR), llegar debajo de otro complejo comercial y continuar por puentes peatonales cerrados o pasajes subterráneos, percibiendo muy poco de la atmósfera exterior. El calor, la humedad, la lluvia y las variaciones estacionales siguen presentes, pero se pueden esquivar en gran medida gracias a una red continua de interiores climatizados.
A lo largo de varias décadas, el aire acondicionado ha pasado de ser una tecnología para enfriar habitaciones individuales a convertirse en una infraestructura capaz de producir un entorno urbano alternativo. Esto resulta especialmente visible en zonas de Asia Oriental y el Sudeste Asiático, donde el desarrollo orientado al transporte combina frecuentemente estaciones de tren, centros comerciales, viviendas, oficinas y otros servicios cotidianos en complejos interconectados. El modelo "Ferrocarril más Propiedad" (Railway plus Property) ha ayudado a institucionalizar esta relación entre transporte y desarrollo, creando distritos donde el movimiento a través de la ciudad es a menudo inseparable del tránsito por interiores de gestión privada.
Ganador del Primer Premio + Premio de Estudiantes Buildner: Linear Ritual. Imagen cortesía de Buildner
Buildner ha anunciado los resultados del concurso de arquitectura Iceland Slow Sauna, desarrollado en colaboración con Slow Travel Mývatn. Situado junto a Þúfa – Private Homestay, en el paisaje volcánico del lago Mývatn, al norte de Islandia, el certamen invitó a arquitectos/as y diseñadores/as a crear un refugio compacto que combinara un sauna y un invernadero en una única experiencia arquitectónica. Con raíces en la tradición islandesa del baño como un ritual de quietud y renovación, las bases del concurso pedían a los/as participantes explorar cómo el calor, la luz, la vegetación y el paisaje podían dar forma a un lugar íntimo de recuperación y conexión con la naturaleza.
Historias como recurso. Imagen: Cobe (generada por IA)
Este artículo es parte de "Thresholds", un periódico impreso de edición especial de Cobe Notes x ArchDaily.
Hay dos rasgos únicos del ser humano que nos permitieron sobrevivir en los primeros años y expandirnos por todo el planeta: la sudoración y la narración de historias. Sudar ayuda a enfriar el cuerpo al correr largas distancias. Las historias nos ayudan a colaborar en grandes grupos y a compartir conocimientos entre comunidades y generaciones. Como profesionales de la arquitectura, seguimos confiando en estas mismas herramientas para hacer realidad nuestras visiones.
Como señala el profesor de narrativa Angus Fletcher en su libro Primal Intelligence, existe una idea errónea muy común sobre el papel de las historias: cuando nuestro cerebro "racional" desarrolla una idea que no logramos explicar a un grupo más amplio, la empaquetamos en una historia y, de repente, todo el mundo la entiende. Fletcher sostiene que en realidad funciona al revés: las ideas surgen de las historias, nuestro cerebro piensa en forma de historias y las historias moldean la realidad. En el ámbito de la arquitectura, existe un término despectivo para referirse a este proceso cuando se invierte de manera incorrecta: "postracionalización", como ocurre, por ejemplo, cuando se crean diagramas para justificar un diseño que ya ha sido decidido de antemano.
No hay lugar más difícil para construir que la alta montaña, y ninguno donde una edificación se sienta más provisional. Desde los Andes hasta el Himalaya y los Alpes, la construcción a gran altitud reduce la arquitectura a sus transacciones más elementales. La roca se percibe como la permanencia misma; sin embargo, una estructura emplazada cerca del límite de la habitabilidad existe en una constante negociación con casi todo lo que la rodea: con un viento que llega sin obstáculos, con un terreno demasiado empinado y congelado para ser excavado, y con todo lo necesario proviniendo desde muy abajo. Lo que se puede transportar hacia arriba, lo que se puede ensamblar con pocas manos y lo que puede sostenerse por sí mismo son algunas de las variables del problema.
Estas limitaciones han producido una cultura constructiva notablemente consistente a lo largo de cordilleras que, de otro modo, no tendrían relación entre sí. El refugio, la cabaña, el vivac y el observatorio pertenecen a una tipología compartida en la que el resguardo es inseparable de la logística, y donde la ligereza, la prefabricación y la autosuficiencia constituyeron necesidades estructurales mucho antes de convertirse en virtudes.
Edificios obsoletos. Imagen cortesía de Matt Van der Velde
A menudo se debate sobre la sustentabilidad en la arquitectura como si fuera un estándar universal y, en principio, debería serlo. Los edificios se evalúan cada vez más en función de su rendimiento energético, el carbono embebido, los sistemas de certificación, la eficiencia de los materiales, la biodiversidad y el impacto durante todo su ciclo de vida. Sin embargo, las normativas que determinan lo que realmente debe hacerse siguen siendo de carácter sumamente local. Un proyecto diseñado en Londres, Nueva York o Copenhague puede estar determinado por códigos energéticos estrictos, evaluaciones ambientales, requisitos de divulgación, controles de planificación y metas de carbono cada vez más ambiciosas. En cambio, esa misma oficina al trabajar en otro lugar puede encontrarse con un panorama normativo muy diferente.
Esto plantea un interrogante complejo para la arquitectura internacional: cuando la ley no exige la sustentabilidad con el mismo rigor, ¿qué estándares deberían mantener los/las arquitectos/as?
¿Qué puede hacer un textil que el vidrio, la madera, el concreto o el metal no puedan? Las telas compuestas para la arquitectura no reemplazan a los materiales de construcción convencionales. Al contrario, pueden complementarlos y, a menudo, añadir otra capa de rendimiento a la envolvente del edificio. Su aplicación cambia según el contexto. Una membrana compuesta puede convertirse en un sistema de sombreado exterior para un invernadero tropical, una piel interior que define la acústica y la experiencia espacial en un museo, o parte de una estrategia de fachada que mejore el desempeño ambiental de un edificio existente.
ArchDaily se enorgullece en anunciar a las oficinas ganadoras de los Next Practices Awards 2026, un reconocimiento a 20 prácticas emergentes y de vanguardia que expanden las posibilidades de la arquitectura hoy en día.
En su sexta edición, Next Practices continúa mirando más allá de las definiciones convencionales de la profesión para identificar a las personas, ideas y metodologías que impulsan la disciplina. La edición de 2026 es la más sólida y con mayor representación global hasta la fecha, reuniendo diversos enfoques, escalas y contextos que amplían nuestra comprensión de cómo y por quién se ejerce la arquitectura contemporánea.
Desde climas extremos hasta comunidades rurales, urbes informales y territorios afectados por el desplazamiento y la vulnerabilidad ambiental, la selección de este año aborda una amplia gama de realidades. Nutriéndose de la ingeniería, la ecología, la fabricación digital, la investigación de materiales, el conocimiento vernáculo e indígena, el activismo y la investigación crítica, estas prácticas reflejan lo que está por venir: la capacidad de responder a condiciones específicas y moldear activamente el mundo que las rodea.
Stefano Boeri Architetti ha ganado el concurso convocado por la Entidad Estatal de Vivienda de España, Casa 47, para un nuevo desarrollo de vivienda asequible en Ibiza. Bajo el nombre de "Sa Casa", el proyecto propone aproximadamente 190 departamentos de alquiler a precios inferiores a los del mercado, distribuidos en cuatro volúmenes residenciales. La propuesta combina un sistema de construcción prefabricada de madera con distribuciones de vivienda adaptables y espacios abiertos compartidos, organizando el diseño en torno a la relación entre los edificios residenciales, el paisaje y las áreas públicas.