
La idea de la infraestructura de transporte suele evocar hostilidad antes que interés: espacios de tránsito, de encuentros constantes con personas desconocidas, lugares que nadie parece reclamar. Estas estructuras organizan el movimiento y proveen espacios que, a menudo, funcionan de manera ininterrumpida. Los proyectos no construidos que se presentan a continuación desafían esta noción de tierra de nadie, proponiendo la infraestructura como un objeto de valor arquitectónico. Ubicadas en Irán, Montenegro, las Islas Canarias, Suecia, los Emiratos Árabes Unidos y Corea del Sur, estas propuestas conceptuales ofrecen una mirada a la cultura y la imagen de su entorno. Diseñadas para camiones, automóviles, aviones y peatones, estas obras no solo brindan una estructura, sino también una atmósfera para el servicio, la espera o el encuentro. De este modo, aportan nuevas imágenes a espacios que suelen pasar desapercibidos.

































