
Milano Centrale es la principal estación de trenes del norte de Italia y la segunda más grande del país, después de Roma Termini. El edificio se inauguró oficialmente el 1 de julio de 1931, en sustitución de la primera estación central de la ciudad, abierta en 1864. Su construcción buscaba exhibir el poder del régimen fascista del entonces primer ministro Mussolini, mediante una escala monumental, arcos masivos y una fachada imponente. Tras un concurso privado promovido por Grandi Stazioni Retail, el colectivo interdisciplinario italiano Park fue seleccionado para rediseñar la planta baja y los niveles de entrepiso de la estación, transformando este hito histórico de la ciudad en una plataforma urbana contemporánea.









































