
En el parque Bishan–Ang Mo Kio en Singapur, el río no ocupa un límite fijo. En condiciones normales, el agua corre por un cauce naturalizado bordeado de pasto, vegetación y senderos que acercan a los y las visitantes al río. Durante las lluvias intensas, el agua se extiende hacia el parque circundante, diseñado para absorber caudales que superan la capacidad del cauce más estrecho. Lo que a simple vista parece un paisaje público funciona también como infraestructura activa. El enfoque de Singapur conserva la ingeniería de drenaje y, al mismo tiempo, otorga un rol más amplio al terreno que la rodea.
Durante décadas, la red de canales de concreto de Singapur ha sido fundamental para gestionar las aguas pluviales en una ciudad densamente urbanizada y expuesta a intensas lluvias tropicales. Sus superficies duras y canales definidos se diseñaron para conducir el agua de manera eficiente. Si bien estos conductos evacuaban el agua de lluvia con eficacia, ofrecían un espacio limitado para el acceso público, la vegetación u otros usos en las márgenes del agua. A través de su Programa de Aguas Activas, Hermosas y Limpias (ABC Waters), lanzado en 2006, Singapur comenzó a integrar las vías fluviales con parques, sistemas ecológicos y espacios públicos. Este programa vincula la gestión de aguas pluviales con el diseño de parques, canales y espacios públicos.































