Los días 23 y 24 de abril de 2025, en el Campus ACCIONA, la segunda edición de la cumbre NEXT IN Summit, organizada por ACCIONA Living & Culture, reunió a líderes globales de la museología, la arquitectura y el arte. Inaugurado con la presencia del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, el evento destacó las mejores prácticas en el diseño, la gestión y la innovación de espacios culturales. Destacadas figuras como el arquitecto David Chipperfield, Glenn D. Lowry, director del MoMA, el artista digital Rafael Lozano-Hemmer y Mariët Westermann, directora y CEO del Museo Solomon R. Guggenheim, lideraron los debates sobre el futuro de las instituciones culturales.
Históricamente, la arquitectura ha producido muchos edificios icónicos moldeados por visiones singulares; a menudo, diseñados de manera unilateral para las personas usuarias, las comunidades y las ciudades. Si bien este enfoque vertical ha permitido una sólida coherencia formal y claridad conceptual, también ha priorizado la autoría por encima de la participación. El resultado: proyectos que pueden ser celebrados como visionarios, pero que a menudo se sienten desconectados de las realidades cotidianas de quienes los habitan.
Diseñar para otras personas es intrínsecamente complejo. Como profesionales de la arquitectura, con frecuencia se nos encomienda la tarea de crear entornos para comunidades con las que quizás no tengamos ninguna familiaridad personal o cultural. Sin embargo, esta distancia puede aportar una valiosa objetividad: nos permite abordar diversas perspectivas con una mirada fresca, analizando críticamente las necesidades y limitaciones de múltiples actores involucrados. A través de este proceso, la disciplina de la arquitectura ha avanzado, ampliando los límites del pensamiento espacial, la innovación de materiales y la experimentación estructural.
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Meeting House Square, Temple Bar. Imagen cortesía de Sean Harrington Architects
El veterano crítico de arquitectura irlandés Shane O'Toole señaló alguna vez que, al viajar por Europa en la década de 1970, "el comentario generalizado era: ¿existe la arquitectura moderna en Irlanda? Ahora, en menos de 50 años, hemos sumado un Premio Pritzker y dos galardonados con la Medalla de Oro Real del RIBA en solo cinco años". O'Toole atribuye este cambio de percepción a un concurso de diseño que impulsó las carreras de profesionales que hoy lideran la arquitectura galardonada en Irlanda. Se trató del concurso para el Plan Maestro de Temple Bar (Temple Bar Framework Plan) de 1991, en pleno centro de Dublín, la capital de Irlanda, que fue ganado por un colectivo de arquitectos y arquitectas que rondaban los treinta años, agrupados bajo el nombre de Group 91.
La rápida urbanización, impulsada por el crecimiento demográfico, es una de las grandes megatendencias que están transformando la forma en que se construyen las ciudades. Cada semana, el mundo suma una ciudad del tamaño de Madrid —y lo seguirá haciendo durante las próximas décadas. Para satisfacer esta demanda de manera sostenible, se requiere un enfoque colaborativo y un pensamiento sistémico aplicado a la construcción.
En toda América Latina, la renovación ha dejado de ser una mera tarea de preservación para convertirse en una respuesta a las cambiantes formas de habitar. En lugar de congelar los edificios en el tiempo, numerosos proyectos contemporáneos intervienen sobre las estructuras preexistentes para adaptarlas a nuevas rutinas domésticas, dinámicas sociales y necesidades espaciales. Mediante cambios estratégicos en los materiales, la composición, el color y la luz, estas intervenciones reinterpretan el espacio cotidiano sin perder el vínculo con su contexto original.
En este proceso, las casas y departamentos se convierten en escenarios de transformación donde se reconsideran minuciosamente las circulaciones, la continuidad y los espacios compartidos. La renovación opera así como una herramienta arquitectónica de precisión que prioriza la luz natural, la apertura y la flexibilidad para acompañar la evolución de la vida diaria. Lejos de imponer nuevas formas, estos proyectos resignifican lo preexistente, alineando las decisiones espaciales con los hábitos y rituales de quienes los habitan.
El entorno construido de la India ha ganado visibilidad en los últimos años a través de un número creciente de proyectos arquitectónicos y de infraestructura transformadores. Las ciudades y los pueblos crecen a un ritmo cada vez más acelerado año tras año, a pesar de las crecientes preocupaciones en torno a la volatilidad climática y económica. La nación ha demostrado resiliencia al equilibrar la rápida urbanización con la escasez de recursos; una hazaña nada desdeñable. Las prácticas arquitectónicas de la India rara vez se basan únicamente en la novedad; por el contrario, se cimientan en sistemas que han existido durante siglos. A través de Building for Billions de ArchDaily, diversas historias recurrentes han destacado la inteligencia social y la capacidad de adaptación implícitas en estas prácticas, revelando una arquitectura que funciona menos como una forma aislada y más como una infraestructura.
En el corazón de El Cairo, en medio de sus hitos históricos y su tejido urbano en constante evolución, un singular movimiento arquitectónico modernista cobró fuerza en las décadas de 1950 y 1960. Este reflejó la respuesta de la ciudad a rápidos cambios políticos, económicos y sociales. A su llegada, el modernismo en El Cairo no fue simplemente un estilo importado, sino una "respuesta pragmática a las necesidades de una ciudad en crecimiento". Los/las arquitectos/as se centraron en la funcionalidad, la eficiencia y la adaptación de los diseños al clima local y al contexto cultural. Tras la revolución de 1952, Egipto experimentó profundas transformaciones bajo el liderazgo del presidente Gamal Abdel Nasser. En efecto, el gobierno buscó construir una nueva identidad nacional que reflejara el progreso y la autosuficiencia del país. La arquitectura desempeñó un papel crucial en este esfuerzo, con un marcado enfoque en la modernización y el desarrollo. El Estado invirtió en proyectos a gran escala para satisfacer las necesidades de una población en rápido crecimiento y de industrias en expansión. Este período marcó una transición desde las influencias de la época colonial hacia la búsqueda de una identidad arquitectónica propia que se alineara con las aspiraciones políticas y sociales de la época.
En la preservación de la arquitectura, existen diversos enfoques posibles: desde tratar un edificio como un monumento estático, restaurándolo meticulosamente in situ al punto de limitar el acceso público, hasta estrategias adaptativas más flexibles que reprograman y modifican los espacios interiores conservando al mismo tiempo elementos arquitectónicos clave como la materialidad y la forma estructural. Sin embargo, un método se destaca, tanto por su ambición como por su controversia: desmantelar deliberadamente un edificio —ladrillo por ladrillo—, etiquetar y documentar meticulosamente cada pieza, y almacenarla hasta que surja un nuevo sitio, propósito o narrativa. Para luego volver a ensamblarlo, posiblemente para un uso completamente diferente. Aunque el contexto original se pierda, esta estrategia busca preservar el significado cultural a través de la transformación en lugar del estatismo. Esta es la historia de Murray House en Stanley, Hong Kong.
Construida originalmente en 1846 como alojamiento para oficiales militares británicos en el distrito de Central, Murray House fue uno de los primeros ejemplos de arquitectura neoclásica en Hong Kong, un vestigio único y perdurable del pasado colonial de la ciudad. Sus robustas columnatas de granito y su fachada simétrica se erigieron como un símbolo de permanencia clásica. Durante la ocupación japonesa de Hong Kong en 1941, la función del edificio se reconfiguró para albergar el centro de mando de la policía militar japonesa. Sobrevivió a la guerra y continuó albergando diversos departamentos gubernamentales durante las décadas de la posguerra.
Sistema de puerta corrediza SL500. Imagen cortesía de ASSA ABLOY
A lo largo de la historia, las puertas —y, más tarde, las puertas automáticas— han cumplido un propósito mucho mayor que el de simplemente marcar un acceso de entrada o salida. Definen umbrales, guían el flujo de movimiento y moldean sutilmente la manera en que las personas interactúan dentro de un espacio. Su evolución se remonta al siglo I, cuando Herón de Alejandría ideó una puerta accionada por vapor: un ejemplo temprano de la fusión entre tecnología y arquitectura. Desde entonces, los sistemas de puertas automáticas sin contacto han incorporado avances tecnológicos que optimizan su funcionamiento y redefinen su función en las edificaciones. En la actualidad, se integran en una gran variedad de tipologías y escalas edilicias, actuando como elementos de transición que mejoran el confort, la eficiencia energética y la calidad general de los espacios interiores.
https://www.archdaily.cl/es/1141574/el-futuro-mas-verde-de-los-sistemas-de-puertas-automaticas-un-cambio-en-el-diseno-y-el-rendimientoEnrique Tovar
Residencia privada en Varese / Franzetti Primi Architetti Associati
Las matemáticas nos muestran cómo, a partir de solo unos pocos elementos, podemos generar combinaciones casi infinitas y cómo cada nueva disposición puede transformar por completo el conjunto original. Teorías como el caos y la complejidad apuntan en la misma dirección: pequeñas variaciones iniciales, como una elección, una desviación o un elemento nuevo, pueden desencadenar cambios profundos e inesperados. En la arquitectura, esto se manifiesta de manera concreta en el trabajo diario en el ámbito del diseño. La elección de los materiales y la forma en que se combinan puede parecer una decisión meramente estética o funcional, pero tiene el poder de redefinir el lenguaje de un edificio, el rumbo que tomará un proyecto y su relación con el entorno y sus habitantes.
A diferencia de un libro o una pieza musical, que pueden dejarse de lado fácilmente si no despiertan nuestro interés, la arquitectura tiene una naturaleza distinta. Un edificio perdura por décadas, modelando el paisaje e influyendo en la vida de sus ocupantes durante los años venideros. Esta permanencia conlleva un conjunto único de desafíos: los y las arquitectos/as deben diseñar espacios que impacten la vida colectiva, a menudo bajo plazos estrictos, presupuestos limitados y una presión considerable. Además de navegar por normativas complejas y coordinar la construcción, quienes ejercen la arquitectura se enfrentan a la falsa creencia de que el diseño es sencillo, o que cualquiera podría hacerlo. El constante acto de equilibrio entre calidad, costo y rapidez suele traducirse en sacrificios, ya sea de tiempo, salud o de la propia integridad del proyecto. Este ciclo no solo desgasta a la profesión, sino que también debilita la comprensión que tiene la sociedad sobre el verdadero valor del diseño.
El conocido triángulo de "bueno, rápido y barato" rara vez se resuelve sin que el o la arquitecto/a sacrifique su propio tiempo, su salud o incluso la calidad del proyecto. Repetida durante décadas, esta ecuación alimenta un ciclo de desgaste que no solo debilita a la profesión, sino que desvaloriza el diseño ante la sociedad, mermando incluso el rol de una disciplina tan hermosa e importante.
En las salas de los Nenúfares del Musée de l'Orangerie en París, Claude Monet concibió una galería de 360 grados donde los y las visitantes se ven envueltos por paisajes continuos, disolviendo los límites entre la pintura y el entorno. Allí, no buscaba simplemente representar la naturaleza a través de su estilo característico, sino construir una atmósfera, un estado perceptivo que se habita literalmente. De este modo, la arquitectura, tradicionalmente asociada con la materialidad y la permanencia, adquiere una nueva dimensión de tiempo, movimiento y experiencia sensorial.
Del mismo modo, cuando la arquitectura contemporánea transforma sus planos en superficies activas, prolonga esta búsqueda de inmersión y presencia, ahora amplificada por la tecnología. En la entrada de la nueva Mammut Tower de SOPREMA en Oberroßbach, Alemania, la arquitectura y la narrativa digital convergen. Diseñado y ejecutado por ASB GlassFloor, el vestíbulo recientemente terminado es un entorno inmersivo que combina vidrio, luz y sonido en una experiencia espacial y sensorial completa, lo que demuestra cómo las tecnologías interactivas pueden convertirse en materiales arquitectónicos por derecho propio.
Casa tradicional de bambú Mishing, Majuli. Foto de Rumi Borah. Licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International
A lo largo de las diversas geografías de la India, desde los remansos costeros hasta las ciudades fortaleza del desierto, la arquitectura evolucionó con una conexión profunda e instintiva con el clima. No se trataba de tradiciones artesanales aisladas, sino de sistemas ecológicos completos en los que los ciclos de materiales, el confort térmico y el conocimiento comunitario eran interdependientes. A medida que la COP30 dirige la atención mundial hacia los vínculos entre el patrimonio y la resiliencia climática, las prácticas vernáculas de la India se revelan no tanto como artefactos históricos, sino como tecnologías climáticas perfeccionadas a lo largo de los siglos.
Para quien la visita por primera vez, Mumbai se presenta como un caleidoscopio de sobrecarga sensorial. En el plano arquitectónico, la ciudad peninsular alberga una gran variedad de estilos. Su identidad arquitectónica surge de siglos de intercambio cultural e influencia colonial, pero lo que diferencia esta experiencia de la de otras ciudades históricas es la densidad y la proximidad con la que se producen estas yuxtaposiciones.
Leonardo.ai. Imagen generada por IA por el ZIGURAT Institute of Technology. Imagen: Cortesía de ZIGURAT
"Nos encontramos en el umbral de una revolución en la construcción. La introducción de la Inteligencia Artificial transformará de manera inevitable un sector que, hasta ahora, ha sido tradicional y escasamente digitalizado. Muy pronto seremos testigos de un cambio de paradigma en la manera de abordar cada etapa del proceso constructivo, y los/las profesionales del sector deben liderar este cambio", advierte Lilian Ho, BIM & Digital Leader en el sector AEC.
En el sector de la construcción, la búsqueda de ahorros inmediatos durante la fase de diseño o edificación —ya sea mediante la contratación de profesionales menos calificados, el uso de materiales de baja calidad o la modificación de sistemas constructivos sin respaldo técnico— puede provocar pérdidas financieras y retrabajos futuros, comprometiendo el rendimiento y la durabilidad de una obra. La Biblioteca de Franklin Township en Somerset, Nueva Jersey, es un claro ejemplo de las consecuencias de elegir materiales inadecuados, sobre todo en lo que respecta a la eficiencia energética y la huella de carbono.
Durante su construcción en 2005, los paneles translúcidos de polímero reforzado con fibra de vidrio (FRP) de Kalwall especificados originalmente se sustituyeron por paneles de policarbonato en la cubierta con el fin de obtener un ahorro inicial de $90,000. Esta decisión, aparentemente inofensiva, no tardó en resultar problemática, lo que se tradujo en importantes desafíos operativos.
El coliving en Asia Oriental ha ido en aumento desde 2020, expandiéndose rápidamente a pesar de encontrarse aún en sus etapas iniciales. Paralelamente, continúa respondiendo a una demanda significativa de jóvenes profesionales que trabajan en las principales urbes. Un estudio de 2020 realizado por la firma de servicios inmobiliarios JLL destacó la creciente demanda de coliving en China y Singapur, señalando ventajas clave como la accesibilidad económica en comparación con los departamentos tipo estudio privados, así como un estilo de vida urbano contemporáneo que fomenta la apertura y las experiencias compartidas. Al igual que en otros sectores donde la propiedad ha perdido relevancia —como los servicios de streaming de música, cine y televisión, o las soluciones de movilidad como el uso compartido de autos y bicicletas—, el coliving resulta atractivo para un perfil demográfico similar que valora la flexibilidad y el acceso por encima de los compromisos a largo plazo.
A diferencia de las iniciativas de coliving en España, que suelen centrarse en espacios compartidos multigeneracionales, el coliving en Asia Oriental se dirige principalmente a jóvenes profesionales con trayectorias laborales dinámicas. Al verse en la necesidad de mudarse cada pocos años, estas personas priorizan la practicidad y la adaptabilidad frente a la inversión en una vivienda permanente. En su caso, comprometerse con una residencia a largo plazo puede no resultar práctico, lo que convierte a los espacios de coliving —completamente amoblados, administrados por profesionales y dotados de servicios integrados y de limpieza— en una opción sumamente atractiva. Estos entornos responden a estilos de vida urbanos acelerados, donde el desarrollo de redes de contactos en eventos profesionales suele anteponerse al tiempo de descanso en solitario en el hogar.
Buildner ha anunciado los resultados de Buildner's Unbuilt Award 2024, la edición inaugural de una nueva y emocionante serie anual que celebra el diseño arquitectónico que aún no se ha materializado. Con un generoso fondo de premios de 100,000 EUR, este concurso ofrece una plataforma para que los/las arquitectos/as y diseñadores/as muestren sus proyectos no construidos más inspiradores, ya sean conceptuales, publicados, inéditos o completamente desarrollados.
Visite el sitio web del concurso Buildner's Unbuilt Award 2025 para obtener más detalles sobre la convocatoria abierta de la edición 2025.
La Expo 67 de Canadá se erige como una de las exposiciones universales más exitosas de la historia, marcando récords y dejando un impacto duradero en el paisaje urbano de Montreal. Como parte de las celebraciones por el centenario de Canadá, el evento brindó a la ciudad la oportunidad de exhibir sus logros culturales y tecnológicos en una plataforma global. Con más de 50 millones de visitantes en solo seis meses, rompió récords de asistencia, alcanzando la asombrosa cifra de 569,500 visitantes en un solo día, una hazaña sin precedentes para una feria mundial en aquella época. Hoy, 58 años después, y con la Expo Osaka 2025 lista para mostrar cómo diseñar la sociedad del futuro para nuestras vidas, vale la pena revisar el legado de la Expo 67 y explorar las transformaciones urbanas que trajo consigo a Montreal.
La arquitectura siempre ha sido más que ladrillos y mortero. Se construye, en igual medida, a través de palabras, ideas y narrativas. Desde los tratados antiguos hasta los manifiestos radicales, pasando por manuales técnicos y ensayos poéticos, la palabra escrita ha funcionado como una herramienta espacial, pedagógica y política dentro de la disciplina. La escritura moldea la manera en que la arquitectura se conceptualiza, se comunica y se critica, a menudo mucho antes de su construcción física, o incluso en ausencia de ella.
Históricamente, figuras como Vitruvio, Alberti y Palladio recurrieron a la escritura para codificar principios, proyectar ideales y legitimar la arquitectura como disciplina. En la era moderna, Le Corbusier, Adolf Loos y Lina Bo Bardi escribieron de manera prolífica para expandir los límites de la arquitectura más allá de la forma y la función, utilizando frecuentemente las publicaciones como herramientas de persuasión y experimentación. El periodo de posguerra dio lugar a nuevas estrategias editoriales, como lo demuestran los manifiestos de Archizoom y Superstudio, y las polémicas publicaciones de Delirious New York y Oppositions, donde la escritura funcionó tanto de crítica como de proyecto.
A medida que el solsticio marca el día más corto del año en el hemisferio norte, también dirige la atención hacia algo con lo que la arquitectura ha dialogado durante mucho tiempo, pero que a menudo ha pasado por alto: el tiempo. Más allá de la forma o la función, los edificios y los espacios se ven continuamente moldeados por los ciclos de luz y oscuridad, los cambios estacionales y los ritmos ambientales que afectan la manera en que se habitan.
En los últimos años, un número creciente de proyectos arquitectónicos ha comenzado a trabajar explícitamente con estos ciclos. En lugar de diseñar espacios para que funcionen de una sola manera fija, los/as arquitectos/as están creando entornos que cambian a lo largo del día, las estaciones o en respuesta a fenómenos naturales como la trayectoria del sol, las fases lunares, los patrones del viento o los ritmos circadianos. Estos proyectos operan en diálogo con el tiempo, apareciendo, transformándose y activándose de manera diferente según las condiciones ambientales.
Las piedras guardan el tiempo. Algunas se forman por la solidificación repentina del magma, como el basalto, cuya estructura densa y color oscuro resultan de un enfriamiento rápido en la superficie. Otras, como el granito, nacen lentamente en profundas cámaras magmáticas, donde el enfriamiento paulatino permite el crecimiento de cristales visibles, lo que da lugar a patrones y colores únicos. También existen rocas sedimentarias, formadas por la compactación de residuos minerales y orgánicos a lo largo de millones de años, con tonalidades que reflejan su composición química y el entorno en el que se depositaron. Al transformar esta diversidad geológica en una única superficie continua, el terrazo se presenta como un compuesto cementicio o mineral en el cual fragmentos de mármol, granito, cuarzo, basalto y otras litologías se integran en una matriz aglutinante, para luego ser pulidos y revelar la estructura y el brillo de cada partícula. A diferencia de una superficie homogénea, el terrazo funciona como un muestrario mineralógico en el que cada agregado conserva su identidad al tiempo que aporta a un todo coherente, que bien puede convertirse en un piso, un revestimiento de muros o incluso en mobiliario.
Desde oficinas inspiradas en el bosque en Suecia hasta casas club concebidas como nidos en la selva en Tulum, la arquitectura de uso mixto sigue evolucionando como una herramienta para la vida integrada. A medida que las ciudades crecen y nuestras expectativas de los espacios públicos, privados y comerciales se transforman, los/las diseñadores/as replantean cada vez más cómo diferentes funciones —como el trabajo, el juego, el descanso y el aprendizaje— pueden coexistir en un mismo lenguaje arquitectónico. Estos proyectos sugieren que los edificios ya no necesitan fragmentar las actividades, sino coreografiarlas para reflejar los ritmos de la vida cotidiana.
Esta selección, enviada por la comunidad de ArchDaily, presenta un espectro global de enfoques sobre el diseño de uso mixto, que va desde planes maestros a gran escala hasta tesis conceptuales. Su punto de encuentro es el compromiso con la superposición espacial, la sensibilidad ecológica y la reinvención de programas que priorizan la experiencia de las personas usuarias. Ya sea un dormitorio estudiantil en Teherán, una plaza pública en El Cairo o un centro comunitario en Texas, cada propuesta abraza la complejidad para crear espacios vibrantes, llenos de interacción, transformación y significado.
A lo largo de China, un legado de vastas estructuras industriales permanece en desuso, como resultado directo de la transición económica del país hacia otras formas de industria. Estos edificios se definen por su colosal altura y su robusta capacidad estructural. Hoy en día, plantean un desafío arquitectónico para la renovación urbana contemporánea y un nuevo tema para la preservación del patrimonio. A medida que son absorbidos por el crecimiento de los desarrollos urbanos, los/las arquitectos/as tienen la tarea de transformarlos en activos funcionales orientados al público. De este modo, las intervenciones recientes capitalizan elementos de identidad como hornos y chimeneas para reposicionar estos complejos masivos como hitos urbanos fundamentales.