
¿El diseño guía el uso o el uso guía al diseño? Los y las estudiantes luchan por mantener la concentración, el personal de trabajo se encoge bajo una iluminación estridente y quienes habitan un edificio se retraen de los espacios rígidos, a menudo como respuesta a condiciones ambientales que solo se hacen visibles una vez que el espacio es ocupado. La luz que atraviesa una habitación, la resonancia del sonido, la textura de las superficies o el ritmo de la circulación pueden favorecer la concentración, aportar calma o inspirar la creatividad; sin embargo, cada uno de estos factores también puede aumentar de forma involuntaria el estrés y la distracción. Profesionales de la arquitectura y el diseño se cuestionan y exploran: ¿cómo se fundamentan las decisiones de diseño y de quién es el conocimiento que se considera esencial para configurar el espacio?











