
La arquitectura residencial contemporánea se enfrenta a las apremiantes demandas del déficit habitacional global y al crecimiento de las poblaciones urbanas. En la práctica de la arquitectura, se observa una experimentación recurrente con nuevas formas de vida colectiva, asumiendo la tarea de ofrecer espacios para el desarrollo personal, familiar y comunitario. Los seis proyectos no construidos presentados aquí muestran diferentes facetas de la decisión de densificar: la relación con la naturaleza preexistente y proyectada, la disponibilidad de suelo urbano o suburbano, el desarrollo de espacios intermedios complementarios que apoyan la vida colectiva y alivian la experiencia de la densidad, la replicabilidad de los modelos de densificación, y la relación con el barrio que acoge el crecimiento de la población.
































