
No faltan formas de imaginar cómo será el mundo después de una catástrofe climática. Diversos géneros cinematográficos y literarios se han construido en torno a qué sucede cuando fallan las salvaguardas contemporáneas, desde la ficción distópica y la literatura postapocalíptica hasta las películas de desastres, las novelas gráficas y los videojuegos. Bosques en llamas, ciudades sumergidas, infraestructuras abandonadas, escasez de recursos y desplazamientos masivos constituyen un vocabulario visual y narrativo familiar. Nos hemos vuelto notablemente fluidos a la hora de imaginar las consecuencias de un mundo que no logra responder al cambio climático.


































