Proyecto de renovación del Palacio de Congresos. Render de la escalera de la terraza. Imagen cortesía de Herzog & de Meuron
El 3 de junio de 2026, Herzog & de Meuron fue seleccionado para revitalizar el edificio del Palacio de Congresos en Tirana, Albania. El proyecto fue diseñado en colaboración con Julian Beqiri, Marsela Demaj, Michel Desvigne Paysagistes (MDP), ARUP, LDK, Gentian Shkurti, SUEB Industries sh.p.k., The Space Factory Ltd, MBBM y KLAR sh.p.k. El Palacio de Congresos (o Pallati i Kongreseve) fue construido durante la República Popular Socialista de Albania e inaugurado en 1986 para albergar los Congresos del Partido del Trabajo de Albania y otras actividades oficiales. El Concurso Internacional para la Remodelación del Palacio de Congresos, organizado por el gobierno albanés, buscaba una transformación integral del edificio al tiempo que se preservaba su identidad histórica. El proyecto debe abordar graves problemas de infraestructura y adaptar el Palacio a los estándares contemporáneos en términos de tecnología, funcionalidad y calidad espacial.
¿Qué hace que una vivienda sea resiliente? Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes en todo el mundo. Desde cortes de energía, huracanes y terremotos hasta incendios forestales, inundaciones y sequías, el planeta experimenta un proceso de transformación y adaptación que exige la colaboración de diversas disciplinas. El papel de la arquitectura en el entorno construido representa una oportunidad para replantear el comportamiento de las viviendas ante condiciones ambientales cambiantes, y no solo mediante la anticipación de lo inesperado. Diseñar para la resiliencia significa pensar de manera holística, considerando la selección de materiales, los sistemas energéticos, el paisajismo y los detalles constructivos que prevean las alteraciones y ayuden a que los hogares se recuperen rápidamente. Implica crear una arquitectura que evolucione junto con el medio ambiente, que valga la pena preservar y que perdure a lo largo de los años y las generaciones.
Quienes ejercen la arquitectura suelen recibir el crédito por las edificaciones mucho después de concluida la construcción. Los nombres permanecen vinculados a los proyectos a través de fotografías, publicaciones e historias, a menudo décadas después de que se realizaron los planos originales. Las edificaciones, por el contrario, rara vez se mantienen fieles a esa narrativa por mucho tiempo. Las familias crecen, las tecnologías cambian, surgen comercios y la vida cotidiana impone exigencias que ningún plano puede anticipar por completo. Con el tiempo, la arquitectura acumula modificaciones, reparaciones, ampliaciones e improvisaciones que, paulatinamente, la alejan de su estado original.
Las escuelas de arquitectura suelen dejar una huella duradera en sus estudiantes, moldeando su estilo y su sentido de indagación crítica mucho después de haber concluido su formación académica. Por ejemplo, SCI-Arc, fundada en 1972 y con sede en el centro de Los Ángeles, es una institución reconocida por su cultura de experimentación, investigación crítica e independencia creativa, con una reputación cimentada en la idea de que la arquitectura debe entenderse como un campo abierto al diálogo con el arte, la tecnología, el diseño y la cultura contemporánea. La diversidad de trayectorias de sus egresados y egresadas demuestra cómo este entorno puede generar enfoques profesionales distintos, pero unidos por la misma voluntad de explorar nuevas posibilidades.
OMA ha completado el Hangzhou Prism, un desarrollo de uso mixto a gran escala en el distrito Future Tech City de Hangzhou, China, tras un proceso de diseño y desarrollo que comenzó en 2016. Encargado por Xinhu Real Estate Group y liderado por el socio de OMA Chris van Duijn, con Michael Hadjistyllis a cargo de la arquitectura del proyecto, el esquema combina unidades residenciales, un hotel, oficinas, espacios comerciales y servicios públicos dentro de un solo volumen edificado. Este desarrollo, que representa el primer proyecto completado de OMA en Hangzhou, ocupa un terreno central dentro de uno de los distritos de innovación y negocios emergentes de la ciudad.
El Pabellón Serpentine 2026, titulado "a serpentine" y diseñado por el estudio de arquitectura de Ciudad de México LANZA atelier, abrirá al público el 6 de junio de 2026 en Serpentine South, Londres. Imágenes preliminares recientemente publicadas muestran la estructura terminada antes de su activación por temporada, que se extenderá hasta el 25 de octubre de 2026 e incluirá el programa anual de eventos públicos de Serpentine. En su vigésimo quinta edición, el Pabellón Serpentine marca un hito para el encargo anual, inaugurado en el año 2000 con el proyecto inicial de Zaha Hadid. Para conmemorar este aniversario, Serpentine Galleries también colaborará con la Fundación Zaha Hadid y la Architectural Association en un programa paralelo que reflexionará sobre el legado del pabellón y su papel en el discurso arquitectónico contemporáneo.
Al surgir en un contexto de profundas transformaciones políticas y sociales, en el que diversos países buscaban reformular sus capitales como símbolos de progreso, ambas ciudades asumieron un papel estratégico. A través del lenguaje arquitectônico adoptado, reafirmaban narrativas ideológicas e identitarias vinculadas al poder del Estado.
Se trataba de ciudades creadas en abstracto, siguiendo una visión utópica. Serían urbes vanguardistas, libres de las deficiencias que asolaban a las ciudades de mediados del siglo XX, que ejemplificarían principios estéticos que reflejarían ideologías políticas progresistas y que abrazarían nuevas tecnologías – principalmente el automóvil.
Sin embargo, esta promesa de futuro terminó generando grandes desafíos. Dificultades que, por supuesto, reflejan los percances sociales y económicos de sus países, pero que también puede decirse que están sazonadas por una idea modernista que hoy se pone en discusión.
Cuéntale al agua lo que la arcilla mantuvo en secreto. Imagen cortesía de Ola Hassanain
Ola Hassanain es una arquitecta y artista sudanesa que trabaja en los Países Bajos y que expondrá en la Bienal Panafricana de Arquitectura en Nairobi, Kenia, a finales de 2026. Estos tres lugares relatan la relación del entorno construido con el agua, ilustrando las continuas batallas entre las fuerzas amorfas de la naturaleza —los ríos y los mares— y los intentos humanos por moldearlas y controlarlas. En la mayoría de los casos, se trata de iniciativas de extracción. Las catástrofes ocurren como resultado de los excesos de estas acciones, de su mala gestión, o de una combinación de ambos factores.
A medida que los requisitos técnicos de las envolventes de los edificios han evolucionado, el comportamiento frente al fuego se ha convertido en un criterio clave en el diseño de fachadas ventiladas. Ante este escenario, los análisis ya no se centran únicamente en la reacción individual de los materiales, sino también en la respuesta conjunta de toda la envolvente ante posibles escenarios de propagación exterior del fuego.
Del 10 al 12 de junio de 2026, 3daysofdesign regresa a Copenhague con un programa que abarca toda la ciudad con exhibiciones, instalaciones, charlas y presentaciones en showrooms organizadas bajo la temática "Make This Moment Matter". El festival, que se llevará a cabo en ocho distritos de diseño distribuidos por la capital danesa, reunirá a marcas de diseño, instituciones culturales, estudios y profesionales de la disciplina para debatir sobre los cuestionamientos contemporáneos que definen al diseño y al entorno construido. Como parte de la agenda, Cobe y ArchDaily presentarán al público una edición especial de Cobe Notes dedicada al tema "Thresholds" (Umbrales), en el Cobe Bookcafé, en Nordhavn, el 10 de junio.
El artista, director y productor australiano nominado al BAFTA Liam Young crea mundos imaginarios como una forma de reflexionar sobre los futuros que tememos, deseamos y ya estamos construyendo. Como creador y diseñador de atmósferas, propone paisajes especulativos que reflejan las posibilidades de un mundo por venir, ya sea ideal o verdaderamente perturbador. En su práctica de construcción de mundos (worldbuilding) para las industrias del cine, la televisión y los videojuegos, la ficción se convierte en una herramienta para abordar las urgencias ambientales del presente. Se le considera un "futurista" que trabaja en el cruce de estrategias de diseño, escenarios tecnológicos e imaginarios colectivos, con un trabajo fundamentado en la investigación académica que, sin embargo, llega a un público más amplio a través de exposiciones como "In Other Worlds" en el Barbican Centre de Londres y "Age of Nature" en el Centro de Arquitectura Danés (DAC) de Copenhague. En febrero de 2026, fue entrevistado por Marc-Christoph Wagner para Louisiana Channel, donde comparte sus visiones del futuro: desde la consolidación de la arquitectura como una industria boutique hasta la necesidad de un nuevo tipo de punk planetario a la escala de la crisis climática.
Durante gran parte del siglo XX, la cultura arquitectónica estuvo marcada por la búsqueda de la ligereza. Las estructuras de acero y los muros cortina redujeron la envolvente del edificio a una fina capa que separaba el interior del exterior, mientras que las fachadas se convirtieron en superficies lisas y continuas en las que las ventanas se recortaban como aberturas precisas dentro de un plano abstracto. Sin embargo, durante siglos, los edificios se concibieron como cuerpos de masa: los muros poseían profundidad, las ventanas se retranqueaban en una mampostería gruesa y el espacio solía experimentarse como algo tallado a partir de la solidez de la construcción. En los últimos años, diversos proyectos contemporáneos parecen recuperar esta antigua lógica espacial, reintroduciendo el espesor como condición arquitectónica a través de aberturas profundas, volúmenes monolíticos y envolventes pesadas.
Este cambio no implica un rechazo a las tecnologías constructivas modernas, ni representa un retorno nostálgico a las formas históricas. Por el contrario, refleja un interés renovado en la relación fundamental entre material, masa y vacío. Al reintroducir el espesor en el vocabulario arquitectónico, estas obras vuelven a conectar la práctica contemporánea con tradiciones de larga data en las que el espacio era inseparable del peso y la profundidad de la construcción.
Tras un concurso internacional de diseño lanzado en enero de 2026, el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá (MAC Panamá) anunció la selección de los estudios mexicanos Palma + Taller TO para diseñar su nuevo edificio. El museo es descrito como "una nueva infraestructura cultural abierta a la ciudad, concebida desde la identidad, el clima y el paisaje de Panamá". La futura sede del museo se ubicará en el corregimiento de San Francisco, con el fin de consolidar la zona como un núcleo de actividad cultural. Los criterios de selección consideraron la relación entre el museo y la ciudad, priorizando aquellas propuestas con elementos integrados para la participación comunitaria y definiendo el edificio como una infraestructura cultural que enriquece el entorno urbano contemporáneo de la Ciudad de Panamá.
En una industria definida por las tolerancias de ingeniería y la certeza del rendimiento, el acabado de interiores todavía depende de un proceso que introduce variabilidad en cada proyecto. Incluso los/las aplicadores/as experimentados/as suelen depender de una mezcla basada en el criterio personal —estimando las proporciones de agua y ajustando al tanteo hasta que el material parece manejable. Si bien la destreza reduce la variabilidad, no la elimina. El resultado es una inconsistencia inherente que se transfiere directamente a la superficie terminada.
Mientras Europa experimenta una de las olas de calor más tempranas e intensas de los últimos años, el Día Mundial del Medio Ambiente 2026 llega en medio de un renovado debate sobre la adaptación climática, la resiliencia urbana y la capacidad de las ciudades para responder a temperaturas cada vez más extremas. En Portugal, Francia, Italia, España, Alemania, Suiza, Irlanda y el Reino Unido, las temperaturas han superado con creces los promedios estacionales, provocando alertas por calor, cierres de escuelas, medidas de planificación de emergencia y una creciente preocupación por el comportamiento de los edificios y la infraestructura pública ante el estrés térmico prolongado. Esta confluencia de factores pone de manifiesto una realidad cada vez más global: el cambio climático ya no es solo una preocupación ambiental, sino un problema que está transformando de raíz los espacios donde las personas viven, trabajan y se reúnen.
BIG – Bjarke Ingels Group está cerca de concluir la construcción del EVE Music Hall en Čepin, al este de Croacia, diseñado en colaboración con SIRRAH projekt y Theatre Projects. El proyecto de 10,000 m² alberga un recinto de música en vivo, instalaciones para congresos, espacios de exposición, una cafetería y áreas para eventos en la azotea. Se prevé que el espacio reciba conciertos, conferencias, exposiciones y actividades culturales, con capacidad para albergar a casi 4,000 asistentes en interiores y hasta 25,000 en exteriores. Este nuevo edificio cultural marca el primer proyecto de la firma en Croacia y se prevé que se convierta en su primer recinto de espectáculos musicales finalizado a principios de 2027.
Las ciudades modernas funcionan bajo la lógica de los indicadores de rendimiento. Mueven a millones de personas cada día, concentran capital, segregan el uso del suelo y sostienen complejos sistemas de logística y consumo. En ese sentido, la ciudad opera como un sistema que debe ajustarse y optimizarse de manera continua.
Las métricas que hoy dominan son familiares y de sobra conocidas: vehículos por hora, tiempos promedio de traslado, coeficientes de edificabilidad, rotación de estacionamientos, inicios de construcción de viviendas e ingresos fiscales por lote de terreno. Estas cifras describen una ciudad legible a través de la eficiencia. Son heredadas de una lógica industrial, donde el espacio urbano se trata más como un mecanismo de producción que como un entorno habitado. Bajo esta perspectiva, las ciudades comienzan a mimetizar las necesidades y métricas de una máquina.
¿Qué sucede cuando la materialidad se convierte en el motor del diseño? ¿Cómo puede una infraestructura cultural expresar su propia identidad? El Pabellón de Diseño de España para la Capital Mundial del Diseño Frankfurt Rhein-Main 2026 reúne la innovación creativa del país para abordar desafíos contemporáneos a través de una reinterpretación del legado arquitectónico de Gaudí. Concebido como una infraestructura cultural reversible, el proyecto activa el espacio público al mismo tiempo que amplía el debate en torno al uso de materiales, la circularidad y la reutilización. En lugar de reproducir formas históricas, el pabellón adopta un enfoque contemporáneo y operativo. Así, destaca la colaboración entre la industria, el diseño y la cultura de España, explorando principios estructurales y constructivos arraigados en la geometría, la eficiencia material y la relación entre forma y sistema.
Esta semana, la dimensión cultural de la arquitectura cobró protagonismo a través de una serie de nuevas plataformas, desarrollos institucionales y proyectos de cara al público que amplían las formas en que se debate, preserva y experimenta la disciplina. Desde el anuncio de los/las participantes de la edición inaugural de la Bienal Panafricana en Nairobi y la presentación de las intervenciones urbanas del Festival Concéntrico en Logroño, hasta la inauguración de la nueva sede de archivos de la La Biennale di Venezia en el Arsenale, la arquitectura se posiciona como un vehículo para la investigación, el intercambio y la reflexión colectiva. A la par de estas iniciativas, proyectos como la ampliación del Museo Crystal Bridges en Arkansas y la apertura del Pabellón Serpentine 2026 demuestran cómo las instituciones culturales siguen invirtiendo en nuevos espacios de encuentro y participación. La selección de esta semana abarca Kenia, España, Albania, Arabia Saudita, Italia, Líbano, el Reino Unido y los Estados Unidos, reflejando los diversos contextos en los que continúan evolucionando las instituciones culturales, los eventos públicos y las iniciativas arquitectónicas.
La vivienda moderna fue uno de los ámbitos donde el movimiento moderno planteó su promesa más audaz: que la arquitectura podía transformar no solo la ciudad, sino también la forma en que la gente vivía en ella. Como ha señalado el historiador de la arquitectura argentino Ramón Gutiérrez, la vivienda popular es "la gran asignatura pendiente, que habitualmente no figura en las historias de la arquitectura". En América Latina, esta ausencia es significativa. A lo largo del siglo XX, la expansión de las ciudades convirtió a la vivienda en una de las formas más claras de proyectar el cambio urbano, y el modernismo se introdujo no solo en planos y dibujos, sino también en departamentos, barrios, calles y rutinas domésticas.
Sin embargo, una vez construidos, estos proyectos se insertaron en ciudades configuradas por la política, la memoria, la desigualdad y dinámicas de ocupación en constante evolución. Sus significados ya no dependían únicamente del plano original, sino de las formas en que fueron habitados, alterados y transformados con el paso del tiempo. Lo que esta historia revela no es una simple adaptación, sino una fricción: ese momento en que la arquitectura deja de ser un modelo ideal y se enfrenta a una ciudad que no puede controlar por completo.
Tanto en entornos urbanos como rurales, estas injusticias quedan inscritas en el tejido físico de los lugares, revelando diferencias extremas en las condiciones ambientales entre distintos barrios y distritos. Por ejemplo, los vecindarios densos con escasa cobertura arbórea absorben y retienen el calor, lo que expone a sus habitantes a tasas más altas de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas. Las autopistas, los corredores industriales, los puertos y los vertederos se concentran cerca de comunidades de bajos ingresos y de minorías étnicas, condicionando su salud, la calidad del aire y del suelo, y su seguridad a largo plazo.
La arquitectura siempre ha dependido de sistemas de representación para hacer visibles las ideas antes de que existan. Sin embargo, mientras que la perspectiva lineal del siglo XV de Filippo Brunelleschi organizaba el espacio de acuerdo con la percepción humana, hoy en día los/las arquitectos/as se enfrentan a una saturación de imágenes sin precedentes. La IA genera atmósferas en segundos y los proyectos circulan continuamente mucho antes de que comience la construcción. No obstante, esta abundancia de imágenes no produce necesariamente una mayor claridad; a medida que los flujos de trabajo arquitectónicos se vuelven más rápidos y fragmentados, el material visual a veces circula desvinculado de las decisiones, limitaciones e intenciones que lo generaron. El valor real de la visualización moderna ya no radica únicamente en renderizar una imagen final, sino en cómo se comprenden colectivamente el diseño y la comunicación visual a lo largo de todo el proceso.
Premio AlMusalla 2027 - Retrato grupal, de izquierda a derecha: Jessam Al-Jawad (Al-Jawad Pike), Zeina Koreitem (MILLIØNS), Meriem Chabani (New South), Ali Ismail Karimi (Civil Architecture). Imagen cortesía de la Diriyah Biennale Foundation