Los seres humanos y las mascotas comparten desde hace mucho tiempo un vínculo profundo e inseparable; hoy en día, la forma en que convivimos con ellos/as cobra cada vez mayor relevancia. Más allá de ofrecer compañía, las mascotas suelen considerarse hoy compañeras de vida que brindan un sólido apoyo a la salud mental y al bienestar emocional. Sin embargo, no solo importa la conexión emocional: la manera en que diseñamos y curamos los espacios de cohabitación con ellos/as juega un papel fundamental en la configuración de relaciones espaciales significativas entre los seres humanos y sus compañeros/as animales.
Ya sea a través de mobiliario diseñado a medida o de soluciones integradas de manera más fluida, como nichos empotrados y cavidades en las paredes, se está prestando cada vez más atención a cómo podemos coexistir mejor con las mascotas en nuestros hogares. Este cambio refleja mucho más que una simple cuestión de afluencia económica o de tenencia de mascotas; señala una evolución más amplia del concepto de compañía, arraigada en el apoyo mutuo, la salud emocional y los entornos compartidos.
El nuevo edificio del Instituto de Educación Secundaria de Muskiz (Vizcaya), diseñado por el estudio BAT Architecture, se ha convertido en un referente de la arquitectura sostenible para centros educativos. Diseñado bajo los estándares Passivhaus y construido con madera contralaminada (CLT), el proyecto conjuga innovación, confort y respeto por el medio ambiente.
En esta fórmula, la fachada ventilada cerámica de Faveker, diseñada a medida a partir de su sistema GA16, desempeña un papel fundamental. Esta piel cerámica, precisa y luminosa, no solo mejora la eficiencia energética del edificio, sino que también le aporta una personalidad arquitectónica singular que dialoga con el entorno natural circundante.
Creando espacios habitables en un mundo entre el encendido y el apagado. Imagen cortesía de GIRA
En el discurso arquitectónico reciente, el diseño de interiores se ha centrado en cómo los espacios moldean la experiencia psicológica y atmosférica, y en qué les otorga su resonancia emocional a los ambientes interiores. La atención se ha desplazado hacia los pequeños detalles en lugar de apoyarse principalmente en la forma o la estructura. La luz, por ejemplo, no es solo un requisito técnico, sino también un material arquitectónico por derecho propio. Puede estructurar el espacio, animar las superficies, definir las texturas y moldear la atmósfera, al tiempo que influye en el bienestar. Al mismo tiempo, las características que contraponen al minimalismo y al maximalismo configuran la manera en que se perciben las atmósferas, lo que invita a reflexionar sobre cómo los enfoques de simplicidad o exuberancia pueden influir en el estado de ánimo. En lugar de presentarse como estéticas opuestas, estas tendencias exploran cómo los interiores interactúan con los estados mentales, reflejan la identidad personal y responden a los cambios sutiles en la forma en que las personas habitan y experimentan el espacio.
La visita a museos y galerías ha sido durante mucho tiempo una experiencia altamente curada. Se guía al público visitante a través de una secuencia de salas cuidadosamente orquestada, con obras seleccionadas meticulosamente para relatar una narrativa específica, con el apoyo de señalética, gráfica, escenografía e iluminación calibrada. Incluso las exposiciones que rara vez cambian —las colecciones permanentes— suelen apoyarse en una sólida voz curatorial —dirigida por artistas o curadores/as de renombre— para definir la postura institucional e influir en la interpretación.
Al mismo tiempo, las áreas de almacenamiento de museos y galerías suelen mantenerse por separado: a menudo dentro del mismo edificio pero bajo un acceso estrictamente controlado, y con frecuencia en instalaciones externas dedicadas a tal fin, como el Centro de Conservación del Louvre. Estas zonas se han concebido tradicionalmente como espacios altamente controlados, no solo en términos de acceso, sino también en relación con el clima, la humedad, el orden del archivo, los protocolos de manipulación, el mantenimiento y la conservación. Por temor a robos y a que se alteraran los requerimientos espaciales, ambientales y de secuenciación del archivo, el almacenamiento ha sido históricamente un tanto reservado, sirviendo principalmente a investigadores/as académicos/as y profesionales del arte bajo solicitud previa. Rara vez el público general logra obtener una visión completa de las obras resguardadas por una institución determinada.
Coding Plants: un arrecife artificial y archivo de algas vivas. Cortesía de Terreform ONE
Esta selección curada de proyectos de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025 explora cómo los/las arquitectos/as y diseñadores/as están replanteando la relación entre el entorno construido y el agua en respuesta a la crisis climática global. Ante el aumento del nivel del mar y la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, el agua ya no es una amenaza lejana, sino una condición de diseño inmediata. En lugar de resistirse a ella, estos proyectos analizan cómo la arquitectura puede coexistir con las fuerzas naturales, adaptarse a ellas e incluso regenerarse a través de estas. En conjunto, sugieren una transición hacia el trabajo con los elementos, reconociendo al agua no como un límite para la construcción, sino como un participante activo en la configuración de los entornos del futuro.
Durante la posguerra del siglo XX, el Sur Global experimentó una fuerte influencia de arquitectos y arquitectas del extranjero, a quienes los gobiernos locales solían invitar para aportar su experiencia y visión. Buscados como símbolos de modernidad, los edificios diseñados por los llamados "arquitectos estrella" elevaron la imagen de las naciones. Décadas más tarde, a medida que las industrias locales desarrollan mayores capacidades, el deseo de contar con talento extranjero persiste. ¿Es esto un resultado natural de la globalización o la presencia continua de profesionales de la arquitectura de origen internacional en el Sur Global es una dependencia persistente?
En el discurso arquitectónico contemporáneo, a menudo se confunde la escala con la influencia. Las grandes firmas, los proyectos emblemáticos y los desarrollos planificados a gran escala dominan la visibilidad. Esto refuerza la idea de que la ambición arquitectónica se mide por su tamaño, alcance o espectacularidad. Sin embargo, a lo largo de la India y contextos similares, está surgiendo un corpus de obra más silencioso pero igualmente trascendental. Está liderado por oficinas pequeñas pero potentes que operan con recursos limitados, relaciones cercanas con sus clientes y una comprensión íntima de las condiciones locales.
En las últimas décadas, una silenciosa revolución ha transformado nuestra interacción con los objetos y sistemas de la vida cotidiana. Lo que antes requería de manivelas o mecanismos giratorios, y más tarde de la pulsación de un botón, hoy está dando paso a experiencias cada vez más fluidas, intuitivas y sin contacto. Esta transición es evidente en los baños públicos, donde minimizar el contacto físico promueve una mejor higiene y reduce la propagación de patógenos. Asimismo, refleja un cambio más amplio en los paradigmas de confort, accesibilidad y eficiencia. Los dispositivos sin contacto, antes limitados a aplicaciones aisladas en hospitales, aeropuertos o edificios corporativos, se han convertido en un estándar para proyectos que priorizan la experiencia de uso y la sostenibilidad.
La fragmentación social y las brechas económicas han fracturado el tejido de los entornos urbanos. En este contexto, las ecovillas surgen como remedios eficaces ante las crisis sociales y ecológicas: microcosmos donde la vida sostenible, la cohesión social y la resiliencia económica impulsan el desarrollo urbano. Cimentadas sobre la gestión ambiental y los sistemas circulares, las ecovillas ofrecen un modelo escalable para inspirar el desarrollo de barrios urbanos regenerativos en todo el mundo. El desarrollo urbano y suburbano tradicional ha provocado la dispersión urbana y el aislamiento social, lo que ha tenido efectos perjudiciales en la cohesión comunitaria y el medio ambiente. A la par de este fenómeno, las ciudades se han vuelto inhumanas, caracterizadas por el anonimato, la vivienda inaccesible, la congestión vehicular y la contaminación. La falta de acceso a la naturaleza agrava estos problemas, dejando a gran parte de la población urbana desconectada de los elementos que promueven el bienestar y el sentido de pertenencia.
Tras dos emocionantes semanas de nominaciones, los/las lectores/as de ArchDaily han evaluado más de 500 proyectos y seleccionado a 15 finalistas para el premio Building of the Year Award China. Arquitectos/as y entusiastas participaron en el proceso de nominación, eligiendo obras que ejemplifican lo que significa llevar la arquitectura un paso más allá. Estos proyectos finalistas son las edificaciones que más han inspirado a nuestro público lector, revelando al mismo tiempo las tendencias emergentes en la arquitectura china.
Entre los 15 finalistas del Premio a la Obra del Año 2025 en China, se observa un cambio gradual de enfoque: de los edificios públicos a gran escala hacia la revitalización rural, los espacios públicos comunitarios, la exploración de nuevas tipologías escolares y los espacios interiores a pequeña escala. Se percibe una mayor atención a las necesidades personales, las experiencias habitacionales y los entornos circundantes. Asimismo, es posible observar cómo las distintas firmas de arquitectura responden a las demandas de las ciudades y de los/las usuarios/as en este período de transformación del sector inmobiliario.
Antes de presentar a los proyectos seleccionados, queremos destacar los valores que sustentan este premio: como la plataforma de arquitectura más grande del mundo, somos plenamente conscientes de nuestra responsabilidad con la profesión y con el avance de la disciplina. Dado que nuestra misión se vincula de manera directa con la arquitectura del futuro —inspirar y educar a las personas que diseñarán el tejido urbano del mañana—, la confianza que nuestro público lector deposita en nosotros para reflejar las tendencias arquitectónicas de todas las regiones del mundo nos plantea desafíos que asumimos con entusiasmo. El premio Building of the Year, elegido de manera democrática y centrado en los/las usuarios/as, es uno de los pilares fundamentales de nuestra respuesta a estos retos, con el propósito de derribar jerarquías establecidas y barreras geográficas. A continuación, presentamos a los 15 finalistas del Premio a la Obra del Año 2025 en China. El período de votación estará abierto del 2 al 9 de abril de 2025 a las 23:59 (hora de Beijing). Los ganadores definitivos se anunciarán el10 de abril de 2025. Haz clic aquí para conocer los detalles y saber cómo votar.
En el diseño contemporáneo de jardines de niños en Japón y China, los equipos de arquitectura están transformando los espacios interiores, pasando de ser un simple contenedor a convertirse en un entorno multisensorial activo. Este cambio parece alinearse con estudios en psicología del desarrollo que sugieren que la experiencia espacial de los niños y las niñas comienza con una interacción sensorio-motriz a través del tacto y la manipulación. Por lo tanto, se hace un fuerte énfasis en el uso de materiales y en el enfoque del aprendizaje a través del juego. Los equipos de arquitectura parecen ir más allá de las aulas tradicionales para dar paso a entornos táctiles, estimulantes y arraigados en sus contextos específicos. Los edificios mismos se convierten en herramientas pedagógicas, incentivando a la niñez a aprender y explorar mediante una interacción física directa.
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Ganador del primer premio: Nest. Imagen cortesía de Buildner
Buildner ha anunciado los resultados de su concurso Kinderspace Edición #2 y ha lanzado la convocatoria para la tercera edición anual, Kinderspace Edición #3, cuya fecha límite de inscripción es el 26 de noviembre de 2025. Tras el éxito de su lanzamiento inaugural, esta competencia internacional anual ha vuelto a convocar a arquitectos/as, diseñadores/as y educadores/as a explorar nuevas posibilidades para los entornos de aprendizaje en la primera infancia.
Se invitó a los y las participantes a imaginar espacios que inspiren el descubrimiento, fomenten la imaginación y apoyen el desarrollo emocional y cognitivo de los niños y niñas en sus primeros años. El objetivo consistía en superar el diseño de aulas estandarizadas y proponer espacios innovadores, flexibles y conectados con la naturaleza que reflejaran una comprensión más profunda de cómo la infancia interactúa con su entorno.
El Grupo VELUX presenta el siguiente paso en su agenda de Liderazgo en Acción (Action Leadership): un experimento para explorar cómo los edificios existentes pueden responder de mejor manera a las necesidades de las personas y del planeta. Esta iniciativa se basa en décadas de proyectos piloto e investigación en torno a edificaciones saludables, como Living Places, un proyecto que logró una huella de carbono ultrabaja y un clima interior de primer nivel de forma asequible y accesible. Esta nueva etapa desplaza el enfoque de la obra nueva hacia la renovación de la edificación existente, bajo el nombre de Re:Living.
Re:Living es un experimento con visión de futuro que busca reimaginar la renovación para que deje de ser una mera actualización técnica y se convierta, en cambio, en una oportunidad holística para mejorar el bienestar humano, apoyar la biodiversidad y reducir el impacto ambiental. Forma parte del compromiso a largo plazo de VELUX de liderar la industria de la construcción hacia prácticas más saludables y sostenibles, bajo la convicción de que limitarse a reducir los daños ya no es suficiente.
En la arquitectura contemporánea, el diseño de hoteles ya no se define únicamente por el lujo y el alojamiento. Por el contrario, se está convirtiendo en una plataforma para explorar cuestiones de identidad, ecología y significado cultural. Más allá de ofrecer habitaciones y servicios, los hoteles actuales buscan crear experiencias inmersivas que conecten a quienes viajan con las tradiciones, los paisajes y las comunidades locales. En esta selección curada de proyectos de hospitalidad no construidos, enviados por la comunidad de ArchDaily, propuestas especulativas y ganadoras de concursos ofrecen un vistazo al futuro del sector, donde la sostenibilidad y la narrativa son tan fundamentales como el confort y el estilo.
Centro Jafar en el Dubai College. Imagen cortesía de Godwin Austen Johnson
Fundada en los Emiratos Árabes Unidos en 1989 por su presidente, Brian Johnson, y dirigida actualmente por el director general Jason Burnside, Godwin Austen Johnson se nutre de una herencia de diseño británico que se remonta a 1847 y ha contribuido al desarrollo del entorno construido de Oriente Medio durante más de tres décadas. Su equipo de 110 profesionales de diversas nacionalidades, con sede en Dubái, Abu Dabi, Sharjah y el Reino Unido, trabaja de manera interdisciplinaria, combinando el rigor técnico, el análisis contextual y las metodologías digitales dentro de un proceso de diseño colaborativo.
El modernismo tiene una larga historia en Marruecos. Debido a su cercanía con Europa y a su condición de protectorado francés, el país se mantuvo a la par de los avances arquitectónicos de este movimiento. Su relativa paz tras la Segunda Guerra Mundial consolidó aún más este papel, atrayendo a arquitectos y arquitectas de Europa que buscaban un laboratorio para desarrollar nuevas ideas. Los y las arquitectas del Marruecos independiente adoptaron el modernismo al asumir la tarea de construir la infraestructura de una nueva nación. El arquitecto Jean-François Zevaco, nacido en Marruecos de padres franceses, ejerció su profesión a lo largo de estos periodos formativos, desarrollando su propia y expresiva versión de la arquitectura moderna.
El diseño escandinavo ha sido admirado desde hace mucho tiempo por su estética minimalista y funcionalidad, que otorga valor a las cosas sencillas, profundamente arraigadas en el concepto de Hygge. Esta reverencia va más allá del diseño de interiores y se extiende también al mundo natural, lo que da como resultado una arquitectura y un diseño de instalaciones paisajísticas de alta calidad que potencian la conexión humana con entornos vírgenes. En lugar de imponer grandes estructuras sobre el entorno, el enfoque escandinavo propone una intervención sutil y precisa. Estos proyectos no buscan dominar, sino entablar un diálogo con el paisaje existente, valiéndose de un diseño reflexivo para potenciar sus formas, colores y texturas inherentes. El objetivo es complementar y realzar, creando espacios que cumplan con un propósito funcional al mismo tiempo que profundizan la conexión de las personas con su entorno.
Durante mucho tiempo, el futuro de las ciudades se ha definido por la inteligencia: redes de sensores, datos y sistemas de ingeniería. Desde algoritmos de flujo de tráfico hasta paneles climáticos, la ciudad inteligente prometía hacer que la vida urbana fuera optimizada, medible y predecible. Sin embargo, en medio de esta abundancia tecnológica, se siente la ausencia de algo esencial: la sensibilidad. Las ciudades están cada vez más equipadas para procesar información, pero son menos capaces de percibir la atmósfera, las emociones o el cuidado.
Como revelan los debates globales recientes sobre innovación urbana, el próximo desafío no consiste en añadir más dispositivos, sino en cultivar nuevas formas de conciencia. Una ciudad sensible escucha a su clima, se adapta a quienes la habitan y responde a los ritmos sutiles del entorno. En esta transición del cálculo a la percepción, la arquitectura y el diseño urbano están redescubriendo la inteligencia como una forma de empatía.
Me encanta armar listas de declaraciones originales, a modo de manifiesto, de arquitectos/as que buscan perpetuamente abrir nuevos caminos. Nos provocan a imaginar posibilidades que no nos habíamos atrevido a considerar antes. Cuestionar las convenciones debería ser el objetivo primordial de la crítica para entablar una conversación con un/a creador/a. De lo contrario, ¿qué queda realmente por discutir? Por eso, conversar con Elizabeth Diller sobre el trabajo y las intenciones de su estudio es como un soplo de aire fresco, especialmente hoy en día, cuando tantos/as arquitectos/as se conforman con alinearse en la búsqueda de lo esperado. En una de nuestras conversaciones anteriores, Diller lo expresó sin rodeos: «No nos tomamos en serio los límites profesionales. Cada vez que nos entregan un programa, lo desarmamos y nos planteamos constantemente nuevas preguntas. Nada está predeterminado». En esta ocasión, conversamos sobre la nueva monografía de Diller Scofidio + Renfro, «Architecture, Not Architecture». El libro, un proyecto en sí mismo, se propone replantear los límites mismos de la disciplina. En el proceso, reinventa lo que puede ser un libro. Durante nuestra charla de una hora y media por Zoom —formato que prefiero por su grabación dual frontal—, me dijo con entusiasmo: «Siempre estábamos criticando; siempre estábamos lanzando granadas a las cosas».
La arquitectura de mercados contemporánea en México suele inspirarse en sus precedentes prehispánicos. El mercado de Tlatelolco en la antigua Tenochtitlan, por ejemplo, contaba con una gran plaza abierta pavimentada con piedra y "calles" delimitadas, las cuales se dividían en secciones para mercancías específicas, funcionando como un importante punto de encuentro para el intercambio social y económico. Asimismo, la tradición del tianguis, una tipología de mercado efímero dentro de la tradición mesoamericana en general, también organizaba sus puestos en pasillos dentro de una plaza pública, reflejando los principios de organización observados en Tlatelolco. Estos modelos históricos sentaron las bases para la tradición de los mercados en México y los países de Centroamérica, donde fusionan el espacio público con distribuciones estructuradas para el comercio. Hoy en día, aun cuando muchos de los espacios comerciales de México —en particular la Central de Abasto de la Ciudad de México y otros mercados como el de Jamaica, la Merced y San Juan— han adoptado un enfoque sedentario o permanente para abastecer a sus comunidades, los tianguis mantienen un arraigo profundo en la sociedad mexicana.
¿Qué pueden enseñarnos los edificios existentes sobre cómo construir para el futuro? En una época de recursos cada vez más escasos, se convoca cada vez más a los/las arquitectos/as a entablar un diálogo con el lugar, su historia y el potencial sin explotar de lo que ya está en pie. En lugar de recurrir sistemáticamente a la demolición y la obra nueva, el futuro de la arquitectura podría residir en descubrir las posibilidades de innovación dentro de estructuras que ya han superado la prueba del tiempo.
La arquitectura va más allá de su función fundamental de definir espacios y brindar protección; da forma a la experiencia de las personas, influyendo en las sensaciones de confort, amplitud y bienestar. Entre los múltiples elementos que componen un edificio, las aberturas juegan un papel crucial al conectar el interior y el exterior, equilibrando la privacidad con la transparencia, y permitiendo el ingreso de luz natural y ventilación. En especial, la luz natural transforma los ambientes, define atmósferas y realza los detalles arquitectónicos, haciendo que los espacios sean más dinámicos y acogedores.
Las ventanas, que alguna vez fueron simples aberturas en los muros, han evolucionado gracias a los avances en materiales y tecnología, maximizando la eficiencia y expandiendo su papel en el diseño arquitectónico. Si bien la arquitectura gótica exhibió acristalamientos maravillosos a través de imponentes vitrales, la arquitectura moderna se inclinó hacia formas horizontales y fachadas completamente acristaladas, transformando la manera en que la luz natural se integra en los espacios. Sin embargo, depender únicamente del acristalamiento de la fachada presenta una limitación: la luz natural suele quedar confinada al perímetro del edificio, dejando las áreas centrales en la sombra. Las aberturas cenitales, como las claraboyas y las ventanas para techos planos, superan este desafío al canalizar la luz del día hacia lo profundo de los espacios interiores, reduciendo la dependencia de la iluminación artificial.
Dedicada a la especificación de iluminación de alta gama, la feria comercial del Reino Unido LiGHT 25 regresará al Business Design Center en Islington, Londres, los días 19 y 20 de noviembre de 2025. Tras LiGHT 24, que convocó a más de 5,500 visitantes, la edición de este año presentará un programa ampliado de innovación, educación y oportunidades de networking. Entre los aspectos más destacados para 2025 se encuentran la introducción de la Technical Zone, el regreso del Associations Lounge y una nueva instalación artística lumínica e inmersiva a gran escala.