En los deltas de baja altitud de Bangladesh, el agua define tanto la vida como la pérdida. Cada año, millones de personas se ven obligadas a reconstruir después de que las inundaciones arrasan con sus hogares, cultivos y medios de subsistencia. En estos territorios precarios, el acto de construir se ha convertido en un acto de resiliencia. Es aquí donde Khudi Bari surge como una propuesta modesta pero radical. Diseñado por Marina Tabassum Architects, el proyecto ofrece una vivienda ligera, modular y asequible para comunidades desplazadas por el cambio climático. Reconocido como uno de los proyectos ganadores del Premio Aga Khan de Arquitectura 2025, representa una forma de arquitectura que empodera en lugar de imponer.
Las piscinas siempre han sido un símbolo de lujo, ocio e interacción social. Más allá de su atractivo estético —donde el agua danza entre texturas, movimientos y reflejos—, también cumplen propósitos funcionales al brindar relajación, ejercicio y entretenimiento. Su historia se remonta a más de 5,000 años, con el Gran Baño de Mohenjo-Daro en el valle del Indo (en el actual Pakistán), el cual posiblemente se utilizaba para rituales y prácticas comunitarias. Más tarde, los griegos y los romanos perfeccionaron este concepto al crear elaboradas piscinas para el baño, el deporte y las reuniones sociales. Las famosas termas romanas, a menudo climatizadas y decoradas con intrincados mosaicos, sentaron las bases de la cultura moderna del spa y el bienestar, reforzando la relación entre la arquitectura, el agua y la calidad de vida.
Durante el Renacimiento, las piscinas se asociaban principalmente con las propiedades de la élite; sin embargo, hacia finales del siglo XIX y principios del XX, las piscinas públicas comenzaron a popularizarse, impulsadas por la urbanización y la promoción de la higiene. El auge de las competencias olímpicas de natación a principios de la década de 1900 impulsó aún más este concepto, lo que derivó en un incremento en la construcción de piscinas tanto privadas como de competencia en todo el mundo. En la actualidad, las piscinas continúan evolucionando mediante la incorporación de materiales y de diseños avanzados que mejoran la seguridad y la sostenibilidad. Ya sea por recreación, estética o bienestar, las piscinas siguen siendo un elemento central de la arquitectura y el estilo de vida contemporáneos.
Cuando hablamos de la inteligencia futura de la arquitectura, gran parte del esfuerzo histórico se ha centrado en desafiar los límites: cuestionar normas, explorar alternativas y proyectar visiones audaces de lo que la arquitectura podría llegar a ser. El advenimiento del modernismo ejemplificó este enfoque: materiales y métodos constructivos radicalmente nuevos dieron paso a un futuro arquitectónico profundamente reimaginado. Este impulso continúa hoy en día, con instituciones de investigación y oficinas líderes que exploran constantemente técnicas innovadoras, materiales y sistemas de fabricación.
Sin embargo, a menudo se pasa por alto un método para imaginar los futuros de la arquitectura: el acto de revisar críticamente el pasado. Aprender de las prácticas espaciales y comunitarias menos conocidas, así como descubrirlas y documentarlas, resulta igual de esencial. Estas formas más silenciosas de conocimiento —cómo se han usado, adaptado y habitado los espacios— pueden revelar ideas perdurables que den forma a futuros más fundamentados y con mayor resonancia cultural. En lugar de perseguir la novedad por la novedad misma, quizás un camino igualmente significativo consista en construir un archivo arquitectónico cohesivo que tienda un puente entre el pasado y el futuro.
Mucho antes de que los seres humanos construyeran sus primeros refugios permanentes, descubrieron el poder protector de las pieles de animales como barrera contra las inclemencias del tiempo. Este principio fundamental de construir con materiales flexibles influye en la arquitectura actual, a pesar de la falta de precedentes sólidos que se han perdido con el paso del tiempo. Los textiles sirvieron como los primeros elementos arquitectónicos de la humanidad, precediendo a métodos de construcción antiguos como la mampostería de piedra. La relación entre el textil y el refugio moldearía toda la historia de la arquitectura, desde los asentamientos prehistóricos hasta los rascacielos modernos. ¿Qué lecciones pueden aportar estos orígenes ancestrales de la arquitectura a los futuros avances en el diseño de edificios?
Anteriormente limitados a las industrias aeroespacial y automotriz, los materiales compuestos han asumido un papel cada vez más central en la arquitectura contemporánea. Al combinar dos o más componentes, como fibras y polímeros, ofrecen ligereza y resistencia, alta durabilidad, libertad formal y un mejor desempeño ambiental. Su incorporación en la práctica arquitectónica marca una profunda transformación en la forma en que diseñamos, fabricamos y habitamos el espacio.
Por tercer año consecutivo, Melbourne ha sido seleccionada como una de las cinco ciudades más habitables del mundo. La ciudad es ampliamente considerada como el principal núcleo arquitectónico de Australia gracias a su singular cultura callejera y a una diversa expresión de diseño, caracterizada por sus capas y una audaz mezcla de estilos. Desde los edificios de la época victoriana meticulosamente restaurados, con su intrincada ornamentación y detalles, hasta los hitos contemporáneos colindantes, la ciudad parece lograr un equilibrio armónico entre todas las tipologías y movimientos de diseño, sin dejar de ser sumamente acogedora y atractiva para sus habitantes.
Los espacios públicos siguen siendo algunos de los escenarios más dinámicos para la experimentación arquitectónica no construida, revelando cómo las ciudades y los/las arquitectos/as pueden imaginar la accesibilidad, el encuentro y la identidad cívica. En esta selección de proyectos no construidos, enviada por la comunidad de ArchDaily, las propuestas elegidas examinan parques, corredores peatonales, paisajes culturales y entornos urbanos de libre acceso que invitan a las personas a reunirse, transitar, descansar y participar en la vida colectiva. Lejos de tratar el espacio público como un terreno residual, estos proyectos lo posicionan como una infraestructura esencial—moldeando la salud urbana, la memoria y la interacción social.
A medida que las ciudades de todo el mundo enfrentan prioridades sociales, ambientales y culturales en constante evolución, los recientes anuncios de proyectos demuestran cómo la arquitectura se concibe cada vez más tanto como infraestructura cívica como un catalizador de la identidad colectiva. Desde el nuevo diseño de estadio de Populous en Salónica, que desdibuja los límites entre el deporte y la vida urbana, hasta el escenario cultural transparente de HENN en Augsburgo, que invita a la participación comunitaria, estos proyectos ilustran el papel en expansión de la arquitectura más allá de su función inmediata. En Luxemburgo, el trabajo de Schmidt Hammer Lassen para el Banco Europeo de Inversiones reimagina los espacios institucionales a través de la sostenibilidad y el patrimonio, mientras que la nueva comunidad isleña de SLA y GHD en Toronto impulsa un urbanismo adaptado al clima y basado en la naturaleza. Esta edición de Architecture Now reúne esfuerzos diversos pero interconectados para definir cómo la arquitectura puede fomentar un impacto ecológico, cultural y cívico a largo plazo.
Diseñado por Barozzi Veiga, el Musée des Beaux-Arts de Lausana está equipado por Arbonia con puertas cortafuegos, puertas de madera enrasadas y elementos de insonorización de madera.
Un total de 14 marcas individuales y dos filiales están representadas bajo la marca suiza Arbonia. Aunque la marca, que ahora hace su largamente esperado debut público, pueda parecer nueva, su trayectoria de proyectos realizados ciertamente no lo es. Un vistazo a su archivo de referencias, el cual Arbonia destaca de manera prominente, así lo demuestra. Este comprende proyectos de construcción para el sector de la salud, así como oficinas y administración, edificios históricos, instituciones educativas, hotelería y desarrollos residenciales. Entre ellos, destacan tres proyectos en particular, ya que encarnan de manera única el lema de Arbonia: 'open to aspiration' (abiertos a la aspiración).
El sector de la Arquitectura, Ingeniería, Construcción y Operación (AECO) viene atravesando, en las últimas décadas, un proceso de transformación digital sin precedentes. Desde la época en que los proyectos se representaban exclusivamente en papel —una realidad que perduró hasta principios de la década de 1980—, el área ya ha superado hitos importantes con la adopción del CAD (Diseño Asistido por Computadora) y, más recientemente, del BIM (Modelado de Información de Construcción). Ahora, se impone una nueva transición que promete ser aún más profunda. La Inteligencia Artificial (IA), que hasta hace poco parecía restringida a laboratorios o conceptos futuristas, comienza a ocupar un lugar práctico y estratégico en la manera en que diseñamos, construimos y gestionamos nuestros edificios y ciudades.
Durante los últimos ocho años, he entrevistado en varias ocasiones al arquitecto y educador pequinés Zhu Pei. Me intriga su búsqueda constante por combinar los principios tradicionales de planificación y construcción con una sensibilidad formal y espacial innovadora. Sus proyectos más recientes, que incluyen el Campamento de Conferencias Internacionales Zijing (2022) y el Museo del Horno Imperial de Jingdezhen (2020), han sido ampliamente publicados y representan sus obras de mayor madurez. Sin embargo, está convencido de que su mejor edificio se encuentra en proceso de creación. "¡Esto va a ser increíble! ¡Estoy muy emocionado!", me comentó el arquitecto en alusión al Museo y Observatorio de las Ruinas de Majiayao, actualmente en construcción en la provincia de Gansu, al noroeste de China. "Detesto las soluciones de vigas y columnas. Para los edificios públicos, busco espacios sin columnas", continuó. Nuestra conversación se llevó a cabo a principios de este año mediante una videollamada que incluyó decenas de ilustraciones de sus proyectos.
La diversa trayectoria de Hana Abdel tiende puentes entre la arquitectura de interiores, el arte y un profundo aprecio por el patrimonio cultural, lo que define su enfoque distintivo al realizar la curaduría de contenidos de arquitectura en ArchDaily. Originaria de Líbano y actualmente radicada en Canadá, Hana ha dedicado más de una década a explorar la arquitectura de interiores a la par de prácticas artísticas como la escultura, la cerámica y el dibujo. Aunque ya no ejerce activamente la arquitectura de interiores, estas experiencias siguen enriqueciendo su comprensión de las narrativas espaciales y de la relación entre materialidad y lugar.
Como directora del equipo de curaduría de proyectos, Hana se enfoca en identificar obras de arquitectura que cuenten historias cautivadoras más allá de la estética. Su visión editorial pone el énfasis en proyectos que dialogan de manera reflexiva con el contexto cultural, las técnicas tradicionales y las voces emergentes, garantizando una representación diversa e inclusiva. Su compromiso radica en visibilizar a las comunidades subrepresentadas y las prácticas innovadoras que desafían los límites de la arquitectura.
El Pabellón de Canadá en la 19ª Exposición Internacional de Arquitectura – La Biennale di Venezia, albergó Picoplanktonics. Una investigación que surge como un replanteamiento radical sobre cómo la arquitectura puede convertirse en una plataforma que fusiona biología, computación y fabricación para proponer un futuro alternativo; uno en el que los edificios no solo minimicen el daño, sino que participen activamente en la reparación planetaria. En su núcleo se encuentra un organismo humilde: la cianobacteria marina, capaz tanto de capturar carbono como de contribuir al crecimiento material de la estructura que habita. El proyecto ha sido desarrollado durante cinco años por un equipo de investigación de la ETH Zúrich, liderado por Andrea Shin Ling y un grupo de colaboradores y colaboradoras de diversas disciplinas. En conjunto, formaron el Living Room Collective, fundado hace un año para dar continuidad a este trabajo y exhibirlo en la Bienal de Venecia. Entre los miembros principales del equipo se encuentran Nicholas Hoban, Vincent Hui y Clayton Lee. Esta conversación con el equipo detrás del proyecto aborda la filosofía, los desafíos técnicos y los horizontes especulativos que impulsaron su trabajo, desde la impresión de estructuras reticulares de arena viva hasta el mantenimiento de la vida microbiana en una exposición pública. Su objetivo es inspirar a las personas a reconsiderar la arquitectura no como un objeto estático, sino como un proceso vivo y en constante evolución; uno que exige cuidado, paciencia y un cambio radical de mentalidad.
Aeropuerto Internacional de Tampa. Imagen cortesía de Hensel Phelps y HNTB, en asociación con Gensler
Desde Bangkok hasta Billund, una nueva ola de anuncios de proyectos de arquitectura está reconfigurando la manera en que se conciben los espacios para el trabajo, la cultura, la movilidad y la vida pública. En Noruega, Tailandia, Estados Unidos, Dinamarca y Australia, estas propuestas reflejan un creciente énfasis en la integración tecnológica, la construcción sostenible y los entornos flexibles y preparados para el futuro. Ya sea mediante el diseño de centros de producción para profesionales de la creación digital, campus de medios adaptables o paisajes cívicos cargados de historia y propósito ecológico, cada propuesta ofrece una perspectiva de cómo la arquitectura está evolucionando para dar soporte a las industrias emergentes, la programación cultural y nuevas formas de participación pública. Esta edición de Architecture Now reúne una selección de proyectos recientemente anunciados que destacan la intersección entre diseño, tecnología e innovación a escala global.
El espacio público ha sido crucial para el pensamiento arquitectónico durante mucho tiempo, a menudo estructurado en torno a la planificación, la infraestructura y la regulación. Desde el París de Haussmann hasta los planes maestros contemporáneos, los/las arquitectos/as han trabajado para definir y formalizar la vida colectiva a través de herramientas espaciales. Sin embargo, fuera de estos marcos, los/las artistas han ofrecido continuamente formas alternativas de entender e habitar el espacio público; formas que no dependen de la construcción o la permanencia, sino de la presencia, la percepción y la participación. A través de acciones, objetos o atmósferas, los/las artistas abordan la ciudad como un escenario de fricción e imaginación. Estos gestos desafían las convenciones arquitectónicas e invitan a los/las artistas a reconsiderar el espacio público no como una forma resuelta, sino como un proceso contingente y abierto.
Las puertas se encuentran entre los elementos arquitectónicos más utilizados en cualquier edificio habitado, funcionando como umbrales móviles que median entre el ámbito privado y los espacios públicos. Facilitan tanto la conexión como la separación entre quienes cohabitan el lugar. Sin embargo, a pesar de su papel fundamental, suelen ser uno de los elementos de diseño más ignorados, sobre todo por parte de la clientela. Al conversar con profesionales del sector sobre diversos proyectos de interiorismo, surge un consenso común: se suele prestar poca atención a los tipos y detalles de las puertas, siempre que el sentido de apertura coincida con sus expectativas. No obstante, el diseño de puertas es un campo complejo que ofrece un amplio abanico de posibilidades en acabados, métodos de instalación y sistemas de funcionamiento; cada uno de los cuales puede transformar significativamente la experiencia espacial, mucho más allá del simple sentido de giro.
La elección del tipo de puerta y sus detalles puede definir o redefinir un espacio por completo. Algunas puertas ofrecen un aislamiento acústico superior, mientras que otras permanecen abiertas para conectar ambientes, potenciando la fluidez espacial de manera continua. Ciertos diseños requieren una instalación minuciosa y un mantenimiento constante, mientras que otros prácticamente no presentan complicaciones. Asimismo, el tipo de puerta seleccionado —y de manera muy particular el de las bisagras— influye tanto en la construcción de los muros como en las capas y transiciones del piso, sumando complejidad al proceso de diseño.
A medida que la población mundial sigue aumentando, las ciudades se convierten en ecosistemas cada vez más complejos, entornos densos y bulliciosos que albergan a millones de personas. Actualmente, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y se espera que esta cifra aumente drásticamente en las próximas décadas. Esta rápida urbanización plantea un complejo conjunto de desafíos para profesionales de la arquitectura y la planificación con la tarea de crear espacios capaces de albergar la vida de sus habitantes.
La antigua ciudad de Venecia, Italia, sede de las ediciones de arte y arquitectura de la Bienal de Venecia, es conocida por su geografía singular como una ciudad insular de canales. Con su prominencia naval y mercantil ahora disminuida, la ciudad ha encontrado un nuevo propósito como centro de aprendizaje, exhibición y turismo. No obstante, su morfología urbana y, de hecho, la mayoría de sus edificios son históricos y han permanecido prácticamente inalterados durante cientos de años. Su aspecto exhibe un vernáculo veneciano específico que ha resistido el paso del tiempo y sirve de telón de fondo para las actividades contemporáneas de la ciudad. ¿De qué manera las fachadas de estos edificios, particularmente sus ventanas, reflejan esta historia? ¿Y cómo responden a este peso histórico los pocos edificios modernos de la ciudad, como el Palazzo Nervi-Scattolin?
La isla de Ormuz, ubicada en Irán, fue un puerto de gran importancia estratégica en el Golfo Pérsico, caracterizado por su paisaje de montañas de colores. A pesar de su atractivo turístico, la isla enfrenta graves problemas socioeconómicos, y su población local ha lidiado históricamente con dificultades económicas. En respuesta a esto, el Complejo Majara, diseñado por ZAV Architects, fue concebido no solo como un edificio, sino como una intervención arquitectónica deliberada, pensada para otorgar control, oportunidades y beneficios económicos de manera directa a la comunidad local. Con este fin, el proyecto canalizó la inversión hacia los recursos humanos locales y priorizó técnicas de construcción accesibles, abriendo un camino para la generación de riqueza a nivel local. Esto permitió que el Complejo Majara fuera uno de los galardonados con el Premio Aga Khan de Arquitectura en 2025.
La arquitectura nunca se ha limitado al acto de construir. Constantemente negocia entre la práctica material y la reflexión intelectual; sin embargo, a lo largo de los siglos XX y XXI, muchos/as arquitectos/as sintieron que el proyecto construido por sí solo resultaba insuficiente para abordar el espectro completo de cuestionamientos que enfrentaba la disciplina. Las presiones económicas, los contextos políticos y las exigencias programáticas solían acotar el alcance de la práctica profesional.
Las exposiciones y las plataformas curatoriales, por el contrario, crearon espacios de experimentación y crítica, abriendo escenarios donde la arquitectura podía interrogarse a sí misma, donde su pasado podía ser reinterpretado, su presente cuestionado y su futuro proyectado. En medio de esta tensión emergió la figura del/de la arquitecto/a-curador/a, que asumió la curaduría misma como una forma de diseño: no de muros ni fachadas, sino de discursos, narrativas y marcos de significado.
El camino de Christele Harrouk hacia la arquitectura estuvo determinado por el entorno complejo y cambiante de su infancia en el Líbano, un lugar marcado por las contradicciones, la transformación y la resiliencia. Aunque su ingreso a la disciplina no fue planeado, esta pronto se convirtió en una profunda lente a través de la cual comprende el mundo y sus complejidades. Al combinar su pasión por la escritura con su experiencia en arquitectura y diseño urbano, Christele descubrió una voz única en la intersección de estos campos, adoptando el trabajo editorial como una plataforma poderosa para influir en el discurso y amplificar narrativas diversas.
Como editora en jefe de ArchDaily, Christele tiene el de dar forma al discurso arquitectónico a través de una curaduría reflexiva. Busca proyectos e historias que se involucren profundamente con el contexto, la cultura y las realidades sociales, priorizando aquellos que van más allá de presentar la arquitectura como mera forma o función. Para ella, el valor radica en el contenido que desafía las narrativas predominantes, amplifica las voces marginadas y fomenta conversaciones críticas en las comunidades globales.
Shenzhen es la primera Zona Económica Especial (ZEE) de China, y funciona como ventana para la Reforma y Apertura del país, además de ser una emergente ciudad de migrantes. Ha evolucionado hasta convertirse en una metrópolis internacional, moderna e influyente, creadora de la mundialmente famosa "Velocidad de Shenzhen" y acreedora al título de "Ciudad del Diseño". El diseño arquitectónico constituye la expresión más intuitiva del espíritu de integración e innovación de Shenzhen. Durante la última década (2015-2025), el desarrollo de la arquitectura urbana en Shenzhen se ha integrado estrechamente con su carácter urbano abierto e inclusivo, sus ventajas ecológicas de estar enclavada entre las montañas y el mar, y el espíritu local que fusiona la cultura tradicional con la tecnología innovadora, mostrando el encanto único y la sólida vitalidad de la ciudad a través de múltiples dimensiones.
La fusión creativa del arte y el activismo en los espacios urbanos ha proyectado al colectivo británico Led by Donkeys al centro de la atención pública, sumando millones de reproducciones con sus intervenciones en las redes sociales. Sus críticas ocupaciones visuales —ya sean mensajes en vallas publicitarias durante el día o proyecciones a gran escala por la noche— plantean una pregunta inevitable: ¿cuál medio posee mayor poder de persuasión? El libro "Led by Donkeys: Adventures in Art, Activism and Accountability" ofrece una inmersión profunda en su enfoque conceptual, trazando su rápida evolución a lo largo de seis años. Lo que comenzó como una respuesta al Brexit con sede en Londres se ha expandido hasta convertirse en una crítica global a la hipocresía política, abordando problemáticas en Europa, Medio Oriente y América. Para Peter Weibel, exdirector del ZKM Center for Art and Media en Karlsruhe, Alemania, la innovadora fusión de activismo y arte —o "artivismo"— representa la primera nueva forma de arte del siglo XXI. Años de experiencia en el activismo ambiental brindaron al grupo un entendimiento fundamental sobre las dinámicas de la comunicación política, la organización de intervenciones públicas y los desafíos para lograr un cambio social significativo.