El colectivo de arte, arquitectura y diseño con sede en LondresAssemble anunció recientemente un nuevo proyecto de espacios de trabajo en la capital inglesa. Desde su fundación en 2010, el estudio ha consolidado una comunidad en torno a los oficios y la fabricación, ofreciendo espacios creativos y de industria ligera que resisten las fuerzas del mercado, funcionando como una plataforma para el trabajo social y ecológicamente comprometido. Recientemente, aseguró un contrato de arrendamiento por 25 años, con opción de compra, para Bromley Hall, una mansión de principios del período Tudor considerada una de las casas más antiguas de Londres. El plan consiste en transformar los tres edificios del sitio —Bromley Hall (c. 1485), la antigua biblioteca Poplar Library (c. 1904–5) y el edificio de contenedores RedBox— en el espacio de trabajo más grande de Assemble hasta la fecha, sumando 14,000 pies cuadrados (unos 1,300 m²) a su oferta actual de espacios de trabajo, con un plan de desarrollo a largo plazo proyectado para duplicar esta cifra. El nuevo proyecto del estudio persigue un doble objetivo: restaurar un edificio catalogado como Grado II* y aumentar la estabilidad de la comunidad de industrias creativas a través de contratos de arrendamiento a largo plazo y un nuevo espacio de colaboración.
¿Qué relatos transmiten los materiales y cómo pueden las "huellas" visibles de los/las artesanos/as entablar un diálogo con los procesos de fabricación y la industrialización?Entre el diseño y la construcción, el acto de pensar a través del hacer puede convertirse en el principio rector de una filosofía de diseño. Combinando madera, materiales industriales y objetos reutilizados, el enfoque de Atelier CRAFT se arraiga en la arquitectura reversible, bajo el principio de su manifiesto: "Transformar el diseño a través del hacer". Con sede en Saint-Ouen, París, el estudio explora las relaciones entre los seres humanos y los materiales, el acto de hacer y los procesos de fabricación.
Las noticias de esta semana se centraron en cómo la arquitectura se relaciona con lo existente y se comunica más allá del edificio en sí. Varios artículos exploraron la restauración y la reutilización, desde la renovación de un pabellón universitario histórico hasta la preservación de los espacios de exhibición de un artista y la incorporación de materiales recuperados en nuevas construcciones. Por otra parte, la arquitectura siguió funcionando tanto como tema como escenario de exhibición, con anuncios de nuevos museos y recintos culturales que examinan sus contextos sociales, tecnológicos y ecológicos más amplios. En el radar, tres proyectos a seguir: en Berlín, sauerbruch hutton ganó el concurso para ampliar la sede del Ministerio Federal de Defensa en el Bendlerblock; en Santa Bárbara, SOM y Mithun presentaron los diseños de un importante complejo de viviendas estudiantiles en la UC Santa Bárbara; y, abordando un tipo de construcción completamente diferente, el estudio Autonoma de Paulo Tavares lanzó Documental, una plataforma de código abierto que permite a profesionales del periodismo y de la investigación, así como a organizaciones civiles, transformar datos, imágenes y capturas satelitales en historias digitales geolocalizadas para la defensa de los derechos humanos y ambientales.
La Trienal de Arquitectura de Oslo 2026 se llevará a cabo del 17 de septiembre al 1 de octubre en la Iglesia de Sofienberg en Oslo, reuniendo más de 30 proyectos internacionales de arquitectura en torno a la pregunta "¿Qué pasaría si la naturaleza fuera lo primero?" En su novena edición, la Trienal adoptará el formato de un festival de dos semanas, combinando una exposición con conferencias, seminarios, talleres, proyecciones de cine y caminatas guiadas. Bajo la curaduría de Line Ramstad, el programa examinará cómo el hecho de situar a la naturaleza como punto de partida en la toma de decisiones arquitectónicas podría influir en lo que se construye, se conserva, se transforma o se deja intacto.
Avanza la construcción de la Gran Central de Gotemburgo (Gothenburg Grand Central), un nuevo edificio de estación y un destacado acceso oeste diseñado por Reiulf Ramstad Arkitekter. El proyecto forma parte de la red de trenes de cercanías West Link (Västlänken) en la Estación Central de Gotemburgo, que consta de 8 kilómetros de vías férreas e incluye tres nuevas estaciones: Centralen, Haga y Korsvägen. Se prevé que la nueva ruta aumente la capacidad en las horas pico y reduzca los tiempos de viaje de los trenes regionales y de cercanías, conectando de forma directa con la estación central existente y la Terminal Nils Ericson. Está previsto que la nueva estación abra sus puertas junto con la estación subterránea Centralen de Västlänken en diciembre de 2026; el traslado de los y las inquilinas de las oficinas se realizará durante 2027 y se planea que el resto del túnel esté listo para el tráfico en diciembre de 2030.
El Pabellón de Turquía ha anunciado "Spolia Futures" como su exposición oficial para la 20ª Exposición Internacional de Arquitectura de La Biennale di Venezia, que se llevará a cabo del 8 de mayo al 21 de noviembre de 2027. Comisionada por la Fundación de Estambul para la Cultura y las Artes (İKSV), la exposición contará con la curaduría de ba-be commons, un colectivo de investigación integrado por Başak Eren, Asya Ece Uzmay, Beril Sarısakal Erkent y Ece Yetim. La propuesta fue seleccionada mediante una convocatoria abierta y un proceso de evaluación en dos etapas para representar a Turquía en la edición de 2027 de la Bienal de Arquitectura de Venecia. El proyecto examina los spolia, entendidos tradicionalmente como la reutilización de elementos arquitectónicos, como un método de diseño en evolución y no únicamente como una práctica histórica.
La Comisión Europea y la Fundación Mies van der Rohe han anunciado los siete proyectos finalistas de la edición 2026 del Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea - Premios Mies van der Rohe, que cuenta con el apoyo del programa Europa Creativa de la Unión Europea. Esta selección se presenta tras el anuncio de las 410 obras nominadas en noviembre y la preselección de 40 proyectos revelada a principios de enero. De los siete finalistas, cinco pertenecen a la categoría de Arquitectura y dos a la de Emergente. Según el jurado presidido por Smiljan Radić, las propuestas finalistas representan aportaciones ejemplares para el futuro de la arquitectura europea, pues demuestran cómo la disciplina puede responder de manera simultánea a las condiciones locales específicas y a retos sociales, culturales y ambientales más amplios. Las obras seleccionadas abarcan desde intervenciones en antiguos emplazamientos industriales, pequeños pueblos y áreas urbanas periféricas hasta proyectos cuidadosamente calibrados dentro de grandes ciudades. En todos estos contextos diversos, los proyectos evidencian la capacidad de la arquitectura para transformar entornos ignorados o cotidianos en espacios inclusivos y de alta calidad para habitar, aprender y propiciar el intercambio social.
La industria de la construcción se enfrenta hoy a una paradoja inevitable: la urgente necesidad de soluciones sostenibles para el futuro de las ciudades choca con el desgaste del propio término "sostenibilidad", a menudo reducido a una etiqueta comercial vacía. Ante este panorama, Arquivo –uno de los ganadores del premio Next Practices Award 2025 de ArchDaily– emerge como un facilitador y mediador entre los diferentes actores de la construcción a través del desensamblaje –o mejor dicho, la deconstrucción– y la reutilización de elementos constructivos. Etimológicamente, si "construcción" deriva del latín construere (acumular, ensamblar), el prefijo "de-" impone una inversión conceptual: no se trata de destruir, sino de desmontar con inteligencia para comprender la lógica de las partes.
Mientras que la reutilización adaptativa ha sido cada vez más reconocida como una estrategia arquitectónica vital en todo el mundo, su discurso e implementación en Asia todavía están en expansión—impulsados por una creciente conciencia ecológica y una comprensión cambiante del conocimiento arquitectónico. En lugar de acelerar un modelo desarrollista centrado en la demolición y la nueva construcción, los arquitectos y arquitectas de hoy se enfrentan a un enfoque diferente hacia el entorno construido: tratar la estructura existente como un recurso—un archivo de materiales, organizaciones espaciales e historias informales.
La reutilización adaptativa a menudo se asocia con la preservación de edificios históricos y patrimonio culturalmente significativo. Sin embargo, el vasto campo de estructuras aparentemente 'menos valoradas'—casas abandonadas, viviendas antiguas pero estándar, edificios de oficinas no conformes y vacíos urbanos pasados por alto—se ha convertido en un terreno de experimentación. Estos sitios desafían a arquitectos y diseñadores a reconsiderar los estándares prevalecientes de eficiencia y desarrollo impulsado por el mercado, y a imaginar prácticas espaciales y ecológicas que eviten la continua pérdida de material incorporado y conocimiento cultural inherente a la reconstrucción constante.
El municipio de Cunha, ubicado en el estado de São Paulo, Brasil, es una región conocida por su paisaje interior, su terreno montañoso y, especialmente, por una importante producción de cerámica de renombre nacional. Es dentro de este contexto que la oficina messina | rivas ha estado trabajando desde 2017, con un conjunto de proyectos ubicados en una granja. Su trabajo, que integra diseño y construcción de manera indisoluble, resulta en intervenciones que revelan un enfoque sensible hacia las condiciones preexistentes y su entorno.
La relación entre la oficina, liderada por los arquitectos Francisco Rivas y Rodrigo Messina, y el sitio comenzó con una pequeña renovación de una casa de huéspedes para albergar amigos. El proyecto resultó en la transformación de dos habitaciones existentes en suites y la creación de una cocina externa. Desde entonces, las crecientes demandas y la necesidad de adaptar los edificios existentes han impulsado el diseño de otros proyectos distribuidos en el mismo sitio.
Frente a la combinación del crecimiento demográfico, la prosperidad económica y la expansión de las áreas urbanas, un notable aumento en los flujos de personas y bienes acompaña el desarrollo de las diferentes formas de movilidad disponibles en el entorno urbano. A medida que avanzan las tecnologías y los medios de transporte evolucionan, la reutilización adaptativa de vagones de trenes, cabinas de aviones y demás infraestructuras de servicios expone la oportunidad de desarrollar su potencial creativo. Materiales, tecnologías y herramientas de diseño se funden bajo un objetivo común: reacondicionar y reutilizar estructuras en desuso para darles una nueva vida.
Entre el 25 de septiembre y el 5 de octubre de 2025 se desarrolló en Santiago la XXIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile. Bajo el título “DOBLE EXPOSICIÓN: (re)programar · (re)adaptar · (re)construir”, el evento se organizó en torno a la propuesta de “entender la arquitectura no como producción de lo nuevo, sino como capacidad de reactivar lo existente”. Es en base a esta premisa que el equipo curatorial, compuesto por Ángela Carvajal y Sebastián López (Anagramma Arquitectes) junto a Óscar Aceves, concibió un circuito de ocho sedes ubicadas en el centro de la capital chilena. El objetivo fue reactivar y recuperar espacios por medio de actividades gratuitas a las que asistieron alrededor de 70.000 visitantes. Entre los espacios recuperados destaca la ruina de la Iglesia San Francisco de Borja, quemada durante la revuelta social en octubre de 2019, donde se construyó un pabellón que sirvió como sede temporal de conversatorios, lecturas, instalaciones artísticas, charlas, mesas de discusión y actividades comunitarias.
El primer lunes de octubre se celebra el Día Mundial de la Arquitectura. Este año, la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) ha establecido el tema "Diseño para la Fortaleza", un poderoso llamado a la acción que resuena profundamente con el enfoque de la ONU sobre la respuesta a crisis urbanas. En un mundo que enfrenta interrupciones ambientales y sociales sin precedentes, este tema nos desafía a ir más allá de soluciones temporales. Cabe preguntarse, ¿cómo pueden nuestros edificios y ciudades no solo resistir los impactos, sino también fomentar la equidad, la continuidad y la resiliencia?
Aunque el concepto de fortaleza en arquitectura puede evocar fácilmente imágenes de concreto reforzado y acero, está surgiendo una interpretación más profunda, una que define la fortaleza no como mera rigidez, sino como una capacidad holística para resistir y adaptarse. Esto incluye muchas facetas, desde la resiliencia ecológica y el cuidado hasta los conceptos duraderos de resiliencia social o la conservación de estructuras urbanas existentes, todas contribuyendo a un entorno construido más capaz de responder a la multitud de crisis que enfrentan las ciudades en todo el mundo.
Al final de cada Bienal de Arquitectura, lejos de los ojos de los visitantes, toneladas de materiales de las exposiciones son transportadas por Venecia en carritos de mano y barcos. Solo una fracción de esos materiales es reutilizada. La principal razón es la escasez de espacios de almacenamiento en la ciudad y los altos costos logísticos — desafíos recurrentes de la arquitectura circular. Como resultado, la mayor parte de los residuos acaba siendo destinada a vertederos o centros de reciclaje cercanos. Pero esta realidad está a punto de cambiar. Ante las crecientes preocupaciones ambientales, los arquitectos se han esforzado por desarrollar estrategias que hagan posible la reutilización de esos materiales. Procesos que involucran no solo decisiones arquitectónicas y constructivas, sino que también abarcan cuestiones de logística y comercio internacional.
Detalle de la Red de Quioscos Garífuna. Imagen Cortesía de 24 Grados Arquitectura
¿Cómo puede la arquitectura restaurar la relevancia de los lugares olvidados? ¿Qué diálogos pueden surgir cuando los edificios y paisajes no son tratados como lienzos en blanco, sino como capas de memoria, identidad y potencial? Para la firma de arquitectura hondureña 24 Grados, estas preguntas dan forma a un enfoque basado en la adaptación, reutilización y diseño contextual. Sus proyectos van desde la restauración de antiguas plazas españolas y centros culturales hasta intervenciones en parques naturales y pueblos costeros en Honduras. Cada uno se fundamenta en la creencia de que el diseño puede retejer las relaciones entre las personas, el lugar y el patrimonio.
En un escenario donde la sostenibilidad y la identidad material se convierten en prioridades en la arquitectura, algunos materiales antiguos encuentran nueva vida. El terrazo, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, destaca como un ejemplo de cómo la tradición puede impulsar la innovación. La forma moderna tal como la conocemos hoy se originó en Venecia, Italia, en el siglo XV, cuando los trabajadores del mosaico veneciano, buscando aprovechar el mármol sobrante, comenzaron a incorporar estas piezas de gran tamaño en el mortero para crear superficies duraderas y visualmente atractivas para las terrazas alrededor de sus casas. Además de minimizar el desperdicio de materias primas, esto condujo al desarrollo de nuevas técnicas para nivelar superficies, evolucionando desde la fricción manual de piedras hasta el uso de una piedra de afilar pesada y de mango largo conocida como galera.
Sobre una pendiente, hacia los márgenes de un río, entre árboles o en medio de una extensa ladera, cada territorio resulta un testimonio vivo de sus propias tradiciones locales. A través de su arquitectura, la experimentación, puesta en valor y uso de ciertos materiales, técnicas constructivas, oficios y herramientas locales del sitio buscan promover la perdurabilidad de historias y transferir los descubrimientos y aprendizajes que dieron origen a varias de las prácticas empleadas en la construcción hasta la actualidad. En Chile, el lenguaje de las tejuelas invoca una reflexión desde la historia y el conocimiento de relaciones, tiempos y redes de vida.