Los graves incendios forestales registrados a finales de agosto en el norte de Argelia han dejado zonas residenciales, tierras agrícolas y corredores de transporte clave directamente en la trayectoria de las llamas en rápida propagación. La destrucción en Jijel, Béjaïa y Tizi Ouzou cobró al menos 12 vidas y obligó al cierre de emergencia de las principales autopistas nacionales. Este último brote se produce tras un verano de incendios recurrentes en todo el país. En julio, las autoridades registraron casi 2,000 incendios a nivel nacional, mientras que los fuegos en la provincia nororiental de Annaba a finales de mes obligaron a más de 100 personas a evacuar sus hogares y dañaron cerca de 150 viviendas. Los incendios actuales han vuelto a poner zonas residenciales, carreteras y otras infraestructuras en el camino de las llamas en rápida propagación. Los incendios forestales ocurren de manera regular en el norte de Argelia durante el verano, donde la sequía cada vez más frecuente y los periodos de calor intenso contribuyen a condiciones de propagación más severas.
La sección inferior de un glaciar del Himalaya colapsó el miércoles 26 de agosto, generando una avalancha de hielo y rocas a lo largo del valle del río Lhende que provocó graves inundaciones repentinas en la frontera entre Nepal y el Tíbet. Las inundaciones destruyeron pueblos enteros, con al menos 350 personas fallecidas confirmadas y más de 1.300 personas aún desaparecidas. Caracterizadas por su naturaleza repentina y violenta, las inundaciones repentinas ocurren dentro de las primeras seis horas posteriores a una lluvia intensa u otra fuente de inundación. En este caso, el evento se atribuye al colapso de un glaciar en las zonas altas del Himalaya, vinculado, según algunas hipótesis, a una ola de calor en la zona. La velocidad del movimiento también es un rasgo distintivo de este tipo de inundaciones, cuyo camino de destrucción en este caso sigue la cuenca del río Trishuli en Nepal. Según la Federación Internacional de la Cruz Roja, las zonas más afectadas son los distritos nepalíes de Rasuwa y Nuwakot. Se espera una evaluación más detallada en los próximos días a medida que retrocedan las aguas; mientras tanto, ya es posible esbozar algunas de las evidencias desde una perspectiva territorial.
El concepto de la "Gran Muralla Verde" hace referencia a una iniciativa de reforestación a gran escala emprendida específicamente para frenar la desertificación. Actualmente en marcha en África para contener el avance del desierto del Sahara, y en China en torno al desierto de Gobi, se trata de un proyecto de desarrollo paisajístico, agrícola, económico y social que responde al aumento de las temperaturas globales, la sobreexplotación agrícola y la gestión inadecuada de la tierra. Ambos proyectos en desarrollo son iniciativas interseccionales en las que participan gobiernos de diversos países, organizaciones de la sociedad civil, personas voluntarias y colectivos organizados, bajo la premisa de ofrecer una respuesta unificada a las problemáticas ambientales globales mediante la restauración de la fauna y flora silvestres. Representa una aplicación infraestructural a gran escala de lo que se conoce como "corredor verde" o "corredor ecológico": una franja lineal de vegetación o paisaje natural que conecta ecosistemas fragmentados y poblaciones de vida silvestre que el desarrollo humano ha distanciado a escala continental.
El artista, director y productor australiano nominado al BAFTA Liam Young crea mundos imaginarios como una forma de reflexionar sobre los futuros que tememos, deseamos y ya estamos construyendo. Como creador y diseñador de atmósferas, propone paisajes especulativos que reflejan las posibilidades de un mundo por venir, ya sea ideal o verdaderamente perturbador. En su práctica de construcción de mundos (worldbuilding) para las industrias del cine, la televisión y los videojuegos, la ficción se convierte en una herramienta para abordar las urgencias ambientales del presente. Se le considera un "futurista" que trabaja en el cruce de estrategias de diseño, escenarios tecnológicos e imaginarios colectivos, con un trabajo fundamentado en la investigación académica que, sin embargo, llega a un público más amplio a través de exposiciones como "In Other Worlds" en el Barbican Centre de Londres y "Age of Nature" en el Centro de Arquitectura Danés (DAC) de Copenhague. En febrero de 2026, fue entrevistado por Marc-Christoph Wagner para Louisiana Channel, donde comparte sus visiones del futuro: desde la consolidación de la arquitectura como una industria boutique hasta la necesidad de un nuevo tipo de punk planetario a la escala de la crisis climática.
En una época tan obsesionada con el cuidado de la piel y las apariencias, pocos/as arquitectos/as se interesan realmente por los intestinos de nuestros edificios. Con una práctica arraigada en la conciencia contextual y el pragmatismo técnico, sensible a las necesidades de las personas a las que sirve y a las limitaciones de recursos, la arquitecta marroquí Aziza Chaouni se enfoca en los sistemas ocultos que permiten que la arquitectura exista. Durante las últimas dos décadas, ha trabajado en proyectos en diversas geografías, particularmente en la región del Sáhara, colaborando activamente con sus comunidades y su patrimonio.
Actualmente al frente del Laboratorio Sur-Norte (SoNo) para la Construcción Sostenible y la Conservación en la EPFL de Lausana (Suiza), Chaouni aporta al ámbito académico su experiencia arquitectónica en el desarrollo de proyectos bajo restricciones severas, abogando por una colaboración recíproca entre el Sur Global y el Norte Global. ArchDaily tuvo la oportunidad de conversar con Aziza sobre su experiencia en África y cómo esta puede fomentar formas más sostenibles de diseñar edificios para el futuro de nuestras ciudades.
Las ciudades de todo el mundo comparten un objetivo común: volverse más saludables y verdes, con el respaldo de una infraestructura cívica que restaure los ecosistemas y fortalezca la vida pública. La gran pregunta es cómo lograrlo. Los objetivos climáticos globales, los códigos de edificación locales y las normativas municipales orientan cada vez más a quienes diseñan y planifican hacia mejores decisiones. Sin embargo, muchas ciudades aún luchan por traducir estos marcos de referencia en confort cotidiano a nivel de calle y en una protección ecológica a largo plazo. ¿Qué sucedería si la ciudad ya no fuera tratada como una urbe tradicional, sino como un parque nacional?
Los parques nacionales operan mediante sistemas de protección que abordan el territorio como una red de relaciones ecológicas, y no como una simple colección de sitios aislados. Establecen una base común para lo que debe preservarse, mantenerse y hacerse accesible a lo largo del tiempo. Al aplicar esta lógica al entorno urbano, el éxito del modelo puede inspirar orgullo y un sentido de responsabilidad compartida entre los/las diseñadores/as, los/las formuladores/as de políticas y los/las residentes, fomentando un compromiso colectivo con la salud, el hábitat y la infraestructura cívica.
PLEA 2026 (Passive and Low Energy Architecture) es una de las conferencias internacionales más importantes del mundo en arquitectura sostenible, diseño bioclimático, ciencia de la edificación, eficiencia energética y resiliencia urbana. La edición 2026 se realizará del 27 al 31 de julio de 2026 en San José, Costa Rica, siendo la primera vez que este prestigioso encuentro se celebra en Centroamérica.
La inundación no llega por sorpresa. Regresa, siguiendo los mismos ríos crecidos y cielos monzónicos, ablandando la tierra y entrando en hogares que nunca fueron diseñados para resistirla. Las paredes se desatan antes de perderse, los materiales se recogen antes de que se los lleve la corriente y las estructuras se reconstruyen con una familiaridad que sugiere que esto no es destrucción, sino una secuencia natural. En paisajes donde el agua regresa cada año, la supervivencia se define por la capacidad de empezar de nuevo.
A lo largo de las llanuras aluviales de Bangladés, la cuenca del Brahmaputra y el delta del Mekong, la inundación es una certeza estacional. Los informes de instituciones como el Banco Mundial y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático suelen abordar las inundaciones desde la perspectiva de la exposición y los daños, midiendo el éxito en función de la resistencia y la durabilidad. Sin embargo, en los territorios que se sumergen anualmente, estas métricas solo describen el problema de forma parcial. El suelo mismo oscila entre el estado sólido y el líquido. Construir como si fuera una superficie fija significa diseñar en contra de la condición misma que lo define.
Toda normativa nace con una intención clara: establecer un punto de partida. Es una forma de fijar un mínimo, de ordenar aquello que antes quizá se asumió de forma implícita o carecía de un marco común. Pero, como todo lo que involucra a la arquitectura —y especialmente nuestra forma de habitar—, estos marcos también evolucionan: se amplían, se ajustan y se vuelven más detallados en torno a nuevos modelos de vivienda sostenible. Este es el caso de la nueva normativa térmica en Chile, que no surge de cero, sino que forma parte de un proceso continuo que ha ido incorporando progresivamente nuevos criterios de eficiencia energética, contenidos en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC).
https://www.archdaily.cl/es/1032356/aislamiento-y-eficiencia-energetica-en-viviendas-que-cambia-con-la-nueva-normativa-termica-en-chileEnrique Tovar
Ofreciendo un camino hacia la resiliencia y la seguridad alimentaria en las llanuras aluviales del lago Titicaca, los campos agrícolas Waru Waru se distribuyen por todo el altiplano peruano y constituyen un antiguo sistema agrícola. Conectando un legado ancestral con preocupaciones modernas sobre la seguridad hídrica y alimentaria, la resiliencia climática y la gestión sostenible de la tierra, estos sistemas agrícolas permiten abrir el debate acerca de la gestión eficiente del agua y la importancia de la biodiversidad agrícola. Al mismo tiempo, forman parte del sentido de identidad y orgullo de la comunidad aymara local consolidando un conocimiento cultural que se transmite y preserva entre generaciones.
Los entornos húmedos presentan algunos de los desafíos más complejos en el diseño arquitectónico. Desde la temporada de monzones tropicales del sudeste asiático hasta el calor ecuatorial de África Central, estos entornos exigen soluciones que consideren la intensa humedad, las altas temperaturas y la constante lucha contra el moho, la descomposición y el estancamiento. Sin embargo, durante siglos, las comunidades en estas regiones han desarrollado técnicas arquitectónicas que no luchan contra la humedad, sino que trabajan con ella, aprovechando materiales locales, diseño sensible al clima y técnicas de enfriamiento pasivo para crear espacios sostenibles y habitables. Al considerar la atmósfera como un fenómeno sensorial y climático, los arquitectos y arquitectas crearán espacios que no solo son evocadores, sino también responsivos, adaptativos y sostenibles.
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Solución estructural Termomuro. Image Cortesía de Melón Hormigones
En la búsqueda por encontrar soluciones innovadoras para alcanzar la neutralidad de carbono en la construcción, el reconocimiento, tratamiento y gestión de las emisiones generadas resulta de vital importancia. Esto permite comprender e indagar cada etapa del proceso productivo y del ciclo de vida de los materiales. La optimización de procesos constructivos, la minimización del uso de combustibles fósiles, la aplicación de energías renovables o la valorización de materiales reciclados son algunas de las tantas estrategias disponibles para continuar en el camino de esta transformación. Melón ha tomado la iniciativa de desarrollar una calculadora de Huella de Carbono de Producto, de cara a brindar productos y soluciones constructivas más sostenibles contribuyendo activamente en la lucha contra el cambio climático.
Durante una presentación en vivo para la 19ª Exposición Internacional de Arquitectura, el curador Carlo Ratti dio a conocer la programación de la edición de este año. La Bienal de Arquitectura de Venecia 2025 incluirá 66 pabellones nacionales, con 4 países representados por primera vez: la República de Azerbaiyán, el Sultanato de Omán, Qatar y Togo. La exposición, dividida entre los Giardini (26), en el Arsenale (22) y en el centro de la ciudad de Venecia (15), explora el tema "Intelligens. Natural. Artificial. Collective", reuniendo a más de 750 participantes, incluidos individuos y organizaciones que forman equipos interdisciplinarios y multigeneracionales. Según los números publicados, la edición de este año se perfila para convertirse en la Bienal de Arquitectura más grande celebrada en Venecia.
La arquitectura del paisajemodernista marcó un cambio radical de los diseños de jardines tradicionales, enfatizando la simplicidad, la funcionalidad y una conexión más fuerte entre las personas y sus entornos. Desde 1930 hasta 1960, este movimiento vio la aparición de arquitectos paisajistas visionarios que integraron forma y función de maneras que redefinieron los espacios al aire libre. Sus diseños respondieron a los paisajes urbanos en rápida evolución de la época, priorizando la usabilidad y creando entornos que pudieran alojar la vida moderna. La influencia duradera de estos principios continúa dando forma a las prácticas contemporáneas, al mismo tiempo que también presenta desafíos únicos en la preservación a medida que estos paisajes envejecen.
Europa del Este y del Sur está soportando una ola de calor severa, con temperaturas que alcanzan más de 40 grados Celsius en muchos países, incluyendo Grecia, Croacia, Macedonia y Rumania. Impulsada por el aire caliente del norte de África, esta ola de calor prolongada ha generado amenazas significativas para los residentes y ha sobrecargado los mecanismos de protección y mitigación climática de las ciudades. A medida que las olas de calor exponen las vulnerabilidades de las infraestructuras urbanas, las ciudades de Europa están trabajando para implementar medidas que aborden estos desafíos.