
Las tejas de arcilla roja aparecen en numerosas tradiciones arquitectónicas de todo el mundo, a pesar de tratarse de culturas geográfica e históricamente distantes. Sin embargo, esto no resulta del todo sorprendente. La arcilla es un material de construcción abundante y accesible en todo el mundo; de hecho, algunos estudios y otras fuentes sugieren que compone aproximadamente entre el 10% y el 13% de los suelos de la Tierra. Las tejas rojas, en particular, suelen ser el resultado del contenido mineral del suelo local y del proceso de cocción. Su uso generalizado en regiones sin relación aparente responde menos a una influencia cultural compartida y más a una lógica material: la arcilla es económica, duradera y fácil de trabajar con herramientas y técnicas sencillas. En Vietnam, por ejemplo, existe una tradición singular y muy visible en el uso de tejas de arcilla que se remonta a varios siglos. Regiones como Vinh Long, apodada el "reino de la cerámica roja", cuentan con una gran abundancia de este material, lo que ha sustentado una larga historia de fabricación de tejas. En algunas zonas de Vietnam, estas piezas se conocen como tejas Yin-Yang, debido a la forma cóncava y convexa que adquieren durante su producción.














































