La arquitectura educativa sigue siendo un campo fértil para la exploración de proyectos no construidos, ofreciendo una perspectiva sobre cómo los entornos de aprendizaje pueden evolucionar a la par de los cambiantes valores sociales, ecológicos y pedagógicos. En esta edición de proyectos no construidos, enviados por la comunidad de ArchDaily, las propuestas seleccionadas reúnen una serie de proyectos que examinan escuelas, bibliotecas, guarderías y centros académicos como marcos espaciales para el cuidado, el conocimiento y el desarrollo colectivo. En lugar de entender la educación como un programa fijo albergado en edificios individuales, estas propuestas conciben los espacios de aprendizaje como entornos adaptables moldeados por el paisaje, el clima y la interacción humana.
A través de diversas geografías —desde las laderas del Mediterráneo y los patios de Europa Central hasta ciudades tropicales y modelos de campus distribuidos—, las propuestas exploran distintas respuestas arquitectónicas para la educación contemporánea. Estas abarcan desde jardines de infantes a escala infantil, organizados en torno a árboles y claustros, hasta bibliotecas concebidas como paisajes cívicos, edificios académicos centrados en la biodiversidad y escuelas imaginadas como sistemas urbanos peatonales.
Los entornos de trabajo contemporáneos prometen colaboración; sin embargo, cada vez les resulta más difícil ofrecer espacios para la privacidad. En una era dominada por las distribuciones de planta libre, los pequeños espacios acústicos como las cabinas telefónicas y los módulos de concentración se han vuelto esenciales para mantener la productividad y la privacidad. No obstante, la paradoja de los "conflictos de reserva" combinados con "espacios subutilizados" ha convertido estas áreas en un desafío operativo. El interrogante, por lo tanto, radica en cómo los espacios de trabajo pueden equilibrar la eficiencia, la productividad y las experiencias individuales de los/las usuarios/as dentro de entornos cada vez más complejos.
A medida que los requisitos técnicos de las envolventes de los edificios han evolucionado, el comportamiento frente al fuego se ha convertido en un criterio clave en el diseño de fachadas ventiladas. Ante este escenario, los análisis ya no se centran únicamente en la reacción individual de los materiales, sino también en la respuesta conjunta de toda la envolvente ante posibles escenarios de propagación exterior del fuego.
Cuéntale al agua lo que la arcilla mantuvo en secreto. Imagen cortesía de Ola Hassanain
Ola Hassanain es una arquitecta y artista sudanesa que trabaja en los Países Bajos y que expondrá en la Bienal Panafricana de Arquitectura en Nairobi, Kenia, a finales de 2026. Estos tres lugares relatan la relación del entorno construido con el agua, ilustrando las continuas batallas entre las fuerzas amorfas de la naturaleza —los ríos y los mares— y los intentos humanos por moldearlas y controlarlas. En la mayoría de los casos, se trata de iniciativas de extracción. Las catástrofes ocurren como resultado de los excesos de estas acciones, de su mala gestión, o de una combinación de ambos factores.
La arquitectura residencial sigue ofreciendo un terreno fértil para la exploración de proyectos no construidos, revelando cómo los/las arquitectos/as responden al sitio, al clima y a las preexistencias a escala doméstica. En esta edición de No Construido, enviada por la comunidad de ArchDaily, los proyectos seleccionados reúnen una serie de propuestas que reconsideran la vivienda no como un objeto aislado, sino como un sistema espacial moldeado por su entorno. Estas obras posicionan a la arquitectura como un marco de negociación entre el suelo, la materia y el habitar, emergiendo a menudo de forma directa de las condiciones del sitio.
A través de geografías diversas, desde Kerala y Cartagena hasta Amán, Tromsø y Zwolle, los proyectos demuestran respuestas variadas a la arquitectura doméstica. Entre ellos se encuentran viviendas urbanas compactas organizadas mediante una estratificación vertical, casas con patio parcialmente enterradas en el terreno, residencias adaptadas a pendientes pronunciadas y transformaciones tipológicas condicionadas por normativas urbanísticas. Algunos proyectos exploran secuencias espaciales lineales arraigadas en proporciones tradicionales, mientras que otros organizan la vida doméstica en torno a atrios o vacíos excavados que regulan la luz, la ventilación y la privacidad. En su conjunto, estas propuestas analizan cómo la casa puede estructurarse a través de la sección, el material y el comportamiento ambiental en lugar de priorizar la expresión formal.
En 2012, Cities Without Ground: A Hong Kong Guidebook ofreció una de las documentaciones más claras de una condición que muchos/as habitantes experimentan de manera intuitiva pero rara vez nombran: la dependencia de Hong Kong de un urbanismo elevado en un segundo nivel. Mediante dibujos y una cartografía minuciosa, el libro capturó cómo las redes peatonales de la ciudad se elevan sistemáticamente por encima de la calle—separando a los peatones del tráfico, extendiendo el frente comercial más allá del nivel del suelo y lidiando con una topografía montañosa donde la circulación "plana" suele ser una hazaña de la ingeniería. Desde su publicación, estos sistemas no han hecho más que ganar protagonismo—not solo por su enorme complejidad espacial, sino por la forma en que redefinen el espacio público como algo continuo pero selectivo, conectivo pero curado.
No obstante, esta fascinación siempre ha traído consigo una inquietud paralela. Los pasajes elevados pueden ser generosos y eficaces, ofreciendo un tránsito resguardado y una conectividad confiable. Sin embargo, también plantean interrogantes persistentes: ¿hacia dónde conducen estas rutas?, ¿quiénes logran conectarse? y ¿qué tipo de programas son convocados—o excluidos—por este nivel de circulación "privilegiado"? La ciudad del segundo nivel no solo esquiva los vehículos; también puede dejar de lado a la calle como escenario cívico. Con el tiempo, corre el riesgo de desviar la atención arquitectónica de la vida pública a nivel del suelo, eximiendo a los/las diseñadores/as de tener que negociar la escala peatonal, las fachadas y la compleja reciprocidad de la calle. En sus peores momentos, el resultado es un paisaje de conjuntos de podios y megaestructuras selladas—edificios que simulan conectividad en el Nivel 2 mientras permanecen indiferentes al barrio en el Nivel 0.
Buildner ha anunciado los resultados de su concurso Concrete Pavilion. Como parte de la serie Material Studies de Buildner, la convocatoria invitó a arquitectos/as y diseñadores/as a explorar el potencial arquitectónico del concreto a través del diseño de un pabellón experimental. Se desafió a los y las participantes a reconsiderar este material más allá de su uso convencional, investigando sus posibilidades espaciales, estructurales y sensoriales.
El trabajo ya no ocurre en un único lugar. Se desplaza, se fragmenta y se adapta. Puede comenzar en una oficina, seguir en una cabina acústica, pasar por un espacio compartido y terminar en casa. En este recorrido, la laptop se convierte en un elemento constante. A medida que el trabajo se vuelve más móvil, las configuraciones espaciales también empiezan a acompañar esta condición.
¿Qué importa más: mirar al pasado o al futuro? ¿Reconocer trayectorias consolidadas o impulsar caminos aún en construcción? Quizás esta no sea una pregunta con una respuesta única. Tradicionalmente, los premios de arquitectura han funcionado como dispositivos de consagración: han reconocido obras terminadas, trayectorias consolidadas y soluciones ya probadas, la mayoría de las veces bajo una mirada retrospectiva. ¿Qué pasaría, sin embargo, si el reconocimiento dejara de ser un fin en sí mismo y comenzara a operar como un agente catalizador, invirtiendo menos en lo que ya se ha hecho y más en lo que está por venir?
Al desplazar la rotación fuera de las bisagras tradicionales y distribuir el peso verticalmente, las puertas pivotantes se desarrollaron para abordar un desafío arquitectónico específico: cómo mover paneles de puertas grandes y pesados con precisión, durabilidad y una mínima interferencia visual. Estos sistemas permiten que las puertas aumenten significativamente en escala, peso y ambición material, desdibujando a menudo la línea entre puerta, muro y superficie arquitectónica. Con el tiempo, esta innovación técnica ha expandido el papel de las puertas en la arquitectura, permitiéndoles funcionar no solo como puntos de acceso, sino también como umbrales espaciales, dispositivos compositivos y elementos expresivos dentro de la envolvente del edificio.
Destacando esta evolución, FritsJurgens creó el concurso Best Pivot Door Contest para exhibir proyectos donde convergen la precisión de la ingeniería y la intención arquitectónica. Fundada en los Países Bajos, la empresa es reconocida internacionalmente por sus sistemas de pivote ocultos, capaces de soportar puertas excepcionalmente grandes y pesadas. Estos sistemas otorgan a los/las arquitectos/as una mayor libertad en cuanto a escala y materialidad, al tiempo que mantienen la precisión, la confiabilidad y la claridad arquitectónica.
Más allá de ser una fuente de vida, el poder del sol en la arquitectura ha estado vinculado desde hace mucho tiempo a la necesidad de la humanidad de aprovecharlo y controlarlo como un recurso vital. Desde la antigüedad, la energía solar se ha utilizado para medir el tiempo, apoyar la siembra y la cosecha, y ofrecer protección contra el frío y el calor. Hoy en día, la radiación solar desempeña un papel fundamental en el consumo energético global. Las soluciones arquitectónicas basadas en materiales, tecnologías y análisis ambientales se desarrollan a partir de la comprensión de la capacidad de la energía solar para transformar el ambiente interior de los edificios. Sin embargo, ¿cómo pueden transformarse los edificios en fuentes de energía limpia?
Cortesía de SolarLab, Foto de doublespacephoto.com. Imagen RRC Polytech Manitou a bi Bii daziigae / Diamond Schmitt Architects & Number TEN Architectural Group
A medida que la responsabilidad ambiental se consolida en la cultura del diseño, la envolvente del edificio deja de ser una mera piel protectora para convertirse en una superficie activa generadora de energía. Tratar la tecnología solar como un material y no como un aditamento transforma la manera en que se concibe y se detalla la arquitectura. El color, la textura, el ritmo y el montaje se vuelven inseparables del rendimiento. Los sistemas fotovoltaicos integrados en edificios (BIPV) operan dentro de esta definición ampliada de la materialidad. Al integrar la tecnología solar en fachadas y fachadas ventiladas desde las primeras fases del proyecto, los/las arquitectos/as pueden eliminar redundancias, alinear las metas energéticas con la intención de diseño y replantear la composición de las envolventes. No obstante, traducir esta ambición en sistemas constructivos viables requiere precisión técnica e inteligencia constructiva.
En Hong Kong, donde la arquitectura suele estar impulsada por la lógica inmobiliaria, la infraestructura y un desarrollo acelerado, el espacio para la experimentación cívica a escala humana puede ser sorprendentemente estrecho. Es aquí donde Design Trust ha logrado distinguirse. Como plataforma de financiamiento y facilitación de proyectos, apoya intervenciones espaciales que se sitúan entre la arquitectura, la investigación y la programación pública; un trabajo que a menudo resulta demasiado modesto, colectivo o incierto para encajar dentro de los canales convencionales de la relación cliente-arquitecto/a.
En el centro de esta labor se encuentra Marisa Yiu, cuyo liderazgo posiciona a Design Trust tanto como agente facilitador como actor cultural. A través de iniciativas como Micro-Parks Hong Kong, junto con exposiciones y programas públicos, la organización aborda el discurso y la creación de prototipos como formas de agencia espacial, vinculando a diseñadores/as, comunidades, instituciones y debates sobre políticas públicas, al tiempo que prioriza cuestiones de gestión, mantenimiento y la "vida posterior" del espacio público.
Este artículo es parte de nuestra nueva sección de Opinión, un formato de ensayos argumentativos sobre las preguntas cruciales que definen nuestro campo profesional.
Las instituciones culturales representan un campo activo de exploración arquitectónica no construida, lo que refleja cómo los/las arquitectos/as continúan cuestionando el papel de los edificios públicos en la configuración de la vida urbana. En esta edición de Arquitectura no construida, enviada por la comunidad de ArchDaily, las propuestas seleccionadas reúnen una serie de proyectos que abordan museos, centros de exposiciones y edificios diplomáticos como espacios de encuentro público. En lugar de tratar estos programas como tipologías fijas, estas propuestas los plantean como entornos espaciales en evolución a través de los cuales las ciudades se relacionan con la historia, el conocimiento y la representación.
A lo largo de geografías diversas, desde Wenzhou y Helsinki hasta Belgrado, Debrecen, la Ciudad de México y Núremberg, las propuestas exploran distintas respuestas a la arquitectura cultural contemporánea. Estas van desde la reutilización adaptativa de estructuras industriales e ideológicas hasta nuevos edificios integrados en frentes marítimos, parques y barrios residenciales. Mientras algunas enfatizan la continuidad con los contextos históricos, otras experimentan con estructuras más ligeras, estrategias ambientales o nuevas relaciones entre los programas interiores y el espacio público. En conjunto, ofrecen una instantánea de cómo se están reimaginando las instituciones culturales en diversas condiciones urbanas.
En un equilibrio entre estética, rendimiento y versatilidad, HIMACS se consolida como la opción de superficie sólida de preferencia para profesionales de la arquitectura y el diseño. Dando un paso más allá, toda la gama de fregaderos y lavabos estándar de HIMACS cuenta ahora con la certificación oficial de SCS, con un mínimo del 8% de contenido reciclado preconsumo. Esta certificación potencia el atractivo técnico y visual del material al ofrecer una opción más sostenible sin comprometer la calidad ni la funcionalidad.
Desde encimeras de baño con lavabos integrados hasta islas de cocina con fregaderos instalados al ras, las formas de HIMACS ofrecen un equilibrio perfecto entre estilo y funcionalidad. Cada componente se integra sin esfuerzo con la superficie de HIMACS circundante, creando un acabado continuo y sin juntas que resulta tan elegante como fácil de mantener.
Cortesía de [applied] Foreign Affairs, Instituto de Arquitectura, Universidad de Artes Aplicadas de Viena
Mucho antes de que la arquitectura tomara la forma de muros, techos o ciudades, esta ya reunía a las personas en torno al fuego. El simple fogón fue uno de los primeros dispositivos espaciales de la humanidad: un lugar para el calor, la comida, las historias y el ritual. A su alrededor, el espacio cobraba forma a través de la proximidad y no del cerramiento; mediante la presencia compartida en lugar de un uso prescrito. El fuego organizaba los cuerpos en círculo, fomentaba alianzas y transformaba la supervivencia en vida colectiva. Hoy en día, esta lógica ancestral persiste: la arquitectura tiene el potencial de reunir a las personas, no dictando cómo deben encontrarse, sino creando las condiciones que hacen posible el encuentro.
Este mes, ArchDaily explora El encuentro y la creación de lugar, un tema que examina la arquitectura como un marco para la inclusión, el cuidado y la pertenencia. Esta temática se alinea con la primera edición de los ArchDaily Student Project Awards, los cuales abordan el cuidado desde una perspectiva colectiva, enfocándose en espacios que fomentan mejores formas de convivencia. Más allá de los espacios de reunión emblemáticos, nuestra cobertura analiza los entornos cotidianos, desde mercados de alimentos y mesas comunitarias hasta plazas de barrio, terceros lugares, ámbitos domésticos y entornos digitales o híbridos de encuentro a distancia. En lugar de tratar el encuentro como un programa rígido, se plantea cómo el diseño espacial puede potenciar la apertura, la diversidad y la vida colectiva sin imponer formas fijas de reunión.
Hoy en día, el aprendizaje y el intercambio interdisciplinarios son más cruciales que nunca para abordar desafíos ambientales, sociales y urbanos cada vez más complejos.
Cada verano, el College of Environmental Design (CED) de la Universidad de California, Berkeley, se convierte en un laboratorio intensivo para la exploración arquitectónica, paisajística y urbana. A través de dos programas complementarios —Design + Innovation for Sustainable Cities (DISC) y los Summer Institutes—, Berkeley ofrece un plan de estudios inmersivo fundamentado en el rigor disciplinario, el intercambio intencionado y una cultura institucional compartida. En conjunto, estos programas reflejan la consolidada estructura multidisciplinaria del CED, donde la arquitectura, la arquitectura del paisaje, la planificación urbana y el diseño urbano prosperan y colaboran bajo un mismo techo.
La arquitectura de gran altura sigue siendo una herramienta fundamental para albergar la densidad en entornos urbanos en rápida evolución. Definida tradicionalmente por la eficiencia y la repetición, la torre se reexamina cada vez más como un sistema espacial y organizativo más complejo. En diversas geografías, los/las arquitectos/as están probando cómo las estructuras verticales pueden ir más allá de las funciones únicas para incorporar programas superpuestos, estrategias ambientales y nuevas formas de ocupación.
La siguiente selección reúne proyectos no construidosenviados por la comunidad de ArchDaily, destacando una variedad de enfoques para la torre contemporánea. Desde desarrollos de uso mixto y rascacielos residenciales hasta propuestas ecológicas especulativas, estas obras reflejan un cambio continuo en la forma en que se concibe la arquitectura vertical. Estas torres abordan cuestiones más amplias de privacidad, convivencia, adaptabilidad e integración urbana.
La figura de Titono en la mitología griega ofrece una reflexión sobre la paradoja de la permanencia. Al suplicar a Zeus la inmortalidad, olvidó pedir la juventud eterna, lo que dio lugar a una vida de envejecimiento interminable. Con el tiempo, su cuerpo se deteriora, convirtiendo la inmortalidad misma en una carga. La narración sugiere una contradicción fundamental: la permanencia, cuando se desprende de la capacidad de cambio, deja de ser una cualidad deseable. En lugar de estabilidad, produce un deterioro acumulado sin adaptación.
Históricamente, la arquitectura ha caído a menudo en la "trampa de Titono". Los materiales se especifican para resistir el paso del tiempo, los sistemas se detallan para evitar el cambio y los edificios se conciben como imágenes fijas. Sin embargo, esta búsqueda de lo estático rara vez sobrevive a la realidad de la intemperie. Entre el momento del diseño—frecuentemente asociado a representaciones precisas y controladas—y la vida útil de un edificio, las superficies inevitablemente se desgastan, cambian de apariencia y pierden su acabado inicial. El envejecimiento suele interpretarse como una pérdida, en lugar de entenderse como parte del lenguaje arquitectónico.
Durante la última década, la definición de los espacios para las artes escénicas ha cambiado notablemente. Lejos de ser destinos con un propósito único, hoy se espera que los centros culturales funcionen como ecosistemas flexibles, capaces de generar ingresos y de centrarse en la comunidad. Esta evolución ha desafiado a arquitectos/as, operadores/as y propietarios/as a replantearse no solo cómo se diseñan estos recintos, sino también cómo funcionan a lo largo del tiempo.
Puerta de seguridad pivotante Di.Big. Imagen cortesía de Porte Blindate
¿Qué transforma un espacio habitable en un hogar? Más allá de la propiedad o del refugio, un hogar está ligado a una certeza más silenciosa: la sensación de que es posible retirarse, descansar y distanciarse momentáneamente de la imprevisibilidad del mundo. Los hogares son el lugar donde se acumulan las rutinas, donde los recuerdos se asientan en espacios y objetos, y donde la identidad personal cobra forma física a través de la habitabilidad y los rituales cotidianos. Sin embargo, este sentido de pertenencia depende de otra condición que a menudo pasa desapercibida hasta que se ve alterada: la seguridad. Sentirse "en casa" implica una condición de confort y de estabilidad. Cuando los entornos domésticos no logran proporcionar esto, los espacios diseñados para el descanso se convierten en fuentes de inquietud, afectando sutilmente las rutinas y el bienestar.
Te invitamos a participar en los Premios Obra del Año 2026 de ArchDaily China. Te pedimos reconocer y premiar los proyectos que, a tu criterio, están generando el mayor impacto en el entorno construido, seleccionados de entre aquellos que ArchDaily China publicó en su base de datos de proyectos durante 2025. Al nominar y votar, formas parte de una red interdependiente, imparcial y distribuida de jurados y colegas que nos ha ayudado constantemente a celebrar la arquitectura de cualquier escala, propósito y condición, en países grandes y pequeños, de la mano de arquitectos y arquitectas de todo tipo. Durante las próximas semanas, tus votos servirán para filtrar un total de 455 proyectos hasta quedar solo 15. Las 15 obras con mayor número de nominaciones pasarán a la ronda de votación.
https://www.archdaily.cl/es/1093176/ultimos-dias-para-nominar-en-los-premios-al-edificio-del-ano-2026-de-archdaily-china韩爽 - HAN Shuang
ArchDaily China cumple 11 años este año. El diseño fundamentado en la cultura y el territorio de China se ha consolidado como una parte esencial del intercambio global de diseño arquitectónico, adquiriendo gran relevancia dentro de la ola de desarrollo de la arquitectura y el diseño a nivel mundial. ArchDaily China no solo acerca la información y el análisis global sobre arquitectura y diseño a los/las lectores/as chinos/as, sino que también proyecta la arquitectura y el diseño de China hacia el resto del mundo. Fieles a nuestro propósito inicial, nos consolidamos como una plataforma abierta en beneficio del público, contribuyendo a que la industria de la arquitectura y el diseño sea más inclusiva y equitativa.
Este año, extendemos una vez más nuestra invitación a los/las lectores/as en China para participar en la selección de los Premios Obra del Año 2026 en China. Mediante un sistema de votación imparcial y sin fronteras geográficas, cada participante se convierte en miembro del jurado para elegir los proyectos de arquitectura y diseño más representativos del país. Durante las próximas tres semanas, el proceso de selección se dividirá en dos etapas: en la primera fase, se votará entre 455 proyectos publicados durante el último año, de los cuales los 15 más nominados pasarán a la lista de finalistas; en la segunda fase, se volverá a votar por estos 15 proyectos destacados para definir al ganador o ganadora, el segundo y el tercer lugar del año.
La edición 2026 de los Premios Obra del Año en China es posible gracias al apoyo de Dornbracht, firma reconocida por sus diseños líderes en arquitectura, presentes a nivel internacional en baños y cocinas.