
La mampostería suele percibirse a través de su peso, profundidad, textura y sensación de permanencia. Sin embargo, estas cualidades físicas también tienen diversas implicaciones en el rendimiento de la envolvente de un edificio. Desde el espesor de la junta de mortero hasta el peso del material, cada decisión de diseño en mampostería está ligada a consideraciones de durabilidad, estabilidad y rendimiento a largo plazo, al tiempo que preserva el carácter material asociado con la solidez y la permanencia. En Summer Street Apartments, el ladrillo delgado ofreció una manera de conservar estas cualidades a la vez que se adaptaba a los requerimientos de aislamiento y envolvente de un edificio totalmente eléctrico y de energía neta cero. De manera igualmente significativa, ayudó a otorgar al proyecto el carácter residencial que el equipo de arquitectura buscaba.






































