
En los últimos años, los festivales de cine de arquitectura en todo el mundo han experimentado un crecimiento exponencial, ofreciendo a críticos, teóricos y a todas las personas que reflexionan sobre la arquitectura un nuevo medio para expresar y debatir sobre la disciplina. La relación simbiótica entre la arquitectura y el cine está arraigada en el papel que desempeña el diseño en el entorno construido y en su profundo impacto social y cultural.
Con el crecimiento del público internacional y la aparición de nuevos géneros, los festivales de cine de arquitectura se han convertido en algo más que meros eventos de estreno; la organización de diversos programas, conferencias y mesas de debate ha potenciado el impacto intelectual de este material visual. El Festival de Cine de Arquitectura de Róterdam (Architecture Film Festival Rotterdam, AFFR) celebró su décima edición este mes de octubre. El tema de este año fue "Construir la felicidad" (Building Happiness), un concepto que desafía tanto al diseño histórico como al contemporáneo en una época que busca construir un mundo más sostenible.





























