Entre 2023 y 2024, los fotógrafos Francesco Russo y Luca Piffaretti documentaron la arquitectura y los paisajes de la costa ecuatoriana, la cordillera de los Andes, la selva amazónica, las islas Galápagos y ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca. El registro fotográfico explora la identidad en evolución de Ecuador a través de su arquitectura contemporánea, analizando cómo dialoga con el entorno natural, las condiciones urbanas y los contextos sociales. El archivo resultante incluye más de 40 proyectos de reconocidas oficinas locales como Al Borde, Durán & Hermida, Emilio López, José María Sáez, La Cabina de la Curiosidad, MCM+A, Natura Futura y RAMA Estudio, entre muchas otras. La selección demuestra cómo la arquitectura puede generar espacios de alta calidad que responden a las exigencias contemporáneas de sostenibilidad y responsabilidad ambiental al combinar creatividad y tecnología con recursos renovables, a pesar de los constantes desafíos económicos, climáticos y políticos en América Latina y el resto del mundo.
Este concurso impulsado por CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe- y la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos busca promover propuestas arquitectónicas innovadoras en consonancia con el estado del arte en el campo de la educación, desde un abordaje centrado en el aprendizaje de las y los estudiantes.
Invenção da cor, de Hélio Oiticica. Imagen vía Carlos Reis Wikimedia Commons, CC BY-NC-SA 2.0
Muchas de las ideas espaciales que hoy asociamos con la arquitectura contemporánea, el uso colectivo y la experiencia corporal no se originaron únicamente en los edificios. En América Latina, estas ideas a menudo se exploraron primero a través del arte, en un momento en que los/las artistas cuestionaban activamente cómo se podía ocupar, compartir y experimentar el espacio más allá de las formas tradicionales.
A mediados del siglo XX, la región experimentó una rápida urbanización y profundos cambios sociales. De la arquitectura se esperaba cada vez más que respondiera a la vida pública, la colectividad y nuevas formas de habitar el espacio. Al mismo tiempo, el arte ofrecía un terreno más flexible para la experimentación, menos condicionado por la función, la normativa o la permanencia. De este modo, muchas interrogantes espaciales se pusieron a prueba a través de prácticas artísticas antes de integrarse al pensamiento arquitectónico.
Cómo el proyecto "Espacios de Paz" está transformando los espacios comunitarios en Venezuela Pinto Salinas -- Oficina Lúdica + PKMN. Imagen Cortesía de PICO Estudio
En América Latina, los encuentros no nacen necesariamente de grandes gestos arquitectónicos o de planes urbanos monumentales. Emergen del entre, del espacio intermedio: el patio, la galería, la acera, el corredor compartido. Estos espacios, muchas veces considerados residuales o informales por la disciplina tradicional, son precisamente aquellos donde lo cotidiano construye vínculos.
De esta cultura latinoamericana surge una lógica espacial en la que la vida cotidiana se organiza de manera relacional y extensiva. Prácticas como sentarse a la puerta de casa, ocupar la acera o jugar en la calle producen una ciudad vivida más allá de los límites formales del proyecto.
Cada año, el equipo curatorial de ArchDaily revisa los proyectos que más resonaron entre nuestros lectores, identificando las tendencias arquitectónicas y los enfoques de diseño que captaron mayor atención a lo largo del año. A través de nuestros sitios locales —ArchDaily Brasil y ArchDaily en Español—, la arquitectura residencial se mantiene como la categoría más popular, con proyectos construidos en América Latina que destacan año tras año.
La selección de este año de las Mejores Casas de América Latina reúne tanto proyectos de renovación como obras nuevas, abarcando reinterpretaciones de técnicas constructivas locales y respuestas arquitectónicas innovadoras. Las obras se sitúan en una amplia variedad de contextos, que van desde entornos urbanos densos hasta paisajes rurales y costeros.
El encuentro con VOID surge en el marco de la Bienal de Arquitectura Latinoamericana 2025, ofreciendo la oportunidad de explorar una práctica que escucha, cuida y acompaña. Su trabajo se configura como un acto de mediación: la investigación interdisciplinaria y la atención a la pluralidad de factores naturales y sociales permiten comprender las naturalezas del lugar. Desde su inicio en 2012, este proceso ha ido evolucionando, consolidando una postura que proyecta para hacer arquitectura desde y para el lugar: cuidando, sanando y regenerándolo, abriendo espacios donde los territorios sostienen y despliegan sus propios procesos adaptativos.
Celebrada en Pamplona del 23 al 26 de septiembre, la Bienal de Arquitectura Latinoamericana 2025 reunió a estudios emergentes y voces consolidadas del continente. La edición destacó por la calidad y diversidad de las prácticas seleccionadas: proyectos de gran riqueza formal y conceptual, desarrollados por estudios jóvenes pero de una solidez admirable, que reflejan la madurez y vitalidad del panorama arquitectónico latinoamericano actual.
Grupo de construcción para Circo-lô en la Asociación IDE, en Botucatu | SP. Foto: Tomaz Lotufo
Históricamente, las primeras universidades del modelo contemporáneo fueron implantadas en Europa como instituciones orientadas a la formación de élites para servir al Estado y a la Iglesia, y no para promover la emancipación social. Con el avance del capitalismo, se consolidaron como espacios privilegiados de producción y reproducción de la cultura occidental moderna. Sin embargo, a partir de la década de 1960 —especialmente después de las revueltas estudiantiles de mayo de 1968—, el énfasis académico se volvió hacia valores relacionados con el mercado, reemplazando los ideales humanistas y críticos. Las ciencias humanas perdieron espacio, mientras que las áreas técnicas pasaron a ocupar un lugar central, muchas veces alejándose de la reflexión crítica sobre el impacto social de sus prácticas.
La Bienal de Arquitectura Latinoamericana 2025 (BAL 2025) abre este 23 de septiembre en Pamplona con una programación que combina conferencias, exposiciones y encuentros en torno a la arquitectura emergente de la región.
El campo — históricamente subestimado — ha emergido como un territorio fértil de posibilidades. Más que un "espacio marginado", el rural latinoamericano se afirma hoy como un verdadero laboratorio de experimentación arquitectónica, social y ecológica. Desde comunidades agroecológicas hasta tecnologías de bajo impacto, de las relaciones entre humanos, máquinas y otros seres vivos a las soluciones locales para desafíos globales como la crisis climática, la seguridad alimentaria y la migración — el campo está rediseñando, con autonomía e inventiva, su propio futuro.
El medio rural siempre ha ejercido un papel fundamental en el desarrollo social y económico de los países. Hasta el siglo XVIII, era el principal espacio de producción y organización de la vida. Con la Revolución Industrial, sin embargo, ocurrieron profundas transformaciones estructurales que redefinieron esta dinámica. La industria pasó a ocupar una posición central, vinculándose al medio urbano y dando origen a una visión dicotómica y jerarquizada entre rural y urbano, agricultura e industria. En este contexto, dos visiones opuestas ganaron destaque: una preveía la desaparición de lo rural ante la urbanización y el avance económico; la otra apostaba por su permanencia y renacimiento. Hoy sabemos claramente cuál de las hipótesis se ha vuelto verdadera.
El proyecto habitacional Villa San Luis, originalmente llamado Villa Compañero Ministro Carlos Cortés, fue construido entre 1971 y 1972 en terrenos que hoy se ubican en una de las zonas de mayores ingresos de Santiago, Chile. Diseñado inicialmente como un centro urbano para 60.000 residentes de ingresos medios, con edificaciones escalonadas y un centro cívico que ocupaba 3,4 de sus 50 hectáreas, el proyecto fue redefinido en la década de 1970 para alojar a la población sin vivienda del sector oriente de la capital chilena. El proceso no estuvo exento de conflictos. Durante la dictadura, los nuevos residentes del conjunto fueron desalojados y el terreno fue adquirido por el ejército. A partir de entonces, el conjunto entró en un proceso de reapropiación y resignificación que hoy parece alcanzar un nuevo hito: la conversión de uno de sus edificios en un sitio de memoria y museo, a través de un proyecto de UMWELT y Plan Común.
La 19ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia abrió oficialmente sus puertas al público el pasado 10 de mayo, convirtiéndose en un gran escenario internacional para conocer la actualidad de la arquitectura mundial y abrir conversaciones en torno a los desafíos que enfrenta hoy la disciplina, tanto los compartidos como los específicos de cada territorio. Bajo el lema de este año, "Intelligens. Natural. Artificial. Collective", la propuesta del curador general, el arquitecto italiano Carlo Ratti, invita a reflexionar sobre la interconexión de la arquitectura con otras disciplinas, como el arte, la inteligencia artificial y la tecnología, haciendo hincapié también en los territorios, los paisajes y, sobre todo, en las personas que habitamos y conformamos de manera colectiva nuestro entorno construido.
¿Qué hace que un edificio sea arquitectura? El debate sobre lo que distingue a la arquitectura de la mera construcción utilitaria ha incluido frecuentemente a la vivienda asequible y social como un tema clave, generando diversos puntos de vista. Esta cuestión adquiere especial relevancia en el contexto de América Latina, donde condiciones particulares van más allá de las preocupaciones económicas, ya sean impuestos o ineludibles. El acceso limitado a la financiación, la prevalencia de la auto-construcción y la expansión de los asentamientos informales son factores interrelacionados que configuran el entorno construido. Estas dinámicas fomentan una estética que, para algunos, pone en duda las convenciones de lo que se considera buena arquitectura, manifestándose en paisajes urbanos donde los materiales expuestos se convierten en una característica definitoria.
https://www.archdaily.cl/es/1024323/narrativas-sin-pulir-materiales-expuestos-en-la-vivienda-asequible-de-america-latinaEnrique Tovar & José Tomás Franco
Entre los días 20 y 23 de noviembre, São Paulo fue sede del IV Seminario Internacional de Urbanización de las Favelas, un evento que promovió reflexiones sobre intervenciones realizadas en esos territorios, articulando teoría y práctica. Al incorporar la realidad brasileña como escenario de las discusiones, el seminario destacó desafíos políticos y la dificultad de reconocer las potencialidades de los espacios periféricos, enfatizando una lucha continua en toda América Latina: la búsqueda de financiamiento adecuado para acciones transformadoras y la legitimación de sus territorios. En tal contexto, este artículo enfatiza la relevancia de equipamientos públicos de calidad en las favelas y barrios periféricos, que no solo ofrecen acceso a oportunidades, sino que también fortalecen los lazos de pertenencia comunitaria. Espacios que desempeñan un papel crucial al servir como puntos de encuentro para la organización social y la construcción colectiva de un futuro más inclusivo.