Durante la última semana de agosto, el gobierno de la ciudad de Nueva York anunció un nuevo proyecto para la MADE Bush Terminal en Sunset Park, Brooklyn. La iniciativa consiste en la transformación del antiguo edificio industrial en un centro de recuperación, almacenamiento, clasificación y redistribución de materiales de construcción a lo largo de un programa piloto de un año. Este proyecto se suma a una ola de centros de construcción circular similares que se han lanzado o anunciado recientemente en Europa: un almacén reconvertido en Bruselas, la adaptación de un predio industrial en Royal Docks, al este de Londres, y una red transfronteriza respaldada por CirCoFin que abarca Múnich, Copenhague, Lisboa y Escocia. Cada uno de estos proyectos readapta edificios e infraestructura industrial para fomentar la reutilización de materiales de construcción.
Las imágenes de las bancas en el parque High Line de Nueva York se difundieron por todo el mundo cuando el proyecto se inauguró en 2009. Surgiendo en diagonal a partir de la misma materialidad y modulación del pavimento, estas piezas pasan de manera fluida del concreto a la madera, evocando las vías del tren que alguna vez ocuparon el lugar. Para resistir décadas de exposición a la intemperie, el proyecto requería una especie de madera de durabilidad excepcional, por lo que se seleccionó el ipé, proveniente de la Amazonia brasileña. Su lento crecimiento produce una madera dura, densa y de baja porosidad, naturalmente resistente al desgaste, la humedad y el deterioro biológico. Sin embargo, la elección desató controversia en su momento debido a las preocupaciones sobre la certificación del manejo forestal de la madera. Esta perspectiva más amplia transforma nuestra manera de pensar sobre los materiales: su origen sigue siendo importante, pero también lo es qué ocurre una vez que la vida útil del edificio llega a su fin.
Barcelona es la primera ciudad en la historia del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA en albergar el evento en dos ocasiones. La edición de 1996, Presente y futuros: arquitectura en las ciudades, llegó en un momento de gran efervescencia, cuando la urbe posolímpica consolidaba un modelo urbano que se convertiría en uno de los más estudiados y cuestionados del urbanismo contemporáneo, y cuando la arquitectura aprendía a pensarse a través de la gran metrópoli como su principal espacio de indagación. Treinta años después, la misma ciudad vuelve a plantear la pregunta bajo una condición muy distinta: una en la que el entorno construido ya no puede entenderse como un objeto autónomo, sino únicamente a través de los sistemas ecológicos, materiales y políticos más amplios que lo sostienen. El tema del Congreso de 2026 —Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición— no abandona las preocupaciones urbanas de 1996, sino que las replantea desde una escala planetaria.
El equipo curatorial detrás de esta edición, integrado por Pau Bajet, Maria Giramé, Mariona Benedito, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres, aborda la arquitectura como una herramienta crítica y transformadora arraigada en el territorio, con una labor que abarca la práctica profesional, la investigación y la docencia. Su programa estructura el Congreso en torno a seis líneas temáticas interconectadas (Devenir más que humano, Devenir circular, Devenir encarnado, Devenir interdependiente, Devenir hiperconsciente y Devenir sintonizado) y lo distribuye en tres sedes de carácter muy diverso —Les Tres Xemeneies del Besòs, el Disseny Hub en Glòries y el CCIB—, cada una elegida tanto por su carga simbólica como por su capacidad de aforo.
Con cuarenta y ocho camas psicogeriátricas y sesenta y ocho departamentos accesibles para sillas de ruedas, alojamiento para cuidadores/as informales y espacio para atención médica a domicilio, el edificio De Keyzer se inauguró en Ámsterdam en 2011. Su programa se había concebido íntegramente para personas mayores que requerían asistencia; sin embargo, poco después de su terminación, el inmueble se vendió a un fondo de inversión y los departamentos comenzaron a alquilarse a familias jóvenes con niños/as.
Para los/las arquitectos/as del proyecto, Tom Frantzen y Karel van Eijken, el episodio podría haberse interpretado como un fracaso de previsión. Lejos de ello, se convirtió en una confirmación. "Demostró, con total claridad, que los edificios pueden terminar utilizándose de formas completamente distintas a las previstas originalmente", recuerda Frantzen. La transformación solo fue posible gracias a la amplitud de los departamentos y a que la estructura permitía usos más diversos que los previstos en el programa original. Si el edificio se hubiera diseñado únicamente para su función inicial, el cambio de uso probablemente habría requerido una remodelación destructiva o, en un caso extremo, la demolición.
Desde sistemas de revestimiento acústico y térmico hasta unidades de mampostería y textiles fabricados a partir de residuos agrícolas, la experimentación con materiales de origen biológico sigue impulsando soluciones sostenibles para la industria de la construcción. Ante la urgente necesidad de replantear cómo concebimos e interactuamos con los materiales que dan forma al entorno construido, profesionales, investigadores/as y docentes abordan diferentes escalas de diseño y fases de proyecto, reconociendo la importancia de reducir las emisiones de carbono y el impacto ambiental de la industria. En colaboración con el Proyecto Bagaceira, el prototipo de panel acústico y térmico Sugarcrete®, desarrollado por la Universidad de East London (UEL), demuestra cómo el diseño bajo en carbono puede transformar los residuos agrícolas en materiales de construcción de alto rendimiento.
La industria de la construcción se enfrenta hoy a una paradoja inevitable: la urgente necesidad de soluciones sostenibles para el futuro de las ciudades choca con el desgaste del propio término "sostenibilidad", a menudo reducido a una etiqueta comercial vacía. Ante este panorama, Arquivo –uno de los ganadores del premio Next Practices Award 2025 de ArchDaily– emerge como un facilitador y mediador entre los diferentes actores de la construcción a través del desensamblaje –o mejor dicho, la deconstrucción– y la reutilización de elementos constructivos. Etimológicamente, si "construcción" deriva del latín construere (acumular, ensamblar), el prefijo "de-" impone una inversión conceptual: no se trata de destruir, sino de desmontar con inteligencia para comprender la lógica de las partes.
Todos los materiales provienen de algún lugar y forman parte de una cadena de extracción, suministro, producción y eliminación que, según su escala, deja huellas más o menos significativas en el medio ambiente. En arquitectura, solemos abordar este recorrido desde la perspectiva de la circularidad de los materiales, considerando cómo pueden reincorporarse a los ciclos de producción en lugar de convertirse en desechos. Pero al ampliar la mirada hacia lugares inesperados, emergen sistemas paralelos donde los subproductos de una industria se transforman en recursos para otra. Este enfoque ha encontrado un terreno fértil en los residuos orgánicos convertidos en biomateriales, siendo uno de los ejemplos más recientes el trabajo de Fahrenheit Works. En su instalación From the Tagus to the Tile, reutilizan conchas de ostra desechadas por los sistemas alimentarios para reinterpretar los emblemáticos azulejos de Lisboa.
Al final de cada Bienal de Arquitectura, lejos de los ojos de los visitantes, toneladas de materiales de las exposiciones son transportadas por Venecia en carritos de mano y barcos. Solo una fracción de esos materiales es reutilizada. La principal razón es la escasez de espacios de almacenamiento en la ciudad y los altos costos logísticos — desafíos recurrentes de la arquitectura circular. Como resultado, la mayor parte de los residuos acaba siendo destinada a vertederos o centros de reciclaje cercanos. Pero esta realidad está a punto de cambiar. Ante las crecientes preocupaciones ambientales, los arquitectos se han esforzado por desarrollar estrategias que hagan posible la reutilización de esos materiales. Procesos que involucran no solo decisiones arquitectónicas y constructivas, sino que también abarcan cuestiones de logística y comercio internacional.
Durante la exposición Time Space Existence, organizada por el Centro Cultural Europeo en Venecia, el arquitecto galardonado con el Premio Pritzker Alejandro Aravena y su firma ELEMENTAL presentaron un prototipo a escala real para un nuevo enfoque en soluciones de vivienda incremental. Titulado el Núcleo USB, que significa prototipo de vivienda de Unidad de Servicios Básicos, esta propuesta tiene como objetivo demostrar cómo la construcción eficiente puede proporcionar todos los componentes esenciales de la vivienda en un espacio mínimo. El prototipo es también el resultado de una colaboración entre la oficina de arquitectura y el fabricante e investigador de concreto Holcim, y está construido a partir de un nuevo tipo de mezcla de concreto neto cero. También incorpora agregados completamente reciclados, en alineación con los principios de economía circular. La colaboración tiene como objetivo demostrar una forma más consciente del medio ambiente y rentable de proporcionar servicios esenciales a comunidades en riesgo sin dañar el planeta.
Mientras estaba en el sitio en Venecia, la editora gerente de ArchDaily, Maria-Cristina Florian, tuvo la oportunidad de sentarse con Alejandro Aravena y discutir las implicaciones de esta colaboración, la urgente necesidad de vivienda y el papel del arquitecto como coordinador de un proceso que involucra a muchos actores.
En asociación con el Centro Cultural Europeo (ECC), ArchDaily ha lanzado su exposición inaugural como parte de la séptima edición de Time Space Existence, una vitrina arquitectónica que ocurre simultáneamente con la 19ª Bienal de Arquitectura de Venecia. Abierta del 10 de mayo al 23 de noviembre de 2025, en varias ubicaciones de Venecia, esta edición se centra en el tema de "Reparar, Regenerar y Reutilizar", promoviendo enfoques innovadores y sostenibles en la arquitectura. La contribución de ArchDaily se ubica en el Palazzo Mora, complementando otros espacios como el Palazzo Bembo, los Jardines de Marinaressa y el Palazzo Michiel.
En un escenario donde la sostenibilidad y la identidad material se convierten en prioridades en la arquitectura, algunos materiales antiguos encuentran nueva vida. El terrazo, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, destaca como un ejemplo de cómo la tradición puede impulsar la innovación. La forma moderna tal como la conocemos hoy se originó en Venecia, Italia, en el siglo XV, cuando los trabajadores del mosaico veneciano, buscando aprovechar el mármol sobrante, comenzaron a incorporar estas piezas de gran tamaño en el mortero para crear superficies duraderas y visualmente atractivas para las terrazas alrededor de sus casas. Además de minimizar el desperdicio de materias primas, esto condujo al desarrollo de nuevas técnicas para nivelar superficies, evolucionando desde la fricción manual de piedras hasta el uso de una piedra de afilar pesada y de mango largo conocida como galera.
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Escuela - taller. Image Cortesía de Erentia
Erentia es un proyecto que integra un estudio de arquitectura, un laboratorio y una asociación sin ánimo de lucro con sede en España. Desde la asociación se ha puesto en marcha una iniciativa para dar a conocer un programa de cooperación en Cuba, enfocado en la rehabilitación del fondo habitacional rural en el Valle del Palmarito de Viñales en Cuba. Dada la vulnerabilidad de esta región a ciclones y huracanes, el objetivo primordial es garantizar la seguridad estructural de las viviendas y disminuir la exposición a futuros eventos meteorológicos extremos.
https://www.archdaily.cl/es/1027834/erentia-una-iniciativa-para-la-reconstruccion-sostenible-de-la-vivienda-rural-en-cubaEnrique Tovar
Durante décadas, el ciclo de vida de los edificios fue una fórmula sencilla: planificación, diseño, construcción, demolición y, por supuesto, el gran villano de esta historia: el vertedero. Con el tiempo, la práctica arquitectónica comenzó a adoptar conceptos como reutilización, desmontaje y demolición circular, pero a menudo como elementos secundarios, parte del cambio gradual hacia una economía circular en la construcción. Pero ¿y si estos principios ya no fueran excepciones? ¿Qué pasaría si diseñáramos o eligiéramos cada componente del edificio para mantener su valor y propósito más allá de su uso original? La verdad es que hay vida después de la demolición. Esta transición (de la demolición a prácticas centradas en la reutilización, la recuperación y el desmantelamiento sostenible) se está acercando cada vez más a la realidad. Para cuando llegue 2030, podremos remodelar fundamentalmente la forma en que abordamos los procesos, los edificios y el mercado mismo. A medida que se desarrollan estos cambios, debemos evaluar cómo nuestras estrategias se alinean con los objetivos y desafíos en evolución relacionados con la sostenibilidad y, por supuesto, las nuevas oportunidades que brindan.
https://www.archdaily.cl/es/1025784/y-si-cada-ladrillo-tuviera-futuro-repensando-la-demolicion-y-la-reutilizacion-de-materiales-en-la-economia-circularEnrique Tovar
Arquitectura en Corto te invita a la proyección del cortometraje Les Matérialistes que tendrá lugar el miércoles 29 de enero a las 19h en la Fundación Arquia (c/Tutor, 16, Madrid). ¿Qué materiales de construcción se utilizarán en el 2050? Sus directores Jonathan Lapalme y Meggan Collins definen Les Matérialistes como una película de docuficción que mezcla datos actuales con previsiones de futuro para invitar a una reflexión colectiva sobre el cambio de modelo necesario para transitar hacia la economía circular y la neutralidad en carbono. Tras la proyección intervendrán la arquitecta Alicia Carvajal de Dark Matter Labs, una de las organizaciones que han impulsado el cortometraje y el proyecto Les Matérialistes; Lucas Muñoz, diseñador reconocido por la reutilización de materiales en sus proyectos; y Albert Sagrera, arquitecto y asesor ambiental, experto en el impacto ambiental de los materiales y la gestión de los residuos de la construcción.
La sostenibilidad ha ocupado durante años un papel central en las discusiones arquitectónicas, abarcando no solo la responsabilidad de la arquitectura frente a los cambios climáticos y la transición hacia economías de bajo carbono, sino también la recuperación de herencias culturales y la valorización de las tradiciones vernáculas. En 2024, se destacaron proyectos y estudios que exploran el uso innovador de materiales naturales, prestando especial atención a las iniciativas del Sur Global. Estas propuestas combinan creatividad y tecnología con el aprovechamiento de recursos renovables, demostrando cómo es posible crear espacios de alta calidad que satisfacen las demandas contemporáneas de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.
El proyecto “Appropriating the grid” de Irene Roca nace de las ruinas contemporáneas de nuestros procesos constructivos actuales. La exploración de los residuos que se generan y las complejidades legales de descartar estos residuos despertó un sentido de urgencia y creatividad en la arquitecta, dando como resultado una colección que moldea y reformula los residuos de la construcción en versátiles objetos de diseño para interiores.
https://www.archdaily.cl/es/964052/los-materiales-estan-siendo-producidos-segun-una-demanda-ficticia-entrevista-con-irene-rocaDaniela Porto
Paredes de panel de paja. Imagen Cortesía de EcoCocon
Durante mucho tiempo, la industria de la construcción ha seguido un proceso lineal: extraer materias primas, construir estructuras, demolerlas y luego eliminar la basura en los vertederos. Este enfoque tiene graves efectos negativos sobre el medio ambiente y la sociedad, y es inherentemente insostenible. Reconsiderar los métodos y flujos de trabajo tradicionales requiere el apoyo de todas las partes interesadas y un sentido de urgencia proclamado por las autoridades. En Estados Unidos, las organizaciones urbanas han comenzado a implementar nuevas políticas para mantener los desechos de la construcción fuera de los vertederos y apoyar prácticas circulares. Varias ciudades como Seattle y Pittsburgh han empezado a implementar ordenanzas de deconstrucción que exigen que los edificios más antiguos sean cuidadosamente deconstruidos en lugar de demolidos. ¿Cómo podrían sus disposiciones clave influir en las prácticas circulares en el país?