En 1743, se instaló en un patio del Palacio de Versalles una pequeña cabina suspendida por cuerdas para el uso privado del rey Luis XV. Operada manualmente por sirvientes ocultos a la vista, la llamada "silla voladora" permitía el desplazamiento entre pisos sin necesidad de escaleras y, sin saberlo, planteó una de las preguntas fundamentales de la arquitectura moderna: cómo trasladar a las personas verticalmente de manera eficiente, segura e integrada al edificio.
La mecanización de este principio, con la introducción del ascensor de seguridad a principios de la década de 1850, allanó el camino para una transformación urbana sin precedentes. Sin el ascensor, los rascacielos de Chicago y Nueva York de la década de 1880 habrían sido inviables, no por limitaciones estructurales, sino por cuestiones de acceso. El ascensor no solo hizo posible construir a mayor altura, sino que también definió la lógica operativa de estos edificios: dónde se ubicarían sus núcleos, cómo se organizarían sus vestíbulos y quién podría acceder a qué espacios.
ArchDaily China cumple 11 años este año. El diseño fundamentado en la cultura y el territorio de China se ha consolidado como una parte esencial del intercambio global de diseño arquitectónico, adquiriendo gran relevancia dentro de la ola de desarrollo de la arquitectura y el diseño a nivel mundial. ArchDaily China no solo acerca la información y el análisis global sobre arquitectura y diseño a los/las lectores/as chinos/as, sino que también proyecta la arquitectura y el diseño de China hacia el resto del mundo. Fieles a nuestro propósito inicial, nos consolidamos como una plataforma abierta en beneficio del público, contribuyendo a que la industria de la arquitectura y el diseño sea más inclusiva y equitativa.
Este año, extendemos una vez más nuestra invitación a los/las lectores/as en China para participar en la selección de los Premios Obra del Año 2026 en China. Mediante un sistema de votación imparcial y sin fronteras geográficas, cada participante se convierte en miembro del jurado para elegir los proyectos de arquitectura y diseño más representativos del país. Durante las próximas tres semanas, el proceso de selección se dividirá en dos etapas: en la primera fase, se votará entre 455 proyectos publicados durante el último año, de los cuales los 15 más nominados pasarán a la lista de finalistas; en la segunda fase, se volverá a votar por estos 15 proyectos destacados para definir al ganador o ganadora, el segundo y el tercer lugar del año.
La edición 2026 de los Premios Obra del Año en China es posible gracias al apoyo de Dornbracht, firma reconocida por sus diseños líderes en arquitectura, presentes a nivel internacional en baños y cocinas.
A medida que continúa el recorrido por las ciudades de la Copa Mundial de la FIFA 2026, nos trasladamos a la que actualmente es la ciudad más habitable de Norteamérica: Vancouver. Apodada "la ciudad de cristal" por el artista Douglas Coupland —quien hacía referencia a la dominante estética de acero y vidrio del centro de la ciudad—, la urbe cuenta en realidad con una arquitectura diversa, que va desde edificios de estilo eduardiano del siglo XX hasta singulares obras modernas del siglo XXI.
Vancouver es conocida por su excelente calidad de vida y su acceso a la naturaleza. Si bien esto tiene un precio, la ciudad ofrece servicios de alta calidad y amplios espacios públicos y recreativos, algo que se refleja claramente en su arquitectura. Destacan diversos edificios de oficinas e institucionales reconvertidos que han cobrado una segunda vida como espacios públicos y de hospitalidad.
Debido a la gran demanda, reabrimos brevemente la convocatoria para el Programa de Embajadores/as Estudiantiles de ArchDaily 2026/2027.
ArchDaily nació en el entorno universitario, de la mano de dos estudiantes de arquitectura que creían que el conocimiento de nuestra disciplina debía llegar más lejos. Dieciocho años después, esa convicción se mantiene intacta, aunque las perspectivas, las herramientas y las oportunidades se han multiplicado. Con esto en mente, lanzamos el Programa de Embajadores/as Estudiantiles para brindar a la próxima generación de arquitectos/as un papel activo al conectar sus universidades con la conversación arquitectónica global.
Para conocer a fondo el patrimonio arquitectónico de una ciudad, es necesario mirar más allá de sus sitios declarados y monumentos icónicos. Para muchas personas, comprender la trama urbana de una ciudad y lo que la hace vibrar implica también descubrir los edificios protegidos a menor escala, valorados por la comunidad local, así como los espacios de encuentro popular. Esto resulta especialmente evidente al observar las bulliciosas ciudades vietnamitas y sus peculiares características arquitectónicas, que solo pueden apreciarse cuando se profundiza en sus múltiples influencias y capas históricas, las cuales combinan motivos tradicionales vietnamitas, modernismo, materialidad local y soluciones de diseño climático, pero sobre todo, al comprender las limitaciones del terreno que se resuelven mediante la implementación de las estrechas casas tubo y edificaciones de baja altura.
Estos estilos y movimientos arquitectónicos clave a menudo se preservan e incluso se ponen de relieve, a medida que los/las arquitectos/as dan una segunda vida a edificaciones deterioradas o abandonadas, transformándolas en concurridas cafeterías. Así, revitalizan sitios patrimoniales de menor escala al promover su restauración y uso cotidiano por parte de la comunidad, invitando al público visitante a reconocer la relevancia histórica del espacio mientras disfruta de él.
En las últimas décadas, ciudades de todo el mundo han experimentado un incremento en la demolición de autopistas elevadas de concreto. Taipéi, Seúl, Portland y Boston, por ejemplo, han sido testigos del auge y la caída de estas infraestructuras para dar paso a parques y nuevas propuestas de regeneración urbana. En otros casos, como el de Montreal en Canadá, la oposición ciudadana a las autopistas se manifestó incluso antes de su construcción, logrando desviar viaductos, preservar el patrimonio y liberar las vistas al frente marítimo. En el caso de San Francisco, en los Estados Unidos, la historia de la Autopista Embarcadero es una de esas narrativas que sirve como estudio de caso sobre la ambición infraestructural de mediados de siglo de la ciudad, la respuesta ciudadana ante el proyecto y su eventual desmantelamiento en favor de la conectividad urbana.
Sunlight House / HEIN-TROY Architects. Imagen cortesía de VELUX
¿Puede la arquitectura moldear el confort antes de que intervengan los sistemas mecánicos? Dado que los edificios representan casi el 40% del consumo energético mundial y las personas pasan cerca del 90% de su tiempo en interiores, el desempeño térmico se ha convertido en una de las preocupaciones más urgentes de la arquitectura. Sin embargo, a pesar de que suele asociarse con los valores de aislamiento, las calificaciones energéticas o los sistemas mecánicos, el desempeño térmico comienza con decisiones espaciales que se toman mucho antes de incorporar el equipamiento técnico. La orientación, el flujo de aire, la luz natural y la ubicación de las aberturas influyen en cómo un edificio absorbe, conserva y libera calor a lo largo del día.
El desempeño térmico no solo consiste en reducir la demanda de energía, sino también en mantener condiciones interiores confortables en respuesta al clima. Estrechamente vinculado al confort térmico —la manera en que las personas que habitan los espacios experimentan la temperatura, el flujo de aire, la humedad y el calor radiante—, influye tanto en la salud, el bienestar y la productividad como en la eficiencia operativa. Diversas investigaciones sugieren que los ambientes interiores saludables pueden mejorar la capacidad de aprendizaje y la productividad hasta en un 15%, lo que refuerza la creciente relación entre el desempeño ambiental, la resiliencia y la calidad espacial.
Con cuarenta y ocho camas psicogeriátricas y sesenta y ocho departamentos accesibles para sillas de ruedas, alojamiento para cuidadores/as informales y espacio para atención médica a domicilio, el edificio De Keyzer se inauguró en Ámsterdam en 2011. Su programa se había concebido íntegramente para personas mayores que requerían asistencia; sin embargo, poco después de su terminación, el inmueble se vendió a un fondo de inversión y los departamentos comenzaron a alquilarse a familias jóvenes con niños/as.
Para los/las arquitectos/as del proyecto, Tom Frantzen y Karel van Eijken, el episodio podría haberse interpretado como un fracaso de previsión. Lejos de ello, se convirtió en una confirmación. "Demostró, con total claridad, que los edificios pueden terminar utilizándose de formas completamente distintas a las previstas originalmente", recuerda Frantzen. La transformación solo fue posible gracias a la amplitud de los departamentos y a que la estructura permitía usos más diversos que los previstos en el programa original. Si el edificio se hubiera diseñado únicamente para su función inicial, el cambio de uso probablemente habría requerido una remodelación destructiva o, en un caso extremo, la demolición.
Barcelona es la primera ciudad en la historia del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA en albergar el evento en dos ocasiones. La edición de 1996, Presente y futuros: arquitectura en las ciudades, llegó en un momento de gran efervescencia, cuando la urbe posolímpica consolidaba un modelo urbano que se convertiría en uno de los más estudiados y cuestionados del urbanismo contemporáneo, y cuando la arquitectura aprendía a pensarse a través de la gran metrópoli como su principal espacio de indagación. Treinta años después, la misma ciudad vuelve a plantear la pregunta bajo una condición muy distinta: una en la que el entorno construido ya no puede entenderse como un objeto autónomo, sino únicamente a través de los sistemas ecológicos, materiales y políticos más amplios que lo sostienen. El tema del Congreso de 2026 —Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición— no abandona las preocupaciones urbanas de 1996, sino que las replantea desde una escala planetaria.
El equipo curatorial detrás de esta edición, integrado por Pau Bajet, Maria Giramé, Mariona Benedito, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres, aborda la arquitectura como una herramienta crítica y transformadora arraigada en el territorio, con una labor que abarca la práctica profesional, la investigación y la docencia. Su programa estructura el Congreso en torno a seis líneas temáticas interconectadas (Devenir más que humano, Devenir circular, Devenir encarnado, Devenir interdependiente, Devenir hiperconsciente y Devenir sintonizado) y lo distribuye en tres sedes de carácter muy diverso —Les Tres Xemeneies del Besòs, el Disseny Hub en Glòries y el CCIB—, cada una elegida tanto por su carga simbólica como por su capacidad de aforo.
Desde sistemas de revestimiento acústico y térmico hasta unidades de mampostería y textiles fabricados a partir de residuos agrícolas, la experimentación con materiales de origen biológico sigue impulsando soluciones sostenibles para la industria de la construcción. Ante la urgente necesidad de replantear cómo concebimos e interactuamos con los materiales que dan forma al entorno construido, profesionales, investigadores/as y docentes abordan diferentes escalas de diseño y fases de proyecto, reconociendo la importancia de reducir las emisiones de carbono y el impacto ambiental de la industria. En colaboración con el Proyecto Bagaceira, el prototipo de panel acústico y térmico Sugarcrete®, desarrollado por la Universidad de East London (UEL), demuestra cómo el diseño bajo en carbono puede transformar los residuos agrícolas en materiales de construcción de alto rendimiento.
Concepto de baño Waterway por Haihua Zhang y la colección de baño AXOR Archivio por Barber Osgerby. Imagen cortesía de AXOR
El agua siempre ha ocupado una posición singular en la arquitectura: elemental pero elusiva, funcional pero simbólica. Es tanto un material como un medio que da forma a las ciudades, estructura los rituales e influye en cómo se percibe el espacio. En las distintas culturas, el agua se entiende no solo como una fuente de vida, sino como portadora de significados asociados con la purificación, la renovación y la continuidad. Su presencia en el entorno construido suele ir más allá de la utilidad, convirtiéndose en un recurso mediante el cual la arquitectura apela a los sentidos y construye atmósfera.
¿El diseño guía el uso o el uso guía al diseño? Los y las estudiantes luchan por mantener la concentración, el personal de trabajo se encoge bajo una iluminación estridente y quienes habitan un edificio se retraen de los espacios rígidos, a menudo como respuesta a condiciones ambientales que solo se hacen visibles una vez que el espacio es ocupado. La luz que atraviesa una habitación, la resonancia del sonido, la textura de las superficies o el ritmo de la circulación pueden favorecer la concentración, aportar calma o inspirar la creatividad; sin embargo, cada uno de estos factores también puede aumentar de forma involuntaria el estrés y la distracción. Profesionales de la arquitectura y el diseño se cuestionan y exploran: ¿cómo se fundamentan las decisiones de diseño y de quién es el conocimiento que se considera esencial para configurar el espacio?
El contexto de la guerra actual define el lugar de Ucrania en la conciencia internacional. No obstante, la arquitectura suele trascender la duración de una vida humana, por lo que puede convertirse en una herramienta para imaginar el futuro. La práctica del diseño arquitectónico —ya sea especulativa, conceptual o práctica— funciona como un medio para materializar formas de vida y de interacción que van más allá de nuestras realidades actuales. En esta selección de proyectos conceptuales enviados por los/las lectores/as de ArchDaily, se aprecian estrategias materiales, espaciales y simbólicas que buscan dar respuesta a las coyunturas contemporáneas en los sectores residencial, educativo y comercial.
Dado que la línea de conflicto se ha mantenido relativamente estática desde finales de 2023, las ciudades ucranianas siguen siendo escenario de nuevos proyectos de desarrollo urbano y arquitectónico. En este artículo, reunimos una selección de proyectos no construidos en las ciudades de Vinnytsia, Lviv y Kyiv. La selección abarca propuestas residenciales, comerciales y de usos mixtos, además de un complejo educativo. Asimismo, se diseñaron dos proyectos residenciales como prototipos sin una ubicación específica, concebidos como una respuesta potencial ante la pérdida de infraestructura y la inestabilidad en la región.
En 2025, el mercado global de salud animal movilizó alrededor de 70.000 millones de dólares, y se proyecta que esta cifra se duplique para 2033. Detrás de este número, sin embargo, ocurre también una transformación silenciosa en el espacio construido, siendo el hospital veterinario un claro ejemplo de ello. Este programa, que durante décadas ocupó la parte trasera de clínicas improvisadas y anexos de tiendas de mascotas, ha ido adquiriendo un lenguaje y una identidad propios. Es la consolidación arquitectónica de un vínculo que ya supera los 15.000 años.
Durante mucho tiempo, la tradición filosófica occidental ha situado a la cultura en oposición a la naturaleza. Este pensamiento dual ha moldeado el canon de las ciencias y las humanidades, y la arquitectura no ha sido la excepción. Bajo esa lógica, todo lo que no es humano existe para ser explotado por el ser humano y recibe el nombre de "recurso natural". Esta mentalidad extractivista ha moldeado el desarrollo de muchas partes del mundo en los últimos siglos, dejando huellas profundas —a veces irreparables— en el planeta. Sin embargo, siempre han existido otras formas de habitar. Desde las prácticas religiosas de África occidental basadas en el animismo hasta las ciencias herbolarias de quienes custodian la Jurema Sagrada en Brasil; desde las comunidades indígenas en la India cuyo ritmo de vida refleja los monzones, hasta los inuit del Ártico que pueden ver decenas de tonalidades de blanco: entre los seres humanos y la naturaleza no hay distinción, lo que existe es la vida.
Pensadores y pensadoras contemporáneos llevan este debate a los ámbitos de la filosofía y, más específicamente, de la arquitectura. Donna Haraway, Antônio Bispo dos Santos, Achille Mbembe y Beatriz Colomina son solo algunas de las figuras cuyo trabajo ha ayudado a expandir la estrecha perspectiva occidental, arrojando luz sobre formas alternativas de convivencia —con otros seres humanos y más que humanos— en este planeta.
¿Qué sucede cuando la materialidad se convierte en el motor del diseño? ¿Cómo puede una infraestructura cultural expresar su propia identidad? El Pabellón de Diseño de España para la Capital Mundial del Diseño Frankfurt Rhein-Main 2026 reúne la innovación creativa del país para abordar desafíos contemporáneos a través de una reinterpretación del legado arquitectónico de Gaudí. Concebido como una infraestructura cultural reversible, el proyecto activa el espacio público al mismo tiempo que amplía el debate en torno al uso de materiales, la circularidad y la reutilización. En lugar de reproducir formas históricas, el pabellón adopta un enfoque contemporáneo y operativo. Así, destaca la colaboración entre la industria, el diseño y la cultura de España, explorando principios estructurales y constructivos arraigados en la geometría, la eficiencia material y la relación entre forma y sistema.
La reconversión de templos religiosos en desuso mediante programas culturales constituye una de las estrategias de reutilización adaptativa más atractivas de la planificación urbana contemporánea. Esta compatibilidad funcional parece radicar en las características específicas de las iglesias: sus naves centrales ofrecen plantas libres de gran escala y secciones transversales monumentales que albergan con facilidad los requerimientos volumétricos de museos, teatros o centros comunitarios. Asimismo, las propiedades acústicas inherentes a sus techos abovedados, combinadas con una iluminación natural intencionada que se filtra a través de vitrales o cúpulas, generan las condiciones espaciales óptimas para actividades que van desde las artes escénicas hasta la exhibición de objetos culturales. Al asumir un rol público y cultural, estos edificios no solo evitan la demolición o el abandono físico, sino que también preservan su condición de hitos urbanos y de identidad dentro de la trama de la ciudad, revitalizando su entorno inmediato sin alterar su significado histórico.
Pico House, parte del Distrito Histórico de Los Ángeles Plaza. Imagen de Daniel L. Lu - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0
Hoy en día, la forma urbana de Los Ángeles se caracteriza por la dispersión urbana del siglo XX y una extensa infraestructura automotriz. Sin embargo, la realidad física del núcleo original de la ciudad revela una historia más compleja profundamente arraigada en el legado hispano. De hecho, Los Ángeles no se originó a partir del sistema de parcelamiento estadounidense estandarizado que define la mayor parte del territorio de los Estados Unidos. Por el contrario, es producto de la tradición urbana española en América, que siguió una estructura repetida en las principales ciudades del continente. La intersección de estos sistemas creó una geometría e historia urbana superpuesta que sigue siendo visible en el trazado vial contemporáneo de la ciudad.
Cuando Los Ángeles fue fundado en 1781 como pueblo por Felipe de Neve, era un asentamiento fronterizo del Virreinato de la Nueva España. Los virreinatos eran las divisiones políticas de los territorios españoles en América y, a finales del siglo XVIII, la Nueva España era un territorio vasto. Se extendía desde el sur de Costa Rica hasta el norte en la Alta California, limitando al este con el río Misisipi y los recientemente independizados Estados Unidos de América. En aquella época, la Ciudad de México funcionaba como el principal centro administrativo y económico, lo que obligaba a las regiones fronterizas como la Alta California a depender de una tríada específica de asentamientos: misiones (religiosas), presidios (militares) y pueblos (civiles).
Quienes ejercen la arquitectura suelen recibir el crédito por las edificaciones mucho después de concluida la construcción. Los nombres permanecen vinculados a los proyectos a través de fotografías, publicaciones e historias, a menudo décadas después de que se realizaron los planos originales. Las edificaciones, por el contrario, rara vez se mantienen fieles a esa narrativa por mucho tiempo. Las familias crecen, las tecnologías cambian, surgen comercios y la vida cotidiana impone exigencias que ningún plano puede anticipar por completo. Con el tiempo, la arquitectura acumula modificaciones, reparaciones, ampliaciones e improvisaciones que, paulatinamente, la alejan de su estado original.
Seleccionado como uno de los ganadores de los ArchDaily 2025 Next Practices Awards, NAAW representa a una nueva generación de estudios de arquitectura que están reconfigurando la práctica contemporánea en Asia Central. Fundado en 2019 por Elvira Bakubayeva y Aisulu Uali, el estudio opera en la intersección de la investigación, la colaboración interdisciplinaria y la experimentación espacial, posicionando a la arquitectura como una herramienta de reflexión y un agente activo en la configuración de la identidad contemporánea de Kazajistán.
Ganador del Primer Premio: A Thread Through Time. Imagen cortesía de Buildner
Buildner ha anunciado los resultados del Dubai Urban Elements Challenge, un destacado concurso internacional de diseño organizado en colaboración estratégica con la Autoridad de Carreteras y Transportes de Dubái (RTA). Con una bolsa total de premios de 2,000,000 AED (aproximadamente €500,000), la iniciativa representa uno de los concursos globales de diseño con financiamiento público más importantes centrados en la transformación urbana.
El concurso fue concebido como una plataforma de innovación y contratación con visión de futuro para uno de los entornos metropolitanos de más rápida evolución en el mundo. Se invitó a los y las participantes a proponer elementos urbanos modulares y sensibles al clima —sistemas de asientos, dispositivos de sombreado, infraestructura de iluminación, componentes de orientación, áreas de descanso y estructuras de microcomercio— diseñados para mejorar la vida peatonal y fortalecer la identidad del espacio público de Dubái.
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Villa Tai. Imagen cortesía de ARK Architects
La vivienda unifamiliar sigue siendo uno de los territorios más complejos de la arquitectura contemporánea. A la vez íntima y técnica, cotidiana y simbólica, concentra los debates en torno al confort, la sostenibilidad, el paisaje y los modos de habitar, al tiempo que funciona como un instrumento para proyectar la identidad de sus habitantes. Es en este campo donde opera ARK Architects. Con sede en Marbella y Sotogrande, el trabajo del estudio, bajo la dirección creativa de su cofundador Manuel Ruiz Moriche, se desarrolla a partir de una relación directa entre la arquitectura, la luz natural y el contexto ambiental.
Restauración de Bir Ettin / Bled El Abar Collective. Imagen cortesía de Bled El Abar Collective
En algunos idiomas, la palabra misma para edificio alude a su carácter inamovible. La disciplina de la ingeniería vinculada a la edificación se conoce como estática. Por lo tanto, la arquitectura se asocia estrechamente con lo fijo y lo inmóvil. Sin embargo, para millones de personas nómadas en todo el mundo, los refugios deben poseer una estructura ligera y claramente móvil, mientras que el hogar es el vasto paisaje en el que habitan. Estos estilos de vida, herederos de siglos de tradición, se encuentran bajo la constante amenaza de los factores de atracción de la vida sedentaria en pueblos y ciudades. En Túnez, un proyecto reconoce el riesgo de perder este patrimonio e intenta mejorar las condiciones de vida de quienes se dedican al pastoreo nómada.
La arquitectura comienza como un encuentro con la gravedad. Es el ancestral acto de colocar peso sobre la tierra, de persuadir a la materia para que se sostenga, permanezca de pie y ofrezca cobijo. Sin embargo, bajo esta condición de pesadez fundamental subyace una posibilidad más silenciosa: la densidad misma puede generar una sensación de ligereza, una condición perceptiva en la que el cuerpo, plenamente convencido del peso de la materia, comienza a experimentar el espacio como una suspensión.
Gran parte de la arquitectura contemporánea ha buscado la ligereza por medio de la reducción: estructuras más delgadas, superficies más tersas y transiciones cada vez más fluidas entre el interior y el exterior. En este enfoque, la ligereza se equipara con la desaparición, como si la gravedad pudiera superarse al retirar la presencia material. No obstante, existe otra dimensión en la que la ligereza no resulta de la ausencia, sino de la intensificación. Esta surge cuando la presencia material se vuelve tan precisa, tan plenamente afirmada, que empieza a alterar la percepción misma: cuando la masa sigue siendo pesada, pero deja de comportarse como algo meramente inerte.