La 25ª edición del Festival de Música y Artes de Coachella Valley regresa al Empire Polo Club en Indio, California, del 10 al 12 y del 17 al 19 de abril de 2026, reuniendo a más de 130 espectáculos junto con un ambicioso programa de instalaciones artísticas a gran escala. Presentada por Public Art Company (PAC) y curada por su fundador Raffi Lehrer, en colaboración con el director de arte de Goldenvoice, Paul Clemente, la selección de este año explora la monumentalidad a través de la luminiscencia, la transparencia y la ligereza de las formas. Situadas en el oasis desértico de Coachella, las instalaciones invitan a los y las visitantes a interactuar física y sensorialmente, respondiendo a la luz diurna cambiante y a la atmósfera en evolución desde el amanecer hasta el anochecer.
A finales de 2024, se llevó a cabo un evento en los jardines del recientemente restaurado Palais de Lomé, de la época colonial, en la capital de Togo. Estudiantes de la universidad de arquitectura de Lomé asistieron a los primeros Encuentros de Arquitectura de Lomé (RAL #1), curados por el equipo transdisciplinar de Studio NEiDA, que incluyeron conferencias, proyecciones de películas, talleres y visitas a obras. Una exposición paralela mostró la arquitectura más significativa del país a lo largo de su historia. El propósito del evento era explorar el patrimonio arquitectónico de Togo, marcando el inicio de un viaje transfronterizo que plantea interrogantes sobre la conservación del patrimonio moderno. A diferencia de los edificios coloniales como el propio Palais de Lomé, que gozan de mayor valoración y se restauran con facilidad, las obras modernas abandonadas, como el Hôtel de la Paix, requieren enfoques creativos y comunitarios para recuperar su antigua vitalidad.
Los ruidos fuertes, el zumbido continuo de los equipos, los cambios abruptos de luz o los reflejos intensos suelen pasar desapercibidos para la mayoría. Para las personas neurodivergentes, sin embargo, estos estímulos pueden provocar un malestar significativo o incluso reacciones físicas y cognitivas intensas. El término "neurodivergente" se refiere a personas cuyo funcionamiento neurológico difiere de lo que se considera típico, lo que abarca condiciones como el autismo, el TDAH y la dislexia, ya que su cerebro procesa la información de manera distinta, particularmente en relación con el estímulo sensorial, la atención y la regulación emocional.
Sin embargo, la luz no es únicamente visual: también es neurológica. La forma en que ingresa a un espacio, se desplaza por las superficies y cambia a lo largo del tiempo puede afectar profundamente el confort cognitivo. Los contrastes extremos, el deslumbramiento, la penetración de haces de luz directos y las variaciones rápidas de brillo exigen una adaptación constante de los sistemas visuales; para las personas con mayor sensibilidad sensorial, este esfuerzo puede traducirse en fatiga, distracción o malestar.
El Bass Museum of Art ha designado a la oficina de arquitectura con sede en Los Ángeles, Johnston Marklee, para liderar la ampliación de su campus en Collins Park, Miami Beach, impulsando una visión a largo plazo que integra arquitectura, paisaje y arte contemporáneo. Fundado en 1964 tras la donación de la colección de John y Johanna Bass, el museo se encuentra en un edificio Art Deco de la década de 1930, diseñado originalmente por Russell Pancoast como la Biblioteca Pública y Centro de Arte de Miami Beach. Con el tiempo, la institución ha evolucionado a través de diversas intervenciones arquitectónicas, entre las que destaca el plan maestro del campus presentado por Arata Isozaki, el cual establece un diálogo entre el tejido histórico y las adiciones contemporáneas.
La Universidad de Toronto ha presentado el diseño del Edificio Temerty, una nueva instalación para la investigación y educación en salud en el corazón del campus universitario. El proyecto fue diseñado por MVRDV y Diamond Schmitt Architects en colaboración con Two Row Architect. El desarrollo da continuidad a una colaboración previa entre las dos primeras oficinas en el campus Scarborough de la Universidad de Toronto, cuya finalización está prevista para finales de 2026. Presentada por primera vez en el Plan Estratégico Académico 2018-2023 de Temerty Medicine, la propuesta contempla una extensión de 36,000 metros cuadrados para el Edificio de Ciencias Médicas de la universidad, incorporando laboratorios de educación superior, aulas y espacios compartidos. Se prevé que las obras en el sitio comiencen en el segundo semestre de 2026, iniciando con los trabajos preparatorios en julio.
La arquitectura comienza como un encuentro con la gravedad. Es el ancestral acto de colocar peso sobre la tierra, de persuadir a la materia para que se sostenga, permanezca de pie y ofrezca cobijo. Sin embargo, bajo esta condición de pesadez fundamental subyace una posibilidad más silenciosa: la densidad misma puede generar una sensación de ligereza, una condición perceptiva en la que el cuerpo, plenamente convencido del peso de la materia, comienza a experimentar el espacio como una suspensión.
Gran parte de la arquitectura contemporánea ha buscado la ligereza por medio de la reducción: estructuras más delgadas, superficies más tersas y transiciones cada vez más fluidas entre el interior y el exterior. En este enfoque, la ligereza se equipara con la desaparición, como si la gravedad pudiera superarse al retirar la presencia material. No obstante, existe otra dimensión en la que la ligereza no resulta de la ausencia, sino de la intensificación. Esta surge cuando la presencia material se vuelve tan precisa, tan plenamente afirmada, que empieza a alterar la percepción misma: cuando la masa sigue siendo pesada, pero deja de comportarse como algo meramente inerte.
Este artículo es parte de nuestra nueva sección de Opinión, un formato de ensayos argumentativos sobre las preguntas cruciales que definen nuestro campo profesional.
Casa Barcelona - Strom Architects - Corredera - Helena Lee Photography
A lo largo de gran parte de la historia, el peso ha estado estrechamente asociado a la idea misma de la arquitectura. Vitruvio, cuya noción de firmitas vinculaba la construcción con la estabilidad y la permanencia, entendía la solidez como una de sus cualidades fundamentales, y construir significaba, en gran medida, resistir los efectos del tiempo, la gravedad y las fuerzas de la naturaleza. En la arquitectura griega y romana, la monumentalidad dependía de los sistemas constructivos y materiales disponibles, como la piedra y la mampostería maciza, cuya expresión estaba definida por la masa, el espesor y la repetición estructural. Las columnas, los muros y los podios, más allá de sostener los edificios, afirmaban su presencia en el territorio, comunicando orden, durabilidad y poder. La arquitectura se asentaba sobre el terreno con peso.
Ubicado en Tomioka, prefectura de Fukushima, Sea of Time – TOHOKU es tanto una obra de arte de Tatsuo Miyajima como un proyecto arquitectónico encargado por el artista. Diseñado por el/la arquitecto/a japonés/aTsuyoshi Tane de Atelier Tsuyoshi Tane Architects (ATTA), el proyecto plantea un museo permanente para albergar la obra de Miyajima. Actualmente en desarrollo de 2024 a 2027, se prevé su inauguración para la primavera de 2028. Situada sobre un acantilado con vistas al océano Pacífico, la propuesta reúne arquitectura e instalación en un emplazamiento marcado por la memoria del terremoto y tsunami de Tōhoku de 2011, incorporando tanto el paisaje como su contexto histórico como componentes integrales del diseño.
Un premio de arquitectura actúa como un dispositivo de legitimación, capaz de indicar qué enfoques, materiales y estrategias comienzan a ocupar una posición central en el discurso disciplinar. Al reunir proyectos con programas, escalas y condicionantes distintos, estas iniciativas hacen visibles prioridades y direcciones emergentes en el campo. En este sentido, el Design Awards de Shaw Contract se ha consolidado como una plataforma global de reconocimiento en el diseño de interiores y como un termómetro de las transformaciones que atraviesan la disciplina, al promover una reflexión sobre el papel del diseño en la construcción de entornos más responsables, inclusivos y sostenibles.
¡Ooooh, eso es EpiQ! de Ricardo Orts Ulises. Imagen cortesía de los editores de ArchDaily en Milán
Conmemorado anualmente el 22 de abril, el Día Internacional de la Madre Tierra enmarca el discurso arquitectónico de esta semana a través de un llamado urgente a repensar la relación entre el entorno construido y los sistemas naturales, poniendo en primer plano temas como la renaturalización urbana, la restauración de los ecosistemas acuáticos y la integración de los conocimientos ancestrales en las prácticas de diseño contemporáneas. Por otra parte, la inauguración del Salone del Mobile.Milano 2026 y la Milan Design Week 2026 buscan reforzar la relevancia global del diseño como plataforma de intercambio y experimentación, activando la ciudad de Milán a través de una red de exposiciones e instalaciones que involucran tanto a la industria como al público en general. Entre los anuncios de proyectos arquitectónicos galardonados esta semana, el concurso House of No Waste (HØW) de las Naciones Unidas destaca las respuestas arquitectónicas emergentes ante los desafíos climáticos y de recursos. Los proyectos premiados demuestran estrategias escalables para reducir el desperdicio de materiales y el carbono incorporado, al tiempo que promueven una infraestructura pública adaptable, con sensibilidad social y consciente de los recursos.
Si las redes elevadas revelan una ciudad que camina cada vez más por encima de la calle, el podio-torre es la tipología que a menudo hace que esa condición parezca inevitable. En todo el sudeste asiático, los proyectos de podio-torre se han convertido en uno de los lenguajes dominantes del crecimiento metropolitano: un sistema que concentra vivienda, empleo, comercio y conexiones de transporte en parcelas altamente legibles y gestionadas. Desde la perspectiva de la planificación urbana, el modelo puede ser notablemente eficaz al absorber la congestión, formalizar la circulación y aportar densidad con rapidez. Sin embargo, a medida que se propaga, esta tipología también plantea una pregunta más silenciosa: ¿para qué optimiza y qué es lo que erosiona, especialmente a nivel de calle, donde se supone que la vida urbana debe negociarse en lugar de curarse?
En su forma más simple, el podio-torre es una estructura híbrida que consta de un podio de baja altura y gran ocupación de suelo que sostiene una o más torres verticales esbeltas. Por lo general, el podio soporta el peso logístico y comercial del desarrollo —comercio, estacionamiento, áreas de carga, zonas de ascenso y descenso de pasajeros, servicios internos y, a menudo, terrazas de amenidades—, mientras que la torre apila programas privados en la parte superior, ya sean residenciales, de oficinas, de hoteles o de uso mixto. La promesa es doble: maximizar la densidad urbana manteniendo al mismo tiempo un frente de calle a "escala humana", y separar la compleja logística de la vida urbana del dominio más tranquilo de la vivienda y el trabajo.
Un premio de arquitectura actúa como un dispositivo de legitimación, capaz de señalar qué enfoques, materiales y estrategias pasan a ocupar una posición central en el discurso de la disciplina. Al reunir proyectos con programas, escalas y condicionantes distintos, estas iniciativas visibilizan prioridades y rumbos emergentes en el campo profesional. En este sentido, el Design Awards de Shaw Contract se ha consolidado como una plataforma global de reconocimiento en el diseño de interiores y un termómetro de las transformaciones que atraviesan la disciplina, al promover una reflexión sobre el papel del diseño en la construcción de ambientes más responsables, inclusivos y sostenibles.
En 1962, el arquitecto Buckminster Fuller imaginó una ciudad flotante que liberaría a la humanidad de la dependencia de la Tierra. El proyecto hipotético consistía en enormes esferas geodésicas aéreas que levitarían naturalmente en el aire caliente calentado por el sol y que estarían ancladas en la cima de las montañas. Con la propuesta de albergar a miles de personas, las Cloud Ninede Fuller tenían como objetivo aliviar la política de propiedad de la tierra, la escasez de vivienda y ayudar en la preservación de la naturaleza.
Más de medio siglo después, seguimos lejos de concretar la idea de Fuller. Crear una estructura verdaderamente flotante en la superficie de la Tierra sigue siendo, hasta el momento, un ideal inalcanzable. Aunque los apoyos todavía se imponen como una necesidad, manipulamos su posición, su intensidad y su cantidad, desarrollando acrobacias para, al menos, aproximarnos a la idea de vencer la gravedad, ese deseo que desde hace tanto tiempo fascina a la humanidad.
Desierto de Atacama chileno. Imagen de Observatorio Europeo Austral con IDs conocidos CC-BY-4.0 Archivos de Imágenes de Observatorio Europeo Austral ESO subidos por OptimusPrimeBot bajo la licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional
La arquitectura ya no puede ser pensada como un objeto aislado, ajena a las redes técnicas que sustentan la vida contemporánea —un escenario que exige diferentes lecturas y enfoques. Es en este contexto que, en marzo, el tema mensual de ArchDaily se centró en La Tecnosfera: Arquitectura en la intersección de la tecnología, la ecología y los sistemas planetarios, un tema amplio e inevitablemente complejo. A partir del concepto de tecnosfera, acuñado por el geólogo Peter Haff para describir el conjunto de artefactos producidos por la humanidad, se delinea un panorama en el que la vida contemporánea se muestra profundamente entrelazada con máquinas, datos y redes de energía.
Honduras es el segundo país más grande de Centroamérica, tanto en territorio como en población. En la actualidad, su tejido urbano sigue estando fuertemente influenciado por los principios modernistas de la década de 1970, que priorizaron los corredores viales de alta velocidad y una movilidad "punto a punto" dependiente del automóvil. Asimismo, el país enfrentó numerosos desafíos en materia de seguridad pública durante la década de 2010, lo que contribuyó a la creación de un espacio urbano caracterizado por fachadas ciegas, altos muros perimetrales y recintos cerrados diseñados para aislar el interior del ámbito público.
Tuvimos la oportunidad de conversar con Alejandra Ferrera, arquitecta hondureña criada en Danlí, una ciudad en el oriente de Honduras. Con más de 15 años de práctica profesional en Brasil, los Países Bajos y Australia, sostiene que, si bien el diseño orientado a la seguridad fue una necesidad funcional de su época, ha dado lugar a una experiencia urbana fragmentada donde la calle sirve únicamente como un vacío de tránsito en lugar de un espacio para el encuentro social. Sugiere que, aunque este aislamiento fue una medida de seguridad justificada, generó un distanciamiento entre los habitantes y la ciudad. Asimismo, sostiene que la situación general de seguridad pública contribuyó a forjar una identidad nacional lastimada que a menudo busca la calidad en el exterior, desestimando el potencial de su propio contexto.
Metamorphosis in Motion por Lina Ghotmeh. Imagen cortesía de los editores de ArchDaily presentes en Milán
Milán reactiva esta semana su papel como capital global del diseño con el inicio de la Milan Design Week 2026 el 20 de abril, seguida de la apertura de la 64ª edición del Salone del Mobile.Milano el 21 de abril en Fiera Milano, Rho. Más que un evento único, la semana se despliega como un sistema complejo en el que la feria y la ciudad operan bajo diferentes temporalidades y condiciones espaciales. Desde las aperturas anticipadas en los distritos urbanos hasta el inicio formal del programa en el recinto ferial, el calendario escalonado refuerza un flujo continuo de actividad que se extiende por instituciones, infraestructuras y el espacio público.
Campo agrícola Waru Waru. Imagen vía World Monuments Fund
El Día Internacional de la Madre Tierra de las Naciones Unidas, que se conmemora cada 22 de abril, busca "promover la armonía con la naturaleza y la Tierra". Ante la urgencia que plantea el cambio climático, esta fecha intenta concientizar sobre los desafíos de preservar todas las formas de vida que el planeta sustenta. Se trata de un llamado a la comunidad global para salvaguardar la biodiversidad, al tiempo que se busca equilibrar los sistemas económicos, sociales y ecológicos. Los delitos contra la biodiversidad abarcan prácticas a gran escala como la deforestación, el cambio de uso de suelo, la agricultura intensiva, la ganadería y el comercio ilegal de vida silvestre, todos considerados por la ONU como factores que aceleran la destrucción del planeta.
La historia de la arquitectura suele avanzar mediante gestos icónicos o avances tecnológicos; sin embargo, algunas obras siguen siendo influyentes precisamente porque se resisten al espectáculo. Construida entre 1972 y 1974 en Sint-Martens-Latem, Bélgica, la Residencia Van Wassenhove se erige como uno de esos proyectos silenciosos pero decisivos. Concebida como un volumen de concreto único y continuo, emplazado en un paisaje boscoso, la casa desafía las ideas convencionales de confort doméstico, privacidad y jerarquía espacial. Su presencia es directa y sin concesiones, pero evita la monumentalidad, posicionándose en cambio como una estructura habitada, moldeada por los rituales cotidianos y la permanencia en el tiempo.
La casa fue diseñada por Juliaan Lampens, una figura que operó en gran medida al margen de las narrativas arquitectónicas dominantes de su época. Trabajando principalmente en Flandes y a menudo a través de encargos privados, Lampens desarrolló una obra centrada en la reducción espacial radical, la honestidad material y un enfoque casi ético de la construcción. La Residencia Van Wassenhove suele describirse como su obra más completa, no porque introduzca ideas nuevas, sino porque consolida muchos de los principios que recorren de manera constante su trayectoria.
Mediante el uso de planchas de acero masivas, a menudo de varios centímetros de espesor y con un peso de toneladas, las esculturas de Richard Serra transmiten una sensación de ligereza casi inverosímil. Este efecto no proviene de una reducción de la masa, sino de cómo se organiza dicha masa: grandes superficies curvas se inclinan, pasajes estrechos comprimen el cuerpo y elementos aparentemente inestables crean una sensación constante de desequilibrio. Serra transforma el peso en una experiencia espacial dinámica.
En la arquitectura, la ligereza ha ocupado un rol central al menos desde el período moderno. Mientras que las tradiciones anteriores, como la arquitectura griega y romana, estaban estrechamente asociadas con la estabilidad, y las grandes iglesias con la monumentalidad, el siglo XX introdujo un cambio decisivo en la forma de abordar la materia, sobre todo a través de la separación entre estructura y cerramiento.
Centre Pompidou Hanwha, 2026. Imagen cortesía de Wilmotte & Associés Sa
El museo e institución cultural de origen francés, el Centre Pompidou, abrirá una nueva sede en Corea en colaboración con la local Fundación de Cultura Hanwha. Reconocido en el ámbito de la arquitectura por su sede francesa, diseñada por Renzo Piano y Richard Rogers y recientemente cerrada por renovación, el Centre Pompidou amplía su presencia internacional con este nuevo espacio, que se suma a sus sedes en España, Bélgica, China y los Emiratos Árabes Unidos. El edificio coreano consiste en un proyecto de renovación de 12,000 m² en la base del rascacielos 63 Tower, a cargo de Wilmotte & Associés. Ubicado en la isla de Yeouido, a orillas del río Han y en pleno corazón del distrito financiero de Seúl, el Centro Pompidou Hanwha Seúl está concebido tanto como un espacio de exhibición como un punto de encuentro donde convergen la educación y el arte, ofreciendo áreas adaptables para albergar una amplia variedad de actividades.
La inundación no llega por sorpresa. Regresa, siguiendo los mismos ríos crecidos y cielos monzónicos, ablandando la tierra y entrando en hogares que nunca fueron diseñados para resistirla. Las paredes se desatan antes de perderse, los materiales se recogen antes de que se los lleve la corriente y las estructuras se reconstruyen con una familiaridad que sugiere que esto no es destrucción, sino una secuencia natural. En paisajes donde el agua regresa cada año, la supervivencia se define por la capacidad de empezar de nuevo.
A lo largo de las llanuras aluviales de Bangladés, la cuenca del Brahmaputra y el delta del Mekong, la inundación es una certeza estacional. Los informes de instituciones como el Banco Mundial y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático suelen abordar las inundaciones desde la perspectiva de la exposición y los daños, midiendo el éxito en función de la resistencia y la durabilidad. Sin embargo, en los territorios que se sumergen anualmente, estas métricas solo describen el problema de forma parcial. El suelo mismo oscila entre el estado sólido y el líquido. Construir como si fuera una superficie fija significa diseñar en contra de la condición misma que lo define.
Si antes el proyecto se articulaba principalmente en torno a condiciones locales o regionales, hoy se encuentra atravesado por cadenas que comienzan en la extracción de recursos, pasan por sistemas industriales y se extienden por infraestructuras planetarias muchas veces invisibles que operan de forma continua e interdependiente.
Es en este desplazamiento donde la arquitectura pasa a operar como mediadora de un campo mucho mayor: la tecnosfera.
Una celosía perforada suele considerarse un elemento secundario; algo que se aplica para matizar la luz, decorar una fachada o añadir textura allí donde un muro, de otro modo, resultaría plano. Se fotografía como una superficie, se dibuja como un patrón y se analiza como una artesanía. Sin embargo, en muchos edificios del subcontinente indio y el mundo islámico, la celosía nunca fue un mero añadido. Era el muro en sí. Si se elimina, el edificio no solo cambia de aspecto, sino que pierde su capacidad para regular el calor, hacer circular el aire y mediar entre el interior y el exterior.
Esta interpretación errónea revela más sobre los hábitos contemporáneos que sobre la propia celosía. Desde hace tiempo, el pensamiento arquitectónico ha separado la estructura de la envolvente, y el desempeño de la expresión. Dentro de ese marco, elementos como el jaali o la mashrabiya resultan fáciles de catalogar como ornamentales: visualmente ricos, pero técnicamente secundarios. No obstante, estas celosías fueron concebidas como sistemas integrados en los que la geometría, el material y el clima funcionan en conjunto. Su inteligencia radica en lo que hacen.