
Centro de la ciudad de Raisio / LUO Architects
Raisio, Finlandia

Raisio, Finlandia

A medida que la responsabilidad ambiental se consolida en la cultura del diseño, la envolvente del edificio deja de ser una mera piel protectora para convertirse en una superficie activa generadora de energía. Tratar la tecnología solar como un material y no como un aditamento transforma la manera en que se concibe y se detalla la arquitectura. El color, la textura, el ritmo y el montaje se vuelven inseparables del rendimiento. Los sistemas fotovoltaicos integrados en edificios (BIPV) operan dentro de esta definición ampliada de la materialidad. Al integrar la tecnología solar en fachadas y fachadas ventiladas desde las primeras fases del proyecto, los/las arquitectos/as pueden eliminar redundancias, alinear las metas energéticas con la intención de diseño y replantear la composición de las envolventes. No obstante, traducir esta ambición en sistemas constructivos viables requiere precisión técnica e inteligencia constructiva.

El concurso anual de diseño Winter Stations regresa a Toronto en su duodécima edición para transformar, una vez más, las estaciones de salvavidas de Woodbine Beach en obras temporales de arte público. Abierta al público del 16 de febrero al 30 de marzo de 2026, la exposición de este año se organiza bajo el lema Mirage, una propuesta que invita a examinar la percepción, la ilusión y los límites cambiantes entre lo que se ve y lo que se construye. Entre más de 300 propuestas internacionales recibidas, se seleccionaron tres proyectos ganadores provenientes de Canadá, los Estados Unidos y una colaboración entre Alemania y Ucrania, los cuales se presentan junto a dos instalaciones desarrolladas por equipos universitarios. Distribuidos a lo largo de la costa helada del lago Ontario, los proyectos reinterpretan la infraestructura estacional como plataformas de experimentación espacial durante los meses de invierno.

Se ha colocado la última pieza de la torre central de la Sagrada Familia de Barcelona, elevando el templo a su altura máxima de 172.5 metros. La Sagrada Familia, una de las obras inconclusas más célebres de la historia de la arquitectura, se convirtió en el proyecto definitorio de Antoni Gaudí en 1883, año en que transformó un diseño neogótico en una de las estructuras más conocidas del modernismo catalán. Ciento cuarenta y cuatro años después del inicio de las obras, la sección superior de la cruz de acero y vidrio de cuatro lados y 17 metros de altura fue izada a su posición a las 11:00 a.m. del viernes 20 de febrero, completando así la torre dedicada a Jesucristo. Este hito consolida la etapa final de construcción del proyecto, el cual, en marzo de 2024, fue anunciado como una de las finalizaciones de obra más esperadas de 2026, año en que se conmemora el centenario de la muerte de Antoni Gaudí.

Los programas vinculados a la hospitalidad, específicamente las cafeterías y los centros sociales, se definen en parte por su rol como "terceros lugares": anclajes sociales que tienden un puente entre la vida privada y la pública. A diferencia de los programas residenciales o de oficinas comerciales, que requieren compartimentaciones rígidas por privacidad y utilidad, estos espacios se apoyan en entornos amplios y de planta libre. Esto posibilita una estrategia arquitectónica de intervención mínima, lo que permite que la envolvente estructural permanezca intacta. Al evitar la subdivisión del espacio, se conservan visuales ininterrumpidas hacia la mampostería original, las estructuras de madera o los cielorrasos decorativos, garantizando que la narrativa histórica del edificio se mantenga como protagonista. Simultáneamente, la actividad comercial aporta el mantenimiento necesario y la interacción con el público para garantizar la permanencia en el tiempo del sitio.

El papel de la rehabilitación del patrimonio en el panorama arquitectónico contemporáneo está definido por una amplia gama de investigaciones, creencias, memorias y esfuerzos destinados a redefinir y fortalecer nuestro entorno construido. Al emprender un proyecto de transformación, renovación o preservación, los y las arquitectos/as pueden emplear diversas estrategias y herramientas para fomentar una coexistencia significativa entre lo existente y lo nuevo. Junto con tres estudios de arquitectura basados en Madrid —SOLAR, Pachón-Paredes y BA-RRO— nos propusimos entablar una conversación para explorar sus procesos creativos e ideales, reconociendo la complejidad y el valor de los edificios históricos como depósitos de materiales, estructuras y técnicas constructivas de otras épocas.

Una fábrica de conservas revitalizada en una ciudad costera portuguesa, un parque conmemorativo en Etiopía, una casa en un pequeño pueblo brasileño, un pabellón de madera que evoca el patrimonio de Baréin y otros 11 proyectos visionarios conforman las obras ganadoras de los Premios ArchDaily Building of the Year 2026. Seleccionados tras tres semanas de votación pública, los ganadores representan el panorama arquitectónico actual, reflejando una diversidad de enfoques, materialidades y estéticas, al tiempo que muestran hilos conductores comunes entre distintas culturas.
En su 17ª edición, los Premios Building of the Year de este año recibieron más de 120,000 votos de más de 100 países, lo que marca un año récord para el premio de arquitectura impulsado por la comunidad más grande del mundo. Los proyectos ganadores representan a 14 países, culturas y perspectivas diferentes, provenientes de Alemania, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Dinamarca, Estados Unidos, Etiopía, India, Indonesia, Japón, Portugal y Vietnam.

Como interfaz principal entre los espacios interiores y el entorno exterior, las fachadas desempeñan un papel fundamental tanto en el rendimiento como en la expresión arquitectónica de los edificios. Cada vez más, dejan de ser vistas como envolventes estáticas para entenderse como mediadoras activas entre el clima, la energía, el uso y la estética. Sin embargo, en contextos urbanos densos, están adquiriendo relevancia por otro motivo: mientras que las superficies de las azoteas suelen ser limitadas, fragmentadas o estar ya ocupadas por instalaciones técnicas, las envolventes verticales continúan estando desaprovechadas en lo que respecta a la generación de energía.

La Gran Ópera de Shanghái, diseñada por Snøhetta, se encuentra cerca de su finalización a orillas del río Huangpu, con su apertura prevista para el segundo semestre de 2026. Imágenes publicadas recientemente documentan el avance de las obras interiores y la definición de los espacios públicos clave. El proyecto de la ópera fue adjudicado originalmente a Snøhetta tras un concurso internacional en 2017 y, desde entonces, ha sido desarrollado por un consorcio que incluye a East China Architectural Design & Research Institute (ECADI), Theatre Projects y Nagata Acoustics. Encargado en 2019, el equipo ha liderado el proyecto desde el diseño conceptual hasta la construcción, integrando estrategias arquitectónicas, de paisaje, interiores y acústicas bajo un marco unificado.

Kengo Kuma and Associates obtuvo recientemente el primer lugar en el concurso para diseñar una nueva biblioteca en Rzeszów, la capital del voivodato de Subcarpacia, en el sureste de Polonia. Con una población de casi 200,000 habitantes, la ciudad se ubica a orillas del río Wisłok y es reconocida como un importante polo de la industria de la aviación. Gracias a su ubicación estratégica a lo largo del principal corredor vial y ferroviario entre Cracovia y Leópolis, la ciudad funciona además como un punto de tránsito clave cerca de la frontera con Ucrania. Situada en la avenida Józef Piłsudski, la nueva biblioteca se concibe como un nexo entre la Oficina del Mariscal del Voivodato de Subcarpacia y el cercano Complejo de Escuelas Secundarias, lo que refuerza el carácter cívico de la zona. El programa arquitectónico combina las funciones tradicionales de una biblioteca con espacios culturales, educativos y artísticos. Además de las áreas de lectura y de colecciones, una zona de eventos ampliada incluye una sala de música, un salón multifuncional, salas de conferencias y oficinas administrativas. Un volumen en espiral destinado a la biblioteca constituye el elemento más alto del complejo, mientras que las áreas de eventos y las terrazas de la azotea extienden el programa hacia el exterior, vinculando las actividades del edificio con la ciudad circundante.

A menudo, la arquitectura se evalúa a través de sus formas acabadas; sin embargo, algunas prácticas operan en un registro diferente, uno donde el diseño se despliega a través de las relaciones, el tiempo y el uso, en lugar de limitarse a un único resultado. Para CatalyticAction, la participación no es una actividad social paralela, sino el medio a través del cual los espacios se conciben, se construyen y se sostienen a lo largo del tiempo.
Con sedes en Beirut y Londres, esta oficina ha trabajado en todo Oriente Medio y Europa, desarrollando espacios públicos, escuelas, patios de juego e infraestructuras urbanas cotidianas mediante la colaboración a largo plazo con comunidades locales. Basado en la investigación participativa y en la toma de decisiones colectiva, este enfoque fue reconocido en los ArchDaily's 2025 Next Practices Awards, destacando un modelo de práctica en el que la arquitectura se entiende como un proceso compartido y en evolución, más que como un objeto fijo. En este contexto, el valor arquitectónico se mide por la continuidad, el uso y la apropiación colectiva, y no únicamente a través de la forma.

Los entornos de trabajo contemporáneos prometen colaboración; sin embargo, cada vez les resulta más difícil ofrecer espacios para la privacidad. En una era dominada por las distribuciones de planta libre, los pequeños espacios acústicos como las cabinas telefónicas y los módulos de concentración se han vuelto esenciales para mantener la productividad y la privacidad. No obstante, la paradoja de los "conflictos de reserva" combinados con "espacios subutilizados" ha convertido estas áreas en un desafío operativo. El interrogante, por lo tanto, radica en cómo los espacios de trabajo pueden equilibrar la eficiencia, la productividad y las experiencias individuales de los/las usuarios/as dentro de entornos cada vez más complejos.

En algunos idiomas, la palabra misma para edificio alude a su carácter inamovible. La disciplina de la ingeniería vinculada a la edificación se conoce como estática. Por lo tanto, la arquitectura se asocia estrechamente con lo fijo y lo inmóvil. Sin embargo, para millones de personas nómadas en todo el mundo, los refugios deben poseer una estructura ligera y claramente móvil, mientras que el hogar es el vasto paisaje en el que habitan. Estos estilos de vida, herederos de siglos de tradición, se encuentran bajo la constante amenaza de los factores de atracción de la vida sedentaria en pueblos y ciudades. En Túnez, un proyecto reconoce el riesgo de perder este patrimonio e intenta mejorar las condiciones de vida de quienes se dedican al pastoreo nómada.

Con los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 en marcha, vale la pena analizar cómo la Villa Olímpica ha evolucionado de ser una solución puramente funcional a convertirse en un proyecto urbano estratégico. De complejos habitacionales improvisados a piezas clave de regeneración urbana, las villas olímpicas han funcionado reiteradamente como experimentos a gran escala sobre cómo pueden construirse sectores de la ciudad en periodos muy cortos.
Diseñados bajo una intensa presión temporal y para una población sumamente específica, estos entornos revelan ideas cambiantes sobre la vivienda, la vida colectiva y el legado urbano de los megaeventos. A través de sus distintas ediciones, la Villa Olímpica refleja cómo se entrelazan los eventos, la vivienda y las ciudades bajo condiciones de urgencia.

Para conocer a fondo el patrimonio arquitectónico de una ciudad, es necesario mirar más allá de sus sitios declarados y monumentos icónicos. Para muchas personas, comprender la trama urbana de una ciudad y lo que la hace vibrar implica también descubrir los edificios protegidos a menor escala, valorados por la comunidad local, así como los espacios de encuentro popular. Esto resulta especialmente evidente al observar las bulliciosas ciudades vietnamitas y sus peculiares características arquitectónicas, que solo pueden apreciarse cuando se profundiza en sus múltiples influencias y capas históricas, las cuales combinan motivos tradicionales vietnamitas, modernismo, materialidad local y soluciones de diseño climático, pero sobre todo, al comprender las limitaciones del terreno que se resuelven mediante la implementación de las estrechas casas tubo y edificaciones de baja altura.
Estos estilos y movimientos arquitectónicos clave a menudo se preservan e incluso se ponen de relieve, a medida que los/las arquitectos/as dan una segunda vida a edificaciones deterioradas o abandonadas, transformándolas en concurridas cafeterías. Así, revitalizan sitios patrimoniales de menor escala al promover su restauración y uso cotidiano por parte de la comunidad, invitando al público visitante a reconocer la relevancia histórica del espacio mientras disfruta de él.

El American Institute of Architects (AIA) ha incorporado a 78 arquitectos/as a su College of Fellows, en reconocimiento a aquellos miembros cuya labor ha demostrado un impacto sostenido en la disciplina y la sociedad. La distinción Fellowship es considerada uno de los honores más altos de la institución y se otorga a arquitectos/as que han impulsado la excelencia en el diseño, fortalecido la práctica profesional, expandido la educación arquitectónica o contribuido al servicio público. Seleccionado por un jurado de nueve miembros de honor presidido por Sanford Garner de RG Collaborative, el grupo de este año refleja una amplia variedad de trayectorias geográficas y profesionales, con personas galardonadas que representan a firmas, organismos públicos e instituciones académicas de todos los Estados Unidos.

Algunos tipos de trabajo solo se vuelven visibles cuando dejan de realizarse. Son discretos, repetitivos y rara vez celebrados; sin embargo, sostienen silenciosamente el funcionamiento de cualquier operación. En la arquitectura, esta dimensión casi nunca aparece en las imágenes que circulan. Al pensar en la disciplina, solemos evocar renders seductores, perspectivas cuidadosamente iluminadas, planos precisos y dibujos que prometen futuros posibles o incluso utópicos. No obstante, la capa que soporta estos gestos formales no se encuentra en la imagen, sino en la especificación, el detalle y la documentación.
Desde que la inteligencia artificial se posicionó en el centro del debate arquitectónico, la conversación ha sido impulsada en gran medida por su capacidad para generar formas y atmósferas en segundos. Las simulaciones estilísticas, las variaciones conceptuales y la experimentación visual se han convertido en símbolos del avance tecnológico en este campo. Hay algo comprensible en esta fascinación: la arquitectura siempre se ha vinculado con la representación como una forma de imaginar lo que aún no existe.

Hoy, 20 de febrero, las Naciones Unidas conmemoran el Día Mundial de la Justicia Social bajo el lema "Compromiso renovado con el desarrollo social y la justicia social". La conmemoración de este año se lleva a cabo tras la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social en Doha y la adopción de la Declaración Política de Doha, renovando los compromisos articulados por primera vez en la Declaración de Copenhague de 1995: la erradicación de la pobreza, el empleo pleno y productivo, el trabajo decente para todas las personas y la inclusión social como pilares interdependientes del desarrollo. En un momento definido por la creciente brecha de desigualdades y la aceleración de las transiciones ambientales y tecnológicas, la conmemoración de 2026 hace un llamado a traducir las declaraciones políticas en una implementación intersectorial y medible.

El 30 de enero se inauguró en París la exposición "Concours Beaubourg 1971: Une mutation de l'architecture", la cual presenta material de archivo del concurso que dio como resultado la selección del actual Centro Pompidou, diseñado por Renzo Piano y Richard Rogers entre 1969 and 1974. Con motivo del reciente cierre del edificio por renovación, cerca de 100 documentos de archivo, entre ellos algunos nunca antes expuestos pertenecientes a las colecciones del Centro Pompidou (planos, dibujos, fotografías, maquetas, etc.), se exhiben en la Académie d'Architecture, en la Place des Vosges, hasta el 22 de febrero de 2026. Coproducida por la Académie d'Architecture y el Centro Pompidou, con el apoyo de la École nationale supérieure d'architecture de Saint-Étienne, la muestra presenta propuestas alternativas, imaginativas y a veces irrealizables para el edificio. Asimismo, ofrece una revisión de un período fértil en la historia de la arquitectura, destacando el impacto duradero del "concurso de Beaubourg" en la disciplina y la profesión.

Una catedral gótica puede tardar siglos en completarse. El pabellón de una exposición mundial puede permanecer en pie seis meses. Una estructura ritual en Calcuta se erige y desaparece en cinco días. Aun así, cada una de ellas atrae peregrinajes, moldea la memoria colectiva y reorganiza la vida urbana. Si bien el patrimonio se ha definido durante mucho tiempo por aquello que perdura, la arquitectura demuestra repetidamente que la autoridad cultural también puede pertenecer a lo que convoca a las personas.
Durante gran parte del siglo XX, los marcos de conservación privilegiaron la permanencia.La Carta de Venecia, adoptada por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, se centró en salvaguardar los monumentos y su autenticidad material. El valor cultural estaba ligado a la materialidad física, como la piedra, el ladrillo y la madera. Proteger el patrimonio significaba preservar lo que seguía en pie. Esta lógica resultaba sólida, incluso evidente por sí misma.

Cuando se cuenta la historia de la arquitectura de Hong Kong, a menudo se reduce a un puñado de íconos. Para la mayoría, el primer nombre que viene a la mente es el de I.M. Pei—laureado con el Premio Pritzker y arquitecto de la Torre del Banco de China en Central (1990)—, así como obras globales como el Gran Louvre en París y el Museo Miho en Shiga. Al ampliar la mirada, surge también un extenso linaje de arquitectos/as británicos e internacionales cuyas huellas han dado forma al perfil institucional de la ciudad: desde las obras cívicas de Ron Phillips —sobre todo el antiguo Edificio Murray (1969), actual Hotel The Murray, y el Ayuntamiento de Hong Kong (1962)— hasta los monumentos corporativos y de infraestructura de Norman Foster, como la Torre de la Corporación Bancaria de Hongkong y Shanghai (HSBC) (1986) y el Aeropuerto Internacional de Hong Kong (1998), y, más recientemente, The Henderson (2024), de Zaha Hadid Architects.
No obstante, durante el mismo período de Pei y Foster, los/las arquitectos/as locales también producían edificios de trascendencia duradera; obras que cargaban con el legado de la Bauhaus, pero lo traducían a un lenguaje minuciosamente calibrado para el clima, la densidad y la vida cívica de Hong Kong. Puede que estos proyectos no siempre se perciban como íconos de gran relevancia comercial; sin embargo, suelen manifestar un sentido más agudo de responsabilidad social y agenda pública. Entre las figuras más importantes de esta genealogía se encuentra el fallecido arquitecto Tao Ho, cuya obra y rol público constituyeron una vertiente más silenciosa —pero no por ello menos fundacional— en el patrimonio arquitectónico moderno de Hong Kong.

Buildner ha anunciado los resultados del Dubai Urban Elements Challenge, un destacado concurso internacional de diseño organizado en colaboración estratégica con la Autoridad de Carreteras y Transportes de Dubái (RTA). Con una bolsa total de premios de 2,000,000 AED (aproximadamente €500,000), la iniciativa representa uno de los concursos globales de diseño con financiamiento público más importantes centrados en la transformación urbana.
El concurso fue concebido como una plataforma de innovación y contratación con visión de futuro para uno de los entornos metropolitanos de más rápida evolución en el mundo. Se invitó a los y las participantes a proponer elementos urbanos modulares y sensibles al clima —sistemas de asientos, dispositivos de sombreado, infraestructura de iluminación, componentes de orientación, áreas de descanso y estructuras de microcomercio— diseñados para mejorar la vida peatonal y fortalecer la identidad del espacio público de Dubái.

Las noticias de esta semana reúnen novedades en el reconocimiento profesional, la programación cultural y la estrategia urbana a gran escala, reflejando las múltiples escalas en las que la arquitectura moldea el discurso contemporáneo. Mientras el gremio anticipa el anuncio del próximo Premio Pritzker de Arquitectura, las conversaciones sobre autoría, responsabilidad cívica e impacto a largo plazo se desarrollan a la par de las incorporaciones como Miembros de Honor 2026 del American Institute of Architects (AIA), situando los logros individuales dentro de marcos institucionales más amplios. Al mismo tiempo, las novedades desde Riad hasta Londres ponen en primer plano el papel de la arquitectura tanto para habilitar nuevas plataformas culturales como para salvaguardar el patrimonio de la posguerra. Para complementar estas narrativas, la reasignación de los Juegos Asiáticos de Invierno de 2029 y los avances en amplios paisajes públicos destacan cómo las ciudades alinean la entrega de infraestructura, la resiliencia ambiental y la planificación territorial con agendas socioeconómicas a largo plazo.

Las oficinas de correos figuran entre los monumentos más perdurables de la vida cívica en los Estados Unidos. A lo largo y ancho de pueblos y centros urbanos, estos edificios encarnan las cambiantes ambiciones arquitectónicas de los siglos XIX y XX, desde la formalidad del estilo Neogriego hasta la monumentalidad de las Beaux-Arts y el ornamento Art Deco. Los y las arquitectas y planificadores federales le otorgaron a estos edificios un rol público claro y una potente presencia física. Las fachadas de piedra, los vestíbulos monumentales y los interiores de cuidada factura proyectaban estabilidad, confianza y permanencia. De este modo, la oficina de correos insertó al gobierno federal de manera directa en el paisaje cotidiano de la vida estadounidense.