En una industria definida por las tolerancias de ingeniería y la certeza del rendimiento, el acabado de interiores todavía depende de un proceso que introduce variabilidad en cada proyecto. Incluso los/las aplicadores/as experimentados/as suelen depender de una mezcla basada en el criterio personal —estimando las proporciones de agua y ajustando al tanteo hasta que el material parece manejable. Si bien la destreza reduce la variabilidad, no la elimina. El resultado es una inconsistencia inherente que se transfiere directamente a la superficie terminada.
Al surgir en un contexto de profundas transformaciones políticas y sociales, en el que diversos países buscaban reformular sus capitales como símbolos de progreso, ambas ciudades asumieron un papel estratégico. A través del lenguaje arquitectônico adoptado, reafirmaban narrativas ideológicas e identitarias vinculadas al poder del Estado.
Se trataba de ciudades creadas en abstracto, siguiendo una visión utópica. Serían urbes vanguardistas, libres de las deficiencias que asolaban a las ciudades de mediados del siglo XX, que ejemplificarían principios estéticos que reflejarían ideologías políticas progresistas y que abrazarían nuevas tecnologías – principalmente el automóvil.
Sin embargo, esta promesa de futuro terminó generando grandes desafíos. Dificultades que, por supuesto, reflejan los percances sociales y económicos de sus países, pero que también puede decirse que están sazonadas por una idea modernista que hoy se pone en discusión.
La inteligencia artificial ya no es un concepto lejano en la práctica de la arquitectura. Se está convirtiendo rápidamente en una herramienta práctica utilizada por firmas de todo el mundo para acelerar los flujos de trabajo de diseño, generar visualizaciones y explorar nuevas posibilidades creativas.
Según una nueva encuesta del sector realizada por Chaos en colaboración con Architizer, los/las arquitectos/as ya están integrando la IA en su trabajo diario. Cerca de 800 arquitectos/as y diseñadores/as de todo el mundo participaron en el estudio, compartiendo sus perspectivas sobre cómo utilizan las herramientas de IA, cuánto tiempo les ahorra esta tecnología y cómo creen que la inteligencia artificial moldeará el futuro de la arquitectura.
Para DB Studios, la arquitectura no se trata únicamente de construir, sino de pertenecer. Se trata de crear una práctica situada, capaz de responder a su contexto, a su gente y a su identidad local, expresada a través de materiales, colores y decisiones espaciales. En este sentido, el diseño se convierte en una forma de articular un lenguaje arraigado en su entorno y moldeado por las personas a las que sirve.
Esta postura se hace especialmente evidente en Vision Pakistan, un proyecto de DB Studios recientemente galardonado con el Premio Aga Khan de Arquitectura 2025. Más allá de reconocer las cualidades arquitectónicas del proyecto, el premio destaca un compromiso más amplio: crear un entorno de apoyo para jóvenes de escasos recursos en el que la educación, la formación profesional y el diseño espacial colaboren para fomentar la independencia y la movilidad social. A través de su forma, fachada y organización interior, el edificio responde estrechamente a su contexto, reforzando el sentido de pertenencia entre sus usuarios y usuarias, al tiempo que fomenta el orgullo en la comunidad circundante y entre los/las profesionales locales emergentes.
Bolete Lounge BIO® de Andreu World x Patricia Urquiola. Imagen cortesía de Andreu World
Al ingresar a un gran espacio de estar, el vestíbulo de un hotel o un espacio de trabajo de planta libre, lo primero que se percibe no es aquello que divide el espacio, sino lo que lo mantiene unido. Rara vez existen límites claros, habitaciones evidentes o divisiones estrictas; sin embargo, el espacio se siente organizado. Ciertas áreas invitan a la pausa, otras dictan el movimiento y unas más fomentan la comunidad. Las transiciones son sutiles, pero legibles.
Al mismo tiempo, se espera más de estos interiores. Deben adaptarse al cambio constante, resistir un uso intensivo y responder a las exigencias ambientales reduciendo los residuos, prolongando su vida útil y evitando reemplazos frecuentes. La pregunta no es solo cómo se ve un espacio, sino cómo funciona a lo largo del tiempo. ¿Qué es lo que realmente lleva el mayor peso?
«Mi única preocupación es que mi trabajo tenga un impacto positivo en las comunidades en las que se inserta», afirma Francis Kéré en su libro Francis Kéré: Building Stories. Su propia historia de vida, el contexto en el que creció y las experiencias que ha atravesado definen su enfoque de la arquitectura. Se trata de un compromiso que se extiende a las personas y a los lugares que llaman hogar—uno que valora la materialidad, el aprendizaje colectivo y el intercambio de conocimientos. Descubrir las historias detrás de proyectos como la Escuela Primaria en Gando y la Escuela Secundaria Naaba Belem Goumma inspira a reflexionar sobre cómo diseñar espacios que verdaderamente sirvan a la humanidad.
La historia de Francis Kéré comienza en una aldea del África subsahariana y se extiende por numerosos lugares. Gando fue el escenario de su primera educación, donde absorbió la esencia y los principios que más tarde definieron los valores fundamentales de su carrera, junto con influencias de otras culturas. La estructura de Gando está formada por distintas familias que se organizan, de acuerdo con las costumbres establecidas, en patios dispersos por la sabana. Crecer en esta remota aldea de la sabana de Burkina Faso fomenta un fuerte sentido de comunidad, que se vuelve tangible al comprender que cada habitante de cada patio forma parte de la vida de todo el conjunto.
A menudo, la arquitectura se evalúa a través de sus formas acabadas; sin embargo, algunas prácticas operan en un registro diferente, uno donde el diseño se despliega a través de las relaciones, el tiempo y el uso, en lugar de limitarse a un único resultado. Para CatalyticAction, la participación no es una actividad social paralela, sino el medio a través del cual los espacios se conciben, se construyen y se sostienen a lo largo del tiempo.
Con sedes en Beirut y Londres, esta oficina ha trabajado en todo Oriente Medio y Europa, desarrollando espacios públicos, escuelas, patios de juego e infraestructuras urbanas cotidianas mediante la colaboración a largo plazo con comunidades locales. Basado en la investigación participativa y en la toma de decisiones colectiva, este enfoque fue reconocido en los ArchDaily's 2025 Next Practices Awards, destacando un modelo de práctica en el que la arquitectura se entiende como un proceso compartido y en evolución, más que como un objeto fijo. En este contexto, el valor arquitectónico se mide por la continuidad, el uso y la apropiación colectiva, y no únicamente a través de la forma.
Quienes se dedican al diseño de interiores se enfrentan a un constante acto de equilibrio entre los parámetros del proyecto, las limitaciones presupuestarias, las exigencias de la clientela y la preservación de la estética del diseño. Los plazos de entrega ajustados ejercen una gran presión cuando la clientela solicita múltiples revisiones. Asimismo, la discrepancia entre planos y renders debilita la entrega de una propuesta de diseño cohesiva. En el competitivo y digitalizado campo de la arquitectura actual, el éxito llega cuando los/las diseñadores/as pueden aportar detalles técnicos desde la etapa conceptual hasta la construcción, aprovechando tecnologías avanzadas y herramientas estratégicas dentro de un único software de modelado.
Jardín Botánico Guangzhou Yunxi / AECOM + Architectural Design & Research Institute of SCUT + Guangzhou Landscape Architectural Design & Research Institute. Imagen cortesía de Yunxi Botanical Garden
Si bien la vida humana depende en gran medida de las plantas por las medicinas, los materiales de construcción y el combustible que proporcionan, estas también desempeñan un papel fundamental en múltiples procesos ecológicos. Desde la regulación climática mediante la absorción de dióxido de carbono hasta la fertilidad del suelo y la purificación del aire y del agua, la diversidad vegetal ofrece oportunidades para abordar algunos de los desafíos más urgentes de este siglo, como la seguridad alimentaria, la disponibilidad de energía, el cambio climático y la degradación del hábitat. En este escenario, los jardines botánicos actúan como refugios vivos que fomentan la innovación, la adaptación y la resiliencia humana. Pero ¿qué puede aprender la práctica arquitectónica de la botánica y de sus métodos?
Revestimiento BIPV con respaldo de nido de abeja de aluminio de borde cerrado desarrollado para el Complejo de Ciencias de la Salud Myron y Berna Garron (SAMIH), en la Universidad de Toronto Scarborough, lo que demuestra cómo su ligereza permite una instalación rápida y sin complicaciones. Imagen cortesía de Mitrex
El Complejo de Ciencias de la Salud Myron y Berna Garron (SAMIH, por sus siglas en inglés), en la Universidad de Toronto Scarborough, se diseñó bajo un mandato claro y no negociable: al menos el 20% del consumo energético del edificio debía generarse a partir de fuentes renovables instaladas en el mismo sitio. Con el fin de cumplir con este ambicioso requisito, el equipo del proyecto exploró cómo la tecnología solar podía ir más allá de la cubierta e integrarse en la propia arquitectura, posicionando el proyecto dentro de una tendencia más amplia hacia la arquitectura sostenible basada en el rendimiento. Las instalaciones de 63,000 pies cuadrados albergan programas de enseñanza, investigación y formación clínica dedicados a la educación de los/las futuros/as profesionales de la salud. Diseñado por Diamond Schmitt Architects y MVRDV, el proyecto siguió inicialmente un camino convencional, combinando una fachada sobria con paneles fotovoltaicos en la cubierta.
Interpretar el hábitat contemporáneo es una prioridad para los y las profesionales de la arquitectura y el diseño en todo el mundo. En medio de tendencias cambiantes, fusiones estilísticas y el resurgimiento de diversas técnicas, el diseño de interiores contemporáneo reúne materiales, texturas y colores para transformar la experiencia de las personas usuarias. En el ámbito doméstico se despliega una serie de realidades, tensiones y actividades, donde el diseño sirve como una base sólida y un sistema de soporte para satisfacer las necesidades de sus habitantes. En el marco de la Semana del Diseño de Milán 2026, el ICEX y Elle Decor Italia presentaron la cuarta edición de Appartamento Spagnolo—un marco espacial concebido para exhibir el diseño de interiores español contemporáneo dentro de un contexto histórico.
Sentados en bancos bajos, conversando de manera informal, vestidos con ropa cómoda y rodeados de libros, objetos de diseño y obras de arte, Charles y Ray Eames aparecen en una de las imágenes más emblemáticas de la domesticidad moderna de posguerra en los Estados Unidos. La casa no se presenta como un manifiesto arquitectónico explícito, sino más bien como un espacio habitado, apropiado y cotidiano. Con todo, casi todo en esa escena funciona como la condensación de un ideal cuidadosamente construido: la informalidad moderna, la integración entre la arquitectura y la vida cotidiana con la coexistencia de la producción industrial. Más que representar una residencia, la fotografía proyecta un modo de vida. Y tal vez esa haya sido, desde un principio, la ambición central detrás de las Case Study Houses.
A diferencia de muchos programas industriales tradicionalmente ocultos detrás de fachadas neutras y espacios herméticos, las destilerías contemporáneas a menudo exponen sus procesos productivos como parte esencial de la experiencia arquitectónica. El calor de los alambiques, los vapores de la destilación o los recorridos de la materia prima dejan de ser meras operaciones técnicas para asumir un protagonismo espacial.
Aunque producen bebidas distintas, los proyectos seleccionados a continuación comparten desafíos arquitectónicos similares. Todos deben organizar flujos industriales, controlar condiciones específicas de temperatura, ventilación y almacenamiento, además de compatibilizar las áreas técnicas con los recorridos de las visitas públicas. Al mismo tiempo, cada destilería establece respuestas particulares al territorio en el que se inserta, revelando diferentes maneras de relacionar producción y paisaje.
La mayoría de las personas rara vez recuerdan un pasillo. Recuerdan el aula, el departamento, la galería o la plaza al final del trayecto. Por lo general, los pasillos se diseñan para fundirse con el fondo, guiando el movimiento de un destino a otro. Sin embargo, algunas de las experiencias más memorables de la arquitectura ocurren al transitar por un lugar, más que al llegar a él.
A menudo, la circulación se aborda como uno de los elementos más pragmáticos de la arquitectura. Los pasillos conectan habitaciones, las galerías facilitan el acceso y las pasarelas organizan el movimiento a través de un edificio. Su propósito parece sencillo: ayudar a las personas a ir de un punto a otro. Debido a esto, los espacios de circulación se han considerado tradicionalmente secundarios en relación con los programas a los que sirven. La atención suele centrarse en los destinos, mientras que los espacios intermedios pasan desapercibidos en gran medida.
La ergonomía laboral se ha definido durante mucho tiempo por la estabilidad: posturas fijas, soporte lumbar, ángulos calculados meticulosamente y la búsqueda implacable de la forma "correcta" de sentarse. El confort se asociaba, en gran medida, con mantener una postura asistida en sillas diseñadas para reducir el movimiento, alinear la columna y sostener el cuerpo durante largos períodos. Hoy, a medida que los espacios de trabajo contemporáneos se vuelven cada vez más flexibles e híbridos, surgen interrogantes sobre si el confort está realmente ligado a la permanencia estática o, más bien, a la posibilidad de movimiento en sí misma.
Aunque las sillas ergonómicas han evolucionado significativamente, muchas siguen operando bajo una lógica "correctiva", gestionando el malestar a través de mecanismos y ajustes sin replantear a fondo la relación entre el cuerpo y el movimiento. Investigaciones recientes sobre el comportamiento sedentario y la ergonomía activa han desafiado la idea de la quietud como la condición ideal para el confort. En su lugar, las transiciones sutiles de postura y los micro-movimientos continuos se entienden ahora como factores clave para la circulación, la salud musculoesquelética y el bienestar general. En este contexto, la ergonomía contemporánea comienza a alejarse paulatinamente de los modelos basados en la contención para adoptar enfoques centrados en la adaptabilidad, el equilibrio y el movimiento fluido.
Qbiss Notch, una nueva edición de diseño desarrollada por Pininfarina para el sistema de fachadas Qbiss de Trimo, ha recibido el premio Red Dot Design Award. Basado en la tecnología de fachadas Qbiss de Trimo, el proyecto introduce paneles modulares Qbiss de instalación vertical, un alfabeto de Glyphs grabados y elementos Notch con iluminación integrada. En conjunto, estos componentes permiten a los/las diseñadores/as crear composiciones de fachadas singulares. A pesar de su flexibilidad visual, el sistema está proyectado en torno a la eficiencia y la precisión de la construcción prefabricada.
Sistema de casilleros inteligentes de Gantner y Salto
¿Cómo pueden los elementos más estructurados de la arquitectura dar lugar a formas imprevistas de la vida cotidiana? El "orden espontáneo" describe cómo los sistemas estructurados pueden generar patrones de comportamiento no planificados pero coherentes. En el discurso urbano, este concepto suele emplearse para describir las ciudades: entramados de calles, parcelas y edificios que han sido diseñados, mientras que la vida cotidiana no lo es. El movimiento, los encuentros, las rutinas y los usos informales surgen de reglas espaciales sencillas y no de una programación explícita. En las ciudades, esto se hace evidente en el funcionamiento de las aceras, las estaciones y los umbrales. La estructura es fija, pero el orden social es fluido, estableciendo las condiciones para el comportamiento en lugar de definirlo.
Una lógica similar puede observarse en microinfraestructuras arquitectónicas como los sistemas de casilleros. Al igual que las ciudades, los casilleros dependen de estructuras organizadas que no prescriben cómo se desarrolla la vida en su interior. Un sistema de casilleros está sumamente controlado en términos arquitectónicos: módulos repetitivos, retículas estrictas, dimensiones estandarizadas y acceso controlado. Sin embargo, una vez en uso, genera comportamientos espontáneos. Las personas se detienen en los pasillos, regresan a horas irregulares, permanecen cerca de las zonas de casilleros o interactúan brevemente con otros que hacen lo mismo. Lo que parece ser un sistema de almacenamiento estrictamente infraestructural comienza a generar dinámicas sociales y espaciales de carácter informal.
In las décadas posteriores a la independencia, algunos de los experimentos arquitectónicos más ambiciosos del mundo no surgieron a través de museos, monumentos o palacios de gobierno. Surgieron a través de las universidades. A lo largo del sur de Asia y de África, las naciones recién formadas convirtieron los campus en campos de prueba para formas completamente nuevas de imaginar la vida colectiva. Estos campus funcionaron como algo más que instituciones educativas. Se convirtieron en territorios donde los Estados pusieron a prueba cómo organizar la modernidad, para el encuentro de la ciudadanía, el funcionamiento de las instituciones, la influencia del clima en la arquitectura y la transformación de las realidades locales a partir de ideas importadas.
Vana Vasa Resort por MJ Kanny Architect, ganador de los Steel Architectural Awards ASEAN 2024. Imagen cortesía de NS BlueScope
Los Steel Architectural Awards ASEAN 2026 son un programa regional de premios de arquitectura presentado por NS BlueScope para reconocer proyectos construidos que demuestren excelencia arquitectónica mediante el uso de soluciones de acero revestido. Bajo el lema Shaping Resilient Futures: Timeless Design with Coated Steel, el programa destaca proyectos en Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam, avanzando desde los Premios Nacionales (Country Awards) hasta el reconocimiento a nivel de la ASEAN. Este artículo explica cómo funciona el proceso de dos etapas, qué categorías se incluyen y cómo se evalúan los proyectos a través de la Excelencia en el Diseño, la Innovación y la Sostenibilidad.
Las ciudades modernas funcionan bajo la lógica de los indicadores de rendimiento. Mueven a millones de personas cada día, concentran capital, segregan el uso del suelo y sostienen complejos sistemas de logística y consumo. En ese sentido, la ciudad opera como un sistema que debe ajustarse y optimizarse de manera continua.
Las métricas que hoy dominan son familiares y de sobra conocidas: vehículos por hora, tiempos promedio de traslado, coeficientes de edificabilidad, rotación de estacionamientos, inicios de construcción de viviendas e ingresos fiscales por lote de terreno. Estas cifras describen una ciudad legible a través de la eficiencia. Son heredadas de una lógica industrial, donde el espacio urbano se trata más como un mecanismo de producción que como un entorno habitado. Bajo esta perspectiva, las ciudades comienzan a mimetizar las necesidades y métricas de una máquina.
El patrimonio arquitectónico suele describirse como aquello que sobrevive al paso del tiempo. Sin embargo, la supervivencia no explica por qué ciertos edificios se conservan mientras otros desaparecen. Muchas obras que hoy están protegidas como patrimonio cultural fueron en su momento criticadas, cuestionadas o abiertamente rechazadas; se les acusó de estar socialmente desencaminadas, de tener fallas materiales o de ser simbólicamente desmesuradas. Con el tiempo, no obstante, estas mismas deficiencias se han vuelto fundamentales para su significado, a medida que el patrimonio se revela como un proceso de interpretación lento e inestable.
La arquitectura contemporánea opera bajo un escrutinio intenso, presionada por la responsabilidad ambiental, la equidad social, la volatilidad económica y el acelerado cambio tecnológico. Se espera que los edificios funcionen de manera ética, eficiente y simbólica, a menudo simultáneamente. Como consecuencia, el fracaso arquitectónico ya no es una excepción, sino una condición cada vez más común. Los proyectos envejecen más rápido, los materiales revelan sus limitaciones antes y las estrategias urbanas quedan desfasadas rápidamente respecto a las cambiantes realidades políticas, sociales y ambientales.
En la traducción de la realidad tridimensional a un plano bidimensional, la axonometría se posiciona como uno de los sistemas gráficos de representación que fundamentan el lenguaje de los y las profesionales de la arquitectura y el diseño. Junto con las plantas, secciones y elevaciones, sus despieces o vistas explotadas suelen destacar por su capacidad para estudiar las múltiples capas que componen un proyecto. Si bien la axonometría también se emplea en otras disciplinas como la ingeniería y el urbanismo, demuestra constantemente su capacidad para funcionar como algo más que una mera herramienta de representación: no solo fortalece la comprensión de los procesos constructivos, materiales y sistemas estructurales de un proyecto, sino que también amplía la comunicación de las ideas y los procesos de diseño que le dan forma.
Los ruidos fuertes, el zumbido continuo de los equipos, los cambios abruptos de luz o los reflejos intensos suelen pasar desapercibidos para la mayoría. Para las personas neurodivergentes, sin embargo, estos estímulos pueden provocar un malestar significativo o incluso reacciones físicas y cognitivas intensas. El término "neurodivergente" se refiere a personas cuyo funcionamiento neurológico difiere de lo que se considera típico, lo que abarca condiciones como el autismo, el TDAH y la dislexia, ya que su cerebro procesa la información de manera distinta, particularmente en relación con el estímulo sensorial, la atención y la regulación emocional.
Sin embargo, la luz no es únicamente visual: también es neurológica. La forma en que ingresa a un espacio, se desplaza por las superficies y cambia a lo largo del tiempo puede afectar profundamente el confort cognitivo. Los contrastes extremos, el deslumbramiento, la penetración de haces de luz directos y las variaciones rápidas de brillo exigen una adaptación constante de los sistemas visuales; para las personas con mayor sensibilidad sensorial, este esfuerzo puede traducirse en fatiga, distracción o malestar.
Si las redes elevadas revelan una ciudad que camina cada vez más por encima de la calle, el podio-torre es la tipología que a menudo hace que esa condición parezca inevitable. En todo el sudeste asiático, los proyectos de podio-torre se han convertido en uno de los lenguajes dominantes del crecimiento metropolitano: un sistema que concentra vivienda, empleo, comercio y conexiones de transporte en parcelas altamente legibles y gestionadas. Desde la perspectiva de la planificación urbana, el modelo puede ser notablemente eficaz al absorber la congestión, formalizar la circulación y aportar densidad con rapidez. Sin embargo, a medida que se propaga, esta tipología también plantea una pregunta más silenciosa: ¿para qué optimiza y qué es lo que erosiona, especialmente a nivel de calle, donde se supone que la vida urbana debe negociarse en lugar de curarse?
En su forma más simple, el podio-torre es una estructura híbrida que consta de un podio de baja altura y gran ocupación de suelo que sostiene una o más torres verticales esbeltas. Por lo general, el podio soporta el peso logístico y comercial del desarrollo —comercio, estacionamiento, áreas de carga, zonas de ascenso y descenso de pasajeros, servicios internos y, a menudo, terrazas de amenidades—, mientras que la torre apila programas privados en la parte superior, ya sean residenciales, de oficinas, de hoteles o de uso mixto. La promesa es doble: maximizar la densidad urbana manteniendo al mismo tiempo un frente de calle a "escala humana", y separar la compleja logística de la vida urbana del dominio más tranquilo de la vivienda y el trabajo.