La especificidad ha resurgido como un lenguaje central en el discurso arquitectónico. En un campo cada vez más globalizado, donde los proyectos suelen seguir modelos preestablecidos independientemente del contexto, los/las arquitectos/as se vuelcan ahora hacia enfoques arraigados en las particularidades de cada sitio. Esta renovada atención al contexto refleja presiones sociales, climáticas y políticas más amplias: las ciudades se enfrentan al calor extremo, a desafíos ecológicos, a cambios demográficos y a nuevas formas de vida colectiva que exigen respuestas fundamentadas en sus condiciones inmediatas.
La arquitectura situada describe este cambio. Se refiere a enfoques de diseño en los que la forma, el programa y la materialidad surgen del entorno específico que los produce: sus microclimas, estructuras culturales y rituales cotidianos. En lugar de partir de plantillas universales, estas prácticas comienzan con la observación, el prototipado y la interacción directa con las dinámicas locales. Esta lógica es visible en los experimentos climáticos y materiales de TAKK en España, como Portable Garden y 10k House, que funcionan como prototipos ligeros calibrados según gradientes térmicos y ecológicos; en el Art Pavilion M de Studio Ossidiana, moldeado por estratos de tierra y ciclos ecológicos en los Países Bajos; en las reinterpretaciones de objetos vernáculos de Izaskun Chinchilla y sus experimentos posteriores con 100 Sillas y 3 Salones Urbanos; en los espacios domésticos de corte narrativo explorados por Common Accounts; y en las intervenciones urbanas de Raumlabor que responden directamente a las especificidades del Berlín postindustrial.
La arquitectura no se define únicamente por los edificios, sino por las ideas que los hacen posibles. Antes de las restricciones del capital, las normativas y la gestión de proyectos, existe un momento en el que a la arquitectura se le permite pensar en voz alta. El primer encuentro con este momento fértil suele ocurrir en el ámbito académico, en la tesis. Esta no es un mero requisito de graduación, sino un espacio de libertad especulativa donde la arquitectura formula hipótesis, construye argumentos y pone a prueba posturas.
Para muchas personas, representa también la primera oportunidad de pensar más allá de la estructura de los programas académicos: una primera ocasión para explorar algo más personal, inconcluso o incluso descabellado. Aunque a menudo se la considera un punto de llegada, la tesis se entiende mejor como un punto de partida: el primer encuentro con la arquitectura como una forma de razonamiento, donde el proyecto aún no es una respuesta, sino una pregunta.
Nacida y radicada en la región de Transilvania, en Rumania, Maria-Cristina aborda la arquitectura desde una perspectiva rica y multifacética, moldeada por una trayectoria académica y profesional diversa. Con maestrías de la UTCN y la KU Leuven, ha combinado una rigurosa formación arquitectónica con una amplia curiosidad que abarca tanto los aspectos creativos como analíticos de la disciplina. Al inicio de su carrera, trabajó en estudios de arquitectura pequeños y medianos, donde adquirió una valiosa experiencia práctica, antes de incorporarse al trabajo editorial en ArchDaily en 2022. Desde entonces, ha ascendido a Editora Jefa, al mismo tiempo que cursa un doctorado en estudios de arquitectura y se desempeña como asistente de docencia, lo que refleja su profundo compromiso tanto con la práctica como con la academia.
El enfoque de Maria-Cristina hacia la arquitectura está arraigado en la comprensión de su complejidad y diversidad. Concibe la arquitectura no como una definición fija, sino como un campo en constante evolución donde se entrelazan las estructuras, la física, los materiales, la estética, la filosofía y la experiencia humana. Su interés por el trabajo editorial surgió de esta visión del mundo, al descubrir que la escritura y el diseño comparten paralelismos: ambos implican la construcción de ideas que se conectan y se apoyan mutuamente, de manera muy similar a los elementos de un edificio. Bajo esta mirada, disfruta de elaborar ensayos que comunican ideas complejas de forma clara y sencilla, haciendo hincapié en la singularidad de los conceptos más que en las palabras.
A medida que las ciudades y los paisajes evolucionan, se le exige cada vez más a la arquitectura que respalde el bienestar, el rendimiento y la experiencia colectiva. Desde estadios que rinden homenaje a una profunda memoria cultural hasta espacios íntimos de bienestar que fomentan la restauración y la conexión, las tipologías deportivas y de bienestar se están expandiendo más allá de la mera funcionalidad. Crean entornos donde el movimiento y la salud se entrelazan con la calidad del diseño, la sostenibilidad y el sentido social. Hoy en día, estos espacios abarcan desde campos de entrenamiento de élite y clubes recreativos hasta retiros contemplativos y equipamientos públicos inclusivos, transformando la manera en que las comunidades se reúnen, sanan y celebran una identidad compartida.
Esta selección de propuestas no construidas, enviadas por la comunidad de ArchDaily, ilustra dicha diversidad. En São Paulo, Luiz Volpato Arquitetura reinventa el histórico estadio del Santos Futebol Clube con una geometría que preserva la memoria de la afición a la vez que introduce nuevos usos comerciales y sociales. En Hanói, Van Aelst I Nguyen and Partners aportan luz filtrada y aire fresco a un denso complejo deportivo urbano. En Dubái, RSP propone Haven, un desarrollo residencial anclado en el bienestar integral y experiencias guiadas por la naturaleza, mientras que la firma india Tropic Responses proyecta Aira Club como un centro de ocio consciente del clima. En lo alto del Himalaya, Gadasu + Partners esculpen un spa meditativo en la roca de la montaña, y en Isfahán, Arsh4d Studio replantea los parques segregados para mujeres con el fin de crear un espacio cívico inclusivo y orientado al futuro.
Durante mucho tiempo, el futuro de las ciudades se ha definido por la inteligencia: redes de sensores, datos y sistemas de ingeniería. Desde algoritmos de flujo de tráfico hasta paneles climáticos, la ciudad inteligente prometía hacer que la vida urbana fuera optimizada, medible y predecible. Sin embargo, en medio de esta abundancia tecnológica, se siente la ausencia de algo esencial: la sensibilidad. Las ciudades están cada vez más equipadas para procesar información, pero son menos capaces de percibir la atmósfera, las emociones o el cuidado.
Como revelan los debates globales recientes sobre innovación urbana, el próximo desafío no consiste en añadir más dispositivos, sino en cultivar nuevas formas de conciencia. Una ciudad sensible escucha a su clima, se adapta a quienes la habitan y responde a los ritmos sutiles del entorno. En esta transición del cálculo a la percepción, la arquitectura y el diseño urbano están redescubriendo la inteligencia como una forma de empatía.
En diversos climas y paisajes, los/las arquitectos/as están reimaginando el hogar como un espacio profundamente arraigado en su entorno, donde la arquitectura y el medio ambiente colaboran para fomentar el bienestar. Esta selección de residencias no construidas, enviadas por la comunidad de ArchDaily, está concebida como una serie de santuarios que ofrecen un respiro frente al ritmo de la vida urbana, aprovechando las cualidades regeneradoras de la vegetación, el agua y el aire libre. La naturaleza se integra como una presencia activa que define patios, guía las circulaciones e influye en la elección de materiales y colores.
En medio de la retícula ordenada de los Giardini della Biennale, el Pabellón Suizo se muestra casi reservado. Sus bajos volúmenes blancos, terminados en 1952 por Bruno Giacometti, parecen distanciarse de la demostración de orgullo nacional que los rodea. El edificio encarna una vertiente del modernismo que se resiste a la monumentalidad, donde la precisión y la sobriedad reemplazan al espectáculo, y la arquitectura se convierte menos en un objeto y más en un marco para el encuentro.
Surgido de una Europa en plena reconstrucción, el pabellón refleja una época en la que las naciones reimaginaban su manera de presentarse ante el mundo. Para Suiza, la neutralidad había sido durante mucho tiempo tanto una postura política como una condición cultural, y Giacometti tradujo esta identidad en una secuencia de salas mesuradas dispuestas alrededor de un patio abierto, definidas no por lo que contienen, sino por cómo albergan la luz, el movimiento y la pausa. El resultado es una arquitectura que no proclama a viva voz su pertenencia, sino que invita a la atención a través del equilibrio y el cuidado.
Me encanta armar listas de declaraciones originales, a modo de manifiesto, de arquitectos/as que buscan perpetuamente abrir nuevos caminos. Nos provocan a imaginar posibilidades que no nos habíamos atrevido a considerar antes. Cuestionar las convenciones debería ser el objetivo primordial de la crítica para entablar una conversación con un/a creador/a. De lo contrario, ¿qué queda realmente por discutir? Por eso, conversar con Elizabeth Diller sobre el trabajo y las intenciones de su estudio es como un soplo de aire fresco, especialmente hoy en día, cuando tantos/as arquitectos/as se conforman con alinearse en la búsqueda de lo esperado. En una de nuestras conversaciones anteriores, Diller lo expresó sin rodeos: «No nos tomamos en serio los límites profesionales. Cada vez que nos entregan un programa, lo desarmamos y nos planteamos constantemente nuevas preguntas. Nada está predeterminado». En esta ocasión, conversamos sobre la nueva monografía de Diller Scofidio + Renfro, «Architecture, Not Architecture». El libro, un proyecto en sí mismo, se propone replantear los límites mismos de la disciplina. En el proceso, reinventa lo que puede ser un libro. Durante nuestra charla de una hora y media por Zoom —formato que prefiero por su grabación dual frontal—, me dijo con entusiasmo: «Siempre estábamos criticando; siempre estábamos lanzando granadas a las cosas».
La prefabricación es una de las innovaciones más transformadoras de la arquitectura y la construcción, ya que redefine la manera en que los edificios se diseñan, fabrican y ensamblan. Aunque no se trata de un concepto nuevo, su aplicación ha evolucionado para ofrecer una gama más amplia de ventajas. Valorada tradicionalmente por su precisión y calidad, hoy en día la prefabricación es igualmente reconocida por su eficiencia en costos y tiempos, particularmente al aprovechar las diferencias regionales en mano de obra y producción. Este cambio ha impulsado su resurgimiento tanto en proyectos de alta gama centrados en el diseño como en edificios públicos a gran escala y de alta eficiencia de costos.
Dedicada a la especificación de iluminación de alta gama, la feria comercial del Reino Unido LiGHT 25 regresará al Business Design Center en Islington, Londres, los días 19 y 20 de noviembre de 2025. Tras LiGHT 24, que convocó a más de 5,500 visitantes, la edición de este año presentará un programa ampliado de innovación, educación y oportunidades de networking. Entre los aspectos más destacados para 2025 se encuentran la introducción de la Technical Zone, el regreso del Associations Lounge y una nueva instalación artística lumínica e inmersiva a gran escala.
El habitar colectivo sigue siendo un tema central en el discurso contemporáneo sobre la vivienda, uno que trasciende las cuestiones de densidad o tipología para abordar inquietudes más amplias sobre el uso del suelo, la cohesión social y la identidad espacial. Esta selección de proyectos conceptuales no construidos, enviados por la comunidad de ArchDaily, explora el potencial de los entornos de vida compartida, no solo como soluciones habitacionales funcionales, sino como marcos para la interacción, la integración ambiental y la continuidad cultural. Ya sea en entornos urbanos o remotos, estas propuestas reflejan un creciente interés por repensar cómo el espacio doméstico puede albergar tanto la privacidad individual como la vida comunitaria.
Los concursos de arquitectura han ofrecido desde hace tiempo un espacio para la experimentación: plataformas donde probar ideas, reimaginar tipologías y abordar preguntas críticas a través del diseño. Al liberarse de algunas de las limitaciones de los encargos comerciales, las propuestas de concurso suelen reflejar visiones ambiciosas sobre cómo la arquitectura puede responder a los desafíos ambientales, culturales y sociales. Ya sea que se enfoquen en hábitats del futuro, instituciones públicas o infraestructura comunitaria a pequeña escala, estas propuestas dan forma a los valores y prioridades que impulsan el pensamiento arquitectónico actual.
La selección de proyectos no construidos de este mes reúne ocho proyectos ganadores de concursos enviados por la comunidad de ArchDaily. Cada uno de ellos obtuvo el primer, segundo o tercer lugar en recientes certámenes locales e internacionales. Las propuestas destacadas abarcan una amplia variedad de programas y geografías: una biblioteca sostenible en Lima, un hábitat marciano que explora sistemas de circuito cerrado, un orfanato para personas adultas diseñado para promover el empoderamiento en la India, una nueva escuela francesa en Atenas y una iniciativa de *placemaking* en Singapur inspirada en el folclore local. A pesar de sus diferencias en escala y alcance, todos ellos destacan la capacidad de la arquitectura para interactuar con el contexto, fomentar la inclusión y proponer nuevas formas de habitar el espacio.
A pesar de los grandes avances en otras industrias —con herramientas como Cursor, que está transformando la creación de software, o AlphaFold, que revolucionó la predicción de estructuras de proteínas—, el sector de la AEC (arquitectura, ingeniería y construcción) todavía está esperando el momento definitivo que marque su relación con la inteligencia artificial. Es cierto que muchas herramientas de visualización han causado un gran impacto, especialmente en la generación de imágenes atractivas. Sin embargo, se quedan cortas a la hora de comprender el proceso de diseño real: no logran asimilar las limitaciones, la lógica y las decisiones que transforman esas representaciones visuales en arquitectura real y construible.
Y es precisamente ahí donde reside el caso de uso más valioso de la IA en la AEC: no en el aspecto exterior de un edificio, sino en la manera en que se articula.
El modernismo, un movimiento que buscó romper con las formas tradicionales y abrazar el futuro, sentó las bases de múltiples avances tecnológicos y digitales en la arquitectura contemporánea. A medida que la Revolución Industrial trajo consigo la producción en masa, nuevos materiales y la innovación tecnológica, profesionales de la arquitectura como Le Corbusier, Walter Gropius y Mies van der Rohe defendieron el principio de que "la forma sigue a la función" y un enfoque racional del diseño. Sus principios resuenan hoy en la era digital, donde el diseño computacional y los materiales de alta tecnología redefinen la forma y la construcción.
Los ideales modernistas del siglo XX —eficiencia, simplicidad y funcionalidad— sirvieron de base para que los y las profesionales de la arquitectura experimentaran con la claridad estructural y la honestidad de los materiales. La arquitectura high-tech, surgida a finales del siglo XX, evolucionó a partir de estos principios, fusionando las líneas depuradas del modernismo con la ingeniería y la tecnología avanzadas. Esto allanó el camino para el parametricismo y los procesos de diseño basados en algoritmos, revolucionando la arquitectura y haciendo posibles formas complejas que antes se consideraban irrealizables.
El proceso de diseño de la arquitectura siempre ha estado condicionado por las herramientas disponibles. Hubo un tiempo en que dibujábamos con pluma y tinta sobre hojas frágiles, copiábamos mediante planos heliográficos y nos protegíamos de manchas y roturas; luego llegó el papel Mylar, que facilitó las revisiones y la conservación, orientando los dibujos hacia una economía de líneas más depurada y deliberada. Más adelante llegó el dibujo asistido por computadora, que aceleró la coordinación y transformó nuestra forma de concebir la escala y la precisión. Hoy en día, la IA añade otra capa —reuniendo información en segundos y generando imágenes a voluntad—, lo que promete nuevas eficiencias al tiempo que plantea interrogantes inéditos sobre la autoría y el oficio. Lo que creamos y cómo lo creamos ha evolucionado con cada herramienta; la historia de nuestros métodos es la historia de nuestras ideas.
A partir de la posguerra, el Mylar (desarrollado en la década de 1950) facilitó la reproducción de dibujos y aceleró la transición de las copias heliográficas azules a los procesos de copia positiva de líneas oscuras (whiteprints). Antes del Mylar, la mera conservación de los planos —mantener una idea intacta, legible y sin daños— era una tarea monumental. Las prioridades de diseño de la posguerra solían inclinarse hacia la eficiencia, la sencillez y un minimalismo industrial alineado con las necesidades de reconstrucción. Las herramientas reforzaban esta tendencia: el trabajo arquitectónico seguía siendo predominantemente dibujado a mano, donde trazar cada línea requería tiempo y borrarla, aún más. Ese esfuerzo riguroso agudizó la economía del dibujo; cada trazo tenía que ganarse su lugar.
Tras dos emocionantes semanas de nominaciones, los/las lectores/as de ArchDaily han evaluado más de 500 proyectos y seleccionado a 15 finalistas para el premio Building of the Year Award China. Arquitectos/as y entusiastas participaron en el proceso de nominación, eligiendo obras que ejemplifican lo que significa llevar la arquitectura un paso más allá. Estos proyectos finalistas son las edificaciones que más han inspirado a nuestro público lector, revelando al mismo tiempo las tendencias emergentes en la arquitectura china.
Entre los 15 finalistas del Premio a la Obra del Año 2025 en China, se observa un cambio gradual de enfoque: de los edificios públicos a gran escala hacia la revitalización rural, los espacios públicos comunitarios, la exploración de nuevas tipologías escolares y los espacios interiores a pequeña escala. Se percibe una mayor atención a las necesidades personales, las experiencias habitacionales y los entornos circundantes. Asimismo, es posible observar cómo las distintas firmas de arquitectura responden a las demandas de las ciudades y de los/las usuarios/as en este período de transformación del sector inmobiliario.
Antes de presentar a los proyectos seleccionados, queremos destacar los valores que sustentan este premio: como la plataforma de arquitectura más grande del mundo, somos plenamente conscientes de nuestra responsabilidad con la profesión y con el avance de la disciplina. Dado que nuestra misión se vincula de manera directa con la arquitectura del futuro —inspirar y educar a las personas que diseñarán el tejido urbano del mañana—, la confianza que nuestro público lector deposita en nosotros para reflejar las tendencias arquitectónicas de todas las regiones del mundo nos plantea desafíos que asumimos con entusiasmo. El premio Building of the Year, elegido de manera democrática y centrado en los/las usuarios/as, es uno de los pilares fundamentales de nuestra respuesta a estos retos, con el propósito de derribar jerarquías establecidas y barreras geográficas. A continuación, presentamos a los 15 finalistas del Premio a la Obra del Año 2025 en China. El período de votación estará abierto del 2 al 9 de abril de 2025 a las 23:59 (hora de Beijing). Los ganadores definitivos se anunciarán el10 de abril de 2025. Haz clic aquí para conocer los detalles y saber cómo votar.
Enel, líder mundial en energía renovable, lanzó "WinDesign", un concurso internacional que invita a profesionales y estudiantes de gran talento en las áreas de ingeniería, arquitectura y diseño a imaginar y proyectar nuevos aerogeneradores. El objetivo es desarrollar proyectos de turbinas que se integren de manera más armoniosa en los paisajes que las albergan, respaldando así un papel más protagónico de estas tecnologías en la transición energética.
Promocionado como la nueva era de la construcción, el modelado de información de construcción (BIM, por sus siglas en inglés) ha captado la atención mundial con su promesa de una coordinación fluida, presupuestos reducidos y nuevas eficiencias. Sin embargo, en el panorama de la construcción de la India, la adopción de esta tecnología revela una historia más compleja sobre barreras culturales y limitaciones técnicas.
"La mayor barrera no es la tecnología, sino la cultura de planificación", explica Rahul Bahl, director general de Krishna Buildestates Pvt Ltd, destacando lo que podría ser el desafío más fundamental para el BIM en la India. "El BIM exige que cada detalle esté definido antes de que comience la construcción, desde la ubicación de los interruptores eléctricos hasta los acabados finales. En la India, a menudo comenzamos la obra teniendo resuelta únicamente la estructura básica y pasamos los siguientes meses haciendo ingeniería de valor sobre la marcha".
La arquitectura de mercados contemporánea en México suele inspirarse en sus precedentes prehispánicos. El mercado de Tlatelolco en la antigua Tenochtitlan, por ejemplo, contaba con una gran plaza abierta pavimentada con piedra y "calles" delimitadas, las cuales se dividían en secciones para mercancías específicas, funcionando como un importante punto de encuentro para el intercambio social y económico. Asimismo, la tradición del tianguis, una tipología de mercado efímero dentro de la tradición mesoamericana en general, también organizaba sus puestos en pasillos dentro de una plaza pública, reflejando los principios de organización observados en Tlatelolco. Estos modelos históricos sentaron las bases para la tradición de los mercados en México y los países de Centroamérica, donde fusionan el espacio público con distribuciones estructuradas para el comercio. Hoy en día, aun cuando muchos de los espacios comerciales de México —en particular la Central de Abasto de la Ciudad de México y otros mercados como el de Jamaica, la Merced y San Juan— han adoptado un enfoque sedentario o permanente para abastecer a sus comunidades, los tianguis mantienen un arraigo profundo en la sociedad mexicana.
El diseño escandinavo ha sido admirado desde hace mucho tiempo por su estética minimalista y funcionalidad, que otorga valor a las cosas sencillas, profundamente arraigadas en el concepto de Hygge. Esta reverencia va más allá del diseño de interiores y se extiende también al mundo natural, lo que da como resultado una arquitectura y un diseño de instalaciones paisajísticas de alta calidad que potencian la conexión humana con entornos vírgenes. En lugar de imponer grandes estructuras sobre el entorno, el enfoque escandinavo propone una intervención sutil y precisa. Estos proyectos no buscan dominar, sino entablar un diálogo con el paisaje existente, valiéndose de un diseño reflexivo para potenciar sus formas, colores y texturas inherentes. El objetivo es complementar y realzar, creando espacios que cumplan con un propósito funcional al mismo tiempo que profundizan la conexión de las personas con su entorno.
En la arquitectura contemporánea, el diseño de hoteles ya no se define únicamente por el lujo y el alojamiento. Por el contrario, se está convirtiendo en una plataforma para explorar cuestiones de identidad, ecología y significado cultural. Más allá de ofrecer habitaciones y servicios, los hoteles actuales buscan crear experiencias inmersivas que conecten a quienes viajan con las tradiciones, los paisajes y las comunidades locales. En esta selección curada de proyectos de hospitalidad no construidos, enviados por la comunidad de ArchDaily, propuestas especulativas y ganadoras de concursos ofrecen un vistazo al futuro del sector, donde la sostenibilidad y la narrativa son tan fundamentales como el confort y el estilo.
La fragmentación social y las brechas económicas han fracturado el tejido de los entornos urbanos. En este contexto, las ecovillas surgen como remedios eficaces ante las crisis sociales y ecológicas: microcosmos donde la vida sostenible, la cohesión social y la resiliencia económica impulsan el desarrollo urbano. Cimentadas sobre la gestión ambiental y los sistemas circulares, las ecovillas ofrecen un modelo escalable para inspirar el desarrollo de barrios urbanos regenerativos en todo el mundo. El desarrollo urbano y suburbano tradicional ha provocado la dispersión urbana y el aislamiento social, lo que ha tenido efectos perjudiciales en la cohesión comunitaria y el medio ambiente. A la par de este fenómeno, las ciudades se han vuelto inhumanas, caracterizadas por el anonimato, la vivienda inaccesible, la congestión vehicular y la contaminación. La falta de acceso a la naturaleza agrava estos problemas, dejando a gran parte de la población urbana desconectada de los elementos que promueven el bienestar y el sentido de pertenencia.