
Habitar un espacio involucra múltiples factores económicos, sociales, culturales, geográficos, políticos y ambientales. No obstante, más allá de estas consideraciones, esta acción se vincula con procesos, límites y posibilidades que han sido recurrentemente objeto de investigación arquitectónica. "Somos constructores de una sociedad", declaró Solano Benítez durante su conferencia titulada El lugar de la arquitectura en la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires. A través de una serie de conferencias internacionales, muestras en diferentes puntos de la ciudad y actividades abiertas a todas las generaciones, la XX Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires examinó el valor del habitar, reconociendo a la arquitectura como la disciplina que otorga sentido a cómo y dónde vivimos y, en consecuencia, a cómo existimos en sociedad.
A lo largo de sus seis sedes principales y numerosas instituciones asociadas, surge un tema común: la exploración de la existencia humana a través de diferentes formas de habitar, el intercambio de saberes, el contraste de experiencias y el debate sobre los desafíos contemporáneos que enfrenta la arquitectura.
































