Arquitecta de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (FADU-UBA). Editora de contenido en ArchDaily. Sus intereses involucran proyectar y pensar el urbanismo y la arquitectura desde las personas. Nacida en Buenos Aires, Argentina. Instagram: @agustinainiguez_
Más allá de ser una fuente de vida, el poder del sol en la arquitectura ha estado vinculado desde hace mucho tiempo a la necesidad de la humanidad de aprovecharlo y controlarlo como un recurso vital. Desde la antigüedad, la energía solar se ha utilizado para medir el tiempo, apoyar la siembra y la cosecha, y ofrecer protección contra el frío y el calor. Hoy en día, la radiación solar desempeña un papel fundamental en el consumo energético global. Las soluciones arquitectónicas basadas en materiales, tecnologías y análisis ambientales se desarrollan a partir de la comprensión de la capacidad de la energía solar para transformar el ambiente interior de los edificios. Sin embargo, ¿cómo pueden transformarse los edificios en fuentes de energía limpia?
Al explorar el arte de la robótica en la construcción, los avances en las tecnologías arquitectónicas moldean cada vez más múltiples aspectos de la vida humana. Desde brazos robóticos y drones hasta robots que se desplazan por grandes superficies e incluso robots de impresión 3D, su uso en la edificación está acelerando la investigación y el desarrollo de nuevos métodos de trabajo, así como la experimentación estructural y material. En colaboración con múltiples disciplinas y abarcando diversas facetas de la arquitectura, el papel de los robots en el panorama contemporáneo demuestra un potencial que va más allá de la mera automatización de procesos o la reducción de tiempos y costos de construcción. Esto plantea la pregunta: ¿estamos construyendo arquitectura para servir a la tecnología, o tecnología para servir a la arquitectura?
Cortesía de SolarLab, Foto de doublespacephoto.com. Imagen RRC Polytech Manitou a bi Bii daziigae / Diamond Schmitt Architects & Number TEN Architectural Group
A medida que la responsabilidad ambiental se consolida en la cultura del diseño, la envolvente del edificio deja de ser una mera piel protectora para convertirse en una superficie activa generadora de energía. Tratar la tecnología solar como un material y no como un aditamento transforma la manera en que se concibe y se detalla la arquitectura. El color, la textura, el ritmo y el montaje se vuelven inseparables del rendimiento. Los sistemas fotovoltaicos integrados en edificios (BIPV) operan dentro de esta definición ampliada de la materialidad. Al integrar la tecnología solar en fachadas y fachadas ventiladas desde las primeras fases del proyecto, los/las arquitectos/as pueden eliminar redundancias, alinear las metas energéticas con la intención de diseño y replantear la composición de las envolventes. No obstante, traducir esta ambición en sistemas constructivos viables requiere precisión técnica e inteligencia constructiva.
El papel de la rehabilitación del patrimonio en el panorama arquitectónico contemporáneo está definido por una amplia gama de investigaciones, creencias, memorias y esfuerzos destinados a redefinir y fortalecer nuestro entorno construido. Al emprender un proyecto de transformación, renovación o preservación, los y las arquitectos/as pueden emplear diversas estrategias y herramientas para fomentar una coexistencia significativa entre lo existente y lo nuevo. Junto con tres estudios de arquitectura basados en Madrid —SOLAR, Pachón-Paredes y BA-RRO— nos propusimos entablar una conversación para explorar sus procesos creativos e ideales, reconociendo la complejidad y el valor de los edificios históricos como depósitos de materiales, estructuras y técnicas constructivas de otras épocas.
Los entornos de trabajo contemporáneos prometen colaboración; sin embargo, cada vez les resulta más difícil ofrecer espacios para la privacidad. En una era dominada por las distribuciones de planta libre, los pequeños espacios acústicos como las cabinas telefónicas y los módulos de concentración se han vuelto esenciales para mantener la productividad y la privacidad. No obstante, la paradoja de los "conflictos de reserva" combinados con "espacios subutilizados" ha convertido estas áreas en un desafío operativo. El interrogante, por lo tanto, radica en cómo los espacios de trabajo pueden equilibrar la eficiencia, la productividad y las experiencias individuales de los/las usuarios/as dentro de entornos cada vez más complejos.
En la traducción de la realidad tridimensional a un plano bidimensional, la axonometría se posiciona como uno de los sistemas gráficos de representación que fundamentan el lenguaje de los y las profesionales de la arquitectura y el diseño. Junto con las plantas, secciones y elevaciones, sus despieces o vistas explotadas suelen destacar por su capacidad para estudiar las múltiples capas que componen un proyecto. Si bien la axonometría también se emplea en otras disciplinas como la ingeniería y el urbanismo, demuestra constantemente su capacidad para funcionar como algo más que una mera herramienta de representación: no solo fortalece la comprensión de los procesos constructivos, materiales y sistemas estructurales de un proyecto, sino que también amplía la comunicación de las ideas y los procesos de diseño que le dan forma.
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Ecophon Solo™ Square. Image Cortesía de Volcan
Más allá de su estética, materialidad o metodología de instalación, el papel de los cielorrasos en la arquitectura contemporánea ya no solo se remite a ocultar estructuras o instalaciones internas en los edificios. Aportando cualidades funcionales como absorción acústica, aislamiento térmico, eficiencia energética, protección contra el fuego, iluminación integrada o facilidad de mantenimiento, las diferentes disposiciones de cielorrasos son capaces de combinar flexibilidad y versatilidad acorde a las diferentes necesidades y usos de sus ocupantes. Interiores de oficinas, restaurantes, consultorios, locales comerciales y demás espacios ganan protagonismo a través de la aplicación de cielorrasos con intenciones y mensajes claros que contar.
Profundizar en la interacción entre la luz y la sombra en la arquitectura parece ser un tema recurrente en la agenda de profesionales del sector. Los espacios de luz y oscuridad se conciben para potenciar la circulación y la direccionalidad espacial, así como para resaltar los colores, texturas y formas de elementos arquitectónicos específicos. No obstante, el impacto de la luz natural en las fachadas de los edificios revela la necesidad de desarrollar estrategias que favorezcan el ahorro de energía, mejoren el confort térmico y visual de los espacios interiores, y promuevan la reducción de las emisiones de carbono. Si se considera la luz como un material más de la arquitectura, ¿de qué maneras podría su potencial contribuir a la experiencia arquitectónica?
Profundizar sobre los juegos de luces y sombras en la arquitectura parecería ser un tema recurrente en la agenda de muchos profesionales de la disciplina. Espacios de luminosidad y oscuridad se conciben con el fin de potenciar desde recorridos y direccionalidades en los espacios hasta destacar colores, texturas y formas de ciertos elementos arquitectónicos. Ahora bien, el impacto de la luz natural sobre las fachadas de los edificios revela la necesidad de desarrollar medidas que colaboren al ahorro energético, mejoren el confort térmico y visual de los espacios interiores, y también promuevan la reducción de las emisiones de carbono. Considerando a la luz como un material más en la arquitectura, ¿de qué manera su potencia podría contribuir en la experiencia arquitectónica?
¿Qué materiales han cobrado protagonismo en el discurso arquitectónico de 2025? ¿Qué proyectos han redescubierto nuevas prácticas y métodos constructivos a través de la innovación material? Si bien el futuro de los materiales de construcción aún parece incierto, año tras año la experimentación y la investigación continúan revelando diversas prácticas, iniciativas y esfuerzos dedicados a comprender su valor y responsabilidad dentro del entorno construido. Desde desechos agrícolas que reducen la huella de carbono hasta plásticos reciclados a los que se les da una nueva vida, y materiales vivos que dialogan con tecnologías emergentes al tiempo que se reconectan con la naturaleza, 2025 ha destacado y fortalecido el rol de los/las arquitectos/as como nexo entre materiales, disciplinas, conocimientos e intereses de diversos orígenes.
En medio de innumerables preguntas, reflexiones y debates sobre el replanteamiento de lo que puede ser un hotel, la arquitectura hotelera actual se enfrenta a complejidades crecientes que abarcan la experiencia de uso, la responsabilidad ambiental y la relación con el contexto local. El diseño hotelero contemporáneo muestra una intención clara —y cada vez más destacada— de integrarse de manera fluida y armónica con su entorno, construyendo un sentido de identidad que responde a las culturas, tradiciones y el carácter locales. La interconexión con la naturaleza, junto con la reinterpretación de los hoteles como espacios de interacción con su entorno, genera una relación directa que expande sus límites más allá de la historia y los orígenes de las múltiples prácticas que han moldeado —y continúan definiendo— sus características locales y su filosofía de vida.
En una época en la que muchos hoteles se diseñan para parecer destinos en sí mismos, el verdadero desafío consiste en proyectar hoteles que surjan de su propio destino. Sin embargo, ¿cómo pueden integrarse proyectos urbanos a gran escala en paisajes sensibles sin imponerse sobre ellos? ¿Cómo es posible construir con densidad y al mismo tiempo preservar un sentido de intimidad y crear identidad en lugares que ya poseen un fuerte carácter local?
Bolete Lounge BIO®. Imagen cortesía de Andreu World
¿Cuál es el panorama global actual sobre la reciclabilidad de los materiales utilizados en la arquitectura? ¿Hasta qué punto están las sociedades contemporáneas realmente comprometidas con la reducción del impacto ambiental? En el esfuerzo por vivir en equilibrio con la naturaleza, reemplazar los combustibles fósiles por fuentes de energía renovable es una de las estrategias clave para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y abordar el calentamiento global. Inspirarse en la naturaleza como una forma de protegerla significa crear diseños que incorporen la sostenibilidad, la circularidad y la reciclabilidad desde el primer boceto. Desde los sistemas constructivos hasta los acabados superficiales, el uso de biomateriales en la arquitectura refleja una mentalidad arraigada en la responsabilidad a largo plazo sobre el ciclo de vida completo de un material.
NPO Aoyama Design Forum (ADF), una organización sin fines de lucro, ha anunciado la convocatoria para el ADF Design Award 2026, un certamen que celebra una arquitectura que va más allá de agradar a la vista: su objetivo es generar un impacto significativo en la sociedad, la cultura y el medio ambiente. El premio busca reconocer obras destacadas que desafíen las convenciones existentes, demuestren un pensamiento innovador y enriquezcan la vida de las personas a través de un diseño visionario y responsable. Se invita a profesionales de la arquitectura y el diseño de todo el mundo a presentar sus propuestas en una plataforma única que fomenta conexiones, promueve el intercambio de ideas e impulsa una colaboración intercultural significativa.
¿Cómo moldea el sector de la construcción el futuro de las ciudades? ¿A qué desafíos se enfrenta? En la encrucijada de las presiones demográficas, sociales, energéticas y climáticas, el sector de la construcción se está transformando rápidamente. Los/las profesionales, las instituciones y la ciudadanía colaboran para construir entornos que mejoren la salud y el bienestar, fomenten soluciones duraderas y adaptadas al entorno, reduzcan las emisiones de carbono, resistan los riesgos climáticos y ofrezcan viviendas asequibles y de alta calidad.
La Unité d'Habitation de Le Corbusier imaginó un "barrio vertical", un edificio capaz de integrar vivienda, comercio, recreación y espacios colectivos dentro de un solo organismo estructural. Casi al mismo tiempo, Jane Jacobs argumentaba que la diversidad de usos es lo que genera seguridad, identidad y vida social a nivel de calle. Más tarde, Rem Koolhaas, en Delirious New York, describió al rascacielos como un experimento temprano de "urbanismo vertical", capaz de apilar programas incompatibles bajo un mismo techo. En ciudades como Tokio y Hong Kong, esta ambición maduró hasta convertirse en complejos edificios híbridos donde coexisten e interactúan continuamente diferentes usos, tales como nodos de transporte, comercio, oficinas, hoteles y vivienda.
Encontrar las herramientas adecuadas para representar la idea de un proyecto o llevar a cabo una obra sigue siendo un desafío constante para los/las profesionales de la arquitectura y el diseño. Si bien el software de dibujo técnico, modelado 3D y cálculo ha incrementado la precisión y la eficiencia, muchos/as arquitectos/as continúan utilizando herramientas heredadas que aprendieron en la academia o en la práctica profesional: herramientas que resultan familiares, pero que no necesariamente ofrecen la mejor experiencia de diseño. Desde interfaces sobrecargadas y flujos de trabajo poco ágiles hasta un sinfín de complementos (plugins) y el constante ida y vuelta entre programas desconectados, las herramientas de diseño tradicionales suelen evidenciar su complejidad y fragmentación.
Entendiendo el rol actual de la cocina como lugar de convivencia, ocio y experimentación en la vivienda, el diálogo entre tecnología y arquitectura adquiere relevancia al aportar movimiento, adaptabilidad y flexibilidad a espacios domésticos. Si bien las cocinas representan la esencia de diferentes culturas preservando desde recetas antiguas y procesos hasta herencias y tradiciones, la arquitectura de estos espacios da lugar a integrar desde acabados de materiales innovadores hasta tecnologías invisibles combinando resistencia, eficiencia energética y diseño.
En medio de una era de nuevos paradigmas, la arquitectura hotelera contemporánea se replantea la adopción de nuevas tecnologías, la incorporación de principios de sustentabilidad y eficiencia energética como así también la personalización de las experiencias de sus usuarios. Redefiniendo el diseño de los espacios interiores y exteriores de los hoteles, se integran desde resoluciones de diseño según el clima de cada región hasta aplicaciones de materiales reciclados y diseños bioclimáticos buscando generar el menor impacto posible sobre el medio ambiente.