
A pesar de sus provocaciones y de sus dudosas tácticas políticas, los situacionistas podrían haber tenido razón después de todo. La muerte de los y las estudiantes de arquitectura no se deberá al exceso de trabajo en el taller, sino a la repetición moralizante de los ideales modernistas que se siguen enseñando. En su manifiesto, Vers une Architecture (Hacia una arquitectura), Le Corbusier aboga por la adopción de la arquitectura moderna como la solución a las crisis globales del siglo XX, de una manera que hoy en día resulta bastante limitante.
Si la disciplina no va más allá de las fotografías en blanco y negro del Pabellón de Barcelona o de los diseños reduccionistas de la Bauhaus, los y las estudiantes seguirán produciendo lo que hoy en día podría asociarse erróneamente con la “arquitectura correcta”. Para romper con estos estereotipos sobre lo que la arquitectura debería ser, presentamos seis exploraciones en los ámbitos de la construcción, la curaduría y la escritura que desafían estas nociones:






























