Los dibujos arquitectónicos operan a través de la abstracción. Los planos, secciones y elevaciones condensan información espacial, constructiva y dimensional en un conjunto de códigos que tienen sentido dentro de la disciplina, pero que no siempre son legibles de inmediato para quienes no están familiarizados/as con este lenguaje. En algunos proyectos, esta condición puede generar una tensión recurrente entre lo que se diseña y lo que se puede comprender. Esta situación se intensifica cuando las herramientas utilizadas no corresponden a la escala y complejidad del diseño. En contextos como viviendas unifamiliares, remodelaciones o ampliaciones, el uso de softwares excesivamente complejos puede introducir ruido, retrasos y dependencias innecesarias, dificultando el desarrollo y la transmisión de las propuestas.
Cada primavera, la Semana del Diseño de Milán 2026 transforma la ciudad en una plataforma distribuida para la cultura del diseño, donde prototipos, lanzamientos de productos y exploraciones basadas en la investigación coexisten en múltiples escalas, incluyendo una creciente presencia de objetos diseñados por arquitectos/as. Celebrada del 20 al 26 de abril, la edición de 2026 se centró una vez más en la 64ª edición del Salone del Mobile.Milano en Fiera Milano, complementada por una red de sedes y exposiciones independientes en toda la ciudad; un panorama ampliado que se refleja también en la selección complementaria de instalaciones y exposiciones de ArchDaily de la programación de este año.
El estudio de arquitectura ORGA, con sede en los Países Bajos e inspirado en la naturaleza, ha completado el diseño de un vecindario con huella de carbono negativa en Marknesse, un pueblo de la provincia neerlandesa de Flevoland. El proyecto consta de 12 viviendas de alquiler asequibles construidas con un alto porcentaje de materiales biobasados. Su objetivo principal es desarrollar soluciones de vivienda escalables que minimicen las emisiones de CO₂ y reduzcan la dependencia de los recursos fósiles. El diseño reinterpreta la tradicional casa de ladrillo holandesa, conocida como la tipología "Rojo de Delft" (Delft Red) y caracterizada por fachadas de ladrillo rojo y tejas de color rojo anaranjado, al tiempo que introduce chimeneas de madera que funcionan también como hábitats para murciélagos. Encargado por la asociación de vivienda Mercatus, el prototipo se construyó en la primera mitad de 2025 y está destinado a personas compradoras de primera vivienda y hogares de bajos ingresos.
La imagen es familiar: una fachada revestida de parasoles, la luz suavizada en una sombra con patrones, e interiores que se mantienen frescos sin maquinaria. Se presenta como inteligencia hecha visible: una arquitectura que comprende el sol. Sin embargo, esta imagen rara vez se examina de cerca. Los mismos dispositivos que mitigan el calor también organizan el acceso, distribuyen el confort y dependen de formas específicas de mano de obra. Lo que parece una respuesta climática es, en realidad, una decisión sobre quién recibe alivio frente al calor y de qué manera. El modernismo tropical, a menudo reducido a un lenguaje visual de sombra y porosidad, emerge en cambio como un conjunto de prácticas situadas donde el clima, el trabajo y el poder se negocian de forma distinta según el contexto.
A escala del elemento, el modernismo tropical comienza como un problema técnico. En climas cálidos, la radiación solar no es incidental sino constante, lo que exige que los edificios medien la luz, el calor y el aire antes de que alcancen el interior. Profesionales de la arquitectura como Maxwell Fry y Jane Drew abordaron esto con un nivel de precisión que impide interpretar estos elementos como meramente decorativos. Los dispositivos de sombreado se calibran en función de los ángulos solares, la orientación y la variación estacional. Los parasoles se dimensionan para bloquear el sol de ángulo alto mientras permiten el paso de la luz difusa; los voladizos se extienden lo justo para evitar la ganancia térmica directa en las horas pico; las aberturas se alinean para favorecer la ventilación cruzada. Las investigaciones de mediados de siglo pusieron a prueba estas estrategias, midiendo las reducciones de temperatura y las mejoras en el flujo de aire. En este sentido, el lenguaje del modernismo tropical no es simbólico, sino performativo: cada proyección, vacío y celosía forma parte de un sistema ambiental.
Blur Building, lago de Neuchâtel, Yverdon-les-Bains, Suiza, 2002. Imagen cortesía de Diller Scofidio + Renfro
La historia de la arquitectura se ha narrado tradicionalmente a través de la persistencia de lo sólido. Definimos la disciplina por el peso del dintel, la masa del pilar y la resistencia del muro. Incluso cuando se invoca la ligereza, se suele entender como un acto sustractivo: el adelgazamiento de una sección o la reducción precaria de una carga. No obstante, existe una historia paralela, menos visible y más difícil de aislar, en la que el material principal de construcción no es lo que ocupa el espacio, sino lo que se desplaza a través de él.
Tratar el aire como un medio implica trascender el binarismo de la envolvente. La frontera entre el interior y el mundo exterior deja de ser una línea de separación absoluta para convertirse, en cambio, en un lugar de filtración y presión. Comenzamos a concebir el edificio como una válvula térmica, una serie de gradientes donde la humedad, la velocidad y el calor no son meras "condiciones" de fondo que deben mitigarse mediante sistemas mecánicos, sino las sustancias mismas que se modelan.
La arquitectura suele entenderse como una cuestión de cerramiento. Los muros definen el espacio, separando el interior del exterior y estableciendo límites claros. Sin embargo, en muchos proyectos en América Latina, esta distinción se vuelve menos precisa. En lugar de funcionar como objetos cerrados, los edificios suelen permanecer abiertos, permitiendo que el aire, la luz y el movimiento los atraviesen.
Esta condición trasciende la mera forma. A lo largo de la región, la arquitectura ha respondido históricamente a climas caracterizados por el calor, la humedad, una fuerte exposición solar y lluvias estacionales, así como a culturas constructivas definidas por la adaptación, el trabajo colectivo y un vínculo directo con el entorno. En estos contextos, los interiores completamente sellados no siempre representan la respuesta más eficaz. El espacio suele organizarse a través de la sombra, la ventilación y zonas intermedias que regulan en lugar de aislar.
«La historia de la arquitectura no está equivocada», argumentó Lesley Lokko en su introducción a la Bienal de Arquitectura de Venecia 2023, «sino incompleta». Durante la mayor parte del siglo XX, la historia de la arquitectura habló en una sola lengua: una narrativa única y dominante centrada en un puñado de movimientos, nombres y ciudades, cuyo alcance e influencia parecían universales precisamente porque las voces alternativas quedaban silenciadas. Sin embargo, los movimientos de diseño rara vez cruzaron las fronteras intactos. Con frecuencia fueron absorbidos, resistidos, reinterpretados y transformados en función de la geografía, la política, la economía, el clima y los materiales disponibles. Lo que en un lugar se recibió como doctrina, en otro se convirtió en algo completamente distinto.
Este mes, ArchDaily explora Diseño del siglo XX en transición: una reinterpretación global de la historia de la arquitectura, un tema que rastrea los lenguajes de diseño de este siglo no como un canon único, sino como una constelación de trayectorias en evolución, intersección y continua reinvención. Este enfoque desafía la suposición de que las arquitecturas regionales y no occidentales eran meras derivaciones, posicionándolas en cambio como espacios de reinterpretación activa, donde las ideas globales se filtraron a través de materiales, climas, mano de obra y prácticas culturales locales para producir algo completamente distinto.
Cada año, los ArchDaily Next Practices Awards destacan a estudios emergentes que están ampliando el alcance de la arquitectura a través de nuevos métodos, materiales y formas de trabajar. Seleccionadas de entre una convocatoria global, estas prácticas reflejan un distanciamiento de las definiciones singulares de la disciplina, abordando en su lugar cuestiones más amplias sobre construcción, medio ambiente e impacto social. En vez de operar dentro de categorías fijas, muchos de estos estudios se posicionan de manera transversal, combinando diseño, investigación y producción para responder a las condiciones contemporáneas.
Elegida como una de las ganadoras de la edición de 2025, Hand Over es una oficina con sede en El Cairo que opera en los campos del diseño, la construcción y la investigación. Fundada por Radwa Rostom, ingeniera civil con más de quince años de experiencia en desarrollo y sustentabilidad, el estudio trabaja a través de un modelo integrado de diseño y construcción, involucrándose con la construcción con tierra, los materiales locales y los procesos comunitarios.
Henning Larsen, en colaboración con KHL Architects & Planners, Arup y Flaviano Capriotti Architetti, ha propuesto el diseño de un edificio residencial de 14 pisos en Taipéi para Continental Development Corporation. El proyecto, titulado Northern Lights, cuenta con una superficie construida bruta de 3,464 metros cuadrados y su finalización está programada para 2029. Situado junto al parque Daan, el complejo de desarrollo incluye 46 residencias y se emplaza dentro de un denso entorno urbano, manteniendo al mismo tiempo la proximidad a uno de los principales espacios verdes de la ciudad, el cual se describe como un referente contextual clave en el diseño.
Xu Tiantian es la directora fundadora de DnA_Design and Architecture, una oficina interdisciplinaria que aborda las dimensiones tanto físicas como sociales del entorno habitacional contemporáneo a distintas escalas. Nacida en 1975 en Fujian, China, obtuvo una maestría en Arquitectura en Diseño Urbano de la Graduate School of Design de Harvard y una licenciatura en arquitectura de la Universidad de Tsinghua en Pekín. Su trabajo reciente se centra en la revitalización rural a través de una estrategia que describe como "acupuntura arquitectónica", entendida como intervenciones a pequeña escala y específicas para cada sitio, diseñadas para activar la cultura, la agricultura y el turismo locales. Estas intervenciones, concentradas principalmente en las regiones rurales de China, han sido reconocidas por ONU-Hábitat como un modelo global de integración urbano–rural. En esta entrevista con Louisiana Channel, reflexiona sobre el papel de el/la arquitecto/a, cuestiona la disciplina misma y el concepto de belleza, explica su metodología de trabajo y enfatiza la dimensión espacial de la naturaleza.
A comienzos del siglo XX, movimientos paralelos pero conectados en todo el mundo dieron paso a un nuevo estilo y a una nueva era arquitectónica. Desde el Arts and Crafts en Inglaterra, el Art Nouveau y luego el Art Deco en Francia, hasta el Jugendstil en Alemania y Austria, estos desarrollos artísticos y de diseño se propagaron por todo el mundo, adquiriendo diversas formas según su contexto. Sin embargo, su esencia seguía siendo similar, caracterizada por un enfoque en el valor artesanal y el oficio; el uso de madera, vidrio y diversos metales; la integración de formas orgánicas en las fachadas exteriores y las estructuras interiores; y la incorporación refinada de la ornamentación como elemento arquitectónico, manifestada frecuentemente en motivos vegetales o patrones geométricos.
Sylphy por Boss Design x Okamura. Imagen cortesía de Boss Design
A pesar de toda la experimentación espacial del espacio de trabajo contemporáneo, una condición ha permanecido prácticamente inalterada: la gente sigue sentada. Diversos estudios sugieren que quienes trabajan en oficinas pasan hasta un 89% de su jornada laboral sentados —cerca de 36 horas a la semana— a pesar de décadas de concientización sobre la ergonomía. A medida que los entornos laborales se vuelven más flexibles, sociales y orientados al diseño, esta contradicción resulta cada vez más difícil de ignorar.
La oficina ya no se organiza en torno a un único modo de operación, ni bajo una lógica espacial fija. El trabajo se ha vuelto multifuncional, alternando entre la colaboración y la concentración, el intercambio colectivo y el enfoque individual. En respuesta a esto, la arquitectura y el diseño de interiores se alejan de las distribuciones uniformes y repetitivas para dar paso a entornos que reflejan la variabilidad del comportamiento humano.
Renaissance of the Real por Annabelle Schneider y Snøhetta, Semana del Diseño de Milán 2026. Imagen cortesía de USM
A través de plataformas culturales, sitios patrimoniales y desarrollos institucionales, las noticias de esta semana reflejan cómo se redefine el entorno construido mediante procesos de transformación, reinterpretación y participación pública. Desde reactivaciones arqueológicas y estrategias de reutilización adaptativa hasta expansiones de museos y encuentros internacionales a gran escala, la arquitectura opera a través de múltiples temporalidades, equilibrando la preservación con el uso contemporáneo, y la continuidad espacial con programas culturales en constante evolución. En este contexto, la selección de instalaciones y exhibiciones de ArchDaily de la Semana del Diseño de Milán 2026 destaca cómo las semanas del diseño funcionan cada vez más como marcos curatoriales para la experimentación, mientras que los eventos globales y los proyectos institucionales siguen expandiendo los formatos mediante los cuales la arquitectura se produce, se comparte y se debate.
Saint-Denis es una comuna en los suburbios del norte de París, Francia, conocida por la Basílica gótica de Saint-Denis y el Stade de France. En una esquina de la Place Jean-Jaurès, en su centro histórico y junto a la Basílica, se encuentra el complejo habitacional Îlot 8, un hito brutalista diseñado por la arquitecta Renée Gailhoustet. Construido entre 1975 and 1986 para ofrecer vivienda obrera en el centro de la ciudad y contrarrestar la tendencia de relegar la vivienda social a las periferias, el proyecto se encuentra actualmente en el centro de un polémico plan de reurbanización. La propuesta, que a menudo se describe como "residencialización" y reestructuración, contempla la demolición de partes significativas de su diseño original. Esta reconversión forma parte del Nouveau Programme National de Renouvellement Urbain (NPNRU) de Francia y se justifica por preocupaciones sobre deficiencias estructurales, seguridad y mantenimiento.
El trabajo de Daryan Knoblauch se sitúa en la intersección entre la arquitectura y la producción cultural en vivo, con un enfoque en cómo el espacio se hace legible a través de la tensión y la atmósfera. En lugar de tratar la obra temporal como una categoría menor de la arquitectura, Knoblauch aborda las instalaciones, los escenarios y las arquitecturas de eventos como verdaderos problemas de la disciplina en toda su dimensión, donde el cerramiento, la estabilidad, la luz y el movimiento deben resolverse con la misma seriedad que en cualquier edificio, a menudo bajo restricciones más estrictas y plazos más ajustados.
A lo largo de sus proyectos, un hilo conductor constante es la tensión productiva entre la precisión del alto modernismo y una intencionada y cruda claridad de ensamblaje. Las membranas y los sistemas ligeros no se despliegan como efectos superficiales, sino como instrumentos estructurales y espaciales: sintonizados con el viento, la carga y la ocupación, y calibrados para producir una sublimidad que se siente tanto como se ve. En este contexto, la cualidad efímera no es simplemente una duración, sino una condición de diseño: la temporalidad hace que las fuerzas —el clima, el desgaste, la acción— sean más visibles, y exige una ética del hacer que es a la vez rigurosa y adaptable.
Científicamente, el vidrio se define como un sólido amorfo, lo que significa que sus átomos no están dispuestos en una estructura cristalina regular. De ahí que este material se describa a menudo como un "líquido congelado en el tiempo". Esta configuración estructural explica una de sus cualidades más distintivas: la transparencia. Al carecer de una red cristalina capaz de dispersar la luz, la radiación atraviesa el material con muy poca interferencia. A pesar de su aparente fragilidad, esta misma estructura permite que el vidrio alcance un desempeño mecánico notable. Mediante procesos industriales como el templado, el laminado y la aplicación de revestimientos especializados, el material puede lograr altos niveles de resistencia, seguridad y eficiencia ambiental.
Torre Qapital Ecuador. Imagen cortesía de Kengo Kuma and Associates (KKAA)
Kengo Kuma & Associates ha presentado los planes para Qapital, una torre de uso mixto de 32 pisos que se construirá en Quito, Ecuador, en colaboración con la desarrolladora local Uribe Schwarzkopf. Con una entrega programada para 2029, el proyecto marca la primera obra del arquitecto japonésKengo Kuma en el país, expandiendo el portafolio internacional de la oficina hacia el contexto sudamericano. Ubicada frente al Parque La Carolina, en el distrito financiero de Quito, la torre de 125.8 metros de altura introduce un programa organizado verticalmente que reúne espacios residenciales, comerciales y amenidades compartidas.
Un edificio diseñado por Minoru Yamasaki en el centro de Minneapolis se convertirá en un hotel, marcando una nueva etapa en la vida de la antigua sede de la Northwestern National Life Insurance Company, una de las obras menos conocidas pero formalmente distintivas de su autoría. Desocupado desde 2023, el edificio ubicado en el 20 de Washington Avenue South es actualmente objeto de una propuesta de reutilización adaptativa que busca incorporar funciones hoteleras y de cara al público. Los planes iniciales se presentaron en abril de 2026, delineando una transformación de la estructura que conserva sus rasgos arquitectónicos más característicos. Se espera que el proyecto avance tras las aprobaciones correspondientes, con una apertura proyectada para 2028.
La oficina de arquitectura MVRDV, con sede en Róterdam, ha anunciado un nuevo hito en el desarrollo de sus Torres Tour & Taxis, un proyecto de uso mixto en Bruselas, Bélgica. El diseño fue encargado por el inversor y desarrollador inmobiliario Nextensa en 2021, bajo el marco de un plan maestro de uso de suelo específico para el sitio, diseñado también por MVRDV. El proyecto de dos torres combina oficinas, viviendas y servicios públicos distribuidos en 58,000 m², conformando un hito en el barrio y alcanzando los 126 metros de altura en su punto más alto. Tras recibir recientemente el permiso de construcción, el proyecto ha sido diseñado para reducir el carbono incorporado mediante el uso de una estructura híbrida y elementos de fachada ligeros, buscando minimizar el uso de concreto tanto en la estructura como en los cimientos. Desde las primeras etapas, la firma ha utilizado su software CarbonSpace para orientar estas decisiones.
Existe un gesto ancestral en dar forma a la tierra. Mucho antes de que la arquitectura se constituyera como disciplina, el barro ya era moldeado por las manos y transformado por el fuego, convirtiendo la materia en bruto en utensilio doméstico y objeto cultural. En la historia de este oficio, las fábricas de cerámicamarcan la transición del saber manual a la producción en serie, ampliando su escala sin romper por completo con su origen material. Dispersas por diferentes territorios, estas estructuras registran la relación entre técnica, paisaje y tiempo. Con el paso de las décadas, sin embargo, muchas de ellas terminaron por perder su función original, siendo reemplazadas por procesos más tecnológicos o fagocitadas por el desarrollo urbano a su alrededor, pasando a ocupar un estado intermedio entre la permanencia y la obsolescencia.
En Seis propuestas para el próximo milenio, Italo Calvino explora la levedad desde una perspectiva literaria y sostiene: "A la levedad se opone el peso. Quitar peso produce levedad; es un valor, no un defecto". Inspirándose en la mitología griega, reflexiona sobre una de las hazañas de Perseo tras decapitar a la terrible gorgona Medusa sin quedar petrificado. Con la ayuda de los dioses Hades, Hermes y Atenea, Perseo vuela con sus sandalias aladas y utiliza un escudo de bronce como espejo para reflejar la imagen de la gorgona. Apoyándose, al igual que muchos/as arquitectos/as, en lo más leve —el viento y las nubes—, también fija la mirada en aquello que se revela a través de la visión indirecta: una imagen reflejada en un espejo.
Históricamente, la transparencia se ha naturalizado como una condición inherente a la arquitectura moderna. Con la transición del pesado muro de carga a la ligera envolvente vidriada, el vidrio se incorporó a la disciplina, desdibujando los límites entre el interior y el exterior. Vinculada a la arquitectura inflable, la transparencia se asocia a la levedad y la impermanencia, dejando huellas temporales en los paisajes que habita. Al utilizar textiles o plásticos como materiales principales y el aire como sistema estructural, la búsqueda de levedad en el entorno construido reconoce ahora más de una sola atmósfera de aplicación.
A los equipos de diseño no les faltan herramientas; les falta continuidad. Los datos de los proyectos permanecen fragmentados en distintos archivos y las decisiones suelen perder su contexto a medida que el trabajo avanza de la planificación al diseño y la construcción. Como consecuencia, los equipos dedican un tiempo valioso a volver a conectar la información en lugar de hacer avanzar los proyectos.
Esto evidencia la necesidad de flujos de trabajo que preserven la intención del diseño y trasladen el conocimiento a lo largo de cada etapa del proceso. Bajo este enfoque, la idea de una "inteligencia de diseño y creación" puede entenderse como una transición hacia la continuidad, donde los datos, las decisiones y el aprendizaje obtenidos en la planificación, el diseño, la construcción y la operación permanezcan integrados en el proyecto en lugar de detenerse en la entrega del mismo. En este escenario, la inteligencia artificial y la automatización operan con mayor relevancia, apoyándose en la información acumulada en vez de en datos aislados.
La arquitectura suele evaluarse a través de lo que se construye. Sin embargo, en muchos casos, lo que realmente importa ocurre después: cómo se usan, adaptan e integran los espacios en la vida cotidiana. Para Región Austral, oficina ganadora de los 2025 Next Practices Awards de ArchDaily, es precisamente ahí donde comienza el diseño. Con una trayectoria que abarca diversos contextos, la oficina aborda el espacio público no como un objeto aislado, sino como algo que debe activarse, negociarse y sostenerse en el tiempo. Sus proyectos se centran menos en definir la forma y más en generar las condiciones para el uso, entendiendo el diseño como un punto de partida.
Este enfoque se manifiesta en distintos contextos, desde la Plaza del Barrio Olímpico hasta la red del Playón de Chacarita. Si bien cada proyecto responde a una situación específica, ambos exploran cómo el espacio público puede sostener la vida colectiva en áreas marcadas por la fragmentación y la desigualdad. En lugar de seguir una metodología predefinida, el trabajo se adapta a las diferentes condiciones urbanas, recurriendo a la participación y a estrategias incrementales para moldear el funcionamiento de los espacios a lo largo del tiempo.