Alex Martínez Suárez, “Vista de Erwin Cott y Manuel Salvador Gautier, Capilla del Hogar Escuela Salesiana de Haina, Santo Domingo, República Dominicana, construida en 1965,” 2013. De la subvención 2026 otorgada a Alex Martínez Suárez para la publicación “Concrete under the Sun: Brutalism in the Dominican Republic”. Imagen cortesía de Alex Martínez Suárez
La Fundación Graham ha anunciado a las personas beneficiarias de su programa de Becas para Personas Individuales 2026, otorgando un total de USD 506,000 a 54 proyectos que investigan la arquitectura a través de exposiciones, películas, publicaciones e iniciativas de investigación. Seleccionadas entre más de 600 postulaciones del ciclo de convocatoria de septiembre de 2025 de la fundación, las becas apoyan el trabajo de 86 arquitectos/as, artistas, curadores/as, diseñadores/as, cineastas, historiadores/as, académicos/as y escritores/as, lo que refleja una amplia gama de enfoques interdisciplinarios sobre el entorno construido y sus dimensiones culturales, sociales y políticas.
El gobierno local de Nueva York es uno de los más grandes de su tipo, con cientos de agencias municipales y oficinas de elección popular. El alcalde o la alcaldesa, las agencias de la ciudad, el concejo municipal, la contraloría, la defensoría del pueblo, las presidencias de distrito y las juntas comunitarias se organizan para ofrecer servicios y mejorar la calidad de vida en la ciudad más grande de los Estados Unidos, que también es uno de los principales destinos turísticos del mundo. Al igual que en otras metrópolis globales, quienes desarrollan el entorno urbano y las autoridades de Nueva York enfrentan desafíos comunes: los efectos atmosféricos y las consecuencias permanentes de la crisis climática, la saturación de los sistemas de transporte, la escasez de unidades habitacionales y las barreras para acceder a una vivienda adecuada. Durante el mes de junio, los anuncios de la alcaldía de Nueva York abordaron el tráfico y la movilidad, los eventos deportivos, la inmigración y el calor extremo. Asimismo, en los últimos meses se ha anunciado una serie de políticas destinadas a mitigar una problemática mayor: asegurar el acceso a la vivienda para un mayor número de personas a través de la acción gubernamental.
Cada tres años, el Congreso Mundial de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) desembarca en una ciudad diferente, bajo un tema definido con años de anticipación. Un rápido mapeo de estas ciudades sede revela un patrón deliberado: a lo largo de las décadas, la UIA ha elegido a propósito una amplia variedad de sedes en todos los continentes, convirtiendo cada edición en una instantánea de lo que importaba en ese lugar específico, en ese preciso momento. El resultado de esta rotación geográfica ha sido un caleidoscopio diverso de diálogos, que analizan la profesión desde innumerables ángulos y la adaptan a los tiempos cambiantes. Sin embargo, 2026 será diferente; por primera vez, la UIA repetirá una ciudad sede: Barcelona, bajo el lema "Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición".
El primer episodio de la serie de podcasts Room For Dreams, producido en colaboración con INDX|GLOBAL, presenta un interesante panel de discusión centrado en materializar el futuro a través de la perspectiva de la arquitectura y el diseño de la India. Grabada en vivo en la Semana del Diseño de Milán 2026 y moderada por Claire Broadka de designboom, la conversación reúne a tres profesionales visionarios de la arquitectura: Rachna Agarwal, custodia de Studio IAAD y Zoera; Vaibhav Dimri, socio fundador de Anagram Architects; y Dinesh Panwar de Urbanscape Architects.
En 2025, el mercado global de salud animal movilizó alrededor de 70.000 millones de dólares, y se proyecta que esta cifra se duplique para 2033. Detrás de este número, sin embargo, ocurre también una transformación silenciosa en el espacio construido, siendo el hospital veterinario un claro ejemplo de ello. Este programa, que durante décadas ocupó la parte trasera de clínicas improvisadas y anexos de tiendas de mascotas, ha ido adquiriendo un lenguaje y una identidad propios. Es la consolidación arquitectónica de un vínculo que ya supera los 15.000 años.
Bread & Heart Festival 2026. Imagen cortesía de Bread & Heart Festival
Algo ha estado ocurriendo en Tirana para lo cual el mundo de la arquitectura aún no ha encontrado el lenguaje adecuado. En el lapso de unos pocos años, una ciudad de menos de un millón de habitantes en uno de los países menos conocidos de Europa se ha convertido en el escenario de una extraordinaria concentración de ambición arquitectónica; un lugar donde oficinas que rara vez trabajan en la misma ciudad, y mucho menos en la misma década, están construyendo de manera simultánea, y donde las preguntas que preocupan a la arquitectura contemporánea parecen plantearse con una urgencia inusual.
La segunda edición del Festival Bread & Heart, celebrado en Tirana del 3 al 5 de junio, reunió a más de doscientos/as arquitectos/as, planificadores/as urbanos/as, desarrolladores/as y profesionales de Europa, América, Asia y otras regiones para debatir sobre "Paisajes de abundancia" (Landscapes of Abundance), un tema organizado en torno a la premisa curatorial de pasar del retrato al paisaje, del edificio individual al territorio en su conjunto. El foro que convocó sería difícil de replicar en cualquier otra fecha del calendario arquitectónico: Francis Kéré, Jeanne Gang, Sumayya Vally, Pierre de Meuron, Bjarke Ingels, Reinier de Graaf, Stefano Boeri, Kersten Geers, Benedetta Tagliabue y Ma Yansong, entre otros/as.
Bajo el lema Common Ground, la edición 2026 de la ICFF reunió a la comunidad internacional del diseño en torno a un enfoque compartido en el trabajo artesanal y la innovación. Del 17 al 19 de mayo de 2026, la ICFF (International Contemporary Furniture Fair) regresó al Javits Center para una edición histórica que celebró a la comunidad global del diseño en el marco de NYCxDESIGN.
La arquitecta y urbanista Paola Viganò ha sido seleccionada por Pro Helvetia para curar el Pabellón de Suiza en la 20ª Exposición Internacional de Arquitectura – La Biennale di Venezia. Elegida tras la recomendación unánime del jurado de selección, la propuesta de Viganò explora el agua como una condición territorial, ecológica y política, tomando como punto de partida conceptual el papel de Suiza como la "torre de agua de Europa". Desarrollado junto con StudioPaolaViganò y un equipo interdisciplinario, el proyecto examina el agua no solo como un recurso, sino también como un sujeto, una entidad jurídica y una fuerza que da forma a los paisajes, las infraestructuras y el entorno construido.
Desde la iluminación y los materiales hasta los colores, las texturas y las formas, cada decisión de diseño moldea la manera en que las personas perciben, experimentan e interactúan con la arquitectura. En los interiores contemporáneos, estas elecciones ya no se entienden como meramente estéticas o funcionales, sino que influyen en el confort, el comportamiento, el estado de ánimo e incluso en la forma en que las personas usuarias evalúan la calidad de un espacio. El diseño de baños, en particular, crea actualmente entornos cuidadosamente curados y con una identidad definida, donde cada elemento contribuye a la experiencia espacial global.
¿Cómo influye el diseño de baños en las emociones de las personas usuarias? ¿Qué intervenciones o innovaciones técnicas pueden transformar la experiencia de las personas usuarias finales?
Existe una forma tradicional de narrar la historia de la arquitectura y la alimentación. Comienza con la decisión humana de cultivar, almacenar, distribuir y consumir, y termina con la edificación producida por esa decisión. En esta versión de los hechos, el alimento es el pretexto y la arquitectura, la respuesta.
Sin embargo, ¿qué pasaría si la historia fuera distinta? ¿Y si el tomate construyó Almería? ¿Y si el bacalao rediseñó el Atlántico Norte? ¿Y si la soya está, en este preciso momento, construyendo un puerto en Santos y demoliendo simultáneamente un bosque en el Cerrado, sin que nadie se lo haya advertido a los/las arquitectos/as? Se trata de descripciones de procesos ya concluidos, o en marcha, que han producido algunos de los paisajes contemporáneos de mayor impacto espacial. Gran parte del entorno construido está moldeado por las presiones, los metabolismos y las ambiciones territoriales de lo que comemos. En este escenario, la arquitectura suele ser menos un proyecto que una consecuencia, y la disciplina ha estado contando su propia historia al revés.
Perros callejeros en Estambul. Imagen de istanbulphotos, vía Shutterstock
La arquitectura sigue dibujando las ciudades como si la humanidad las ocupara en solitario. Los planos trazan rutas de circulación, los mapas de zonificación asignan funciones y los edificios se evalúan en función del confort, la seguridad y la eficiencia humana. Sin embargo, recorrer las ciudades de la India y el suroeste de Asia revela una realidad mucho más compleja. Los perros duermen bajo los puestos de los mercados, los monos se desplazan por los tejados, las aves anidan en las torres de los templos y en las fachadas de las mezquitas, y los insectos polinizan paisajes urbanos ocultos a plena vista. Estas especies están entretejidas en la vida urbana cotidiana con la misma constancia que la población humana. Calles, patios, techos, sistemas de drenaje, mercados y lotes baldíos ya están ocupados por múltiples especies de forma simultánea. El pensamiento arquitectónico, por su parte, ha tardado más en asimilar esta realidad.
Concepto: Vivir y trabajar en la Luna. Imagen cortesía de la NASA
Tras el retorno de Artemis II a la Tierra, la NASA dio a conocer un nuevo plan por fases para establecer una base lunar. Aunque la mayor parte de la atención de los medios se centró en los cohetes, los presupuestos y la competencia geopolítica, una pregunta más silenciosa quedaba flotando para la comunidad de la arquitectura en un segundo plano: ¿cómo puede un ser humano vivir realmente en la superficie de la Luna, y por cuánto tiempo? El establecimiento de una presencia humana permanente en la Luna marca un cambio fundamental en la exploración espacial que exige un nuevo paradigma arquitectónico. En su presentación, representantes de la NASA sugirieron que la estrategia se alejará de los entornos altamente limitados y dependientes de vehículos para avanzar hacia estructuras autónomas, adaptables al sitio y, eventualmente, habitables de forma permanente.
¿Quién tiene derecho a la ciudad? Los escritos de Henri Lefebvre cuestionan las estructuras que controlan el espacio urbano y, en su lugar, sitúan a la ciudadanía en el centro de la toma de decisiones. Sus ideas han influido en la práctica de la arquitectura y el diseño urbano, impulsando la participación comunitaria y el codiseño. Estos han sido algunos de los temas más destacados en Utopian Hours 2026, el festival de hacer ciudad, cuya primera parte se celebró en la ciudad neerlandesa de Rotterdam para conmemorar su décima edición.
El Museo de Arte ARoS de Aarhus, en Dinamarca, presentó As Seen Below – The Dome, un nuevo Skyspace del artista estadounidense James Turrell que completa The Next Level, la ampliación subterránea del museo de aproximadamente 4,000 metros cuadrados diseñada por Schmidt Hammer Lassen. Inaugurado al público el 19 de junio de 2026, el proyecto marca la culminación de más de dos décadas de colaboración entre la ciudad de Aarhus, ARoS y el estudio de arquitectura danés, tras la finalización del edificio del museo en 2004 y la incorporación de Your Rainbow Panorama de Olafur Eliasson en 2011. Ubicada bajo el rediseñado Musikhusparken en el centro de Aarhus, la instalación constituye la pieza central de la última ampliación del museo e incorpora una nueva obra a gran escala de Turrell a su colección.
Tras su séptima edición en 2024, un evento centrado en el tema "Recursos para un futuro", la Bienal de Arquitectura de Tallin regresa en 2026 planteando la pregunta "¿Cuánto?". Organizada por el Centro Estonio de Arquitectura y curada por Stuudio TÄNA, Mark Aleksander Fischer y Mira Samonig, la bienal explorará, del 9 de septiembre al 30 de noviembre de 2026, la relación entre limitación, costo y arquitectura; conceptos que suelen quedar al margen del discurso arquitectónico pero que, de manera inevitable, moldean el entorno construido. El objetivo final es revelar nuevas formas de entender el significado del valor, la asequibilidad y la responsabilidad en la arquitectura. Recientemente, la organización publicó el programa completo de exposiciones, talleres, conciertos, eventos familiares y proyecciones de cine para la TAB 2026, dirigido tanto a profesionales de la arquitectura como al público en general.
Soporte oculto para vigas - CBH. Image Cortesía de Simpson Strong Tie
En el campo de la arquitectura, la madera ha sido uno de los primeros materiales utilizados por los seres humanos en la construcción, evolucionando y enfrentándose a varios desafíos con los años. Desde la incorporación de nuevas tecnologías en procesos de producción industrial hasta técnicas y materiales ancestrales reinterpretados de forma contemporánea, la construcción en madera continúa despertando interés entre profesionales de la arquitectura y el diseño. Más allá de su versatilidad, resistencia, apariencia y sostenibilidad, la madera contralaminada, conocida como CLT, expone un escenario con futuro en la industria.
A medida que continúa el recorrido por las ciudades de la Copa Mundial de la FIFA 2026, nos trasladamos a la que actualmente es la ciudad más habitable de Norteamérica: Vancouver. Apodada "la ciudad de cristal" por el artista Douglas Coupland —quien hacía referencia a la dominante estética de acero y vidrio del centro de la ciudad—, la urbe cuenta en realidad con una arquitectura diversa, que va desde edificios de estilo eduardiano del siglo XX hasta singulares obras modernas del siglo XXI.
Vancouver es conocida por su excelente calidad de vida y su acceso a la naturaleza. Si bien esto tiene un precio, la ciudad ofrece servicios de alta calidad y amplios espacios públicos y recreativos, algo que se refleja claramente en su arquitectura. Destacan diversos edificios de oficinas e institucionales reconvertidos que han cobrado una segunda vida como espacios públicos y de hospitalidad.
Bahía Privada Gokce Gemile, Turquía. Imagen cortesía de Gokce Gemile Private Bay
Los paisajes costeros a menudo determinan mucho más que las vistas. Las pendientes pronunciadas, las formaciones rocosas fragmentadas, la vegetación densa, las calas ocultas y la accesibilidad limitada pueden definir cómo se desarrollan la privacidad, el movimiento y la ocupación antes de que la arquitectura intervenga en el lugar. Su proximidad al agua y el clima hacen que los territorios costeros sean sumamente codiciados para la habitabilidad; sin embargo, su sensibilidad ecológica y su geografía limitada suelen presionar la manera en que se desarrolla el territorio. A diferencia de las ciudades, donde la densidad puede fomentar la caminabilidad, la infraestructura y la vida urbana colectiva, los territorios costeros operan a través de relaciones más frágiles entre la tierra, la vegetación y el agua.
A lo largo de muchas costas, el desarrollo tiende a priorizar la visibilidad y la proximidad al mar, organizando el suelo mediante una ocupación concentrada y redes de circulación extendidas. No obstante, ciertos sitios pueden orientar hacia otro enfoque en el que la geografía misma se convierte en la fuerza organizadora principal. ¿Cómo puede la arquitectura ocupar un paisaje sin disolver las cualidades que hacen que el lugar sea único? Situado en una península aislada a lo largo de la costa mediterránea de Turquía, Gokce Gemile Private Bay explora esta interrogante a través de un enfoque arquitectónico de baja densidad moldeado por la geografía, el acceso controlado y la distancia espacial.
Las cubiertas de los edificios están experimentando un proceso de optimización multidimensional que abarca innovaciones tecnológicas, nuevos materiales, eficiencia energética y métodos de construcción más rápidos. Desde techos verdes y sistemas de captación de agua de lluvia hasta paneles solares, los y las profesionales de la arquitectura contemporánea buscan equilibrar la estética, el rendimiento, la durabilidad y el impacto ambiental en sus proyectos. La renovación de cubiertas no solo prolonga la vida útil de las edificaciones, sino que también refleja un compromiso ecológico al mejorar la eficiencia y la sostenibilidad.
"Para 2050, casi todos los niños y niñas del mundo —cerca de 2.200 millones— estarán expuestos a olas de calor frecuentes". La advertencia de UNICEF suele leerse como un pronóstico de salud pública, pero también representa un desafío para la arquitectura y la forma en que se construyen las ciudades. A medida que el calor extremo se intensifica en Asia, Europa y más allá, el confort térmico no debería reducirse a un simple servicio interior provisto por máquinas. El aire acondicionado se ha convertido en un sistema de soporte vital para muchas ciudades, especialmente en regiones densas, húmedas y en rápido proceso de urbanización. No obstante, depender de él como respuesta predeterminada equivale a tratar el calor como algo que simplemente se puede trasladar a otra parte (generando calor adicional en el proceso): expulsado de los interiores hacia las calles, los callejones de servicio, las redes de energía y la atmósfera. Su expansión incrementa la demanda energética, produce calor residual y refuerza la desigualdad en el acceso al confort.
El calor, sin embargo, no se limita al cuerpo humano. Reorganiza el ecosistema urbano en su totalidad: los árboles luchan contra el suelo compactado y los pavimentos radiantes; las aves y los insectos pierden su hábitat cuando la vegetación se reduce a un elemento decorativo; los sistemas acuáticos se calientan, la vida microbiana se altera y los materiales absorben y liberan calor mucho después del atardecer. El calor no es meramente un problema climático del que se deba huir hacia los interiores. Es un agente urbano que redefine el espacio público, el trabajo, la movilidad, la vegetación, la elección de materiales y las frágiles relaciones entre la vida humana y la no humana.