Cuando pensamos en las ciudades y la vida urbana, solemos enfocarnos en la infraestructura, la cultura, el comercio, la vida nocturna y la densidad. En las metrópolis donde parece existir una oferta infinita de actividades —sobre todo para adultos—, el juego rara vez entra en la conversación. Sin embargo, jugar debería considerarse una parte vital de la vida urbana. El juego influye directamente en cómo imaginamos y construimos las ciudades del futuro, comenzando por la manera en que los niños interactúan con su entorno. La experiencia de jugar —y, más específicamente, el diseño y la existencia de áreas de juego— deja huellas profundas en la forma en que las personas crecen en contextos urbanos. Estos espacios constituyen el primer vínculo físico de un niño con el paisaje urbano. Por eso, el juego merece mucha más atención en las discusiones sobre bienestar urbano, habitabilidad y diseño del espacio público.
En diversos climas y paisajes, los/las arquitectos/as están reimaginando el hogar como un espacio profundamente arraigado en su entorno, donde la arquitectura y el medio ambiente colaboran para fomentar el bienestar. Esta selección de residencias no construidas, enviadas por la comunidad de ArchDaily, está concebida como una serie de santuarios que ofrecen un respiro frente al ritmo de la vida urbana, aprovechando las cualidades regeneradoras de la vegetación, el agua y el aire libre. La naturaleza se integra como una presencia activa que define patios, guía las circulaciones e influye en la elección de materiales y colores.
El travertino es uno de esos materiales que, sin importar la época, el tipo de edificio o la corriente dominante, encuentra su lugar con naturalidad: ya sea en un proyecto situado en una ciudad itálica o, de manera consistente, en diversas obras de Mies van der Rohe. Su mayor virtud quizás sea esa versatilidad que no se agota ni se diluye, y que permite que, cada cierto tiempo, resurja y se redescubra como un material relevante en la producción arquitectónica. Hoy sigue siendo explorado en proyectos contemporáneos a través de nuevos formatos, combinaciones y aplicaciones que resaltan su continuidad visual, así como su textura y calidez, elementos que encajan con los lenguajes materiales de la arquitectura actual.
https://www.archdaily.cl/es/1032121/guia-esencial-para-integrar-travertino-en-proyectos-de-arquitectura-y-diseno-interiorEnrique Tovar
Nacido en Sudán y actualmente radicado en Londres, Mohieldin Gamal aporta una perspectiva única a la arquitectura, moldeada por su profunda conexión tanto con su tierra natal como con la práctica global. Su fascinación temprana por la arquitectura comenzó en 1995, durante la construcción de su escuela primaria, donde descubrió por primera vez la importancia de la materialidad, el diseño climático y el contexto histórico. Estas experiencias formativas sentaron las bases de su enfoque polifacético de la arquitectura, tanto en la práctica profesional como en la escritura.
Mohieldin estudió arquitectura en la Universidad de Nottingham y adquirió una valiosa experiencia trabajando en destacadas firmas del Reino Unido. En 2021, regresó a Sudán para enseñar en la Universidad de Jartum y ayudó a fundar la sección sudanesa de Docomomo, lo que subraya su compromiso con la preservación y promoción del patrimonio arquitectónico de su país. Su trabajo se centra en explorar la arquitectura poco difundida y las complejas fuerzas históricas, políticas y económicas que dan forma a las prácticas constructivas en África y otras regiones.
En las últimas décadas, una silenciosa revolución ha transformado nuestra interacción con los objetos y sistemas de la vida cotidiana. Lo que antes requería de manivelas o mecanismos giratorios, y más tarde de la pulsación de un botón, hoy está dando paso a experiencias cada vez más fluidas, intuitivas y sin contacto. Esta transición es evidente en los baños públicos, donde minimizar el contacto físico promueve una mejor higiene y reduce la propagación de patógenos. Asimismo, refleja un cambio más amplio en los paradigmas de confort, accesibilidad y eficiencia. Los dispositivos sin contacto, antes limitados a aplicaciones aisladas en hospitales, aeropuertos o edificios corporativos, se han convertido en un estándar para proyectos que priorizan la experiencia de uso y la sostenibilidad.
En los distritos históricos, desde Praga hasta París, ha comenzado una cuenta regresiva: los años que faltan para que innumerables tesoros arquitectónicos pierdan, literalmente, todo su valor. No por la lenta erosión del tiempo ni por los cambios erráticos del gusto cultural, sino por la inevitable matemática de la química atmosférica. En UrbanDecarbonisation: Destranding Cities for a Post-fossil Future, Paolo Cresci, Francesca Galeazzi y Aurel von Richthofen introducen el concepto de "desvalorización de activos por carbono" (carbon stranding), un escenario en el que los edificios dejan de ser viables financieramente debido al endurecimiento de las normativas de emisiones. Esto amenaza con extinguir económicamente distritos patrimoniales enteros antes de que alcancen su centenario.
Situado entre la plétora de grandiosos y meticulosamente diseñados pabellones nacionales en los Giardini della Biennale, en la ciudad italiana de Venecia, se encuentra un pabellón obra del que quizás sea el arquitecto moderno más conocido de la ciudad. Ubicado entre los pabellones de Rusia y Suiza, se halla el Pabellón de Venezuela, diseñado por el arquitecto Carlo Scarpa. En muchos sentidos, la estructura tipifica el enfoque de diseño de su autor, aunque posee sus propias idiosincrasias. Construido para la exposición de arte bienal más importante de Europa, forma parte de una generación de pabellones modernistas surgidos tras las primeras estructuras de corte más clasicista. Esta es su historia.
Esta selección curada de proyectos de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025 explora la regeneración como un proceso deliberado e inteligente, firmemente arraigado en las condiciones específicas de cada lugar. Durante décadas, la Bienal ha sido un terreno de prueba para las ideas más urgentes de la disciplina, permitiendo a diseñadores/as, investigadores/as e instituciones presentar visiones que abordan desafíos ambientales, culturales y sociales en constante evolución. Los proyectos de este año revelan que la regeneración —ya sea de una ciudad costera entera, de un sitio industrial en desuso o de un espacio público descuidado— exige más que simplemente reemplazar lo viejo por lo nuevo. Demanda una lectura precisa de los contextos existentes, la preservación del conocimiento incorporado y la cuidadosa integración de las necesidades contemporáneas.
Las ocho obras seleccionadas demuestran que la regeneración puede surgir de múltiples puntos de partida: la reactivación del patrimonio mediante la reutilización adaptativa, la restauración de sistemas ecológicos como parte de la planificación urbana, el desarrollo de estrategias abiertas y modulares para la renovación de viviendas sociales o la superposición de innovación tecnológica sobre prácticas con raíces históricas. Si bien la escala de la intervención varía, cada proyecto demuestra sensibilidad hacia lo preexistente —ya sean recursos materiales, patrones urbanos o memoria cultural—, así como la disposición para trabajar con estos activos como catalizadores de transformación. En conjunto, sugieren que la regeneración debe comenzar en algún lugar, y que su éxito radica en equilibrar la innovación con la inteligencia de lo que ya existe.
El campo — históricamente subestimado — ha emergido como un territorio fértil de posibilidades. Más que un "espacio marginado", el rural latinoamericano se afirma hoy como un verdadero laboratorio de experimentación arquitectónica, social y ecológica. Desde comunidades agroecológicas hasta tecnologías de bajo impacto, de las relaciones entre humanos, máquinas y otros seres vivos a las soluciones locales para desafíos globales como la crisis climática, la seguridad alimentaria y la migración — el campo está rediseñando, con autonomía e inventiva, su propio futuro.
La arquitectura de mercados contemporánea en México suele inspirarse en sus precedentes prehispánicos. El mercado de Tlatelolco en la antigua Tenochtitlan, por ejemplo, contaba con una gran plaza abierta pavimentada con piedra y "calles" delimitadas, las cuales se dividían en secciones para mercancías específicas, funcionando como un importante punto de encuentro para el intercambio social y económico. Asimismo, la tradición del tianguis, una tipología de mercado efímero dentro de la tradición mesoamericana en general, también organizaba sus puestos en pasillos dentro de una plaza pública, reflejando los principios de organización observados en Tlatelolco. Estos modelos históricos sentaron las bases para la tradición de los mercados en México y los países de Centroamérica, donde fusionan el espacio público con distribuciones estructuradas para el comercio. Hoy en día, aun cuando muchos de los espacios comerciales de México —en particular la Central de Abasto de la Ciudad de México y otros mercados como el de Jamaica, la Merced y San Juan— han adoptado un enfoque sedentario o permanente para abastecer a sus comunidades, los tianguis mantienen un arraigo profundo en la sociedad mexicana.
Un proyecto puede trazarse a grandes rasgos, pero se construye en los detalles. Por simple que parezca, una escalera implica un grado de ingeniería significativo. Algunas resultan notablemente más fatigantes o difíciles de subir y bajar. Para abordar este problema, en el siglo XVII, el arquitecto François Blondel propuso una fórmula para asegurar la proporción ideal entre huella y contrahuella; una ecuación que, al respetarse, garantiza un recorrido cómodo. Sin embargo, existe otro factor igualmente decisivo: todos los escalones deben ser idénticos. Esto puede sonar trivial y lógico; no obstante, ejecutar cualquier elemento con precisión siempre representa un desafío constructivo. Nuestro cuerpo se adapta rápidamente a las dimensiones de los peldaños, y cualquier variación —por mínima que sea— puede provocar tropiezos o pasos en falso recurrentes. Un detalle aparentemente insignificante, si se resuelve de manera deficiente, puede comprometer el bienestar y la seguridad de todo un edificio.
En 1982, en una conferencia sobre construcción de tierra en Tucson, Arizona, una presentación inusual desafió todo lo que los arquitectos/as pensaban saber sobre los recursos rurales. En lugar de centrarse en técnicas de construcción, el presentador, el arquitecto Pliny Fisk III, desplegó una serie de mapas dibujados a mano que revelaron algo extraordinario: Texas rural no era escaso en recursos, como sugiere la sabiduría convencional, sino rico en materiales más allá de la imaginación. Los mapas mostraban ceniza volcánica perfecta para concreto ligero, depósitos de caliche que se extendían a través de vastos territorios y bosques de mezquite que podrían suministrar tanto pisos de madera dura como aislamiento. La revelación redefinió las nociones predominantes de valor en la arquitectura.
Promocionado como la nueva era de la construcción, el modelado de información de construcción (BIM, por sus siglas en inglés) ha captado la atención mundial con su promesa de una coordinación fluida, presupuestos reducidos y nuevas eficiencias. Sin embargo, en el panorama de la construcción de la India, la adopción de esta tecnología revela una historia más compleja sobre barreras culturales y limitaciones técnicas.
"La mayor barrera no es la tecnología, sino la cultura de planificación", explica Rahul Bahl, director general de Krishna Buildestates Pvt Ltd, destacando lo que podría ser el desafío más fundamental para el BIM en la India. "El BIM exige que cada detalle esté definido antes de que comience la construcción, desde la ubicación de los interruptores eléctricos hasta los acabados finales. En la India, a menudo comenzamos la obra teniendo resuelta únicamente la estructura básica y pasamos los siguientes meses haciendo ingeniería de valor sobre la marcha".
La 19ª Exposición Internacional de Arquitectura de La Biennale di Venezia cuenta con una notable presencia de la comunidad de SCI-Arc, incluyendo a estudiantes, exalumnos/as y docentes. Su trabajo se presenta en una variedad de contextos—desde pabellones nacionales hasta instalaciones independientes y proyectos de investigación—, dialogando críticamente con el tema de este año, Intelligens. La exhibición ofrece una plataforma atractiva para explorar interrogantes fundamentales de la pedagogía de SCI-Arc: el futuro del diseño, el papel de la tecnología y las posibilidades de la experimentación arquitectónica.
El Monumento de Sardarapat y el boceto original del arquitecto. Imagen vía risraelyan.com/en/, cortesía de Aram Ghanalanyan
En una época en la que gran parte de la arquitectura global puede parecer desconectada de la identidad local, la obra de Rafayel Israelyan destaca por estar profundamente arraigada en el lugar, la cultura y la memoria. Con su práctica desarrollada a mediados del siglo XX en Armenia, Israelyan creó una arquitectura que trasciende lo puramente funcional o monumental para volverse culturalmente resiliente. Su empleo de motivos, materiales y formas simbólicas tradicionales de Armenia otorgó a sus diseños una segunda vida tras la caída de la Unión Soviética, un periodo en el que muchos edicios de los antiguos Estados soviéticos fueron abandonados o demolidos. Armenia, en cambio, preservó gran parte de sus obras, probablemente debido a que su enfoque de diseño no solo respondía a un momento histórico específico, sino que también narraba un relato de mayor alcance. Mucho antes de que se popularizaran conceptos como la sustentabilidad o el regionalismo crítico, Israelyan comprendió que las edificaciones adquieren un mayor sentido y permanencia cuando reflejan la identidad y las características específicas de su entorno.
Ante una crisis climática planetaria interconectada, la pérdida de biodiversidad y el agotamiento de recursos, el diseño regenerativo surge como un camino hacia la construcción de futuros rurales resilientes y ecológicamente sintonizados. En la intersección de arquitectura, agricultura y ecosistemas locales, están surgiendo nuevos modelos de prácticas agrícolas resilientes y autosuficientes. Estos proyectos no son grandes sistemas industriales, sino intervenciones arquitectónicas de pequeña escala, precisas y profundamente contextuales que crean espacios que fomentan el cultivo sostenible mientras respetan los ritmos ambientales, materiales locales y el conocimiento comunitario.
En el discurso arquitectónico contemporáneo, la planificación maestra se reconoce cada vez más como un medio para conciliar el crecimiento con las prioridades sociales, culturales y ambientales a largo plazo. Más allá de ordenar edificios e infraestructura, estas propuestas a gran escala buscan regenerar el tejido urbano, adaptar sitios históricos o subutilizados y establecer marcos para comunidades inclusivas y resilientes. Enviados por la comunidad de ArchDaily, los proyectos presentados en esta edición de Arquitectura No Construida destacan cómo los planes maestros pueden responder a los desafíos contemporáneos al tiempo que preparan a las ciudades para un futuro incierto.
Abarcando diversas geografías, desde Europa hasta Medio Oriente y las Américas, los proyectos seleccionados reinterpretan complejos industriales, sitios culturales y barrios residenciales a través de estrategias que priorizan la sostenibilidad, la movilidad y la identidad colectiva. Muchos de ellos comparten un enfoque de diseño regenerativo: reabrir canales históricos, crear espacios públicos adaptados al clima e introducir corredores verdes y centros comunitarios para reconectar a las personas con sus entornos. En conjunto, demuestran cómo la planificación maestra está evolucionando hacia una herramienta fundamental para repensar la manera en que las ciudades crecen, se adaptan y sostienen la vida cívica.
El concreto suele considerarse el material de la modernidad, definido por su resistencia estructural, su acabado aparente y su inconfundible tono gris. Se convirtió en la paleta predeterminada de la arquitectura del siglo XX, un símbolo de funcionalidad y permanencia. Sin embargo, el concreto no está condicionado a esta identidad cromática. Su color es el resultado directo del cemento, los agregados y la composición química de su mezcla, y puede alterarse de manera intencionada mediante la pigmentación. Entre las múltiples tonalidades exploradas, el rojo destaca, no solo por su intensidad visual, sino también por su capacidad para arraigar las obras a su entorno, evocar referencias culturales e infundir en la arquitectura una presencia material que resulta a la vez elemental y expresiva.
Pigmentar el concreto implica añadir colorantes de base mineral —generalmente óxidos de hierro— durante el proceso de mezclado. A diferencia de las pinturas o recubrimientos superficiales, estos pigmentos se integran directamente en la masa del concreto, lo que garantiza que el color penetre en el material y permanezca estable a lo largo del tiempo. Los pigmentos rojos, en particular, suelen derivarse del óxido de hierro (Fe₂O₃), un compuesto de origen natural que se encuentra en la arcilla, la hematita y otros minerales ricos en hierro. Su tono profundo y terroso vincula la construcción contemporánea con técnicas milenarias, desde los morteros de puzolana romanos hasta las edificaciones de tierra roja de África Occidental y Sudamérica.
Nacida y radicada en la región de Transilvania, en Rumania, Maria-Cristina aborda la arquitectura desde una perspectiva rica y multifacética, moldeada por una trayectoria académica y profesional diversa. Con maestrías de la UTCN y la KU Leuven, ha combinado una rigurosa formación arquitectónica con una amplia curiosidad que abarca tanto los aspectos creativos como analíticos de la disciplina. Al inicio de su carrera, trabajó en estudios de arquitectura pequeños y medianos, donde adquirió una valiosa experiencia práctica, antes de incorporarse al trabajo editorial en ArchDaily en 2022. Desde entonces, ha ascendido a Editora Jefa, al mismo tiempo que cursa un doctorado en estudios de arquitectura y se desempeña como asistente de docencia, lo que refleja su profundo compromiso tanto con la práctica como con la academia.
El enfoque de Maria-Cristina hacia la arquitectura está arraigado en la comprensión de su complejidad y diversidad. Concibe la arquitectura no como una definición fija, sino como un campo en constante evolución donde se entrelazan las estructuras, la física, los materiales, la estética, la filosofía y la experiencia humana. Su interés por el trabajo editorial surgió de esta visión del mundo, al descubrir que la escritura y el diseño comparten paralelismos: ambos implican la construcción de ideas que se conectan y se apoyan mutuamente, de manera muy similar a los elementos de un edificio. Bajo esta mirada, disfruta de elaborar ensayos que comunican ideas complejas de forma clara y sencilla, haciendo hincapié en la singularidad de los conceptos más que en las palabras.
Desde el diseño de interiores de establecimientos para la práctica deportiva hasta espacios de bienestar, la arquitectura contemporánea continúa experimentando con la incorporación de diferentes usos, instalaciones y materialidades que permitan expandirse a públicos amplios, generar nuevas espacialidades y potenciar el desarrollo de diferentes actividades en simultáneo. Si bien cada deporte demanda su propio tipo de arquitectura como por ejemplo el entrenamiento de escalada, desde Australia hasta Países Bajos, profesionales de la arquitectura y el diseño apuestan por crear atmósferas donde el ejercicio se vuelva más que una experiencia física sino también psicológica, conectando la mente y el cuerpo con un estado de renovación física, distención y sociabilidad.
La manera en que percibimos un espacio no depende únicamente de su escala o de su forma, sino de una serie de decisiones que, desde el interior, moldean nuestra experiencia. Algunos gestos son determinantes: la altura libre, la organización de los planos verticales o el tamaño de la cama. Otros actúan con mayor sutileza, como la incidencia de la luz, la tonalidad de los materiales o el uso del color. Todas estas variables influyen en la forma en que se manifiesta el espacio—si lo sentimos abierto o contenido, seccionado o continuo. En esa misma línea, el uso de pisos en grandes formatos se vuelve una operación clave: reduce la fragmentación visual y refuerza la continuidad de las superficies.
https://www.archdaily.cl/es/1032420/espacios-sin-juntas-como-los-grandes-formatos-transforman-el-lenguaje-arquitectonicoEnrique Tovar
¿Qué significa construir con cuidado, utilizando lo que otros dejan atrás? Esta pregunta define el trabajo de Matter Matters Lab, una iniciativa fundada por la arquitecta e investigadora Catherine Söderberg Esper durante el aislamiento de la pandemia. A partir de experiencias multiculturales y motivada por una transformación personal durante la maternidad, Catherine comenzó a investigar los desechos cotidianos como materia prima para sistemas constructivos regenerativos. Su primer experimento consistió en aglutinar su propio cabello cortado con pegamento blanco, dando inicio a un enfoque radicalmente íntimo y artesanal. Desde entonces, el laboratorio se ha centrado en transformar residuos orgánicos en materiales arquitectónicos de bajo impacto, inspirándose en los sistemas de conocimiento indígenas y buscando romper con los modelos extractivos de la construcción. Proyectos como los Avocado Bricks, elaborados a partir de semillas de aguacate desechadas, ejemplifican este enfoque local, circular y arraigado en la idea de reciprocidad entre materia, lugar y cuidado, ofreciendo una nueva forma de construir con residuos.
Museum of Emotions es un concurso internacional de diseño anual que desafía a los y las participantes a explorar hasta qué punto la arquitectura puede utilizarse como una herramienta para evocar emociones. El programa requiere el diseño de un museo conceptual con dos salas de exposición: una diseñada para inducir emociones negativas y otra para inducir emociones positivas. Quienes participen tienen libertad para elegir cualquier sitio de su agrado, real o imaginario, así como la escala del proyecto. El significado de 'positivo' y 'negativo' queda abierto a la interpretación: ¿Qué dos emociones podría contrastar un/a diseñador/a? ¿Cómo podría un/a arquitecto/a concebir espacios que provoquen miedo, ira, ansiedad, amor o felicidad?
Museum of Emotions es un concurso 'silencioso': es decir, los y las participantes deben comunicar sus ideas sin texto, utilizando únicamente imágenes. No se permite ningún tipo de texto, ya sean descripciones de diseño, anotaciones o incluso etiquetas de diagramas.
Contar una obra de arquitectura es siempre un desafío. Las imágenes de un proyecto, por más acertadas o espectaculares que sean, muchas veces dejan fuera de la vista todo el proceso que las hizo posibles. El registro de esos procesos —la "cocina" arquitectónica— es, sin duda, una parte fundamental de cualquier obra. Y lo es aún más cuando tanto el proyecto como su metodología de ejecución se alejan de las formas convencionales. Este es el caso de la obra construida por Susana, encargada de una finca sin experiencia previa en construcción, que asumió el encargo y lo llevó a cabo por su cuenta, guiada únicamente por las instrucciones que el arquitecto del proyecto, Manuel Ocaña, le enviaba por WhatsApp.