Frente a la crisis climática y en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la reutilización de materiales ha cobrado gran relevancia en los ámbitos de la construcción y la arquitectura en los últimos años. Desde la "minería urbana" hasta los análisis de ciclo de vida (ACV), profesionales, organizaciones y equipos de investigación exploran diversas soluciones y estrategias para abordar un mismo desafío global. En este contexto, Project (Un)Build es una iniciativa de investigación que desarrolla métodos reversibles de construcción en madera mediante el uso de correas y almohadillas de fricción para facilitar la reutilización de materiales, contribuyendo al debate y la reflexión en curso sobre el acto mismo de construir.
Durante la última semana de agosto, el gobierno de la ciudad de Nueva York anunció un nuevo proyecto para la MADE Bush Terminal en Sunset Park, Brooklyn. La iniciativa consiste en la transformación del antiguo edificio industrial en un centro de recuperación, almacenamiento, clasificación y redistribución de materiales de construcción a lo largo de un programa piloto de un año. Este proyecto se suma a una ola de centros de construcción circular similares que se han lanzado o anunciado recientemente en Europa: un almacén reconvertido en Bruselas, la adaptación de un predio industrial en Royal Docks, al este de Londres, y una red transfronteriza respaldada por CirCoFin que abarca Múnich, Copenhague, Lisboa y Escocia. Cada uno de estos proyectos readapta edificios e infraestructura industrial para fomentar la reutilización de materiales de construcción.
¿Qué relatos transmiten los materiales y cómo pueden las "huellas" visibles de los/las artesanos/as entablar un diálogo con los procesos de fabricación y la industrialización?Entre el diseño y la construcción, el acto de pensar a través del hacer puede convertirse en el principio rector de una filosofía de diseño. Combinando madera, materiales industriales y objetos reutilizados, el enfoque de Atelier CRAFT se arraiga en la arquitectura reversible, bajo el principio de su manifiesto: "Transformar el diseño a través del hacer". Con sede en Saint-Ouen, París, el estudio explora las relaciones entre los seres humanos y los materiales, el acto de hacer y los procesos de fabricación.
El centro de una planta nunca es simplemente un espacio vacío. Una vez que las habitaciones y los recorridos comienzan a organizarse a su alrededor, el centro empieza a estructurar la totalidad del diseño. Puede albergar un patio, una escalera, un jardín o una habitación compartida. También puede preservar algo preexistente en el sitio o dar soporte a un proceso que la arquitectura no controla por completo. Lo que ocupa esta posición determina cómo se distribuyen, conectan y utilizan los espacios circundantes.
En Un lenguaje de patrones, de Christopher Alexander, Sara Ishikawa y Murray Silverstein, se describe que los espacios compartidos son más eficaces cuando se sitúan en el centro de gravedad de la vida cotidiana y permanecen conectados con las rutas que las personas transitan con mayor frecuencia. Su argumento sugiere que un centro es relevante no por ocupar el medio geométrico, sino porque las habitaciones, los senderos y las actividades circundantes le otorgan peso espacial. Los proyectos incluidos aquí extienden esa idea más allá del espacio comunitario, mostrando cómo el centro puede organizar la circulación, el uso colectivo, los sistemas ambientales y la relación entre la arquitectura y lo preexistente en el sitio.
Las imágenes de las bancas en el parque High Line de Nueva York se difundieron por todo el mundo cuando el proyecto se inauguró en 2009. Surgiendo en diagonal a partir de la misma materialidad y modulación del pavimento, estas piezas pasan de manera fluida del concreto a la madera, evocando las vías del tren que alguna vez ocuparon el lugar. Para resistir décadas de exposición a la intemperie, el proyecto requería una especie de madera de durabilidad excepcional, por lo que se seleccionó el ipé, proveniente de la Amazonia brasileña. Su lento crecimiento produce una madera dura, densa y de baja porosidad, naturalmente resistente al desgaste, la humedad y el deterioro biológico. Sin embargo, la elección desató controversia en su momento debido a las preocupaciones sobre la certificación del manejo forestal de la madera. Esta perspectiva más amplia transforma nuestra manera de pensar sobre los materiales: su origen sigue siendo importante, pero también lo es qué ocurre una vez que la vida útil del edificio llega a su fin.
Desde sistemas de revestimiento acústico y térmico hasta unidades de mampostería y textiles fabricados a partir de residuos agrícolas, la experimentación con materiales de origen biológico sigue impulsando soluciones sostenibles para la industria de la construcción. Ante la urgente necesidad de replantear cómo concebimos e interactuamos con los materiales que dan forma al entorno construido, profesionales, investigadores/as y docentes abordan diferentes escalas de diseño y fases de proyecto, reconociendo la importancia de reducir las emisiones de carbono y el impacto ambiental de la industria. En colaboración con el Proyecto Bagaceira, el prototipo de panel acústico y térmico Sugarcrete®, desarrollado por la Universidad de East London (UEL), demuestra cómo el diseño bajo en carbono puede transformar los residuos agrícolas en materiales de construcción de alto rendimiento.
Bolete Lounge BIO® de Andreu World x Patricia Urquiola. Imagen cortesía de Andreu World
Al ingresar a un gran espacio de estar, el vestíbulo de un hotel o un espacio de trabajo de planta libre, lo primero que se percibe no es aquello que divide el espacio, sino lo que lo mantiene unido. Rara vez existen límites claros, habitaciones evidentes o divisiones estrictas; sin embargo, el espacio se siente organizado. Ciertas áreas invitan a la pausa, otras dictan el movimiento y unas más fomentan la comunidad. Las transiciones son sutiles, pero legibles.
Al mismo tiempo, se espera más de estos interiores. Deben adaptarse al cambio constante, resistir un uso intensivo y responder a las exigencias ambientales reduciendo los residuos, prolongando su vida útil y evitando reemplazos frecuentes. La pregunta no es solo cómo se ve un espacio, sino cómo funciona a lo largo del tiempo. ¿Qué es lo que realmente lleva el mayor peso?
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Grifería Madison de Dornbracht para el Brenners Park-Hotel & Spa en Baden-Baden. Imagen cortesía de Dornbracht
Durante los proyectos de renovación, a menudo se prefiere el reemplazo por sobre la rehabilitación. Se retiran los artefactos usados, se especifican productos nuevos y se aseguran los cronogramas. Especialmente en los proyectos hoteleros, donde los cierres son costosos y las operaciones se programan con plazos muy ajustados, instalar componentes nuevos parece ser la solución más confiable. Es un camino más rápido, más fácil de coordinar y alineado con los flujos de trabajo establecidos. La rehabilitación, en cambio, funciona de otra manera: exige un desmontaje minucioso en lugar del desecho, una evaluación en lugar de la sustitución, y confianza en la calidad de lo que ya existe. Esto introduce complejidad en un proceso diseñado para la eficiencia.
La reciente renovación del Brenners Park-Hotel & Spa en Baden-Baden demuestra que, bajo las circunstancias adecuadas, este esfuerzo adicional puede convertirse en una estrategia arquitectónica deliberada para proyectos similares, sobre todo cuando los materiales originales nunca fueron concebidos para ser temporales.
¿Qué pasaría si los remanentes industriales no fueran residuos, sino el punto de partida del diseño arquitectónico? En la sede de Rieder en Maishofen, Austria, más de 1.300 metros cúbicos de madera, 180 elementos de techo y cientos de fragmentos de concreto reforzado con fibra de vidrio reciclados convergen en un edificio moldeado tanto por la reutilización como por la planificación. La nueva nave de producción, diseñada por Kessler² Architecture, trata los excedentes de materiales como un recurso de diseño. Desarrollado como parte de una inversión a largo plazo en fabricación sostenible, el edificio híbrido de madera y concreto introduce una técnica de fachada que invierte los flujos de trabajo arquitectónicos convencionales: en lugar de diseñar primero y fabricar los componentes después, la envolvente del edificio se genera a partir de los restos de material ya disponibles en el sitio, estableciendo un nuevo lenguaje para la arquitectura industrial.
Detrás de capas de yeso, pintura y acabados se encuentra una intrincada red de tuberías, conductos eléctricos, vigas y otros elementos estructurales que hacen funcionar y mantener en pie un edificio, pero que permanecen invisibles a la mirada cotidiana. Dentro de estas capas, se acumulan trazas de diferentes períodos: sistemas reemplazados, adaptaciones improvisadas y soluciones técnicas que alguna vez respondieron a contextos y urgencias específicas. En la reutilización adaptativa, el mayor desafío a menudo comienza incluso antes de que comience la construcción, que es entender qué hay dentro cuando existe poca o ninguna documentación confiable. Durante una renovación, sorpresas agradables o desagradables son inevitables. Lo inesperado es parte del proceso, pero también representa costos, retrasos y factores de riesgo que generalmente desaniman a inversores y profesionales de participar en este tipo de proyectos.
Al final de cada Bienal de Arquitectura, lejos de los ojos de los visitantes, toneladas de materiales de las exposiciones son transportadas por Venecia en carritos de mano y barcos. Solo una fracción de esos materiales es reutilizada. La principal razón es la escasez de espacios de almacenamiento en la ciudad y los altos costos logísticos — desafíos recurrentes de la arquitectura circular. Como resultado, la mayor parte de los residuos acaba siendo destinada a vertederos o centros de reciclaje cercanos. Pero esta realidad está a punto de cambiar. Ante las crecientes preocupaciones ambientales, los arquitectos se han esforzado por desarrollar estrategias que hagan posible la reutilización de esos materiales. Procesos que involucran no solo decisiones arquitectónicas y constructivas, sino que también abarcan cuestiones de logística y comercio internacional.
Durante la exposición Time Space Existence, organizada por el Centro Cultural Europeo en Venecia, el arquitecto galardonado con el Premio Pritzker Alejandro Aravena y su firma ELEMENTAL presentaron un prototipo a escala real para un nuevo enfoque en soluciones de vivienda incremental. Titulado el Núcleo USB, que significa prototipo de vivienda de Unidad de Servicios Básicos, esta propuesta tiene como objetivo demostrar cómo la construcción eficiente puede proporcionar todos los componentes esenciales de la vivienda en un espacio mínimo. El prototipo es también el resultado de una colaboración entre la oficina de arquitectura y el fabricante e investigador de concreto Holcim, y está construido a partir de un nuevo tipo de mezcla de concreto neto cero. También incorpora agregados completamente reciclados, en alineación con los principios de economía circular. La colaboración tiene como objetivo demostrar una forma más consciente del medio ambiente y rentable de proporcionar servicios esenciales a comunidades en riesgo sin dañar el planeta.
Mientras estaba en el sitio en Venecia, la editora gerente de ArchDaily, Maria-Cristina Florian, tuvo la oportunidad de sentarse con Alejandro Aravena y discutir las implicaciones de esta colaboración, la urgente necesidad de vivienda y el papel del arquitecto como coordinador de un proceso que involucra a muchos actores.
El Instituto Australiano de Arquitectos ha anunciado a los Directores Creativos para el Pabellón de Australia en la próxima 19ª Exposición Internacional de Arquitectura - La Biennale di Venezia en 2025. Seleccionados para liderar este proyecto, el Dr. Michael Mossman, Emily McDaniel y Jack Gillmer presentarán "HOGAR", un pabellón dedicado al entorno natural de Australia y a los sistemas de conocimiento indígenas.
El Festival de Arquitectura y Diseño Concéntrico celebró su décimo aniversario del 25 de abril al 1 de mayo de 2024 con una edición que pretendió reflexionar sobre el impacto del festival anual en la ciudad de Logroño, España, como así también considerar la continua evolución de la ciudad. A través de instalaciones, exposiciones, conferencias, performances, talleres y actividades, Concéntrico propone una reflexión sobre el entorno urbano, dando la bienvenida a profesionales de la arquitectura y el diseño para intervenirlo y desafiarlo mientras se conversa sobre cuestiones urgentes.
Si bien el tema oficial del festival se centró en el futuro de las ciudades, los arquitectos, arquitectas y diseñadores invitados llevaron esta sugerencia más allá. Durante el evento de este año surgieron varios pensamientos y temáticas generales, desde la incorporación de conceptos de tiempo, un elemento inusual que se puede abordar a través de instalaciones temporales, hasta el deseo de interactuar de manera más honesta con un público más amplio, escuchar sus necesidades y crear plataformas donde diversas perspectivas puedan ocupar un lugar central.
Paredes de panel de paja. Imagen Cortesía de EcoCocon
Durante mucho tiempo, la industria de la construcción ha seguido un proceso lineal: extraer materias primas, construir estructuras, demolerlas y luego eliminar la basura en los vertederos. Este enfoque tiene graves efectos negativos sobre el medio ambiente y la sociedad, y es inherentemente insostenible. Reconsiderar los métodos y flujos de trabajo tradicionales requiere el apoyo de todas las partes interesadas y un sentido de urgencia proclamado por las autoridades. En Estados Unidos, las organizaciones urbanas han comenzado a implementar nuevas políticas para mantener los desechos de la construcción fuera de los vertederos y apoyar prácticas circulares. Varias ciudades como Seattle y Pittsburgh han empezado a implementar ordenanzas de deconstrucción que exigen que los edificios más antiguos sean cuidadosamente deconstruidos en lugar de demolidos. ¿Cómo podrían sus disposiciones clave influir en las prácticas circulares en el país?
Qatar Museums ha publicado imágenes que muestran el futuro MuseoLusail, diseñado por la oficina de arquitectura suiza Herzog & de Meuron. El museo albergará una de las mayores colecciones de arte orientalista, explorando el movimiento de personas e ideas a lo largo del mundo y durante los siglos. La nueva institución también se esfuerza por ofrecer oportunidades de estudio de alto nivel para académicos, responsables políticos y curadores. En consecuencia, el edificio se concibe como " un zoco de capas verticales, o una ciudad en miniatura contenida dentro de un solo edificio", con el objetivo de fomentar conversaciones, debates y meditación sobre problemas globales.