Un título en arquitectura proporciona los cimientos de la disciplina; sin embargo, la transición hacia el ejercicio profesional suele ir mucho más allá de las aulas. Ganar experiencia, desarrollar un portafolio y desenvolverse en la realidad de los despachos de arquitectura son desafíos a los que se enfrentan quienes egresan de la carrera en sus primeros años de práctica.
Creado por surfistas de California que querían trasladar las líneas del surf al asfalto, el skate pronto superó su rol de simple alternativa para los días sin olas. Se consolidó como una práctica que lee la ciudad desde otra lógica, reinterpretando escalones, pasamanos, muros y espacios intersticiales como posibles trayectorias, desafíos y oportunidades. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en una cultura urbana global, una forma de habitar y transformar el espacio público a través del movimiento. Lo que antes era marginal se ha transformado en un catalizador para la construcción de comunidad y la generación de nuevos usos en espacios olvidados. En su esencia, el skate revela cuántas ciudades coexisten dentro de una misma ciudad, según quién se desplace por ella y cómo cada persona sea capaz de reinterpretar su entorno.
Laab Is More / Sifah Studio. Tailandia. Imagen cortesía de NS BlueScope
Si bien la arquitectura suele responder a un programa de usos específico —considerando superficies, contextos y diversas condiciones económicas y técnicas—, los edificios rara vez permanecen inalterados a lo largo de su vida útil. Los programas, las dinámicas espaciales y las necesidades de las personas usuarias cambian, al igual que las condiciones ambientales, económicas y tecnológicas, lo que exige intervenciones que probablemente no se previeron al inicio del proyecto. Las estructuras de acero permiten proyectar una arquitectura capaz de crecer, transformarse, desmontarse y reensamblarse. Su precisión dimensional, sus componentes industrializados y el potencial de las conexiones mecánicas hacen posible el diseño de sistemas abiertos y preparados para futuras intervenciones.
Centro de Salud y Bienestar Beijing Taikang Yanyuan. Imagen cortesía de Serge Ferrari
En el cuento de Los Tres Cerditos, la elección del material determina el destino de cada casa. El soplido del lobo derriba las estructuras de paja y madera, mientras que la casa de ladrillo permanece en pie. La moraleja es que cuanto más sólida es la construcción, mayor es su capacidad de resistencia. Sin embargo, un edificio debe responder a cuestiones mucho menos sencillas. Mantenerse en pie sigue siendo esencial, pero el calor, la luz, el aire y el sonido no son fuerzas que deban bloquearse de manera obligatoria. A veces es necesario bloquear la radiación solar directa; otras, se debe permitir el ingreso de la luz natural. Retener el calor puede ser deseable en invierno y contraproducente en verano. El aire debe circular, el sonido puede necesitar ser absorbido, y las condiciones que determinan estas respuestas cambian a lo largo del día, las estaciones y la vida útil de la propia edificación. Mayor cantidad de material no significa necesariamente un mejor rendimiento. En algunos casos, simplemente puede añadir complejidad sin mejorar la respuesta del edificio.
Frente a la crisis climática y en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la reutilización de materiales ha cobrado gran relevancia en los ámbitos de la construcción y la arquitectura en los últimos años. Desde la "minería urbana" hasta los análisis de ciclo de vida (ACV), profesionales, organizaciones y equipos de investigación exploran diversas soluciones y estrategias para abordar un mismo desafío global. En este contexto, Project (Un)Build es una iniciativa de investigación que desarrolla métodos reversibles de construcción en madera mediante el uso de correas y almohadillas de fricción para facilitar la reutilización de materiales, contribuyendo al debate y la reflexión en curso sobre el acto mismo de construir.
El diseño acústico se asocia a menudo con elementos constructivos permanentes, como muros, cubiertas, cielorrasos y sistemas de aislamiento, que ayudan a controlar la propagación del sonido en un espacio. Sin embargo, no todas las fuentes de ruido ni todos los entornos son permanentes. Una obra en construcción cambia a medida que avanzan los trabajos; la maquinaria se sustituye o se traslada de un área a otra; un espacio industrial puede incorporar nuevos equipos; y una zona de trabajo temporal puede surgir en un lugar que nunca fue diseñado para albergarla. Las condiciones acústicas no son estáticas: varían con el tiempo y exigen soluciones capaces de responder a estas transformaciones. Entonces, ¿qué sucede cuando el control acústico se convierte en una estrategia flexible?
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Silla ergonómica inteligente HBADA X7. Imagen cortesía de HBADA
La silla de oficina ha evolucionado a la par de los cambios en los espacios de trabajo a lo largo del tiempo. En cada época de la oficina, la silla ha reflejado la forma en que las personas trabajan. Los primeros asientos de oficina se fabricaron para el trabajo administrativo: sillas fijas de madera dispuestas en hileras en grandes oficinas administrativas, donde el papeleo seguía rutinas estandarizadas. Hacia la década de 1980, las computadoras comenzaron a cambiar la manera en que las personas ocupaban un escritorio, y el mobiliario de oficina siguió esa misma tendencia. Los y las diseñadoras abordaron los asientos a través de la ergonomía y la biomecánica, perfeccionando la altura regulable, el soporte lumbar, la reclinación sincronizada y la relación entre el cuerpo y la estación de trabajo. Posteriormente, se combinó la investigación ergonómica con nuevos materiales, como la malla de suspensión transpirable en lugar del tapizado de espuma convencional.
Una fachada de ladrillo hace mucho más que definir el exterior de una vivienda. Al diseñarse como una pantalla porosa, se convierte en un elemento intermediario entre el interior y el exterior, modelando la atmósfera y las condiciones ambientales de los espacios que resguarda. En la arquitectura residencial india contemporánea, el jali de ladrillo —una pantalla de ladrillo perforada o de celosía— se ha reinterpretado con una sensibilidad contemporánea, nutriéndose de elementos arquitectónicos vernáculos.
La madera y la arquitectura costera siempre han ido de la mano. Se trata de uno de los materiales más característicos de las estructuras en la costa. Sin embargo, lograr esa estética en un entorno donde el clima es una constante exige mucho más de la madera que se elija.
"Después de todo, el tiempo es un ingrediente clave de mi profesión", afirma Francis Kéré en su libro Francis Kéré: Building Stories. La arquitectura evoluciona y se transforma constantemente a lo largo del tiempo. Ladrillos, puertas, ventanas, muros, escaleras y otros elementos se convierten en los protagonistas de un proceso que comienza con un boceto y que, finalmente, toma forma como obra construida.
La novena edición de la Trienal de Arquitectura de Oslo se desarrolla en un entorno que ya encarna muchas de las preguntas que plantea. La iglesia de Sofienberg, un edificio de ladrillo gótico del siglo XIX que actualmente se está transformando de lugar de culto en centro cultural, sirve como sede principal de una edición organizada en torno a una pregunta central: "¿Y si la naturaleza va primero?" Del 17 de septiembre al 1 de octubre de 2026, diversos seminarios, debates, talleres y exposiciones analizarán qué podría significar este cambio de prioridades para la arquitectura, desde la forma en que se utilizan los recursos hasta cómo los edificios se relacionan con los ecosistemas que los rodean.
A diferencia de los edificios, que están anclados a sus cimientos y responden al clima desde una posición fija, los yates están diseñados para el movimiento y el cambio constantes. Los interiores se balancean con la embarcación, la luz cambia minuto a minuto, la humedad es una condición de diseño permanente y cada kilogramo influye en el rendimiento. Por lo tanto, diseñar para el mar exige que los/las arquitectos/as, arquitectos/as navales, ingenieros/as y diseñadores/as de interiores resuelvan interrogantes que rara vez surgen en tierra: ¿cómo lograr que el espacio mantenga la calma cuando todo a su alrededor está en movimiento?
Pabellones Can Gio / DE-SO Asia. Imagen cortesía de NS BlueScope
Los Steel Architectural Awards ASEAN 2026, presentados por BlueScope, han anunciado los 12 proyectos finalistas seleccionados para avanzar a la evaluación a nivel de la ASEAN. En representación de logros destacados en la arquitectura de Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam, estos finalistas fueron elegidos a través de los programas de premios nacionales y ahora avanzan hacia la evaluación regional por parte de un jurado internacional.
La mampostería suele percibirse a través de su peso, profundidad, textura y sentido de permanencia. Sin embargo, estas cualidades físicas también tienen diversas implicaciones en el rendimiento de la envolvente de un edificio. Desde el espesor de la junta de mortero hasta el peso del material, cada decisión de diseño en mampostería se vincula con consideraciones de durabilidad, estabilidad y rendimiento a largo plazo, al tiempo que preserva el carácter material asociado con la solidez y la permanencia.En el proyecto Summer Street Apartments, el ladrillo delgado ofreció una manera de conservar estas cualidades y, al mismo tiempo, adaptarse a los requisitos de aislamiento y envolvente de un edificio totalmente eléctrico y de energía neta cero. De igual importancia, contribuyó a otorgarle al proyecto el carácter residencial que buscaba el equipo de arquitectura.
Edificios obsoletos. Imagen cortesía de Matt Van der Velde
A menudo se debate sobre la sustentabilidad en la arquitectura como si fuera un estándar universal y, en principio, debería serlo. Los edificios se evalúan cada vez más en función de su rendimiento energético, el carbono embebido, los sistemas de certificación, la eficiencia de los materiales, la biodiversidad y el impacto durante todo su ciclo de vida. Sin embargo, las normativas que determinan lo que realmente debe hacerse siguen siendo de carácter sumamente local. Un proyecto diseñado en Londres, Nueva York o Copenhague puede estar determinado por códigos energéticos estrictos, evaluaciones ambientales, requisitos de divulgación, controles de planificación y metas de carbono cada vez más ambiciosas. En cambio, esa misma oficina al trabajar en otro lugar puede encontrarse con un panorama normativo muy diferente.
Invernaderos refrigerados en Gardens by the Bay / Wilkinson Eyre Architects. Imagen cortesía de Serge Ferrari
¿Qué puede hacer un textil que el vidrio, la madera, el concreto o el metal no puedan? Las telas compuestas para la arquitectura no reemplazan a los materiales de construcción convencionales. Al contrario, pueden complementarlos y, a menudo, añadir otra capa de rendimiento a la envolvente del edificio. Su aplicación cambia según el contexto. Una membrana compuesta puede convertirse en un sistema de sombreado exterior para un invernadero tropical, una piel interior que define la acústica y la experiencia espacial en un museo, o parte de una estrategia de fachada que mejore el desempeño ambiental de un edificio existente.
Ganador del Primer Premio: Helical. Imagen cortesía de Buildner
Buildner se complace en anunciar los resultados de la edición 5 del concurso Architect's Chair, la quinta entrega de este certamen internacional anual que invita a profesionales de la arquitectura y el diseño de todo el mundo a crear una silla de autor que refleje su propia filosofía y visión de diseño.