
-
Arquitectos: SAINZ arquitetura
- Área: 66 m²
- Año: 2026
-
Proveedores: 4Escalas



Construir una ciudad desde cero no es tarea fácil. Nunca lo ha sido y nunca lo será. La sola idea de crear algo que de otro modo se desarrollaría y crecería gradualmente exige recursos, organización y, sobre todo, mano de obra. Así ocurrió en 1958, cuando la Meseta Central de Brasil se convirtió en uno de los mayores sitios de construcción del siglo XX para la edificación de Brasilia. Decenas de miles de candangos (migrantes provenientes principalmente del nordeste de Brasil, muchos de ellos sin capacitación técnica previa) llegaron para levantar una capital entera en poco más de tres años, bajo el lema del entonces presidente Juscelino Kubitschek de alcanzar "cincuenta años de progreso en cinco". La arquitectura de Oscar Niemeyer y el plano de Lúcio Costa no habrían sido posibles sin dar por sentado que había suficiente mano de obra disponible y dispuesta a soportar salarios bajos y condiciones extremadamente duras para transformar el hormigón y las curvas en un símbolo nacional.

La Pirámide de Tirana abrió sus puertas como museo dedicado a Enver Hoxha en octubre de 1988, tres años después de su muerte y tres años antes del colapso del régimen. En las décadas posteriores, funcionó como estación de radio, sede de conferencias, club nocturno y base de la OTAN durante la guerra de Kosovo. En 2023, MVRDV la reabrió como parque y escuela de tecnología, añadiendo escalones a las fachadas para permitir que la gente pudiera caminar sobre la estructura. La inauguración se programó para coincidir con la Cumbre de los Balcanes Occidentales el 16 de octubre, una fecha que, según señalaron algunos críticos, coincidía con el cumpleaños de Hoxha. Dos proyectos de autodefinición nacional, distanciados por treinta y cinco años y construidos sobre premisas políticas opuestas, han utilizado la misma estructura.

Entre las décadas de 1950 y 1960 se construyeron dos ciudades que marcarían la historia de la arquitectura y el urbanismo. Hijas de un mismo concepto, mas separadas por más de 14 mil kilómetros, Brasilia, en Brasil, y Chandigarh, en la India, imbuidas de los principios modernistas, foram planificadas y construidas desde cero.
Al surgir en un contexto de profundas transformaciones políticas y sociales, en el que diversos países buscaban reformular sus capitales como símbolos de progreso, ambas ciudades asumieron un papel estratégico. A través del lenguaje arquitectônico adoptado, reafirmaban narrativas ideológicas e identitarias vinculadas al poder del Estado.
Se trataba de ciudades creadas en abstracto, siguiendo una visión utópica. Serían urbes vanguardistas, libres de las deficiencias que asolaban a las ciudades de mediados del siglo XX, que ejemplificarían principios estéticos que reflejarían ideologías políticas progresistas y que abrazarían nuevas tecnologías – principalmente el automóvil.
Sin embargo, esta promesa de futuro terminó generando grandes desafíos. Dificultades que, por supuesto, reflejan los percances sociales y económicos de sus países, pero que también puede decirse que están sazonadas por una idea modernista que hoy se pone en discusión.




Ubicado dentro del Parque Tecnológico de Brasília, el World Trade Center Biotic es un desarrollo de uso mixto diseñado por el estudio brasileño Architects Office como parte de la expansión urbana general del distrito. El proyecto forma parte del plan maestro desarrollado en 2020 por Carlo Ratti Associati y se encuentra actualmente en fase de desarrollo. Concebida como un complejo multiprograma, la propuesta reúne oficinas, unidades residenciales, un hotel, locales comerciales y áreas comunes dentro de un único marco urbano. El proyecto ocupa un terreno de aproximadamente 70.000 metros cuadrados y está proyectado para alcanzar cerca de 180.000 metros cuadrados de área construida, de los cuales se estima que 150.000 metros cuadrados estarán terminados para el año 2030.


