
La fase inicial del proyecto de renovación integral del Museo Histórico Nacional en Tirana está cerca de finalizar. El proyecto fue encargado por el Ministerio de Economía, Cultura e Innovación de Albania y la UNOPS, y financiado por la Comisión Europea a través del programa EU for Culture (EU4C) en Albania. La restauración completa de los 21,400 metros cuadrados del museo está planificada en dos fases, lideradas por la firma con sede en Róterdam Casanova + Hernandez Architects en colaboración con el socio local iRI. La primera fase consiste en la restauración del edificio existente en la Plaza Skanderbeg y se espera que concluya este año, lo que permitirá el inicio inmediato de la segunda fase, centrada en la ejecución del nuevo diseño para todos los espacios interiores, el patio y la cubierta. El proyecto forma parte de la transformación urbana que atraviesa Tirana. Según Casanova + Hernandez Architects, esta evolución refleja la transición de Albania desde décadas de aislamiento comunista hacia una capital mediterránea contemporánea. En los últimos años, este cambio se ha materializado a través de torres diseñadas por profesionales de la arquitectura a nivel internacional, junto con desarrollos públicos, institucionales y deportivos, lo que ha dado lugar a una serie de proyectos de gran perfil: desde desarrollos verticales de uso mixto y calles peatonales hasta campus ecológicos e instalaciones cívicas. En este contexto, la renovación del Museo Histórico Nacional representa un tipo de intervención diferente, centrada en la adaptación de una institución cultural existente. El Museo Histórico Nacional fue construido originalmente en la década de 1980. Según el equipo de arquitectura a cargo de la restauración, la institución presentaba inicialmente "una narrativa lineal y controlada por el Estado, que iba desde la prehistoria hasta la Guerra Antifascista". En términos espaciales, esto se traducía en una secuencia arquitectónica que guiaba al público visitante a través de un relato fijo, el cual no fue alterado sustancialmente por las actualizaciones postcomunistas del museo. Bajo el título "Caleidoscopio Albanés" (Albanian Kaleidoscope), el proyecto de reconstrucción y musealización busca no solo consolidar y restaurar el edificio tras el terremoto de noviembre de 2019, sino también redefinir el papel de la institución mediante narrativas plurales, inclusivas y comprometidas de manera crítica, en sintonía con la museología contemporánea. La intervención incluye la renovación de los espacios interiores y el patio del museo, así como la creación de una plaza en la azotea y nuevas áreas públicas para fortalecer el papel cultural, educativo y económico de la institución. La propuesta introduce un zócalo abierto que permite el libre acceso del público a ciertas partes del edificio. La planta baja albergará un café-librería, una biblioteca y espacios para eventos conectados con áreas multiusos y educativas en los niveles superiores. Esta zona también dará acceso a un nuevo Patio de Eventos, concebido como un espacio para conciertos, talleres y exposiciones. Por su parte, la cubierta se adaptará como un espacio cultural público organizado en "salas" flexibles y protegido por una marquesina para su uso durante todo el año. Casanova + Hernandez Architects describe la propuesta como una "intervención arquitectónico-museológica complementaria" (plug-in), concebida como una inserción arquitectónica independiente dentro del patio del museo que reconfigura la circulación, las funciones y el significado simbólico del edificio a través de cuatro elementos clave. El proyecto introduce un nuevo sistema de circulación conocido como el "Sendero de la Historia", donde se exhibirá una selección dinámica de imágenes y objetos históricos, facilitando un flujo flexible de visitantes de forma independiente a las salas de exposición. Una segunda intervención, el "Sendero de la Cubierta", conecta el patio con la plaza de la azotea mediante escaleras helicoidales que conducen a servicios públicos y vistas de la ciudad. La propuesta contempla asimismo un nuevo archivo subterráneo accesible mediante visitas guiadas especializadas, denominado "Caja Negra Albanesa". Otro elemento clave son las "Ventanas de la Historia", un muro acristalado elíptico que exhibe imágenes y objetos. Las variaciones en la transparencia de las superficies generan un efecto caleidoscópico sensible a la luz que da nombre al proyecto: el "Caleidoscopio Albanés". Los espacios de exhibición del museo se están reorganizando en salas conectadas por el nuevo sistema de circulación, lo que permitirá rotar las muestras sin interrumpir el tránsito del público. La transformación del museo en una institución más dinámica se estructura en torno a cuatro estrategias. En primer lugar, la colección permanente se reorganiza bajo tres ejes temáticos: Arqueología, Etnografía y Lengua Albanesa, estableciendo un marco curatorial más claro. En segundo lugar, una estrategia de programación flexible distribuye las exposiciones temporales en ocho espacios, que incluyen la Caja Negra, el Sendero de la Historia, las áreas de la azotea, las galerías y los entornos inmersivos. En tercer lugar, el proyecto incorpora espacios educativos interactivos y de libre acceso, diseñados especialmente para el público más joven. Por último, se integrarán tecnologías digitales como la realidad aumentada (AR), la realidad virtual (VR) e instalaciones inmersivas en todo el museo para fomentar la accesibilidad, la interacción y el compromiso de los y las visitantes. Entre otros proyectos anunciados recientemente en Albania se encuentra la publicación de las imágenes finales de un nuevo complejo turístico en Dhërmi, diseñado por Bofill Taller de Arquitectura y actualmente en construcción. La firma ya había presentado con anterioridad otros dos proyectos en Tirana: la Torre Papuli y la Torre Barcelona, esta última ubicada cerca del museo. Otros desarrollos recientes en la capital incluyen la propuesta ganadora de Rojkind Arquitectos para un complejo de uso mixto como parte de la reurbanización del predio de Zyber Hallulli, diseñado en colaboración con Pedro Reyes, SON Architects, Motus Holdings y ASAB. Por su parte, la oficina con sede en Róterdam MVRDV ganó recientemente el concurso internacional para el nuevo Palacio de Deportes Asllan Rusi de Tirana, un edificio esférico de más de 100 metros de diámetro que combina un estadio de básquetbol y voleibol con capacidad para 6,000 espectadores, departamentos residenciales, un hotel y locales comerciales en la planta baja.







































