ONU-Hábitat ha anunciado a los cinco galardonados con el Premio del Pergamino de Honor 2026, que reconoce las contribuciones a la vivienda adecuada y al desarrollo urbano sostenible en Brasil, Myanmar, Pakistán, Túnez y el Reino Unido. Entre las candidaturas ganadoras de este año se encuentran una organización de vivienda que trabaja con comunidades afectadas por conflictos y desplazamientos, un/a investigador/a que desarrolla materiales de construcción a partir de residuos locales y mineros, una aldea indígena en Brasil, un organismo público de vivienda en Pakistán y el alcalde de Londres, Sadiq Khan. Seleccionados entre 101 nominaciones presentadas en África, Asia, Europa y las Américas, los galardonados representan una variedad de enfoques para abordar los desafíos de la vivienda y el desarrollo urbano.
La Puerta Norte de Taipéi, también conocida como Beimen, no solo se erige como un recordatorio de la compleja historia de la ciudad, sino también como testigo de la transformación del paisaje urbano que la rodea y del cambio de actitud hacia los espacios urbanos colindantes con los edificios patrimoniales. Inicialmente una frontera imperial china, salvada de la demolición durante el dominio colonial japonés e invadida por pasos elevados y autopistas en los esfuerzos de modernización de la posguerra, recientemente ha recuperado su estatus prominente gracias al desarrollo de la plaza que ahora la enmarca. La resiliencia de la puerta frente a las cambiantes prioridades urbanas y políticas arquitectónicas narra una historia de conservación del patrimonio que se manifiesta no solo a través de la forma construida, sino también de los espacios abiertos que la contienen.
En muchas ciudades asiáticas, el clima estival se puede experimentar cada vez más a la distancia. En Hong Kong, es posible trasladarse desde una torre de departamentos a través de un centro comercial en podio, ingresar al sistema de tránsito rápido ferroviario (MTR), llegar debajo de otro complejo comercial y continuar por puentes peatonales cerrados o pasajes subterráneos, percibiendo muy poco de la atmósfera exterior. El calor, la humedad, la lluvia y las variaciones estacionales siguen presentes, pero se pueden esquivar en gran medida gracias a una red continua de interiores climatizados.
A lo largo de varias décadas, el aire acondicionado ha pasado de ser una tecnología para enfriar habitaciones individuales a convertirse en una infraestructura capaz de producir un entorno urbano alternativo. Esto resulta especialmente visible en zonas de Asia Oriental y el Sudeste Asiático, donde el desarrollo orientado al transporte combina frecuentemente estaciones de tren, centros comerciales, viviendas, oficinas y otros servicios cotidianos en complejos interconectados. El modelo "Ferrocarril más Propiedad" (Railway plus Property) ha ayudado a institucionalizar esta relación entre transporte y desarrollo, creando distritos donde el movimiento a través de la ciudad es a menudo inseparable del tránsito por interiores de gestión privada.
¿Qué hace que valga la pena preservar un edificio? La antigüedad es la respuesta más común, pero no siempre la mejor. Un edificio de las décadas de 1950 o 1970 puede tener tanta relevancia histórica como una catedral medieval; simplemente exige un marco de referencia diferente, uno que valore el contexto político, el significado cultural y la innovación arquitectónica por encima del mero paso del tiempo. Esto es especialmente cierto en el caso de la arquitectura moderna en el llamado Sur Global, donde el movimiento adoptó formas de expresión únicas.
Es precisamente este diálogo el que ArchDaily y el World Monuments Fund abren ahora en conjunto. El WMF aporta su experiencia en conservación sobre el terreno en todo el mundo, mientras que ArchDaily ofrece la capacidad editorial para contextualizar ese trabajo y conectarlo con una audiencia global. El objetivo es hacer ambas cosas a la vez: preservar lugares y contar sus historias, moldeando el modo en que se comprende el patrimonio moderno mucho más allá del propio ámbito de la conservación.
ONU-Hábitat y Oceanix revelan el prototipo de la primera ciudad flotante sostenible del mundo. Imagen cortesía de Oceanix y BIG-Bjarke Ingels Group
Las ciudades dependen de los sistemas preexistentes que las rodean. Cuando los/las arquitectos/as diseñan sobre el agua o más allá de la Tierra, de pronto carecen de dichos sistemas. Sin un suelo firme o redes cercanas de energía, agua, transporte y residuos, la arquitectura debe asumir funciones que, en condiciones normales, proveería la escala urbana mayor.
Los motivos para aventurarse más allá del terreno conocido también varían de un proyecto a otro. En las Maldivas, la edificación sobre el agua responde a la vulnerabilidad del territorio emergido. En Busan, el desarrollo flotante abre una nueva vía para la expansión urbana. En la Luna, en cambio, el desafío es absoluto: no existe ningún tipo de infraestructura previa a la cual conectarse.
La historia del brutalismo se ha escrito, en gran medida, desde una perspectiva occidental. Brutalist Asia, de Blue Crow Media,ofrece una perspectiva diferente al examinar cómo los/las arquitectos/as de toda Asia adoptaron, cuestionaron y transformaron el lenguaje arquitectónico asociado con el movimiento en respuesta a condiciones políticas, climáticas y culturales radicalmente distintas. Abarcando 28 países, desde Japón y el Sudeste Asiático hasta Asia Meridional y Central, pasando por Oriente Medio, Irán y el Líbano, el libro reúne 140 obras arquitectónicas y más de 150 fotografías. De este modo, sitúa obras reconocidas internacionalmente de arquitectos/as como Kenzo Tange, Paul Rudolph, Balkrishna V. Doshi, Raj Rewal, Charles Correa, Kim Swoo Geun, Leandro V. Locsin y Le Corbusier junto a trabajos de gran relevancia pero menos conocidos que amplían nuestra comprensión de la arquitectura de posguerra en todo el continente. Dentro de esta geografía más amplia, se desarrolla una historia particular en el Líbano, donde las ambiciones del modernismo se volvieron inseparables de un país en medio de una profunda transformación social, política y urbana. A continuación, presentamos un extracto del capítulo escrito por la editora en jefe de ArchDaily, Christele Harrouk, en el libro Brutalist Asia, el cual rastrea el auge del brutalismo en el Líbano, los/las arquitectos/as y edificios que le dieron una expresión local particular, y la ruptura que dejó inacabado este proyecto modernista.
Ahora es posible ingresar a una cueva de Maharashtra sin necesidad de viajar hasta allí. A través de una experiencia de realidad virtual desarrollada en torno a Ajanta, los/las visitantes pueden recorrer una versión reconstruida digitalmente de las cuevas desde cualquier otro lugar del mundo. El proyecto plantea una interrogante arquitectónica: si la arquitectura se experimenta a través del movimiento, la escala, la secuencia y la percepción, ¿qué sucede cuando estas vivencias pueden recrearse fuera del sitio físico? El proyecto Digital Ajanta de IITM Pravartak utiliza escaneo 3D, filmación, modelado y realidad virtual para documentar las cuevas y traducir ese registro en una experiencia inmersiva.
En medio de la transformación de las ciudades de Uzbekistán, ARC Architects desarrolla una arquitectura que busca conectar el pasado y el presente. Fundado en 2017 por Bobir Klichev, el estudio surgió de la comunidad arquitectónica de Bujará y se mantiene estrechamente vinculado a las particularidades culturales y climáticas del país. Con oficinas en Taskent y Bujará, ARC combina el minimalismo y las referencias étnicas para desarrollar un lenguaje contemporáneo arraigado en su contexto.
En lugar de reproducir una imagen tradicional de la arquitectura uzbeka, el estudio busca comprender cómo se puede reinterpretar este patrimonio hoy en día, un ejercicio que dialoga necesariamente con las capas históricas superpuestas de todo el país. Durante siglos, ciudades como Samarcanda y Bujará fueron importantes centros comerciales y culturales de Asia Central. Su arquitectura se desarrolló en torno a patios interiores y calles estrechas, conformando tejidos urbanos en los que los edificios y los espacios colectivos resultan inseparables.
En muchas ciudades asiáticas, el acto de comer nunca ha pertenecido del todo al hogar privado. Se desborda hacia mercados, centros de comida callejera (hawker centers), puestos callejeros y distritos mayoristas integrados en edificios o zonas más amplias. Son lugares donde la ciudad intercambia información y observa el tránsito de las personas. No son restaurantes en el sentido convencional, ni tampoco simples mercados. En cierto modo, su dinamismo y uso reflejan las condiciones de la sociedad en ese momento. Son cocinas públicas: infraestructuras compartidas donde las rutinas domésticas se trasladan parcialmente al espacio colectivo.
Los Edificios de Servicios Municipales y la comida a pie de calle en Hong Kong son espacios donde la alimentación se entiende no solo como cultura, sino como organización urbana. Los centros de comida preparada de la ciudad integran el acto de comer en un engranaje cívico mayor que abarca mercados de productos frescos, bibliotecas y polideportivos. Por su parte, los dai pai dong y las mesas en las aceras transforman la acera en un comedor temporal. Más allá de Hong Kong, surgen preguntas similares en toda la región: ¿Cómo abren espacio las ciudades para el acto social de comer? ¿Dónde se cocina cuando el espacio doméstico es limitado? ¿Qué tipo de arquitectura soporta el desorden y el calor de la comida cotidiana?
La Pirámide de Tirana abrió sus puertas como museo dedicado a Enver Hoxha en octubre de 1988, tres años después de su muerte y tres años antes del colapso del régimen. En las décadas posteriores, funcionó como estación de radio, sede de conferencias, club nocturno y base de la OTAN durante la guerra de Kosovo. En 2023, MVRDV la reabrió como parque y escuela de tecnología, añadiendo escalones a las fachadas para permitir que la gente pudiera caminar sobre la estructura. La inauguración se programó para coincidir con la Cumbre de los Balcanes Occidentales el 16 de octubre, una fecha que, según señalaron algunos críticos, coincidía con el cumpleaños de Hoxha. Dos proyectos de autodefinición nacional, distanciados por treinta y cinco años y construidos sobre premisas políticas opuestas, han utilizado la misma estructura.
En el corazón del distrito de Navrangpura, en Ahmedabad, India, se encuentra el Estadio Sardar Vallabhbhai Patel. Más que un simple campo de críquet, el estadio se erige como uno de los primeros experimentos de la India en arquitectura pública modernista. Construida en las décadas posteriores a la independencia del país, la estructura no solo se ha convertido en un hito de la ingeniería, sino también en un importante espacio público dentro del tejido urbano de Ahmedabad. A pesar de la trascendencia arquitectónica e histórica del edificio, así como de su profunda integración en la vida comunitaria diaria, la estructura ha sufrido un importante deterioro físico a raíz de décadas de mantenimiento deficiente y falta de financiamiento. Esta fragilidad es, precisamente, la razón por la que ha captado la atención internacional. En 2020, el World Monuments Fund (WMF) incluyó al Estadio Sardar Vallabhbhai Patel en el World Monuments Watch, una lista global que destaca los sitios de patrimonio cultural que enfrentan desafíos urgentes de conservación.
La artesanía lleva las huellas de quienes le dieron forma, revelando cómo responden los materiales a las distintas técnicas e incluso ofreciendo pistas sobre las herramientas utilizadas para crearlos. Sin embargo, dentro de la experiencia arquitectónica, el trabajo artesanal puede expresarse no solo a través de los materiales y las estructuras, sino también a través del propio espacio. Con el fin de profundizar y aprender de las conexiones entre el diseño y la ejecución, amass studio ha explorado la traducción de métodos de construcción informales y cotidianos en sistemas espaciales a lo largo de varios de sus proyectos. Al integrar mecanismos, materiales, estructuras y mobiliario, el estudio crea nuevas narrativas espaciales en las que el diálogo entre lo artesanal y lo industrial se refuerza mutuamente. Más allá de la artesanía en sí, ¿por qué no visibilizar los procesos que le dan vida?
Con más del 80% de su población concentrada en centros urbanos y una densidad nacional que supera los 500 habitantes por kilómetro cuadrado —y que se dispara a más de 15,000 en Seúl—, Corea del Sur enfrenta una intensa competencia por el suelo disponible. Como respuesta, la arquitectura coreana contemporánea ofrece ejemplos elocuentes de intervenciones de uso mixto que operan en parcelas urbanas estrechas para conjugar la participación pública con una gran eficiencia utilitaria. Al apilar verticalmente distintos programas e integrar centros de arte públicos, sedes corporativas y nodos comerciales junto con áreas residenciales y otras funciones, estos desarrollos de múltiples capas transforman las limitaciones espaciales en interfaces urbanas dinámicas.
Con frecuencia, las puertas corredizas se analizan desde la perspectiva de la eficiencia. Al eliminar el radio de giro de una puerta convencional, facilitan el funcionamiento de las habitaciones compactas y ayudan a que los departamentos pequeños ganen unos centímetros extra de espacio útil. Sin embargo, en muchos interiores, su función más interesante no se limita a la economía espacial. Los tabiques corredizos transforman la lectura de la propia habitación. Un dormitorio, un estudio, una habitación de invitados, un comedor o un espacio de trabajo pueden aparecer cuando se cierra un panel, desaparecer al abrirse y permanecer en la ambigüedad cuando el límite es translúcido o parcial.
Esto hace que el tabique corredizo sea especialmente útil en contextos domésticos definidos por la densidad, las estructuras familiares cambiantes, el trabajo híbrido y la adaptación climática típica de regiones como el este y el sureste de Asia. Permite privacidad sin permanencia, cerramiento sin una separación total y apertura sin perder el control. A diferencia de las paredes fijas, no impone una única identidad a la habitación. En su lugar, permite que el espacio doméstico responda al paso del tiempo: el día y la noche, las visitas y la familia, el trabajo y el descanso, la exposición y el refugio.
Esta decisión, sin embargo, remite a un problema que atraviesa prácticamente todos los sistemas patrimoniales del mundo: cómo proteger legalmente una arquitectura que aún no ha cumplido el tiempo mínimo —formal o informal— para ser considerada "histórica".