La arquitectura de jardines de infantes se ha distinguido desde hace tiempo por ser un ámbito donde convergen el diseño y la imaginación. A diferencia de la mayoría de las tipologías de edificios, estos espacios se conciben no solo para brindar refugio y funcionalidad, sino también para dar forma a las primeras experiencias de curiosidad, juego e interacción social. A lo largo de la historia, el diseño de estos centros ha evolucionado a la par de los cambios pedagógicos, transitando desde inicios modestos y utilitarios hacia entornos sumamente intencionados que estimulan tanto el aprendizaje como el asombro. En este contexto, la arquitectura se convierte en algo más que un simple telón de fondo: pasa a ser un educador silencioso, capaz de potenciar el desarrollo emocional, cognitivo y físico.
Los egresados y egresadas de SCI-Arc continúan dejando una huella indeleble en el panorama del diseño global, liderando nuevos enfoques en arquitectura, tecnología y prácticas interdisciplinarias. Con una sólida reputación en el fomento de la experimentación radical, la escuela ha formado a profesionales cuyo trabajo desafía las convenciones y redefine las posibilidades espaciales. Los logros recientes de su comunidad de exalumnos/as subrayan el papel de SCI-Arc en la formación de la próxima generación de arquitectos, arquitectas y pensadores creativos.
Los concursos de arquitectura han sido durante mucho tiempo un medio para que las naciones definan su identidad, sus paisajes culturales y su entorno construido. Ofrecen una plataforma para que los/las arquitectos/as internacionales contribuyan a proyectos nacionales, reflejando a menudo ambiciones más amplias de modernización y reconocimiento global. En 1976, Baréin lanzó el que podría considerarse el primer gran concurso de arquitectura de la región: una convocatoria de diseños para un Centro Cultural Nacional, que atrajo a algunos/as de los/las arquitectos/as más destacados/as del mundo al emergente debate arquitectónico del Golfo. Aunque el diseño ganador de Timo Penttilä nunca se construyó, el concurso sigue siendo un hito clave en la historia de Baréin, ya que ilustra los desafíos de traducir visiones externas en realidades locales.
La historia de los electrodomésticos refleja de cerca la transformación del hogar moderno y de la vida doméstica a lo largo del siglo XX. Con sus raíces en los avances técnicos de la Revolución Industrial e impulsados por la electrificación urbana, estos dispositivos se crearon para mecanizar tareas cotidianas como cocinar, limpiar y conservar alimentos. Un hito fundamental en esta evolución fue la Cocina de Fráncfort (Frankfurt Kitchen), diseñada en 1926 por la arquitecta austriaca Margarete Schütte-Lihotzky. Considerada la precursora de la cocina moderna, incorporó principios de eficiencia inspirados en la organización científica del trabajo, con espacios optimizados y equipamiento integrado para agilizar las tareas del hogar. Desarrollada para la vivienda social en Fráncfort, esta cocina encarna el espíritu funcionalista de la Bauhaus y establece una conexión directa con las innovaciones del diseño alemán, un contexto en el que Gaggenau también consolidaría su identidad, combinando precisión técnica y sofisticación estética.
Las chimeneas figuran entre los elementos más silenciosamente persistentes de la historia de la arquitectura. No obstante, su presencia perdura en prácticamente todos los contextos culturales y climáticos, funcionando tanto como recurso técnico como dispositivo espacial, atmosférico y simbólico. Puebla por igual los densos perfiles urbanos y ancla los horizontes rurales; su silueta vertical resulta tan cotidiana como una ventana o el marco de una puerta. Esta aparente cotidianeidad es engañosa. La chimenea es uno de los pocos componentes arquitectónicos que vincula la escala íntima de la vida interior con las fuerzas expansivas del entorno. Para profesionales de la arquitectura y el diseño, la necesidad de la chimenea plantea una elección: dejar que se desvanece discretamente en el tejido funcional del edificio o potenciarla como un elemento central y expresivo que defina la identidad del proyecto.
La configuración de la mezquita, el lugar de culto para la comunidad musulmana, remonta sus orígenes al patio del fundador de esta religión. En consecuencia, las primeras mezquitas eran simples espacios abiertos destinados a la oración ritual. Con el paso de los años y los siglos, fueron adquiriendo múltiples características funcionales estandarizadas, como el mihrab, un nicho que indica la dirección de la oración, y el minbar, un púlpito para que quien predica imparta el sermón. También se popularizaron otros elementos, como las cúpulas y los minaretes, utilizados históricamente para el llamado a la oración. Estos tenían el propósito adicional de señalar la función del edificio como mezquita, y eran empleados por gobernantes y benefactores para realzar su majestuosidad.
En la actualidad, las mezquitas no están exentas del debate arquitectónico. Se cuestionan tanto los elementos que carecen de función religiosa como la relación entre la mezquita y su contexto. La discusión es especialmente intensa en regiones del mundo con comunidades musulmanas relativamente nuevas, donde ciertos sectores de la teoría defienden la eliminación de los elementos simbólicos bajo el argumento de que constituyen un "pastiche", mientras que otras posturas añoran la carga sentimental asociada a las formas históricas. No obstante, el diseño contemporáneo ha logrado elevar la arquitectura de las mezquitas, cumpliendo de manera creativa con sus requisitos funcionales y permitiendo que sea el contexto del edificio el que determine su forma.
Como solía sostener el recordado urbanista Jaime Lerner, el futuro de la arquitectura no radica en construir nuevas ciudades, sino en actualizar las que ya existen. En un mundo donde los recursos son finitos y el espacio urbano está cada vez más saturado, su afirmación resulta más urgente que nunca. Es un llamado a que quienes ejercen la arquitectura miren hacia adentro, replanteen lo que realmente necesita construirse y reconozcan el potencial creativo de lo que ya existe. Dentro de las limitaciones de las estructuras existentes se esconde una oportunidad para diseñar de manera diferente: reparar, adaptar y reutilizar. O, como diría el poeta francés Louis Aragon, reinventar el pasado para ver la belleza del futuro.
Este mes, ArchDaily exploraConstruir menos: replantear, reutilizar, renovar, reconvertir, un tema que examina la creciente tendencia en la arquitectura de trabajar con lo preexistente. A medida que los espacios urbanos se densifican y el suelo escasea, quienes ejercen la arquitectura están replanteando el impulso de construir desde cero. En su lugar, prolongan la vida útil de las estructuras existentes, adoptando la renovación y la reutilización adaptativa como estrategias de sostenibilidad y creatividad. La pregunta que guía esta exploración es sencilla pero urgente: ¿cómo puede la arquitectura redefinir los futuros urbanos construyendo menos?
Desde los pabellones de Osaka y Venecia, hasta las mesas redondas de Belém, un año más llega a su fin. Diciembre nos invita a hacer una pausa y repasar los momentos que definieron la arquitectura y las ciudades en 2025. La reflexión no es solo un acto de memoria, sino de prospectiva: una forma de entender dónde hemos estado para imaginar hacia dónde podemos dirigirnos. Desde narrativas culturales en constante cambio hasta avances materiales y tecnológicos, este último año subrayó la importancia de la experimentación y la adaptación en todo el entorno construido.
Este mes, ArchDaily explora el Resumen del Año, un espacio que reúne las historias, ideas y voces más destacadas del año. Esta cobertura revisita los proyectos, entrevistas y ensayos que dieron forma a la conversación, al tiempo que reconoce a los/las arquitectos/as y pensadores/as que dejaron un impacto duradero en la disciplina. Asimismo, proyecta su mirada hacia el futuro al identificar los proyectos y temas más anticipados de 2026, junto con las direcciones emergentes que estos sugieren.
A menudo se hace referencia a la arquitectura vernácula como una fuente de lecciones para la creación de edificaciones de bajo consumo de energía y para la lucha contra el cambio climático. No obstante, a medida que los patrones climáticos cambian, existen casos en los que las propias técnicas de construcción tradicional empiezan a correr peligro. Además de las variaciones de temperatura, diversas regiones se enfrentan a un clima cada vez más húmedo o seco, experimentando un mayor riesgo de sequías, inundaciones, tormentas y alteraciones en la flora local. Las casas pintadas de Tiébélé en Burkina Faso, reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son un claro ejemplo de ello.
Dos estudiantes se sientan a un pupitre de distancia. Uno/a sobresale en ciencias; el/la otro/a tiene dificultades. Quien tiene éxito recibe elogios; quien se queda atrás, críticas. Mientras un/a estudiante gana confianza, el/la otro/a, poco a poco, la pierde. Es fácil asumir que la diferencia radica en el esfuerzo, la crianza o la capacidad innata. Sin embargo, ¿y si el verdadero factor determinante fuera el aula misma? Imagine que el/la estudiante que se retrasó en el aprendizaje se sentaba, día tras día, en un pupitre afectado por el deslumbramiento de ventanas mal ubicadas. Al tener asignado un asiento fijo, no podía moverse. Con el tiempo, esa pequeña pero constante distracción se convirtió en desinterés, y la apatía terminó por erosionar su confianza. Una reacción en cadena provocada no por la falta de empeño, sino por el diseño.
El concreto suele considerarse el material de la modernidad, definido por su resistencia estructural, su acabado aparente y su inconfundible tono gris. Se convirtió en la paleta predeterminada de la arquitectura del siglo XX, un símbolo de funcionalidad y permanencia. Sin embargo, el concreto no está condicionado a esta identidad cromática. Su color es el resultado directo del cemento, los agregados y la composición química de su mezcla, y puede alterarse de manera intencionada mediante la pigmentación. Entre las múltiples tonalidades exploradas, el rojo destaca, no solo por su intensidad visual, sino también por su capacidad para arraigar las obras a su entorno, evocar referencias culturales e infundir en la arquitectura una presencia material que resulta a la vez elemental y expresiva.
Pigmentar el concreto implica añadir colorantes de base mineral —generalmente óxidos de hierro— durante el proceso de mezclado. A diferencia de las pinturas o recubrimientos superficiales, estos pigmentos se integran directamente en la masa del concreto, lo que garantiza que el color penetre en el material y permanezca estable a lo largo del tiempo. Los pigmentos rojos, en particular, suelen derivarse del óxido de hierro (Fe₂O₃), un compuesto de origen natural que se encuentra en la arcilla, la hematita y otros minerales ricos en hierro. Su tono profundo y terroso vincula la construcción contemporánea con técnicas milenarias, desde los morteros de puzolana romanos hasta las edificaciones de tierra roja de África Occidental y Sudamérica.
Paradójicamente, el baño suele ser tanto el espacio más compacto de la vivienda como el de mayor complejidad técnica: allí convergen la electricidad, las redes de agua fría y caliente, el alcantarillado, la ventilación y, a menudo, el gas. Por ende, su diseño debe optimizarse para albergar tuberías, válvulas, desagües y conexiones sin comprometer la estética ni la funcionalidad. La distribución estratégica de los puntos de plomería, accesorios, armarios e iluminación debe orientarse a lograr un espacio eficiente y funcional, transformando idealmente estas áreas típicamente reducidas en santuarios cómodos y visualmente atractivos. Cada decisión cuenta —desde la selección del producto hasta la altura de instalación del plato de ducha—.
Pabellón de Luxemburgo Expo 2025 Osaka / STDM architectes. Imagen cortesía de BeWunder
Desde su inauguración esta primavera, la Expo 2025 de Osaka ha captado la atención mundial desde múltiples perspectivas, demostrando cómo la arquitectura puede funcionar como un laboratorio para explorar soluciones a desafíos apremiantes. Después de 55 años, Osaka vuelve a albergar la Exposición Universal, con cada instalación organizada en torno a los subtemas "Salvar vidas", "Empoderar vidas" y "Conectar vidas". Estos pabellones adoptan formas que expresan la identidad y los valores de su región a través de lenguajes arquitectónicos distintivos, constituyendo el eje central de su diseño. Partiendo de esta base, algunas instalaciones funcionan como laboratorios para la sociedad del futuro, utilizando la tecnología para potenciar las experiencias tanto dentro como fuera de los espacios, transformando la visita a través de la luz, el sonido, los elementos visuales y el movimiento como parte de la innovación tecnológica exhibida en el evento.
Calcomanía de distanciamiento en una universidad en Canadá. Fuente: Ana Laura Pavin, 2025
Vivimos hoy en un mundo pospandémico, donde las conexiones humanas y la atención a la fragilidad de la existencia fueron sutilmente rediseñadas. Más que los hábitos, fue el propio espacio urbano y arquitectónico el que aprendió a respirar de otro modo, intentando acoger un tiempo incierto. Hoy caminamos en la serenidad de lo 'casi normal', pero las cicatrices de aquel tiempo todavía susurran por las calles, por las formas, por los silencios —delicados sobrevivientes de un pasado reciente que insiste en permanecer.
https://www.archdaily.cl/es/1141661/las-cicatrices-de-la-covid-19-en-los-espacios-colectivosEduardo Baptista Lopes e Maria Clara Stefanovicz do Prado
Al desdibujar los límites entre la superficie y el subsuelo, The In-between Scape y Transitorre redefinen con audacia la mina de sal de Petralia Soprana como un punto de encuentro de contrastes, donde la educación se fusiona con el ocio, la naturaleza con la arquitectura, y quienes la visitan se convierten en parte de la historia. Estos proyectos visionarios, surgidos del programa Architecture for Landscape de YACademy, emplean formas audaces y materiales innovadores para propiciar un diálogo entre las personas y el lugar, transformando la mina en una experiencia inmersiva y profundamente conectada. Con base en una década de experiencia en el diseño dentro de sitios naturales extraordinarios, el programa ofrece un viaje educativo único hacia una arquitectura significativa y guiada por el contexto.
A lo largo del curso, Yacademy busca formar a profesionales del diseño capaces de intervenir en contextos naturales asombrosos y monumentales. Mediante un amplio programa de conferencias a cargo de destacados/as arquitectos/as, visitas exclusivas, talleres prácticos y revisiones de proyectos, los y las diseñadoras desarrollarán una mayor capacidad para reconectar el diseño humano con el entorno natural, inspirándose en el paisaje para proyectar arquitecturas excepcionales, sostenibles e imponentes. Asimismo, el programa garantiza una práctica profesional en una firma de arquitectura de gran renombre.
La vivienda colectiva sigue siendo una de las áreas más dinámicas de exploración arquitectónica no construida, revelando cómo los/las arquitectos/as repiensan la vida doméstica, la densidad y el habitar compartido en diversos contextos culturales y ambientales. En esta selección de proyectos no construidos, enviada por la comunidad de ArchDaily, las propuestas seleccionadas investigan nuevas formas de habitar que abarcan desde unidades móviles y desarrollos verticales hasta la reutilización adaptativa y conjuntos residenciales integrados al paisaje. En lugar de tratar a la vivienda como un contenedor puramente funcional, estos proyectos la posicionan como un marco social y espacial que moldea la vida cotidiana, los lazos comunitarios y la resiliencia urbana a largo plazo.
A través de geografías tan diversas como Tirana, Atenas, Monterrey, Chaloos, Roatán, Bhola y la República Democrática del Congo, estas propuestas exploran múltiples enfoques para el habitar colectivo: desde transformar estructuras industriales en desuso en viviendas, hasta extender planes maestros existentes mediante la integración del paisaje, reimaginar la verticalidad en centros urbanos densos y desarrollar prototipos modulares capaces de adaptarse al cambio climático o a patrones de movilidad. Mientras que algunos proyectos priorizan estrategias ecológicas y materiales locales, otros ponen a prueba nuevos modelos de accesibilidad, bienestar comunitario o crecimiento urbano incremental. En conjunto, reflejan un amplio espectro de respuestas arquitectónicas a las presiones habitacionales contemporáneas.
El modernismo indio suele narrarse desde una perspectiva estrecha: un puñado de instituciones icónicas, maestros y maestras de la arquitectura y experimentos formalmente radicales que pasaron a simbolizar las aspiraciones de la nación tras su independencia. Sin embargo, esta versión de la historia pasa por alto un corpus mucho más amplio de arquitectura modernista que, de manera silenciosa, moldeó la vida cotidiana en todo el país. Más allá de los célebres campus y edificios canónicos, existe un vasto y disperso paisaje de bloques de viviendas, oficinas, residencias, hospitales, mercados y asentamientos planificados: estructuras diseñadas para funcionar y perdurar.
Symbiosis, un prototipo para vivir y trabajar. Imagen cortesía de contexo
El futuro de la vida urbana se concibe cada vez más como colectivo, estratificado y adaptable. A medida que las ciudades se vuelven más densas y las fronteras entre el trabajo, el hogar y el ocio se desdibujan, los/las arquitectos/as están replanteando la noción tradicional de la vida residencial, pasando de unidades aisladas a entornos integrados e impulsados por la comunidad. Esta colección de proyectos no construidos, enviados por la comunidad de ArchDaily, refleja esta transición: una exploración global sobre cómo el diseño puede dar forma a modos de vida más resilientes, inclusivos y conectados.
La India posee un antiguo legado de tradiciones que durante mucho tiempo ha dado forma a la concepción misma y a la creación de sus ciudades. El Vastu Shastra es una de estas tradiciones; más una ciencia que una creencia, se encuentra íntimamente entrelazada con los principios del diseño arquitectónico. Esta práctica sigue estando muy extendida y goza de gran prestigio: el 93% de las viviendas se diseñan para alinearse con los principios del Vastu. A medida que la India se urbaniza a un ritmo sin precedentes —con una proyección de 416 millones de nuevos habitantes urbanos para 2050—, el Vastu Shastra sigue influyendo en miles de millones de decisiones inmobiliarias frente a los desafíos de la vida urbana moderna. ¿Cómo puede evolucionar una ciencia espacial de 8,000 años de antigüedad para guiar el diseño de ciudades que albergan a millones de personas?
Disciplinas como la arquitectura, el diseño de interiores, el diseño de productos y la moda recurren a los premios para celebrar la innovación, establecer referentes en la industria e inspirar la excelencia. Más allá del mero reconocimiento, estos galardones validan los logros creativos, fortalecen la reputación y amplían la visibilidad de ideas que desafían las convenciones. Asimismo, fomentan la colaboración interdisciplinaria, impulsan el crecimiento profesional y destacan el impacto transformador del diseño en la vida cotidiana.
Entre los certámenes de diseño más prestigiosos del mundo, los A' Design Awards & Competition ya tienen abierta su convocatoria de inscripción: una oportunidad para que profesionales del diseño, la arquitectura y la creación muestren su trabajo en un escenario global. Obtener este galardón aporta beneficios incomparables, que incluyen exposiciones internacionales, exposición en medios de comunicación y un codiciado lugar en el World Design Rankings. Quienes han ganado en ediciones anteriores han visto sus obras exhibidas en muestras globales, destacadas en publicaciones de renombre y presentadas en eventos de la industria, lo que les permite conectar con líderes influyentes y expandir su alcance en el competitivo mercado del diseño.
Pabellón de Japón en la Expo Osaka 2025 / Nikken Sekkei. Imagen cortesía del Ministerio de Economía, Comercio e Industria
En ciertas partes del mundo, la construcción sigue estando dominada por los sistemas húmedos: concreto, mampostería y materiales cementicios que se vierten, curan y fijan in situ. Si bien esto se ha considerado durante mucho tiempo la norma en algunos países del sudeste asiático, como Singapur, Tailandia, Malasia y China, la mayoría de estas regiones suelen compartir una tendencia común: la mano de obra (labor) es relativamente barata. Este factor contribuye a que el concreto (concrete) sea más accesible, dado que uno de sus inconvenientes habituales es el alto costo de la mano de obra que requiere. De este modo, el concreto se posiciona como un sistema constructivo (material system) más económico y eficiente.
No obstante, en la región no se presta suficiente atención al aspecto de la sustentabilidad (sustainability) al emplear estos materiales de construcción húmeda. Con frecuencia se pasan por alto las importantes desventajas del ciclo de vida del material (material lifecycle) y la dificultad para reciclarlo sin recurrir al infrarreciclaje (downcycling), lo que lo convierte en uno de los sistemas constructivos menos sustentables disponibles en la actualidad.
La decisión de separar un edificio del suelo es una maniobra técnica que exige una planificación sustancial, experiencia y una cuidadosa consideración. Se trata de una respuesta arquitectónica deliberada ante las fuerzas y fragilidades del lugar. Las llanuras aluviales, los humedales y la tundra en proceso de deshielo comparten un hilo conductor: los y las arquitectos/as concilian el riesgo y la vulnerabilidad mediante estructuras elevadas. En este sentido, se trata de una respuesta espacial y una necesidad estructural.
Nos complace anunciar los proyectos finalistas del Premio ArchDaily Brasil Obra del Año 2025. Tras dos semanas de nominaciones, se seleccionaron las obras más votadas entre cientos de proyectos construidos en países de lengua portuguesa. Nuestro jurado, integrado por miles de lectoras y lectores, desempeñó una vez más un papel fundamental en la curaduría de esta selección, dando como resultado una lista de 15 proyectos destacados.
Desde hoy y hasta el 9 de abril a las 23:59 (GMT-3), se puede votar una vez al día por los finalistas, quienes representan los mejores ejemplos de la arquitectura lusófona contemporánea. El resultado se dará a conocer el 10 de abril.