
Desvincular la estructura de los tabiques divisorios fue una de las contribuciones más notables de la arquitectura moderna. Esta ruptura surgió con el sistema Dom-ino de Le Corbusier, del año 1914, y se evidenció en la Villa Savoye, donde la retícula estructural de pilares contrastaba con una distribución independiente e incluso orgánica de las divisiones interiores. La llamada planta libre ha sido utilizada y reinventada por los/las arquitectos/as desde entonces, para múltiples escalas y programas, con una flexibilidad que permite la creación de espacios amplos con o sin divisiones. Sin embargo, uno de los inconvenientes de las plantas libres es la dificultad para crear espacios cerrados cuando es necesario, que cuenten con buenas cualidades acústicas y permitan el ingreso de luz natural. Las divisorias móviles sirven a este propósito a través de diversos mecanismos, como paneles corredizos, plegables o sobre ruedas, aunque no siempre alcanzan los estándares deseados. La empresa Skyfold ha desarrollado divisorias móviles que se pliegan verticalmente y permanecen ocultas al retraerse.







































